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25 de agosto de 2015

San LUIS IX DE FRANCIA. (1214-1270).


Martirologio Romano: San Luis IX, rey de Francia, que, tanto en tiempo de paz como durante la guerra para defensa de los cristianos, se distinguió por su fe activa, su justicia en el gobierno, el amor a los pobres y la paciencia en las situaciones adversas. Tuvo once hijos en su matrimonio, a los que educó de una manera inmejorable y piadosa, y gastó sus bienes, fuerzas y su misma vida en la adoración de la Cruz, la Corona y el sepulcro del Señor, hasta que, contagiado de peste, murió en el campamento de Túnez, en la costa de África del Norte.


Nació en Poissy (Beauvais), y era hijo de Luis VIII y de la beata Blanca de Castilla. Era primo hermano de san Fernando III el Santo, rey de Castilla. "Luis, prefiero verte muerto antes que en desgracia de Dios por el pecado mortal" le dijo su madre. A los 12 años fue coronado en Reims, rey (1226), y a los 20 años se casó, en Sens, con Margarita de Provenza (1234), de la que tuvo once hijos (sobrevivieron nueve). Se cuidó de educar a sus hijos en la oración y en las practicas piadosas. Sostuvo con su dinero a 200 pobres, a los que atendió todos los días. Invitó también a su mesa a grandes personalidades de la vida religiosa, intelectual y espiritual, como santo Tomás de Aquino.
Luis amó la pureza en su justicia de rey, en su vida privada fue más austero y devoto que un monje (era Terciario franciscano); como soberano fue enérgico, pero respetuoso hacia el pueblo, especialmente con los pobres, a los que protegió contra la usura de los poderosos, y fue un valeroso guerrero que supo conducir a sus soldados hacia la victoria, como cuando derrotó al rey Enrique II de Inglaterra en Taillebourg y Saintes en 1242. Decidió consagrarse a las más altas empresas que un caballero cristiano pudiera hacer: se hizo cruzado. Venció a los sarracenos junto a Damieta (1249); pero luego su ejército, diezmado por una pestilencia, fue derrotado y el mismo rey fue hecho prisionero (1250); por fin fue rescatado de la prisión, por a un precio altísimo. Como reacción a este fracaso surgió un movimiento guerrero anticlerical y místico ("des pastoreaux", pastorcillos), que fue ahogado en sangre. Su etapa de cruzado influyó en su vida personal y en su política como soberano, creando tribunales de quejas de aquellos subditos que se sentián ultrajados por los funcionarios reales como los senescales y caballeros. Promovió la justicia equitativa en sus dominios. Limitó los privilegios señoriales e introdujo la moneda. Fue un arbitro de la paz entre los distintos príncipes de la cristiandad. Toda su vida trató de vivir y gobernar según el Evangelio.
 Apoyó a Roberto Sorbón, el fundador de la Sorbona, a la obra de santo Tomás de Aquino y de Vicente de Beauvais. Admiró la vida recogida de su hermana: la beata Isabel. Construyó la abadía de Royaumont, donde se retiraba a menudo, e incluso servía a los monjes. Tuvo amistad con el beato Bartolomé de Breganze quién le regaló una espina de la corona de Cristo y para ella construyó la Sainte Chapelle. No fue ni un gran general, ni un gran político, pero fue un gran pacificador entre los distintos príncipes cristianos europeos. También fue un gran reformador de las instituciones del país, según la mentalidad de la época. Estableció el tribunal de la Inquisición en el Mediodía francés. 
En 1270, volvió a intentar la que sería su última cruzada, pero el tifus o la peste, le segó la vida en Cartago, Túnez. Antes de morir mando decir al sultán de Túnez: "Quisiera pasar toda  mi vida en las prisiones de los sarracenos, sin ver la luz, para que vos y su pueblo puedan hacerse cristianos". Fue canonizado por el papa Bonifacio VIII en 1297. Patrón de Francia. MEMORIA FACULTATIVA.   

Beata MARÍA DEL TRÁNSITO DE JESÚS SACRAMENTADO CABANILLAS. (1821-1885).


Martirologio Romano: En Córdoba, ciudad de la República Argentina, beata María del Tránsito de Jesús Sacramentado Cabanillas, virgen, que se dedicó con empeño a la formación cristiana de la infancia pobre y abandonada, fundando en ese país el Instituto de las Hermanas Misioneras de la Tercera Orden de San Francisco.

María del Tránsito Eugenia de los Dolores Cabanillas nació en la estancia de Santa Leocadia, actual Carlos Paz (Córdoba, Argentina) en el seno de una familia de origen español y que habían labrado una buena fortuna. Tras la primera educación familiar fue enviada a Córdoba para estudiar junto con su hermano menor que había ingresado en el seminario. En 1850, tras la muerte de su padre, toda la familia se trasladó a Córdoba por lo que María del Tránsito se estableció con su madre, su hermano, sus hermanas y cinco primas huérfanas en una casita situada cerca de la iglesia de San Roque, donde nuestra beata, se distinguió por su amor a la Eucaristía, y trabajó como catequista e hizo muchas obras de misericordia.
Después del fallecimiento de su madre, en 1858, ingresó en la Tercera Orden Franciscana, pero ella quería una mayor consagración a Dios. Por eso, en 1859, emitió voto de virginidad perpétua y pensó en la fundación de un Instituto para la instrucción cristiana de la infancia pobre y abandonada.
En 1873 ingresó en un monasterio de Carmelitas de Buenos Aires, pero sus fuerzas físicas flaquearon y cayó enferma y tuvo que abandonar la clausura en 1874. En este mismo año, una vez recuperada, ingresó en el convento de las religiosas de la Visitación de Montevideo, pero también enfermó unos meses después. María del Tránsito aceptó todo con encomiable resignación, abandonándose en las manos de la Divina Providencia. Volvió a emerger la idea de una fundación educativa y asistencia y con la ayuda de los franciscanos lo lleva adelante.
En 1878, obtenida la aprobación eclesiástica, fundó la Congregación de las Hermanas Terciarias Misioneras Franciscanas de la Argentina, agregadas a la Orden Franciscana. La nueva Congregación tuvo inmediatamente una floración de vocaciones, y se abrieron nuevos conventos. María del Tránsito murió santamente dejando un gran ejemplo de humildad y caridad. Es la primera argentina elevada a los altares.  Su Santidad Juan Pablo II la beatificó el 14 de abril del 2002, y estableció que su fiesta se celebre el 25 de agosto.

23 de agosto de 2015

Santa ROSA DE LIMA. (1586-1617).


Martirologio Romano: Santa Rosa, virgen, que, insigne desde la infancia por su ausera sobriedad de vida, vistió en Lima en Perú el hábito de las Hermanas de la Tercera Orden regular de los Predicadores. Dedicada a la penitencia y a la oración y ardiente de celo por la salvación de los pecadores y de las poblaciones indígenas, aspiraba a donar su vida por ellos, alcanzando a imponerse grandes sacrificios, para obtener la salvación de la fe en Cristo. Su muerte sucedió el día siguiente a éste.




