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31 de agosto de 2015

San RAMÓN NONATO. (1200-1240).


Martirologio Romano: En Cardona, de Cataluña, san Ramón Nonato, que fue uno de los primeros socios de san Pedro Nolasco en la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced, y es tradición que, por el nombre de Cristo, sufrió mucho para la redención de los cautivos.


Se llamaba "Nonato", porque nació en el mismo momento que su madre fallecía. Nació en Portell (Lérida) en el seno de una noble familia. Estaba emparentado con los vizcondes de Cardona; y desde muy joven eligió como madre a María. Su padre le envió a Barcelona para que estudiase y mantuviese relaciones con la burguesía de la ciudad. Pero en lugar de hacer amistad con ricos, se preocupó de los libros y de los pobres. Al enterarse su padre le mandó regresar a Portell y allí le encargó el cuidado de unas ovejas. 
Hacia el 1224 ingresó en la recién fundada Orden de la Merced en Barcelona y allí se entregó en hacer obras de caridad por las calles y en los domicilios particulares; fue ordenado sacerdote. Una antigua biografía nos lo describe así: "Era de caridad incandescente, que amaba las letras y aprovechaba mucho en ellas. De pueblo en pueblo iba llevando la Buena Nueva del Evangelio; todos los caballeros nobles le respetaban; todos los pobres le amaban y todos seguían sus huellas...". No coincidió con san Pedro Nolasco como algunos autores pretenden. Su nombre en los textos aparece como Ramón de Surróns o Ramón de Montfort.
 En 1226, pasó por primera vez a Argel; y al encontrarse con un prisionero que no podía rescatar por carencia de medios económicos, se quedó allí en vez de él, hasta que llegó la suma exigida. Tres viajes más hizo a África, con gran fruto en su predicación apostólica y con gran riesgo. En el último de 1236 volvió a quedarse como rehén, y fue azotado cruelmente y torturado por su predicación, de manera que su cuerpo quedó totalmente mutilado, se dice que le cerraron la boca con un candado. A su regreso a los 36 años, fue nombrado cardenal por el papa Gregorio IX, aunque el prefirió el retiro en su convento. Tenía un gran amor a la Eucaristía. Llamado por el Papa no sobrevivió a sus sufrimientos, y falleció en Cardona, diócesis de Solsona, apenas emprendido su viaje a Roma a causa de unas calenturas. Está sepultado en la ermita de Portell. Su culto fue confirmado por Alejandro VII en 1657. Desde 1969 su culto se ha limitado a los calendarios locales. 

30 de agosto de 2015

Beato ALFREDO ILDEFONSO SCHUSTER. (1880-1954).


Martirologio RomanoEn Venegone, cerca de Varese, en Italia, beato Alfredo Ildefonso Schuster, obispo, que, siendo abad de San Pablo de Roma, fue elevado a la sede episcopal de Milán, donde, con gran cuidado y diligencia, desempeñó con admirable sabiduría su función de pastor por el bien de su pueblo

Nació en Roma. Su padre Juan Schuster, era oriundo de Baviera y se enroló en los zuavos pontificios, en donde ejerció el oficio de sastre, hasta que, con la pérdida de los Estados Pontificios, fue dado de baja. Su padrino de confirmación fue el marqués Clemente Sachetti, que lo tomó bajo su protección. Las Hijas de la Caridad y sus muchos protectores, sobre todo el barón Pfiffer de Altishofen, que conocían bien sus cualidades y su inclinación acentuada hacia la vida religiosa, lo encaminaron a través del benedictino Gregorio Palmieri, que trabajaba en el archivo secreto del Vaticano, a la escuela monástica del monasterio de San Pablo Extramuros de Roma. Alfredo fue benedictino y adoptó el nombre de Ildefonso.
No fue del todo feliz en su primera época en la escuela benedictina, porque tenía un defecto de pronunciación y que le humillaba mucho. En 1899 hizo su profesión religiosa. En la escuela conoció y trabó amistad con el beato Plácido Riccardi. Estudió en el Ateneo de San Anselmo de Roma, donde se doctoró en Filosofía, pero a él lo que le apasionaba eran los estudios históricos y arqueológicos. Fue ordenado sacerdote en 1904 y fue profesor en el monasterio; fue maestro de novicios, prior y entre 1904 a 1918, abad del monasterio. Fue también profesor de San Anselmo y en la Escuela de Arqueología Sagrada, en donde enseñó liturgia. Escribió “Liber Sacramentorum”, que tuvo mucho éxito. 
Fue llamado por la Sede Apostólica para grandes y graves misiones en las diócesis de Italia. Fue consultor en varias sagradas congregaciones romanas. Como prelado de la abadía “nullius” de San Pablo de Roma, hizo una labor apostólica de gran importancia. Ayudó mucho al papa Benedicto XV, que le tenía gran estima, y se dice que a él se debe el borrador de la encíclica en la que se declaró a san Efrén, doctor de la Iglesia. También intervino en la fundación del Instituto Pontificio Oriental. 
Pío XI le nombró Cardenal y Arzobispo de Milán en 1929. Rigió la diócesis de Milán durante 25 años, y se inmoló por ella. Comía muy poco. Se interesó mucho por la formación y santificación del clero. Tenía un elevado concepto de la parroquia, pero no descuidó otras formas de apostolado, como la Acción Católica y la prensa católica. Defendió a todo el que estaba en peligro sea cual fuera el régimen gubernamental y fue célebre por su oposición al régimen de Mussolini, aunque apoyó la invasión de Etiopía, y por ello fue acusado de “filofascista”, aunque se opuso a la unión del fascismo con el nazismo por su política racial. Condenó en una dura homilia al régimen fascista. Salvó muchas vidas e intervino para que el cadáver de Mussolini fuera enterrado cristianamente. Fue legado pontificio en muchas ocasiones. Dio todo cuanto podía hasta quedar sin nada. Fundó “Charitas” y la “Domus Ambrosiana” y apoyó la fundación de la Universidad Católica de Milán. Murió con 74 años en Venegono y la homilía fúnebre fue predicado por el cardenal Roncalli, el futuro Juan XXIII; le sucedió el cardenal Montini, luego el futuro Pablo VI, que fue quien inició su proceso de beatificación. Fue siempre un monje que ejerció como obispo. Fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 12 de mayo de 1996.