Se llamaba Isabel Flores Oliva y nació en Lima en el seno de una familia de españoles. El sobrenombre de "Rosa" se lo dio una criada india (Mariana) cuando vio su rostro (parecido a una rosa). Fue considerada la rosa de Lima, por eso quiso llamarse "Rosa de Santa María". Recibió la confirmación de manos de santo Toribio de Mogrovejo que le cambió su nombre por el de Rosa. Tuvo una educación esmerada, muy superior a las de las mujeres de su tiempo. Hizo voto de virginidad y lo observó con discreción y penitencia, y para huir de las cosas mundanas le pidió permiso a su padre de vestir el hábito franciscano, y lo vistió hasta los 22 años. Un día le hablaron de sus trenzas como riesgo; y las cortó sin vacilar. Otro día le ponderaron la suavidad de sus manos; y prefirió desfigurarlas entre la cal y el mortero de albañilería. En la casa paterna, donde pasó su vida, reprodujo en su cuerpo los sufrimientos de la Pasión. Ella quiso todos los sufrimientos sólo por amor de Cristo, que le dijo: "Oh Rosa de mi corazón, tú eres mi esposa". Su madre no entendió lo que la pasaba y la corrigió duramente mientras vivió.
Deseó ingresar en un convento de clarisas, pero la Virgen María se lo impidió, y la hizo volver a su casa. "Lo que daría yo por anunciar el Evangelio. Iría a través de las ciudades, predicando la penitencia, con los pies descalzos, el crucifijo en la mano y el cuerpo cubierto de un cilicio espantoso. Caminaría durante la noche gritando: abandonad vuestras iniquidades. ¿Hasta cuando seréis como rebaños atolondrados?. Huid de los eternos castigos: pensad que sólo hay un instante entre la vida y el infierno". Recluida en su casa, hizo levantar una choza-ermita en el jardín de su casa, donde pasó grandes horas de oración y soledad.
Allí tendrá que sufrir la penitencia y la paciencia de ver todos los días a un amigo de su hermano, enamorado de ella, que la pretendía en matrimonio con el consentimiento de sus padres. Para vencer la tentación se colocó una corona de espinas debajo de la toca y dormía sobre un lecho de vidrios molidos. En 1610, a sus 24 años, vistió el hábito blanco y negro de las terciarias de santo Domingo ya que no había un convento en Lima de la segunda Orden. Escandalizó a las gentes de su época por sus duras penitencias, y se la tuvo por loca; uno de sus confesores le mitigó las penitencias. Se dedicó a cuidar y atender a los más pobres de Lima e hizo varios milagros; también gozó del don de profecía y tuvo muchas visiones que fueron catalogadas por sus confesores como místicas. Inspiró la fundación de un convento de dominicas en Lima y muchas jóvenes ingresaron por su mediación. Mantuvo coloquios espirituales con san Martín de Porres y con Vicente Bernedo. Los últimos años de su vida sufrió la “noche oscura del alma” pero ella se mantuvo unida a Cristo y a María, para pasar este proceso purificativo.
En su última enfermedad repetía: "Auméntame el dolor: pero, Dios mío, dadme paciencia". Su esposo Jesús la había advertido una noche: "Prepárate, se acercan los esponsales". Expiró repitiendo: "Jesús, Jesús, quédate conmigo", después de una larga y dolorosa enfermedad. Está enterrada en la iglesia de Santo Domingo de Lima. 
El Papa Clemente X la canonizó en 1671. La celebración litúrgica se realiza aun hoy el 30 de agosto en Perú, y es la fecha más tradicional, aunque en el calendario universal se ha trasladado al 23 del mismo mes. Es la primera santa de América. Patrona del Perú, de Lima, de América del Sur y de Filipinas. MEMORIA FACULTATIVA.  

20 de agosto de 2015

Beata MARÍA CLIMENT MATEU. (1887-1936).


Martirologio Romano: En la ciudad de Játiva, en la región de Valencia, en España, beata María Climent Mateu, virgen y mártir, que, en el tiempo de la persecución, mereció ser configurada con Cristo por su muerte en la fe.

Nació en Játiva. Era un mujer muy cristiana y su espiritualidad se nutría en los Jueves Eucarísticos, el Apostolado de la Oración, la Adoración Nocturna y las Marías de los Sagrarios, su espiritualidad era sobre todo eucarística. Decidió ser una apóstol seglar, viviendo con intensidad su condición de miembro de la Acción Católica y haciendo cuanto bien podía a su alrededor. Era también Terciaria franciscana y amaba la liturgia, encargándose de formentar el canto y en el arreglo de los ornamentos litúrgicos. Su apostolado, aparte del específicamente mariano que ejercitaba en el fomento del Rosario Perpetuo, lo canalizaba sobre todo a través de la Obra de los Intereses Católicos y de varias cofradías a las que pertenecía. Su apostolado caritativo y social se encauzó a través de la obra Apostolado Social de la Mujer, en el Sindicato Católico Femenino, cuya Caja Dotal y Mutualidad de Enfermeras ella fundó y dirigió. Pedía a las familias pudientes para atender a los pobres, ella era de economía modesta. En el Sindicato estuvo encargada de la clase de cultura general y labores para obreras.
Llegada la revolución de julio de 1936 se la avisó que corría peligro y sería mejor que se fuera a donde pasara inadvertida, pero ella prefirió quedarse en Játiva y acogerse a la voluntad de Dios. El 20 de agosto de ese año fueron a detenerla, y como su madre se negó a dejarla ir sola, ambas mujeres fueron fusiladas en las cercanías del cementerio a las 3 de la madrugada. Fue beatificada el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II en la ceremonia conjunta de los 233 mártires de la persecución religiosa en Valencia de los años 1936-1939.

16 de agosto de 2015

San ROQUE. (1350 - c.1379).


Martirologio Romano: En la Lombardía, san Roque, que, nacido en Montpellier, del Languedoc, en Francia, adquirió fama de santidad peregrinando piadosamente y curando por toda Italia a los afectados de peste.

Se dice que nació en Montpellier en el seno de una familia acomodada. A los 17 años quedó huérfano y repartió todos sus bienes entre los pobres, ingresó en la Tercera Orden de San Francisco y se hizo peregrino. Marchó a Roma en 1367 y allí estuvo hasta 1371. 
Pero en su peregrinación hasta Roma se detuvo en Toscana, en la ciudad de Acquapendente, cuando estaba azotada por la peste, y se hizo enfermero, médico y taumaturgo; consolando, atendiendo y sanando milagrosamente; su fama se extendió por toda la región, por su cuidado a los apestados pero fue expulsado de la ciudad. Llegó a Roma donde curó al sobrino de un cardenal, quien lo habría presentado posteriormente al papa. Luego en el camino de regreso pasó a Cesaba, y por fin a Piacenza, siempre al cuidado de los apestados, a los que podía curar en nombre de Dios, y exponiendo su vida en los lazaretos. Estuvo en Rímini y Novara. En Piacenza, quedó contagiado por el mal, y entonces los habitantes de Piacenza lo echaron de la ciudad y tuvo que refugiarse en una choza del bosque, donde dicen que un perro le llevaba todos los días un pan para su sustento y le lamía las úlceras de la pierna. El extraño comportamiento del animal fue observada por un patricio llamado Gotardo Pollastrelli, de la ciudad, que lo siguió por el bosque y descubrió, lo acogió en su casa y lo atendió. Algún tiempo después, un ángel se apareció al enfermo y le curó milagrosamente.
La tradición asegura que después volvió a su pueblo de Montpellier; pero Roque, estaba tan demacrado, que nadie lo reconoció; lo tomaron por un espía y lo metieron a la cárcel en Anger o Voghera. Estuvo cinco años entre grilletes, y allí murió, sin darse a conocer a su tío, gobernador de la ciudad, que podía liberarlo. Otra tradición dice que murió atendiendo a los enfermos apestados todavía joven en Lombardía. 
Tiene culto popular y litúrgico, reconocido por la Santa Sede. Su festividad en España se celebra popularmente el 16 de Agosto, pero en América se celebra litúrgicamente el 18 Agosto. Patrón de Montpellier. 

11 de agosto de 2015

Beatos RAFAEL ALONSO GUTIÉRREZ y CARLOS DÍAZ GANDÍA. M. 1936.


Martirologio Romano: En la aldea Agullent, Valencia, en España, beato Rafael Alonso Gutiérrez, mártir, que era padre de familia y, en el furor de la persecución contra la fe, derramó su sangre por Cristo. Con él se conmemora también al bienaventurado mártir Carlos Díaz Gandía, que este mismo día y en la misma localidad recibió la vida eterna por la defensa de la fe.


Rafael nació en Onteniente en 1890. En 1916 se casó con María Adelaida Ruiz Cañadas de la que tuvo cuatro hijas. Administrador de correos de su pueblo de Onteniente. Era un católico convencido y pertenecía a diferentes asociaciones, como la Adoración nocturna, la Legión Católica, la Rama de Hombres de Acción Católica y la Junta Parroquial. Además era Terciario Franciscano, y pertenecía  a la Escuela de Cristo y la Asociación del Sagrado Corazón de Jesús; era catequista y daba clases a los jóvenes de las Escuelas Nocturnas.

Cuando se inició la guerra civil, se ofreció como víctima por la salvación de España. Fue detenido y encerrado en la iglesia de San Francisco donde fue maltratado por el único hecho de ser católico. Rafael viendo su fin se puso en manos de la Providencia. Una noche fue sacado junto con el beato Carlos Díaz Gandía y don Rafael García Marcos. En la carretera de Agullent, les hicieron bajar del coche y dispararon a Carlos Díaz y a Rafael, murió Carlos, pero Rafael quedó herido, y abandonado en la cuneta, se recobró unas horas más tarde y pidió ayuda y en vez de prestarsela avisaron al Comite que fue a rematarlo, pero no lo encontraron, porque unos amigos se lo llevaron al convento de las Capuchinas, con el fin de salvarle la vida, pero estaba mal herido. Perdonó a los que le habían disparado y aunque los conocía no quiso revelar sus nombres a la familia para que no hubiera represalias, murió en su casa de Agullent. 

Carlos nació en Onteniente en 1907. A los 14 años se hizo miembro de Acción Católica, de la que llegó a ser presidente. Fue muy activo en su apostolado y atrajo a muchos jóvenes a la militancia; puso especial atención a que se ayudase a los jóvenes de condición más modesta. Colaboró en la fundación y mantenimiento de varios centros catequéticos en diferentes barriadas y pedanías, a las que iba a dar catequesis los domingos. 
En 1934, se casó con Luisa Torró y era padre de una niña de ocho años, en el momento de su martirio. Como presidente de los hombres de Acción Católica, evitó la quema de algunas iglesias y la detención del arcipreste, gracias a unas patrullas que formó. Fue arrestado por ser el presidente de Acción Católica y se le enterró vivo, para sacarlo después medio asfixiado. Ofreció su vida por España. Luego fue llevado a la carretera de Agullent donde exhortó a los milicianos a arrepentirse de su conducta, entonces le dispararon y gritó “Viva Cristo Rey”, que fue contestado por sus compañeros de martirio del beato Rafael Alonso Gutiérrez y don Rafael García Marcos. 
Fueron beatificados el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II en la ceremonia conjunta de los 233 mártires de la persecución religiosa en Valencia de los años 1936-1939.

5 de agosto de 2015

Beato FRANCISCO ZANFREDINI (Cico o Cecco de Pésaro). (c.1270 - 1350).



Martirologio Romano: En Montegranaro en las Marcas, beato Francesco Zanfredini, conocido como Cecco de Pésaro, de la Tercera Orden de San Francisco, que, distribuidos todos sus bienes a los pobres, fue durante cerca cincuenta años modelo de penitencia, oración y buenas obras en el eremo por él construido



Francisco Zanfredini nació en Pésaro, y fue bautizado con el nombre de Juan; al perder a sus padres siendo joven, después de distribuir a los pobres sus bienes, siguió la regla de la Tercera Orden franciscana. Primero vivió un tiempo en el eremitorio de Montegranaro, en oración y penitencia; luego, deseoso de difundir el culto a la Virgen, regresó a Pésaro y construyó una pequeña capilla en su honor y colocó allí una imagen de María muy venerada. Construyó una segunda capilla en Montegranaro y luego fundó en el Monte Accio cerca de Pésaro, un convento, donde transcurrió gran parte de su vida y recibió otras personas como él deseosas de perfección. 
Como ardiente Terciario franciscano, no sólo practicaba la penitencia, sino que se dedicaba a las obras de caridad, recogía limosnas para ayudar a los pobres, para restaurar iglesias y hospitales, para ayudar a sus cohermanos. 
Curado de una grave enfermedad, quiso mostrar a Dios su agradecimiento yendo en peregrinación a Asís para ganar la indulgencia de la Porciúncula. Al regresar a Pésaro, siempre más deseoso de prodigarse por el prójimo, con su conciudadana la beata Miguelina Metelli, también ella Terciaria franciscana, fundó, en 1347, la Compañía de la Misericordia para la asistencia a los enfermos y la sepultura de los muertos. Aunque atraído por el apostolado de la caridad para con los que sufren y los humildes, de cuando en cuando iba a reponerse en el primitivo eremitorio de Montegranaro, donde a los 80 años de edad, expiró serenamente, dejando a sus discípulos como testamento espiritual preciosas enseñanzas. 
La noticia de su muerte se difundió rápidamente en la ciudad y en los campos, y se reunió alrededor de su cadáver una multitud de devotos en demostración del alto concepto que tenín de su santidad. Su tumba muy pronto se convirtió en meta de peregrinaciones de fieles que lo invocaban y obtenían favores. Después de no mucho tiempo, por voluntad de los mismos ciudadanos, su cuerpo fue trasladado solemnemente a la catedral de Pésaro y sepultado bajo el altar mayor. Su culto, que data de muy antiguo, fue confirmado por Pío IX el 31 de marzo de 1859.

30 de julio de 2015

Beato SEBASTIÁN LLORENS TELARROJA. (1909-1936).


Nació en Tordera (Barcelona). Fue exalumno del colegio Santa María de Blanes (Gerona) y de los beatos Jaime Puig Mirosa y Segismundo Sagalés. Según testigos, fue incansable en el estudio, inteligente y aplicado en la escuela, a la que no faltaba jamás. Tenía afición a la mecánica. Estudió Algebra en las clases nocturnas del P. Puig, además acudía a los círculos de estudio de la Acción Católica.
Era un joven estudioso y trabajador del campo, y esencialmente piadoso, congregante de San Luis, miembro de la “Federación de Jóvenes Cristianos de Cataluña” y de la Tercera Orden de San Francisco. Manifestaba, ante todo, gran devoción hacia la Eucaristía, asistiendo con regularidad la misa dominical, sirviendo al altar, orando largamente ante el sagrario por las tardes, esta entrega a la Eucaristía y la devoción a la Virgen del Vilar, patrona de Blanes, fueron sus grandes amores que le impulsaron con generosidad y sacrificio a toda clase de obras de misericordia y de apostolado, buscaba contagiar su devoción mariana a los jóvenes, organizando asociaciones y romerías. Sebastián fortalecía su espiritualidad con mucha oración, con retiros espirituales y con un proyecto de vida donde buscaba una vida de santidad y servicio a Dios y a los demás.
Su última empresa, con riesgo de su vida, fue poner a salvo la venerada imagen de la Virgen del Vilar, con la ayuda del padre Puig y de los colonos de Mas Miret y evitar así su profanación. 
Sebastián sentía una llamada especial al matrimonio, pero quería vivir un matrimonio santo, y por eso pensaba seriamente en cómo realizar este proyecto sin dejar su apostolado cristiano, principalmente en lo que se trataba de la piedad y de la evangelización de los jóvenes. Este ardor misionero le llevó a recibir al P. Puig en su casa mientras le buscaban los revolucionarios, y a acompañarlo en la larga entrevista que le realizaron en el comité. El día 30 de julio de 1936, al salir del comité fueron atrapados por los rojos, así, en la calle de Blanes, dispararon primero al P. Puig, pero en este momento Sebastián abrazo fuerte al padre y los revolucionarios le dispararon también. Sus restos mortales descansan en el nicho familiar del cementerio de Blanes. Fue beatificado por SS Francisco el 13 de octubre de 2013.