21 de agosto de 2015

San PÍO X. (1835-1914). Papa. (1903-1914).


Martirologio Romano: Memoria del papa san Pío X, que fue sucesivamente sacerdote con cargo parroquial, obispo de Mantua y después patriarca de Venecia. Finalmente, elegido Sumo Pontífice, adoptó una forma de gobierno dirigida a instaurar todas las cosas en Cristo, que llevó a cabo con sencillez de ánimo, pobreza y fortaleza, promoviendo entre los fieles la vida cristiana por la participación en la Eucaristía, la dignidad de la sagrada liturgia y la integridad de la doctrina.


José Sarto nació en Riese (Treviso, Italia) en el seno de una familia campesina. Con el calzado al hombro para no romperlo, hacía a pie diariamente 7 kms de ida y de vuelta porque quería estudiar en la escuela de Castelfranco Veneto. Después de los estudios en el seminario de Padua, fue ordenado presbítero en Treviso en 1858. 
Estuvo nueve años de coadjutor en Tombolo, donde su celo pastoral, su amabilidad y caridad le hicieron muy querido por sus feligreses. Siguió continuamente estudiando. Dios le dio el carisma de saber traducir a la praxis pastoral la teología y, de hablar a las almas en lenguaje inteligible.
Fue párroco y arcipreste de Salzano, donde a parte de restaurar el templo, y de impartir la catequesis, se dedicó especialmente a los enfermos de cólera de 1873; llevando siempre una vida modesta y humilde. En 1875, fue nombrado canónigo de Treviso, después fue canciller de la curia. Al mismo tiempo desempeñó la dirección espiritual del seminario. En 1879, fue elegido vicario capitular de la diócesis, cargo que ejerció durante seis meses y que mostró su habilidad para el episcopado.
En 1884, fue elegido obispo de Mantua, cargo que aceptó como una cruz, pues se creía incapaz e indigno. Mejoró el seminario, dio sólidas orientaciones sobre catequesis y liturgia, impulsando la espiritualidad sacerdotal. Realizó una visita pastoral por toda la diócesis. En 1888, convocó un sínodo diocesano que daba respuesta a las necesidades pastorales de la comunidad cristiana. Para promover estas reformas hizo su segunda visita pastoral. En 1891, celebró el III Centenario de la muerte de san Luis Gonzága, aprovechando el evento para pedir a sus fieles la intensificación del espíritu religioso. 
En 1893, el papa León XIII le nombró cardenal y patriarca de Venecia, después de haber esperado el "exequátur" gubernativo dieciséis meses por cuestiones políticas debidas a la reunificación italiana. Estuvo nueve año como Patriarca de Venecia, desarrollando una gran labor pastoral, como ya había hecho en Mantua. En el cónclave de 1903, (después del veto de Austria a la elección del cardenal Rampolla) fue obligado a aceptar la elección de Papa, pese a sus protestas de incapacidad: "Soy incapaz e indigno. Olvidadme, ¡ayudadme!". En la fórmula de aceptación dijo: "Accepto in Crucem". 
Pensando en lo mucho que habían sufrido los papas llamados Pío durante la Revolución Francesa, se eligió el nombre de Pío X, tomando como lema de su pontificado el de  “Instaurar todas las cosas en Cristo”.
Su pontificado fue uno de los más fecundos, no sólo por las obras de reforma de litúrgica (sobre todo el breviario, de la misa, del canto gregoriano, de la participación litúrgica más activa y de la comunión eucarística de los niños, negando la legitimidad a su retraso más allá de la aparición del uso de razón), sino también por las orientaciones de la vida pastoral de la Iglesia con su "Catecismo" (predicado por él mismo todos los domingos) y con la promulgación de la leyes canónicas: reformas de la curia romana, simplificación de las normas burocráticas, edición de las "Acta apostolicae sedis", iniciación de la codificación canónica con nuevas leyes matrimoniales, promoción de los estudios y de la formación del clero. Dio cauces legítimos a la Acción Católica. Eligió como cardenal secretario de Estado al venerable Rafael Merry del Val. 
Hubo de enfrentarse con no pocas dificultades a causa de su desinterés por la diplomacia y de su intransigencia contra toda clase de progresismo, que le ocasionaron graves conflictos con Rusia, Alemania (contra las asociaciones interconfesionales), Estados Unidos (rechazó la visita del presidente Teodoro Roosevelt), España y Portugal. Actualmente se considera un error su condena intransigente del modernismo, pero era hombre de su tiempo y suya es la frase: "el mal existe, pero antes de combatirlo en los demás tenemos que destruirlo en nosotros mismos". Pío X creyó en conciencia que procedía una condenación pura y simple y global del modernismo, por lo que en el decreto "Lamentabili" (1907), condenó 65 tesis modernistas y en el mismo año publicó su famosa encíclica "Pascendi" en la que calificaba el modernismo como el conjunto de todas las herejías. En 1910, impulsó el famoso juramento antimodernista, que debían prestar los candidatos al sacerdocio y a los cargos pastorales de la Iglesia. Su proceso de beatificación se retrasó, porque se consideró “falta de prudencia” su política antimodernista, pero sus virtudes personales, hicieron que saliera adelante el proceso y que sea, junto con san Pío V, los dos únicos papas canonizados por la Santa Sede, hasta ahora.
 Se cuenta que antes de rechazar el Concordato con la república francesa, puso el documento a los pies del Crucifijo y exclamó: "Non possumus. No podemos traicionar al Señor". Sin nostalgia alguna del poder temporal, sino más bien defendiendo la neta separación entre los poderes (hasta prohibir la política al clero), se sentía padre espiritual de todos. A raíz del asesinato de Sarajevo, el Emperador de Austria le suplicó una bendición para sus batallones y él respondió "yo bendigo la paz, no la guerra". Presintiendo la proximidad de la I Guerra Mundial en 1914 ("La guerra se acerca", solía repetir a menudo). Su testamento decía: "He nacido pobre, he vivido pobre y deseo morir pobre". Moría 22 días después del estallido de las hostilidades, pronunciando en su agonía estas palabras: "¡Pobres hijos míos! Ofrezco mi vida. Millones de hombres van a morir. Me hubiera gustado evitarla, pero no he podido". Está enterrado en la basílica de San Pedro del Vaticano. 
El Pontificado de Pío X no fue tranquilo y el papa mostró resolución en su política. Si no tuvo enemigos -porque para eso se necesitan dos- hubo muchos que le criticaron, lo mismo dentro que fuera de la Iglesia. Pero, al morir, todas las voces fueron una; desde todas partes, desde todas las clases surgió un llamado para que se reconociera la santidad de Pío X, el que fuera Giuseppe Sarto, el niño del cartero. En 1923, los cardenales de la curia decretaron que se había abierto su causa, firmada por veintiocho prelados. En 1954, el Papa Pío XII canonizó solemnemente a su predecesor ante una enorme multitud que llenaba la plaza de San Pedro, en Roma. Aquel fue el primer papa al que se canonizaba desde Pío V, en 1672. MEMORIA OBLIGATORIA. 