27 de julio de 2015

Beata MARÍA DE LA PASIÓN (María Grazia Tarallo). (1866-1912). 


Martirologio Romano: En Nápoles, Italia, beata María de la Pasión (Maria Gracia) Tarallo, virgen.

Nació en Barra (Nápoles, Italia), en el seno de una familia cristiana. Terminada la escuela primaria, María Grazia aprendió y luego ejerció el oficio de costurera. Su vida estaba totalmente orientada hacia la perfección cristiana y la vida consagrada. Como Terciaria Franciscana vivía los consejos evangélicos. Con 22 años tuvo que aceptar casarse, por lo civil, con Raffaelle Aruto, el cual falleció a los pocos meses de casados, sin consumar el matrimonio.
Su padre quiso imponerle un segundo matrimonio, a lo que se negó valientemente. En 1891, ingresó en el convento de las religiosas Crucificadas Adoratrices de la Eucaristía. La maestra de novicias declaró sobre élla: "Durante su noviciado, bajo mi dirección cumplió con admirable exactitud todos sus deberes religiosos, distinguiéndose entre sus compañeras especialmente en las virtudes de la santa obediencia y la humildad. No llamaba para nada la atención".
Realizó plenamente su vocación por amor a la Pasión de Jesucristo crucificado, a la Eucaristía y a la Virgen de los Dolores. Decía "Me llamo sor María de la Pasión y debo asemejarme al Maestro".
Recibió varios encargos: maestra de novicias, cocinera, ropera y portera. Entre todos los trabajos prefería el de fabricar las formas para consagrar para la Misa, pues lo veía como una prolongación de la adoración eucarística y como parte del carisma de su Instituto. Siempre edificó a todos por su oración, caridad y humildad. Los últimos días de su vida sólo podía comer la Eucaristía. Fue beatificada el 14 de mayo de 2006, en Nápoles durante el pontificado de SS Benedicto XVI.

26 de julio de 2015

San JORGE PRECA. (1880-1962).


Martirologio Romano: En La Valetta, capital de la isla de Malta, san Jorge Preca, presbítero, que se entregó amorosamente a la formación catequética de los niños y fundó la Sociedad de la Doctrina Cristiana, cuya misión es ser testigos de la Palabra de Dios y propagarla.

Nació en La Valletta, Malta. En 1888 la familia se trasladó a la ciudad de Hamrun, cercana a La Valletta. Ingresó en el seminario y fue ordenado sacerdote e 1906. Durante algunas semanas sólo salió de casa para celebrar misa; el resto de tiempo lo pasaba en oración y contemplación. Algunos lo definieron “el san Felipe Neri de Malta”. Recién ordenado sacerdote comenzó a reunirse con algunos jóvenes de Hamrun para formarlos en la lectura de la Escritura. Así nació en 1907 la Sociedad de la Doctrina Cristiana, al servicio de la catequesis, de la que él fue el fundador. 
Al inició llamó a su asociación “Societas Papiduum et Papidissarum”, pues quiso que tuviera una devoción especial al Papa. Luego escogió la palabra “Museum” -museo para conservar la palabra de Dios- palabra que el convirtió en el acróstico: “Maestro, ojalá que todo el mundo siga el Evangelio”. Este fue el gran anhelo que impulsó a don Jorge a lo largo de toda su vida. 
En 1910 fundó la rama femenina. La Sociedad atravesó momentos de dificultad y prueba. En 1909 recibió la orden de cerrar todos los centros, y obedeció sin quejas. Ante la protestas de los párrocos el obispo revocó la orden. En los períodicos de los años 1914-1915, fueron criticados con artículos infamantes, pero don Jorge pidió a sus socios que los aceptaran con mansedumbre y serenidad. Escribió numerosos libros de dogmática, ascética y moral. Fue un gran consejero espiritual y fue también apóstol del misterio de la Encarnación. Tomó como lema para su fundación: “Verbum Dei caro factum est” (Jn 1, 14). En los momentos de prueba se encomendó a María. En 1918 se inscribió en la Tercera Orden Carmelitana, eligiendo, al profesar, el nombre de fray Franco. Además quiso que todos los miembros de su comunidad, llevaran el escapulario del Carmen. Tuvo una devoción especial por Nuestra Señora del Buen Consejo y divulgó con empeño la medalla milagrosa. Después de una vida entregada al apostolado murió con fama de santidad en su casa en Santa Venera, Malta. Es el primer santo de la isla de Malta. Fue canonizado por SS Benedicto XVI el 7 de junio de 2007.

24 de julio de 2015

Beata LUISA DE SABOYA. (1462-1503).


Martirologio Romano: En Orbe, de Saboya (hoy en el cantón de Vaud), beata Luisa, religiosa, hija del duque beato Amadeo, que contrajo matrimonio con el príncipe Hugo de Châlon-Arlay y, fallecido éste, profesó la Regla de Santa Clara, reformada por santa Coleta, viviendo fielmente y con humildad la vida religiosa.