12 de agosto de 2015

Beato INOCENCIO XI. Papa (1676-1689). (1611-1689).


Martirologio Romano: En Roma, beato Inocencio XI, papa, que dirigió sabiamente a la Iglesia, si bien fue probado por fuertes dolores y tribulaciones

Nació en Como, y se llamaba Benedicto y era hijo de Livio Odescalchi y Paula Castelli, un matrimonio de noble estirpe de comerciantes. Tuvo como preceptor al sacerdote Casanova, pasando luego al colegio jesuita de Como, donde se afilió a la Congregación Mariana. Muerto su padre, pasó en 1626 a Génova con su tío Papirio para colaborar en los negocios familiares. Muerta su madre y su tío se alistó en la milicia urbana de Como como comandante. Marchó a Roma donde conoció al cardenal De la Cueva que le animó a estudiar Derecho en la universidad de La Sapienza, y después se graduó en Nápoles; aquí decidió hacerse clérigo pero no sacerdote. Recibió la tonsura e hizo voto de celibato. Volvió a Roma donde su hermano le procuró cargos en la cancillería: primero como protonotario apostólico y luego presidente de la cámara apostólica.
Llevó una vida de gran piedad, modestia, austeridad y caridad, que el papa Urbano VIII lo nombró comisario especial de tasas de la Marca. Lo hizo con tanta prudencia y caridad que en 1644 fue nombrado gobernador de Macerata y en 1645 el papa Inocencio X lo nombró cardenal diácono del título de Santos Cosme y Damián. Tenía 34 años y el papa le envió como legado a Ferrara. Fue un gobierno prudente y benéfico, especialmente dedicado a las clases populares. 
En 1650 fue nombrado obispo de Novara. No entraba ello en sus planes, ya que se consideraba indigno para ser sacerdote, pero obedeció y recibió la ordenación en 1650 y después fue consagrado obispo.
Se propuso imitar a san Carlos Borromeo en sus criterios y actitudes pastorales, pero no pudo residir mucho tiempo en su diócesis porque los papas Inocencio X y Alejandro VII lo quisieron en Roma, por ello renunció a su diócesis, ya que consideraba imprescindible su presencia en ella, tal como indicaban las indicaciones de Trento. Estuvo en Roma como cardenal de curia durante 22 años y participó en los cónclaves de Clemente IX y Clemente X. Fue elegido Papa en el 1676, a pesar de que en un principio se negó a ello.
 Fue eminente por su caridad, la simplicidad evangélica y la pobreza. Suprimió el cargo de cardenal sobrino (“cardenal nepote”), y pasó su patrimonio a su familia, aunque se quedó con una parte, para no ser gravoso a la Santa Sede. Emprendió una gran campaña de moralización y luchó firmemente contra la corrupción. Prohibió la simonía y suprimió el colegio de secretarios instituidos por Calixto III, hacía dos siglos. Reformó el procedimiento de canonizaciones para hacerlo más sencillo.
Decidido a terminar con el avance turco, consiguió que el Imperio y Polonia, los detuvieran en Viena el 12 de septiembre de 1683. Instituyó como memoria de esta batalla la fiesta del Dulce Nombre de María. En los asuntos eclesiásticos aplicó las normas del concilio de Trento en cuanto a la reforma del clero y la actividad de la Iglesia. En materia doctrinal se opuso al laxismo y al molinosismo (1687) y en materia de moral favoreció el probabiliorismo así como a su impulsor el padre Tirso Gonzáles que por su influencia fue elegido prepósito general de la Compañía. Algunos biografos señalan que condenó el probabiliorismo, y que tuvo graves controversias con la Compañía de Jesús, pues no estaba de acuerdo con su independencia en la forma de llevar las misiones. La severidad de su conducta algunos llegaron a pensar que era jansenista, aunque no hay pruebas de ello.
Se enfrentó a la autocracia de Luis XIV de Francia y a su inclinación al jansenismo y a la idea de una iglesia galicana, más alejada de la autoridad papal tal como aparece en la "Pragmática Sanción" de Bourges, así como la defensa de la primacía del concilio frente al Pontífice. Todo ello llevó a profundas luchas con la Iglesia francesa y el Papa, de manera que se vio obligado a excomulgar al propio rey. En esta lucha estaba cuando murió Inocencio.
En cuanto a Inglaterra, el Papa tuvo la alegría de ver que se aliviaba la persecución contra los católicos, pero no pudo ver el regreso el país al catolicismo por el despotismo del rey católico Jacobo II. Cuando en 1689 fallecía en Roma la reina Cristina de Suecia, mandó hacerle solemnes funerales. 
Inocencio enfermó y entre los dolores repetía: “Aumentadme, señor, si queréis mis dolores, pero aumentadme también la paciencia”. Su muerte fue ejemplar. La oposición de Francia hizo que no prosperara su causa de beatificación, hasta que Pío XII decidió hacerlo en 1956. Está enterrado en la basílica de San Pedro del Vaticano. 

29 de julio de 2015

Beato URBANO II. Papa (1088 - 1099). (c.1035 - 1099).


Martirologio Romano: En Roma, en la basílica de San Pedro, beato Urbano II, papa, que defendió la libertad de la Iglesia de las intromisiones de los laicos, luchó contra los clérigos simoníacos e indignos y, en el Concilio de Clermont, exhortó a los soldados cristianos a que, con el signo de la cruz, liberasen a sus hermanos cristianos de la opresión de los infieles y recuperasen el sepulcro del Señor, que estaba su poder.