Fue hija del beato Amadeo IX, duque de Saboya; por parte de su madre, Yolanda, fue nieta del rey Carlos VII de Francia, sobrina del rey Luis XI y prima de santa Juana de Valois. El duque murió antes de que su hija cumpliese los nueve años, y la pequeña Luisa fue admirablemente educada por su madre. Desde muy temprana edad dio muestras de poseer cualidades espirituales extraordinarias. Catalina de Saulx, una de las damas de honor de Luisa escribió sobre ella estas palabras: "Era tan dulce y generosa, bien dispuesta, y amable, que despertaba el afecto de todos que se dejaban llevar por su atractivo y conquistar por su encanto". 
En 1479, a la edad de dieciocho años, se caso con Hugo de Châlons, señor de Nozeroy, un hombre tan bueno como rico y poderoso, quien, de completo acuerdo con su mujer, impuso en su hogar una vida perfectamente cristiana. Tanto por ejemplo como por precepto, marido y mujer crearon un alto nivel de vida moral y material para todos los que moraban en sus tierras y dependían de ellos de alguna manera. En contraste con los palacios y residencias de los otros nobles acaudalados, la suntuosa casa de los de Châlons parecía un monasterio. Con especial empeño se combatía la costumbre de jurar o usar palabras groseras; la señora Luisa fue, sin duda, la primera ama de casa que tuvo una alcancía para los pobres, en la que todos los que vivían o visitaban su casa, tenían obligación de echar dinero, si se les iba la lengua y decían malas palabras. Luisa prodigó ampliamente su caridad hacia los enfermos y necesitados, hacia las viudas y los huérfanos especialmente hacia los leprosos.
Al cabo de nueve años de felicidad matrimonial, murió el esposo y como no hubo hijos, Luisa empezó a prepararse para su retiro de este mundo. Necesitó dos años para poner en orden sus asuntos y, durante este lapso, usó el hâbito de los Terciarios franciscanos, aprendió a decir los divinos oficios y se levantaba a la medianoche para rezar los maitines. Cada viernes se disciplinaba; distribuyó su fortuna, contradijo y desoyó las objeciones de sus parientes y amigos. Después, en compañía de sus dos damas de honor, Catalina de Saulx y Carlota de Saint-Maurice, fue admitida en el convento de las Clarisas Pobres de la ciudad de Orbe, cuyo monasterio había sido fundado por la madre de Hugo de Châlons y, en 1427, estaba ocupado por una comunidad de la reforma de santa Coleta Boylet. Luisa, que había sido un modelo de doncella, de esposa y de viuda, fue siempre una religiosa ejemplar. No obstante su elevada cuna, su humildad era sincera y natural: lavaba los platos, barría, ayudaba en la cocina, limpiaba los corredores y todo lo hacía bien y con gusto; con la misma sencillez y naturalidad, aceptó y desempeñó el puesto, cuando la eligieron abadesa. En este cargo, mostró especial solicitud en servir a los frailes de su Orden, y cualquiera de ellos que llegase a hospedarse en el convento, era atendido a cuerpo de rey; la presencia de los padres y de los hermanos era como una bendición de Dios y nada podía faltar a los hijos del "buen padre san Francisco". A la edad de cuarenta y dos años, murió Luisa de Saboya. En 1839, el papa Gregorio XVI aprobó el antiguo culto de esta sierva de Dios.

Beato CRISTÓBAL DE SANTA CATALINA FERNÁNDEZ DE VALLADOLID. (1638-1690).


Martirologio Romano: En Córdoba, España, beato Cristóbal de Santa Catalina Fernández de Valladolid, presbítero de los Hermanos de la Tercera Orden Regular de San Francisco, fundador de las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno.

Nació en Mérida (Badajoz) en el seno una familia pobre de labradores. Trabajó en el campo con su padre y luchó contra el hambre. Sólo se conoce de su juventud su afición a la penitencia.
En 1663 fue ordenado sacerdote en Badajoz y luego, nombrado capellán de un Tercio de Castilla en la guerra contra Portugal, gravemente enfermo tuvo que regresar a Mérida a la casa de sus padres. Al restablecerse, cuatro años más tarde, Al restablecerse se retiró para hacer vida eremita al desierto de Bañuelos de Córdoba, donde permaneció seis años.
Allí encontró a otro ermitaño, semidesnudo, muerto de hambre, esquelético y le pidió quedarse con él y seguir sus consejos, allí es donde adoptó el nombre de padre Cristóbal de Santa Catalina. Este nombre es posible que lo llevara por la ermita que tenía esta santa en el mismo centro de Mérida. Aqui funda, en 1670, el eremitorio de San Francisco y San Diego de Villaviciosa, donde a diario oficiaba misa en la iglesia del eremitorio, aun hoy existente, dedicada a Ntra. Sra. de Villaviciosa, a la que profesó gran devoción y ante cuya imagen compartía la Eucaristía con sus hermanos de la congregación y, donde comenzó a vivir con toda radicalidad en oración, silencio y penitencia. Allí buscó una vida entregada a la oración, y en Córdoba acabó siendo un hombre de santidad para todos, al servicio siempre de los desvalidos y los más necesitados.
Atraído por la regla de san Francisco de Asís profesó, en 1670, como Terciario franciscano en el convento de Madre de Dios de Córdoba. En 1673, a la vista de tanto sufrimiento, el padre Cristóbal tomó una determinación radical para su vida: "Serviré a Dios sustentando pobres" y funda el Hospital de Nuestro Padre Jesús Nazareno para atender a los más necesitados. Coloca en la puerta del centro su lema: “Mi providencia y tu fe tendrán esta Casa en pie”
Fue un hombre de "gran fe", consiguió pagar a los trabajadores de una obra a pesar de no tener dinero gracias a la Providencia o que el pan no faltara de la despensa y la Providencia le honró con muchos dones taumatúrgicos de ayuda a los pobres y necesitados. 
Y lo hace en una pequeña ermita de la cofradía de Jesús Nazareno, comenzando así la Hospitalidad Franciscana de Jesús Nazareno. Su obra más importante, según los mismos datos, fue la fundación el 11 de febrero de 1673 de dos congregaciones franciscanas, denominadas: Hermanos y Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno; la congregación masculina ya no existe. 
Ancianas pobres y enfermas era el principal objetivo de su Fundación de Hermanos Hospitalarios de Jesús Nazareno, según sus reglas aprobadas por Benedicto XIV en 1746 y de la que sólo existe un ejemplar que se conserva en los archivos de la Casa de Córdoba. Escribió el libro de “Las Reglas y Constituciones” que han de guardar las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno impresas en 1740 en Córdoba. 
Uno de sus milagros que fue "verificado por todos" fue la petición que las hermanas hicieron al padre Cristóbal para "que suplicara a la caldera donde hacían la comida para los enfermos que la cociese, ya que ésta tenía un agujero por el que se salía el agua y apagaba el fuego"... "conmovido por tanta fe, nuestro beato se dirigió con candor franciscano a la caldera y le dijo: en virtud de santa obediencia te mando que no se cuele más el agua y deje cocer la comida para los enfermos". "Inmediatamente la caldera comenzó a hervir y esto llegó a oídos del obispo de Córdoba, Alonso de Salizanes, que quiso comprobar la verdad del hecho". Y así fue. 
También fueron muchas las "curaciones obtenidas por intercesión del padre Cristóbal". 
Como la de uno de los hijos del vizconde de Villanueva, que estaba en peligro de muerte a quien nada más bendecir "se levantó de la cama y se puso a jugar como hacen los chicos de su edad". 
La compasión del padre Crisóbal fue otra de sus virtudes. Así, el padre Cristóbal recogía a los recién nacidos "abandonados de noche delante del hospital, socorría con alimentos a las viudas que sufrían el hambre y acogía a los peregrinos indigentes". 
Durante su vida, el nuestro beato también prestó "mucha atención a las monjas de clausura y, por ello animaba a los ricos a ayudar a los monasterios con generosas donaciones, en vez de malgastar el dinero en cosas superfluas y vanas", destacó. 
El padre Cristóbal murió en Córdoba durante una epidemia de cólera y sus restos reposan en la iglesia de Jesús Nazareno. Fue beatificado por SS Francisco el 7 de mayo de 2013.

23 de julio de 2015

Santa BRÍGIDA DE SUECIA. (c.1302 - 1373).


Martirologio Romano: Santa Brígida, religiosa, nacida en Suecia, que contrajo matrimonio con el noble Ulfo, del que tuvo ocho hijos, a los cuales educó piadosamente, consiguiendo al mismo tiempo con sus consejos y con su ejemplo que su esposo llevase una vida de piedad. Muerto éste, peregrinó a muchos santuarios y dejó varios escritos, en los que habla de la necesidad de reforma tanto de la cabeza como de los miembros de la Iglesia. Puestos los fundamentos de la Orden del Santísimo Salvador, en Roma pasó de este mundo al cielo.