Otón de Lagery, miembro de la familia de los condes de Semur, nació en Chatillon-sur-Marne y estudió en Reims, bajo la dirección de san Bruno; fue elegido archidiácono de la iglesia de esta ciudad; en el 1070 ingresó en Cluny, y pronto fue nombrado prior mayor siendo abad san Hugo de Cluny. En 1080, participó en el concilio de Anse, donde se condenó al obispo Landrico de Mâcon y sus clérigos por sus repetidas ofensivas contra Cluny. En el 1080 fue creado cardenal-obispo de Ostia. Por aquellos años, por su cargo en la abadía de Cluny, participó en la gran política de expansión y de alianzas del abad san Hugo. El papa san Gregorio VII lo llamó a su lado, del que fue su consejero. Durante una visita a Alemania por orden del papa fue arrestado por el emperador Enrique IV, y por intercesión de san Hugo fue liberado y después de varias visicitudes políticas en las que intervino con los monjes de Cluny, en el 1088 fue elevado a la sede apostólica. 
Durante toda su vida promovió la política gregoriana de la reforma eclesiástica. Lúcido y perseverante, enseño la disciplina a los clérigos e hizo una cruzada contra los señores feudales que estaban entregados a la vagancia. Como Papa tuvo como consejero a san Bruno, fundador de los cartujos. Se le recuerda, sobre todo, como el promotor de la I Cruzada, y del Concilio de Clermont en respuesta a una llamada del emperador bizantino Alejo II Comneno. Mantuvo relaciones con los normandos del sur de Italia. 
Su canonización en 1881, fue tardía porque los cluniacenses, consideraron que había traicionado el espíritu del monasterio, al someterlo al poder papal, y al enfrentarse contra el Imperio e iniciado la cruzada, que no tenía nada que ver con la política del monasterio. Además su canonización, se produjo a iniciativas del obispo de Reims, que en aquella época necesitaban un santo francés, para estrechar las relaciones entre la Iglesia y la III República francesa. 

18 de julio de 2015

San BRUNO DE SEGNI. (1049-1123).


Martirologio Romano: En Segni, en el Lacio, san Bruno, obispo, que trabajó intensamente en la reforma de la Iglesia, por lo que tuvo que sufrir mucho y se vio incluso obligado a dejar su diócesis, encontrando refugio en Montecasino, monasterio del que fue abad durante un tiempo.

Nació en Solero (Asti) en Piamonte; estudió en el monasterio benedictino de San Perpetuo en Asti y en Bolonia y, después de recibir la ordenación sacerdotal, fue designado canónigo de Siena. Como agradecimiento a su gran aprendizaje y piedad inminente, fue llamado a Roma, donde, como consejero capaz y prudente, cuatro Papas sucesivos buscaron su consejo. 
Durante un sínodo en Roma en 1079 obligó a Berengario de Tours, que negaba la presencia real de nuestro Señor en la Santa Eucaristía a retractarse de su herejía. Disfrutó de la amistad personal de san Gregorio VII, y fue consagrado obispo de Segni por él en la "Campagna di Roma", en 1080. Su humildad le llevó a declinar el cardenalato. Se le conoce como "el brillante defensor de la iglesia" por el coraje invencible que mostró ayudando a san Gregorio VII y a sus sucesores en sus esfuerzos para la reforma eclesiástica, especialmente en denunciar la investidura laica, que inclusive declaró como herética. 
Acompañó al papa el beato Urbano II en 1095, al Concilio de Clermont en el que se inauguró la I Cruzada. En 1102 se convirtió en monje de Montecasino y fue electo abad en 1107. El Papa, aunque le había permitido hacerse monje, no le aceptó la renuncia definitiva y lo llamó de nuevo. Junto a muchos obispos de Italia y Francia, Bruno rechazó el tratado conocido por la historia como el "Privilegium", el cual Enrique V de Alemania había extraído del papa Pascual II durante su encarcelamiento. 
En una misiva dirigida al Papa lo censuró francamente por concluir una convención que le concedió al rey alemán el inadmisible reclamo al derecho a la investidura del anillo y del crucifijo exclusivo de obispos y abades, y exigió que el tratado fuera anulado. Irritado por su oposición, Pascual II ordenó a Bruno a renunciar a su abadía y regresar a su sede episcopal. Entre sus cargos destacamos la de bibliotecario de la Santa Sede y la de cardenal legado. Fue un teólogo profundo, y su obra sobre la Eucaristía ha sido modelo durante siglos, aunque tuvo algún error teológico como la que si un sacerdote comete simonía no podía, válidamente, administrar los sacramentos. Bruno fue el autor de numerosas obras, principalmente escriturísticas. De estas se deben mencionar sus comentarios sobre el Pentateuco, el Libro de Job, los Salmos, los cuatro Evangelios y el Apocalipsis. Fue canonizado en 1183 por el papa Lucio III.

17 de julio de 2015

San LEÓN IV. Papa (847-855). M. 855.


Martirologio Romano: En Roma, en la basílica de San Pedro, san León IV, papa, protector de la ciudad y defensor del primado de Pedro.

Este benedictino romano de San Martín, que llevaba una vida austera dedicado a la oración y la contemplación, fue llamado por el papa Gregorio IV para que se integrase en el clero romano al servicio de la curia; Sergio II lo ordenó presbítero y le nombró cardenal con el título de Santi Quattro Coronati. Estimado por su santidad e ingenio fue elegido Pontífice por unanimidad. Fue consagrado sin esperar el consentimiento imperial, ya que Roma había sido saqueada hacía poco por los sarracenos.
Su pontificado constituyó un momento de reafirmación de la autoridad del Papado. Rodeó con una muralla la ciudad vaticana "Ciudad leonina"; con sus oraciones y sus exhortaciones los soldados consiguieron derrotar a los sarracenos que venían de Calabria a Ostia. Creó un asentamiento de una colonia de exiliados de Córcega en Porto y reconstruyó en lugar mas seguro de la destruída Centumcellae; la nueva sede fue llamada en su honor Leópolis (actual Civitavecchia). 
Mantuvo estrechas relaciones con el emperador Lotario, y consagró emperador a su hijo Ludovico en el 850, siguiendo la tradición de san León III. Intentó, y en algunos casos lo consiguió, separar a la Iglesia de la tutela carolingia, y por ello actuó en muchos casos motu propio. Mantuvo estrechas relaciones con Constantinopla, pero dejó claro que el primado era el Obispo de Roma. Los beneficios que hizo a las iglesias llenan 28 páginas del "Liber Pontificalis". Durante su pontificado el rey inglés, san Alfredo, visitó Roma (853) y León hizo de padrino de su Confirmación. Está enterrado en la basílica de San Pedro del Vaticano y su culto fue suprimido en la revisión de 1969.  