Birgitta nació en Finstad en Uppland, cerca de Uppsala; era hija de un príncipe de Suecia, Birger y de Singerbord, una descendiente del rey de los godos. A los 14 años (1320) contrajo matrimonio con Ulf Godmarsson, príncipe de Nericia. Todo indica que fue un matrimonio muy piadoso, ambos Terciarios franciscanos; tuvieron ocho hijos (entre ellos santa Catalina de Suecia y Karin). Fundaron un hospital, donde servían a los enfermos con sus propias manos, fieles a su espíritu franciscano. Contribuyeron a cristianizar las costumbres de la corte del rey Magnus II. 
Al regreso de una peregrinación a Santiago de Compostela (peregrinación que se había realizado por sus 25 años de matrimonio), decidieron hacerse religiosos: Ulf morirá cisterciense en 1344 en la abadía de Alvastra (en Vadstena), donde tenía un hijo monje; y Brígida, después de atender a sus hijos, pudo dedicarse al nuevo genero de vida de contemplación en una dependencia de la misma abadía, aunque nunca profesó como religiosa en sentido canónico, sino en el místico, cinco días antes de su muerte, ya que el mismo Cristo le entregó el velo y el hábito.
Con la ayuda del rey Magnus II Eriksson de Suecia, en cuya corte había sido dama de honor, fundó la Orden del Santísimo Salvador (Brigidianas) y un monasterio en Vadstena, compuesta por 85 personas correspondientes al número de los 12 apóstoles, de los 72 discípulos y del apóstol Pablo. Esta comunidad comprendía tanto mujeres (70 monjas) como hombres (13 sacerdotes, 4 diáconos y subdiáconos, representantes de los cuatro primeros Padres de la Iglesia) y 8 hermanos laicos. Su "Regula Salvatoris" (recibida por revelación) fue aprobada por san Urbano V en 1370 tras muchas correcciones (sobre la pobreza común del monasterio); mientras que la aprobación definitiva con el doble monasterio (el masculino no era independiente del femenino) sólo se produjo en 1378, después de su muerte, cuando era abadesa su hija santa Catalina. Este monasterio se convirtió en el gran centro de civilización y espiritualidad de Suecia. Esta Orden estaba consagrada al mismo tiempo al culto de la Pasión de Cristo y al de la Compasión de la Virgen, pero nunca pudo desarrollarse como pretendió Brígida, por las normas canónicas que existían entonces. 
El amor a Cristo le llevó a Tierra Santa, y luchó por la unidad de la Iglesia, aquí escribió “Mensaje a todo el mundo y a todas las autoridades”, apelando a la conciencia de los poderosos y exhortando a hacer penitencia general y convertirse. En Roma fundó una residencia para estudiantes y peregrinos suecos (participó en el jubileo de 1350, y la impresión que le produjo la ciudad fue desastrosa) y transcurrió aquí los otros veinticuatro años de su vida monástica (en el palacio Farnese). Fue consejera de Papas (intento por todos los medios el regreso de los Papas del destierro de Aviñón, lo mismo que lo hiciera santa Catalina de Siena) y figura muy admirada por sus virtudes; se decía que se levitaba y que su cuerpo despedía luz, y se dijo de ella que sentía en su boca un sabor muy amargo si alguna vez pronunciaba palabras que no estaban de acuerdo con la mas extricta caridad. El papa Gregorio XI gracias a ella y a Catalina dejó “el destierro de Aviñón” (1377), aunque Brígida ya había muerto tres años antes. Esta mujer singular, que les parecía a los romanos, severa y exigente, hasta el punto de ser denominada "bruja nórdica", tenía la humildad de ir a mendigar a las puertas de las iglesias, mortificando así su orgullo.
Además de la Regla escribió, para sus religiosos, su ambientación personal evangélica llamada “Revelationes sanctae Birgittae”, que es una autentica obra mística; y también unas sentidas oraciones sobre los sufrimientos y amor de Cristo. Murió en Roma tendida sobre una dura mesa, en la casa donde hoy está la iglesia de Santa Brígida. Sus escritos contribuyeron, después de las “Meditaciones” del Pseudo Buenaventura, a la renovación de la iconografía cristiana a finales de la Edad Media. Fue canonizada por el papa Bonifacio IX el 7 de octubre de 1391. Patrona de Suecia y copatrona de Europa. MEMORIA FACULTATIVA. 

Beata JUANA DE ORVIETO. (1264-1306). 


Martirologio Romano: En Orvieto, ciudad de la Toscana, beata Juana, virgen, terciaria dominica, ilustre por su caridad y su paciencia.

Juana, más conocida como Vanna, nació en Carnaiola, Orvieto, y desde muy pequeña fue huérfana, y la gente echó la culpa a la Providencia de que ella hubiera quedado huérfana, en cambio ella mostraba a un ángel pintado y decía: "He aquí a mi padre y mi madre, y con él estaré menos abandonada que de vosotros". La recogieron unos parientes. Trabajó de modista en Orvieto de forma silenciosa, sus parientes prepararon su boda y ella huyó de su casa y se hizo Terciaria dominica, rechazando la ventajosa propuesta matrimonial. Vivió una intensa devoción por la Pasión de Cristo, que fueron acompañados de carismas místicos, además de una castidad perfecta, que según la leyenda la Providencia la salvó de ser violada dos veces. También tuvo el don de profecía y numerosas tentaciones que supo solventar con la gracia y el amor divino.
No le faltaron críticas y desprecios por parte de algunos de sus conciudadanos que dudaron de su virtud. Ella soportó con paciencia y humildad todas las dificultades que se le plantearon, incluso las enfermedades que tuvo que soportar, que fueron muchas y largas; bajo su guía silenciosa formó a las personas en el amor de Dios; consiguió la conversión de los herejes patarinos de Orvieto que negaban la Eucaristía, y la pacificación de la ciudad en las luchas entre güelfos y gibelinos. Murió en olor de santidad, y sobre su sepulcro se obraron muchos milagros. En 1926 fue declara patrona de las costureras y sastres italianos. Su culto fue aprobado en 1754 por el papa Benedicto XIV. 

16 de julio de 2015

Santa MARÍA MAGDALENA POSTEL. (1756-1846).


Martirologio Romano: En Saint-Sauveur-le-Vicomte, pueblo de Normandía, en Francia, santa María Magdalena Postel, virgen, la cual, durante la misma revolución, al haber sido expulsados todos los sacerdotes, prestó toda clase de servicios a los enfermos y, en general, a todos los fieles. Vuelta la paz, fundó en la más completa pobreza la Congregación de las Hijas de la Misericordia, para la formación de las jóvenes pobres.