15 de julio de 2015

San BUENAVENTURA. (c.1221 - 1274). Doctor de la Iglesia.


Martirologio Romano: Memoria de la inhumación de san Buenaventura, obispo de Albano y doctor de la Iglesia, celebérrimo por su doctrina, por la santidad de su vida y por las preclaras obras que realizó en favor de la Iglesia. Como ministro general rigió con gran prudencia la Orden de los Hermanos Menores, siendo siempre fiel al espíritu de san Francisco y en sus numerosos escritos unió suma erudición y piedad ardiente. Cuando estaba prestando un gran servicio al II Concilio Ecuménico de Lyon, mereció pasar a la visión beatífica de Dios.


Se llamaba Juan de Fidanza y nació en Bagnoregio (Viterbo) entonces perteneciente a los Estados Pontificios. Su padre se llamaba Juan de Fidanza y era médico y su madre, María Ritelli. Ingresó en la Orden franciscana en 1235, no sólo por vocación, sino también para cumplir un voto de su madre hizo a san Francisco de Asís, cuando éste le curó de una grave enfermedad cuando era niño oblato en el convento franciscano de su pueblo. El pobre de Asís cuando le sanó exclamó "o buona ventura!" (de ahí le viene el nombre de "Buenaventura"), aunque es posiblemente una leyenda. 
Se formó en París, en plena lucha teológica, allí fue discípulo de san Alejandro de Hales (de quién heredó la cátedra en la Sorbona (1249-1255), amigo y admirador de santo Tomás de Aquino. Su lema fue: "Amando a todos los hombres del mundo en la caridad de Cristo hazte igualmente amable a todos". Para Buenaventura, como para san Agustín, la unión del alma con Dios es el término de toda ciencia, y esto se verifica por el amor. Por eso su enseñanza es más afectiva y práctica que especulativa. Ingresó en los franciscanos en París en 1243. Fue nombrado maestro regente de la Universidad de París. 
 Es llamado el segundo fundador de la Orden franciscana por su labor desplegada cuando fue elegido general en 1257, en el capítulo celebrado en Roma y presidida por el papa Alejandro IV y a instancias del beato Juan Buralli de Parma, a quién sucedía. La Orden de Fraile Menores estaba muy dividida, pero nuestro santo, antepondrá a todos los honores, consideraciones políticas y doctas palabras, el espíritu de sencillez del fundador. Con suavidad y energía animó a los hermanos relajados y frenó los extremismos de los "fraticelli". Comparó la situación de la Orden, que en aquel momento contaba con 30.000 miembros, con las 10 plagas de Egipto. Señaló diez abusos. Ejerció este ministerio durante 16 años, en los cuales visitó los conventos, presidió los Capítulos y escribió libros de teología, se preocupó de la observancia de la regla. Escribió unas constituciones en Narbona, que fueron aprobadas en 1223, donde añadió a la regla de san Francisco, la obligación del estudio de los frailes que se fueran a dedicar a la confesión y a la predicación. 
Fue nombrado obispo de York pero rechazó el cargo. Como cardenal y obispo de Albano, trabajó con gran acierto en el Concilio de Lyon por la unión de griegos y latinos y mostró su viabilidad en el amor. Además trabajó también, junto con el papa san Gregorio X, para establecer un diálogo interreligioso entre ortodoxos, católicos y musulmanes. En este concilio intuyó que los mendicantes podían desaparecer y logró que tanto los franciscanos como los dominicos no fueran excluidos del decreto de abolición de nuevas Ordenes. Lavaba la vajilla de su convento, cerca de Florencia, cuando los enviados del Papa fueron a anunciarle que era cardenal, y según la tradición les pidió que colgaran el capelo de la rama de un árbol porque tenía las manos grasientas y sucias. "Esto será más duro", suspiró. Era el hombre más culto de su Orden, pero también el más humilde y el que mejor había entendido el espíritu de san Francisco. Escribió: "Itinerario de la mente en Dios"; "El árbol de la vida"; "Le cinque feste del bambino Gesú"; "Conferencias sobre el Hexamerón"
A unos discípulos que tenía dificultades para creer, les decía así: "Es verdaderamente extraño que no podáis descubrir el principio de todas las cosas, cuando se halla tan cerca de vosotros, escrito su nombre con letras de fuego en la bóveda del firmamento, y con letras de oro en el fondo de vuestras conciencias".
Se cuenta que un día fue a Monteripido (Perugia), para visitar al beato fray Gil de Asís, uno de los primeros discípulos de Francisco. Beato Gil, preocupado por la nueva dirección que había tomado la Orden, pregunto a Buenaventura, con la intención de entrar en polémica: - "Maestro, a vos Dios ha dado grandes dones de inteligencia, por nosotros de poco ingenio y sin estudios, que no tenemos ninguna ciencia, ¿qué haremos para salvarnos?". Buenaventura dijo: "Si Dios da al hombre la gracia de poderlo amar, esto basta". Gil, queriendo profundizar más le pregunto de nuevo: "¿Puede entonces un ignorante amar a Dios como un docto?". Y Buenaventura le contestó: "Una viejecita puede amarlo incluso mas que un maestro de Teología". Beato Gil contento de sus respuestas, se volvió diciendo a un personaje imaginario: "Viejecita, pobrecilla, simple e ignorante, ama al Señor y podrás llegar a ser mas grande que fray Buenaventura, maestro de Teología". Es conocido como el "Doctor Seráfico". Murió en Lyon con 47 años y predicó su amigo el dominico Pedro de Tarantasia, futuro papa san Inocencio V. La urna que contenía sus restos fue quemada por los hugonotes en 1562, salvándose sólo la cabeza, que desapareció definitivamente durante la Revolución francesa. Fue canonizado en 1482 por el papa Sixto IV. Patrón de Lyon. MEMORIA OBLIGATORIA. 

2 de julio de 2015

Beato PEDRO DE LUXEMBURGO. (1369 - 1387).

(fr.: Pierre de Luxembourg).
Piedra firme. Roca.

Martirologio RomanoEn Villeneuve, cerca de Aviñón, en Francia, tránsito del beato Pedro de Luxemburgo, obispo de Metz, siempre entregado a la penitencia y a la oración.

Nació en Ligny-en-Barrois en Lorena, pertenecía a la familia de los condes de Luxemburgo; siendo niño mostró interés por la religión y así, a los 7 años hizo voto de castidad. 
En 1377 estudió en París, donde conoció, en el Colegio de Navarra, a Pedro de Ailly con quién intimó. En 1379 marchó a Londres para quedarse como rehén de su hermano Valeran, prisionero por los ingleses. En el año que estuvo preso, se ganó a todos, de manera que le dejaron libre, con la palabra de que pagaría el rescate, el mismo rey Ricardo II, le invitó a la Corte.
De regreso a París, reanudó sus estudios y llevó un género de vida de austeridad, piedad y ejemplaridad que admiró todos, teniendo para ello el apoyo de Felipe de Maisiers que lo introdujo por los caminos de la vida interior. Conocedor del antipapa Clemente VII de la virtud del muchacho y, según la costumbre del tiempo, recibió numerosas canonjías en París, Chartres y en Cambrai; fue nombrado archidiácono de Dreux. A los 14 años fue elegido obispo de Metz, y a los 16 años fue creado cardenal de San Jorge en Velabro.
Para su diócesis de Metz tomó un obispo auxiliar, de edad adulta, que supliera su deficiencia de órdenes sagradas, e hiciera la visita pastoral, corrigiendo abusos y alentando a los fieles. Pero ni su entrada en Metz ni su estancia allí se logró sin la intervención armada de su hermano, lo que desagradó a Pedro, que decidió retirarse del obispado en 1385, marchando a Ligny y luego a París.
De aquí lo llamó Clemente VII para que estuviera a su lado en Aviñón, donde llevó una vida tan austera y penitente que al propio Papa le dio miedo, y viendo que ya empezaba a quebrantarse su salud, le ordenó que la mitigara. Obedeció Pedro pero lo compensó redoblando sus limosnas hasta el punto de que la mayor parte de sus rentas iba a parar a manos de los pobres.
En 1387 para encontrar un clima más favorable se retiró a Villeneuve, donde vivió con mayor retiro y dedicación a la oración, teniendo entonces lugar sus famosos éxtasis. 
A los 18 años preso de la tuberculosis se preparó para la muerte, pidiendo perdón a sus criados por haberles tratado como criados y no como hermanos y logrando de ellos que lo azotaran en señal de penitencia por esto. Murió en Villenueuve-les-Avignons, haciéndose enterrar en el cementerio de los pobres de la iglesia de San Miguel. El Papa Clemente VII le beatificó en 1527. Patrón de Aviñón. 

22 de junio de 2015

Santos JUAN FISHER y TOMÁS MORO. M. 1535.


Martirologio RomanoSan Juan Fisher, obispo, y santo Tomás Moro, mártires, que, por haberse opuesto al rey Enrique VIII en la controversia sobre su matrimonio y sobre la primacía del Romano Pontífice, fueron encarcelados en la Torre de Londres, en Inglaterra. Juan Fisher, obispo de Rochester, varón conocido por su erudición y por la dignidad de su vida, por mandato del rey fue decapitado este día frente a la cárcel, y Tomás Moro, padre de familia de vida integérrima y presidente del consejo real, por mantenerse fiel a la Iglesia católica murió el día 6 de julio, uniéndose así al martirio del obispo.

JUAN FISHER (1469 - 1535). 
(ing.: John Fisher).
Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable.


Nació en Beverley (Yorkshire), hijo de un comerciante de tejidos. Estudió en Cambridge, donde en 1491 obtuvo el título de “master of arts” y fue su canciller; prestó tanta ayuda al desarrollo de esta universidad de manera que se le puede considerar su segundo fundador. En 1491 fue ordenado sacerdote. Se distinguió por su actividad apologética antiprotestante. Escribió contra Lutero “Defensa de los siete sacramentos”, en contra de la obra de Lutero la “Cautividad de Babilonia”. Fue un estudioso profundo y un humanista brillante. Fue el artífice de la introducción del estudio del griego y hebreo en Cambridge. 
En el 1504, por indicación de la madre de Enrique VIII (Juan era su confesor), lady Margaret, condesa de Richmond, fue nombrado obispo de Rochester, aun conservando la dirección de la universidad Cambridge en la que colaboró con lady Margaret en el establecimiento en la fundación de una capilla, destinada a la predicación sagrada. Hasta su muerte fue obispo de Rochester, y se negó ser trasladado a otra a pesar de tener una mejor dotación económica. Ejercitó asiduamente la visita pastoral a las parroquias de forma que era conocido y estimado del clero y de los fieles. 
Fue amigo de Erasmo, al que dio una cátedra de griego en el Christ's College de Cambridge, que la reina madre había fundado por consejo suyo (así como el de Saint John’s College), que se convirtieron en centros del humanismo cristiano. Erasmo de Roterdam dijo de él en el “Elogio de la locura”: "No hay hombre más sabio; ni prelado más santo". Su palacio episcopal era casi un monasterio por la austeridad de vida, por el rezo del oficio divino y por el trabajo que les exigió a sus familiares. Lo único que verdaderamente constituyó su tesoro fue su biblioteca.
Partidario de la reforma de la Iglesia, como se demostró en el sínodo de 1508 en que habló con tanta elocuencia contra la corrupción de los pastores, se opuso al luteranismo alegando sus contradicciones con la fe y la tradición de la Iglesia. Entre sus obras figuran magníficas diatribas antiprotestantes y la más firme defensa teológica sobre la transubstanciación de la Eucaristía. Como obispo fue un gran predicador. Fue conocido por sus visitas a los enfermos y por su generosidad con donativos a los estudiantes y a los pobres (en 1532 un intento de envenenamiento fracasó porque había distribuído toda la comida entre los pobres que se encontraban a su puerta; uno de ellos murió).
Por haber defendido con valentía el primer matrimonio de Enrique VIII, tras la visita a Londres del cardenal Campeggi (legado papal) en 1529 para juzgar la causa del divorcio, fue encarcelado una primera vez en 1533; y por haber rechazado el juramento, impuesto por rey, de respetar la sucesión al trono de los hijos de Ana Bolena con la cláusula adjunta de rechazar la jurisdicción papal sobre la Iglesia ("Decreto de Supremacía"), fue encerrado en la Torre de Londres y luego decapitado (un mes antes Pablo III o Clemente VII le había distinguido con la dignidad cardenalicia, pero el rey había dicho que “ya podía mandar todos los capelos que quiera, porque no le van a quedar cabezas donde ponerlos”). Su muerte fue como una liturgia: después de leer el Evangelio (Jn 3,17) dirigió al pueblo estas palabras: "Yo he venido aquí para morir por la fe de la Iglesia católica y de Cristo", recitó el "Te Deum" y el "Salmo 30" ("In te, Domine, speravi") antes de ofrecer su cabeza al verdugo. Su cabeza, como la de un traidor, fue expuesta, pinchada en un palo, durante quince días en el puente de Londres.