Se llamaba Julia Francisca Catalina Postel, y era hija de un cordelero normando de Barfleur (Normandía), donde nació. A los 9 años emitió voto de perpetua castidad y total dedicación a la salvación de su prójimo. Se educó en las benedictinas de Valognes, que le propusieron quedarse con ellas, pero la abadía no era lo suficientemente pobre, y su vida muy relajada, por ello volvió por voluntad propia a su casa.
Su ideal era enseñar a niñas que no pudiesen pagar ningún colegio, quería recristianizar Francia partiendo de la formación de las mujeres; a los 18 años se instaló en Barfleur en una choza y abrió una escuela donde enseñó a las jóvenes y niñas no solo instrucción cristiana, sino también enseñanzas prácticas para la época como costura y bordado. Gracias a su modestia, dulzura, austeridad de vida y caridad sin límites, su escuela tuvo un éxito inmediato.
Durante la Revolución se convirtió en la "virgen-sacerdote" porque estaba autorizada para repartir la comunión, ocultaba los vasos sagrados, facilitaba lugares de culto clandestino, daba albergue a los curas fugitivos y seguía enseñando el catecismo en cuevas y graneros. En 1798 se hizo Terciaria franciscana.
Pasada la revolución, reorganizó a las jóvenes que había educado en grupos de catequistas para reparar los daños morales que se produjeron sobre todo en aldeas y campiñas. En 1804 se trasladó a Cheburgo, donde solicitaban maestras. Allí, bajo la guía del abate Cabart, su director espiritual y capellán del hospicio, empezó a comprender que Dios le llamaba a fundar una orden religiosa. En 1805, fundo, en Cherburgo, las Hermanas de las Escuelas Cristianas de la Merced o de la Misericordia. Al emitir sus votos en 1807 tomó el nombre de María Magdalena. Escribió las constituciones de la nueva Congregación. La nueva Congregación pasó por momentos difíciles a causa de falta de recursos económicos y estuvo a punto de desaparecer. María Magdalena no se desalentó y siguió a delante y creó una escuela en Tamerville, que se convirtió en una de las más avanzadas en el campo pedagógico, hasta el punto de eliminar los castigos y promover el uso de la racionalidad en el trato con las alumnas.
Además de someterse para ser directora, tras el Concordato de 1816, tuvo que buscar una casa madre para su Congregación, para la que adquirió, la abadía de Saint-Sauveur-le-Vicomte, cerca de Coutances, donde vivieron en la más extrema pobreza. Gobernó su Institución hasta una edad muy avanzada con criterios tan espirituales que llegó a fundar 37 casas, desplegando una gran actividad a pesar del asma que sufría. A partir de 1837, el abate Delamare fue nombrado su superior mayor, la comunidad se consolidó y les hizo adoptar las constituciones de san Juan Bautista de La Salle. María Magdalena había dicho: "Una religiosa maestra debe salvar al menos mil almas durante su carrera: un tercio entre los alumnos y los otros dos tercios, mediante la influencia de los alumnos en sus padres". Murió en Saint-Sauveur-le-Vicomte, y su tumba se convirtió en centro de peregrinación donde se produjeron muchos milagros. Fue canonizada el 24 de mayo de 1925 por SS Pío XI.

14 de julio de 2015

Beata ANGELINA DE MARSCIANO. (1357 - 1435).


Martirologio Romano: En Foligno, de la Umbría, beata Angelina de Marsciano, que al quedar viuda se entregó durante cincuenta años a servir a Dios y al prójimo, e inició la Congregación de las Terciarias Franciscanas, las cuales, viviendo en un monasterio, se dedican a la formación de las jóvenes.

Nació en Monte Giove cerca de Orvieto en Umbría, en el seno de una familia de la nobleza; su padre era el conde Giacomo di Binolo. Se casó por obediencia a los 15 años con Giovanni de Termis, cuando en 1393 su padre la obligó a casarse, Dios le envió la misma noche de las bodas a su ángel para protegerla. Sorprendida por su esposo en conversación con el celestial mensajero, le reveló el secreto de su alma pura y él juró imitarla. Trasladándose con su marido a Civitella d’Abruzo, se quedo viuda a los diecisiete años. Distribuyó sus bienes entre los pobres. Se hizo, junto con numerosas amigas, Terciaria franciscana. Pero el asunto suscitó las iras de los Feudatarios, que indujeron a Ladislao, rey de Nápoles, a decretarle el destierro junto con sus compañeras.
Habiendo partido con éstas de Civitella, el 31 de julio llegó a Asís y fue a visitar las tumbas de san Francisco y santa Clara. De allí se fue a Foligno, donde en 1397, con sus compañeras emitió los tres votos evangélicos de obediencia, pobreza y castidad. Así surgía el primer núcleo de Hermanas Terciarias Franciscanas Regulares. Al primer monasterio dedicado a Santa Ana, le siguieron otros: en Asís en 1421, en Viterbo en 1427, en Florencia en 1429, en Rieti y en otros lugares. En 1430 el papa Martín V, que había reunido todos estos monasterios bajo una única superiora general, puso la nueva institución bajo la jurisdicción de los Hermanos Menores, asignándole como finalidad específica la educación e instrucción de la juventud femenina. Obtuvo la aprobación del papa Bonifacio IX en 1403. Angelina, al sentir acercarse la última hora, quiso hacer la confesión general. Recibió devotamente los últimos sacramentos y exhortó a sus hijas a observar fielmente la regla franciscana. Después de haberles dado la última bendición, entró en un éxtasis delicioso. Murió en el monasterio de Santa Ana de Foligno, a la edad de 58 años. Su rostro se puso brillante con un esplendor maravilloso, y su celda se llenó de un aroma celestial. Se le hicieron solemnes funerales con participación del Obispo y de todas las autoridades, y fue sepultada en a iglesia de los franciscanos de Foligno. En 1492, al exhumar su cuerpo, fue hallado incorrupto. Aprobó su culto León XII el 8 de marzo de 1825.

9 de julio de 2015

Santos MÁRTIRES DE GORKUM. M. 1572.


Martirologio Romano: En Brielle junto al Mosa en Holanda, pasión de los santos mártires Nicolás Pieck, sacerdote, y diez compañeros de la Orden de los Frailes Menores y ocho del clero diocesano y regular, que por defender de los calvinistas la doctrina de la presencia real de Cristo en la Eucaristía y la autoridad de la Iglesia de Roma, sufrieron mofas y torturas de distintos modos, concluyendo su martirio con el ahorcamiento

Es un grupo de 19 mártires a los que sometieron a un cruel martirio los calvinistas en Gorkum, cerca de Dordrecht en Holanda. Había un trasfondo político en este hecho, ya que Flandes en aquellos momentos pertenecía a la corona de española. El duque de Alba, gobernador de la región, fue derrotado por los calvinistas, y estos juraron vengarse no solo de todo lo que fuera leal a España, sino también a todos los católicos, sobre todos los religiosos, ya que se unía catolicismo con España.
Dordrecht y Gorkum, cayeron en manos del capitan calvinista Marino Brandt. La resistencia de las fuerzas leales al rey Felipe II, quedaron reducidas a una pequeña guarnición en la ciudadela de Gorkum. Allí habian buscado refugio el clero secular (3 sacerdotes: Nicolás Janssen, Leonardo Veckel, Godofredo van Duynen) y los religiosos varones de Gorkum; once franciscanos (Antonio de Hoornaer, Antonio de Weest, Cornelio de Wich, Francisco Rod, Jerónimo de Weerden, Nicolás Pieck, Godofredo de Melveren, Nicasio Jonson, Pedro Van Assche, Teodorico van der Eel y Willaldo de Dinamarca). Un canónigo regular de San Agustín (Juan de Oesterwich). Las dos comunidades femeninas –la de los monasterios franciscanos y agustino- se habían disuelto tiempo atrás, ante el peligro. 
Los religiosos presintiendo su final se prepararon con la penitencia y la eucaristía que les llevó el dominico alemán Juan de Colonia, párroco de Hoornaert, que venía de Colonia, y había perdido permiso a su prior provincial acudir en ayuda de los católicos holandeses. El conde de La Mark ordenó que los llevaran presos a Brielle. Medio desnudos fueron conducidos en una barca, que se detuvo en Dordrecht para que fueran insultados por el populacho. En Brielle fueron acogidos por el jefe de los "gueux" (mendigos) Lumey, que organizó un simulacro de procesión desde el puerto hasta el centro de la ciudad. Los religiosos sin perder la calma, daban gracias a Dios y cantaban el Te Deum. Llegaron a la cárcel y allí encontraron en prisión a otros tres sacerdotes: dos premostratenses (Adrián Beccan y Jacobo Lacops). Un sacerdote secular: Andrés Wonthers. Fueron interrogados y se les ofreció la libertad si renegaban de su fe, pero ninguno aceptó. Guillermo de Orange, dio la orden que se respetase su vida, pero Lumey se negó a obedecer. Fueron ahorcados en el viejo convento de Santa Isabel, de la ciudad holandesa de Brielle, fueron ahorcados desnudos para más escarnio, además los lazos de las sogas estaban mal hechos para que sufrieran más. Bajaron sus cuerpos y se ensañaron con ellos descuartizándolos y llevándolos por la ciudad como trofeos. Los diecinueve fueron canonizados por Pío IX el 29 de junio de 1867.