TOMÁS MORO (1477 - 1535). 
(ing.: Thomas More).
Gemelo.


Nació en Londres, su padre era juez de Derecho común. Estudió en Canterbury Hall en Oxford y enseño Derecho en Inns of Court; en el 1501, ingresó en el colegio de abogados. Se planteó hacerse cartujo o sacerdote diocesano, pero terminó prefiriendo “ser un fiel marido antes que un sacerdote infiel”. En 1504 se casó con Jane Colt, con la que tendría cuatro hijos. Muerta su esposa en 1511, se casó por segunda vez con Alice Middleton, viuda y madre de una hija. Fue padre de familia numerosa, rico, gran señor, enamorado ferviente del arte y la cultura, experto en leyes, político y estadista, y admirador de Pico della Mirándola, de quien escribió su biografía, y de los Santos Padres y santo Tomás de Aquino. Muy amigo de Erasmo de Rótterdam, que le dedicó “El Elogio de la locura”. Fue uno de los hombres más cultos de su época. Escribió “La Utopía” (1516), que es uno de los textos paradigmáticos de la filosofía política, en dialéctica con el contemporáneo “El príncipe” de Macchiavelli. 
En 1510 fue miembro del primer parlamento de Enrique VIII, y en 1515 fue agregado comercial de la embajada de Flandes. En 1517 fue nombrado miembro del Consejo Real. Tuvo que acompañar a la familia real de palacio en palacio, lo que le obligó a ausencias penosas de su hogar. En 1521 fue vicetesorero, en 1523 “speaker” de la Cámara de los Comunes, y en 1525 canciller del ducado de Lancaster y además mayordomo de ambas univesidades. Después de haber contribuido al éxito diplomático de la paz de Cambrai (1529) gozó del favor de Enrique VIII, y tras la caída del cardenal Wolsey, le sucedió en 1529, en el cargo de lord canciller. Ayudó al rey en su oposición a Lutero, y escribió el libro “Diálogo sobre las Herejías” y su “Apologia”. Se encontró con la imposibilidad de sostener el divorcio del rey con Catalina de Aragón y, cuando en 1531, Enrique VIII adoptó el título de jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra, renunció a su cargo y, cuando se negó al juramento de supremacía fue encarcelado en la Torre de Londres, desposeído de su fortuna, escribió “Diálogo de la fortaleza contra la tribulación”. Fue decapitado 15 meses más tarde en la plaza londinense de Tyburn. 
Sus últimos momentos tuvieron la ironía graciosa que conceden los mártires. Cuando fue a subir al cadalso le dijo gentilmente al verdugo: "Sir, ¿quisiera ayudarme a subir? Para bajar pensaré solo". Dirigiéndose al mismo verdugo, le dijo: "Coraje amigo mío, no tengas miedo. Sobre todo recuerda que tengo el cuello corto. Pon atención, ¡va tu honor!" y luego al poner la cabeza en el cepo, la alzó para acomodarse la barba y dijo: "esta no ha traicionado, por lo tanto no debe cortarse". Murió sin rencor. "Orad a Dios por el rey, para que lo ilumine y lo inspire". Murió nueve días después del cardenal san Juan Fisher (aunque le dijeron que éste había jurado).
Fueron canonizados el 19 de mayo de 1935 por el papa Pío XI. MEMORIA FACULTATIVA.  

Beato INOCENCIO V. Papa (1276). (c.1224 - 1276).

(Pedro de Tarantasia. fr.: Pierre de Tarentaise).
Que no tiene culpa. Puro

Martirologio RomanoEn Roma, en Letrán, beato Inocencio V, papa, el cual, perteneciente primero a la Orden de Predicadores, enseñó teología en París y ocupó, a su pesar, la sede episcopal de Lyon. Junto con san Buenaventura preparó el II Concilio Ecuménico de Lyon, para tratar de la unión entre latinos y griegos. 
Elevado a la cátedra de san Pedro, desempeñó su magisterio por breve tiempo, apenas sin poder manifestarse a la Iglesia Romana.