Santos GREGORIO GRASSI, FRANCISCO FOGOLLA y 24 compañeros. M. 1900.


Martirologio Romano: En la ciudad de Taiyuan, en la provincia de Shanxi, también en China, pasión de los santos mártires Gregorio Grassi y Francisco Fogolla, obispos de la Orden de los Hermanos Menores, y de otros veinticuatro compañeros, todos ellos asesinados por odio al cristianismo, durante la persecución llevada a cabo por los secuaces del movimiento de los Yihetuan.

san Gregorio Grassi
 Sus nombres son: Elías Facchini, Teodorico Balat, presbíteros, y Andrés Bauer, religioso, de la Orden de Hermanos Menores; María Ermelina de Jesús (Irma) Grivot, María de la Paz (María Ana) Giuliani, María Clara (Clelia) Nanetti, María de Santa Natalia (Juana María) Kerguin, María de San Justo (Ana Francisca) Moreau, María Adolfina (Ana Catalina) Dierk, María Amandina (Paulina) Jeuris, Religiosas del Instituto de Franciscanas Misioneras de María; y también Juan Zhang Huan, Patricio Dong Bodi, Felipe Zhang Zhihe, Juan Zhang Jingguang, Juan Wang Rui, seminaristas franciscanos; Tomás Shen Jihe, Simón Chen Ximan, Pedro Wu Anpeng, Francisco Zhang Rong, Matías Feng De, Santiago Yan Guodong, Pedro Zhang Banniu, Santiago Zhao Quanxin y Pedro Wang Erman, laicos.
san Francisco Fogolla
Después de la guerra chino-japonesa de 1894-1895, que dividió China en zonas de influencia extranjera, la emperatriz orientó contra los occidentales y sobre todo contra los misioneros europeos y los chinos convertidos al catolicismo, el odio de los miembros de la sociedad secreta china, de carácter al mismo tiempo religioso y político, conocida con el nombre de revolución de los  boxers. Era una corriente nacionalista y xenófoba, en la que se mezclaron motivos políticos, económicos, militares y religiosos, amparada en los decretos imperiales contra los europeos. 
El Vicario Apostólico de Shanxi estaba regido por san Gregorio Grassi, ayudado por un obispo coadjutor, san Francisco Fogolla, que ya antes de su nombramiento espiscopal era vicario general y estrecho colaborador del prelado y pertenecíam ambos a la orden franciscana.
Ellos habían cuidado mucho de promocionar las vocaciones nativas, para que poco a poco, consolidada la Iglesia en el país, estuviera regida pastoralmente por miembros de la propia comunidad local, ordenados sacerdotes y obispos, una jerarquía autóctona definitiva.
Misioneros y nativos cristianos prefirieron morir antes de renegar de su fe. Corria el año 1900, y en la misión de Shanxi, donde se encontraban ambos obispos con otros sacerdotes y religiosos, más un grupo de seminaristas y criados de la misión, el día 4 de julio se llegó a la certeza de que morirían mártires. Manifestaron su temor a las religiosas, que pertenecían las siete a las Franciscanas Misioneras de María, y exclamaron simplemente que se cumpliera la voluntad de Dios. Todos los de la misión se entregaron en manos de Dios, si esa era su voluntad. 
Los soldados chinos los enviaron a la casa del mandarín: las hermanas y las niñas son encerradas en una habitación húmeda, y los demás en otra no menos incómoda.
Pudo celebrarse la misa en un altar portátil. El obispo Grassi da la absolución a los que le rodean. Y a las 3 de la tarde del 9 de Julio los bóxers se lanzan sobre los detenidos y luego de maltratarlos los llevan hasta el tribunal del virrey de Yu-shien. Empezó el interrogatorio, en el que los mártires no apostataron ninguno. Exasperado el virrey hincó su puñal en el pecho del obispo Grassi, y con si fuese una señal, en el patio donde los demás aguardaban se produjo una terrible carnicería: los atacantes hieren, mutilan, descuartizan, matan… Se levanta un cántico: las religiosas entonan el Te Deum y se abrazan fraternalmente y continuan cantando hasta que las matan. Todos murieron. 
Tres años más tarde, el 24 de marzo de 1903, pasada la tempestad por la enérgica reacción de los gobiernos europeos ante las matanzas, el ejercito chino rindio homenaje, en el mismo patio en el que fueron sacrificados, a los mártires, diciendo el nuevo virrey que glorificaba su firmeza.

Beata MARÍA DE JESÚS CRUCIFICADO PETKOVIC. (1892-1966).


Martirologio Romano: En Roma, beata María de Jesús Crucificado Petkovic, virgen, que habiendo nacido en Blato, en la isla de Korcula, en Croacia, se dedicó a la oración y a las obras de misericordia, y para servir especialmente a los pobres, enfermos y abandonados, fundó la Congregación de las Hijas de la Misericordia, que agregó a la Tercera Orden de San Francisco.

Nació en Blato, en la isla de Korkula (Croacia). Desde muy joven al ver el sufrimiento, el hambre y la penuria de la gente, decidió esforzarse por los pobres. En 1906, se asoció a las Hijas de María, de la que llegó a ser presidenta. Leyendo las palabras del "Joven rico" sintió la vocación religiosa. Formó parte de la Tercera Orden Secular de San Francisco.
Impulsada por un vivo deseo de ayudar a los necesitados, y siguiendo las orientaciones del obispo de Dubrovnik, en 1919 fundó la Congregación Franciscana Hijas de la Misericordia, para "la educación e instrucción de la juventud femenina". En 1956 la Congregación llegó a ser de derecho pontificio y fueron aprobadas sus constituciones. Trató de transmitir a todas sus hijas a "seguir a Cristo, escuchar a Cristo, humillarse en Cristo, sufrir silenciosamente en Cristo, arder en Cristo, perdonar en Cristo, amar en Cristo, sacrificarse en Cristo... porque no hay verdadero amor sin sacrificios y sufrimientos por la persona amada. Cristo con la cruz y el sufrimiento ha salvado al mundo entero".
La madre Petkovic estuvo siempre entregada a los pobres, marginados y despreciados, porque reconocía en ellos el rostro de Jesús doliente. Su vida se puede resumir en dos palabras: "Oración y apostolado". La fama de santidad, de la que gozó durante su vida, se confirmó también después de su muerte acaecida en Roma. Fue beatificada en Croacia el 6 de junio de 2003.