Pedro de Tarantasia nació probablemente en Champagny, en el condado de Tarantasia o Tarantaise (Saboya). Ingresó en los dominicos en 1240 en Lyon. Como dominico estuvo bajo el gobierno de la Orden del beato Jordán de Sajonia, san Raimundo de Peñafort y el beato Juan de Vercelli. 
Fue enviado a estudiar al convento de Santiago de París, donde fue discípulo de san Alberto Magno y allí fue testigo de la lucha de los maestros de París contra la Orden (1255-1256) y también de la pacificación de la situación por el maestro el beato Humberto de Romans. También fue discípulo de san Tomás de Aquino. Fue famoso como teólogo y predicador y maestro de Teología en París en 1259. Fue acusado ante el beato Juan de Vercelli, de 108 proposiciones erróneas de su enseñanza sobre las "Santencias" de Pedro Lombardo. Fue exonerado y nombrado, en 1264, prior provincial de Francia.
En el 1272, fue elegido arzobispo de Lyon y primado de Francia contra su voluntad; durante su episcopado preparó, junto a san Buenaventura, el II Concilio Ecuménico de Lyon para tratar la unión con los griegos, la recogida de limosnas para ayudar a los cristianos de Tierra Santa y formar una nueva cruzada y por último la reforma del clero. Fue creado cardenal de Ostia y nombrado por el papa el beato Gregorio X gran penitenciario de la Iglesia. Terminado el Concilio visitó la corte del rey de Francia, Felipe III el Atrevido dentro de un contexto político muy complicado entre los reinos de Francia, Castilla, Navarra y Aragón. En 1275, junto al Papa, se entrevistó en Lausana con el emperador Roberto de Habsburgo, el cual se propuso ir a Roma para ser coronado emperador y entregar los territorios italianos que pertenecían a los Estados Pontificios.
En el 1276 fue elevado al Pontificado en la ciudad de Arezzo, pero murió a los pocos meses; durante su breve pontificado impulso la nueva cruzada que había determinado el Concilio de Lyon, así como la consolidación de lazos de unión con la iglesia griega y para ello preparó una embajada para la paz y la unión en mayo de 1276, pero no se pudo realizar porque entró en coma, paralizado y sin habla hasta que murió. Fue un hombre piadoso, y todos los cargos que tuvo los tuvo por aclamación, por sus cualidades humanas de profunda piedad y rectitud de conciencia. El papa León XIII confirmó su culto en 1898.

18 de junio de 2015

San GREGORIO BARBARIGO. (1625 - 1697).

(it.: Gregorio Giovanni Barbarigo).
Vigilante, guardián, que vela.

Martirologio RomanoEn Padua, en el territorio de Venecia, san Gregorio Barbarigo, obispo, que instituyó un seminario para clérigos, enseñó el catecismo a los niños en su propio dialecto, celebró un sínodo, mantuvo coloquios con su clero y abrió muchas escuelas, mostrándose liberal con todos y exigente consigo mismo.



Nació en Venecia en el seno de una familia senatorial. Muy joven se quedó huérfano de madre, y su padre cuidó de darle una esmeradísima educación. Con 19 años acompañó al embajador Contarini al congreso de Münster. Allí conoció al nuncio del papa, Fabio Chigi, futuro papa Alejandro VII, quien influyó mucho en él. En este congreso, Gregorio colaboró en el tratado de la paz de Westfalia (1648), con la que terminó la guerra de Treinta Años. A su regreso fue magistrado, pero le atraía la vida religiosa y estuvo apunto de hacerse carmelita, hasta que decidió ingresar en el clero secular e inició sus estudios en Padua. 
En 1655 era sacerdote, y en seguida el papa Alejandro VII le llamó a Roma donde ostentó diversos cargos de importancia. La peste que asoló Roma en 1656 no le animaron a marcharse de la ciudad, muy al contrario estuvo dedicado personalmente a los enfermos y a enterrar personalmente a los muertos. 
Nombrado obispo de Bérgamo, encontró una diócesis muy abandonada, que transformó por completo con su ejemplo de austeridad, con la fundación de un seminario y  con la solicitud con la que atendía a su grey, intentando aplicar las reformas del Concilio de Trento. Más tarde, siendo ya cardenal, fue obispo de Padua, donde repitió las reformas de Bérgamo, inspirada por san Carlos Borromeo. Fue un obispo, popularmente famoso por el caudal de sus limosnas y por la severidad con que reprimió abusos de los religiosos (tuvo que corregir a muchas monjas y cerrar locutorios en los conventos en los días de carnaval), hizo frente a varias rebeliones de canónigos, le dispararon y un párroco fijó en lugares públicos una violenta sátira contra él. Fue propuesto en el conclave para el sucesor del Papa, y él hizo todo lo que pudo para desprestigiarse y no salir elegido. Fue un hombre sencillo, piadoso, dedicado personalmente a los pobres y a todo aquel que se lo pidiera. Realizó visitas pastorales en sus diócesis. Padeció dolorosas enfermedades en los últimos años de su vida que llevó con heroica paciencia. Murió en Padua. Fue canonizado por SS. Juan XXIII el 26 de mayo de 1960.

17 de junio de 2015

Beato PABLO BURALI. (1511 - 1578).

(it.: Paolo Burali).
Pequeño, débil. El que descansa.

Martirologio RomanoEn Nápoles, de la Campania, beato Pablo Burali, de la Orden de Clérigos Regulares (Teatinos), primero obispo de Piacenza y después de Nápoles, que se entregó de lleno a renovar la disciplina de la Iglesia y a fortificar en la fe a la grey a él confiada.

Se llamaba Scipione Burali, y nació en Arezzo en Itri, (Lazio) en el seno de una familia de la nobleza: El padre de Escipión era gentilhombre del rey católico de España y diplomático al servicio de Clemente VII. Su madre, Victoria Olivers, pertenecía a la alta nobleza de Barcelona. En el año 1524, en que san Cayetano de Thiene fundaba en Roma su Orden de clérigos regulares, la antigua universidad de Salerno abría sus puertas al joven Scipione, con trece años emprendía la ruta de sus estudios literarios. Estudió Derecho civil y canónico en Bolonia.
Fue abogado en Nápoles, y allí tuvo mucho éxito. En 1550 una fuerte crisis religiosa, acompañada de lacerantes escrúpulos, le obligó a dejar las ocupaciones del foro para retirarse a su amada soledad de Itri y buscar en el silencio y trato íntimo con Dios la ruta definitiva que diera paz y consuelo a su espíritu, A los dos años el virrey de Felipe II, don Pedro de Toledo, le llamó otra vez a Nápoles y le nombró consejero regio y juez de lo criminal. Con repugnancia, y sólo por consejo de su director espiritual, aceptó Burali estos importantes cargos, que procuró servir con toda fidelidad y diligencia. Fue conocido por el pueblo como “el doctor de la verdad”. El jurisconsulto Burali frecuentaba la Casa de San Pablo y era hijo espiritual del teatino el beato Juan de Marinoni, lo mismo que otro abogado famoso, Andrés Avelino, que era ya sacerdote. Conquistados ambos por la espiritualidad teatina, suplicaron a su director y prepósito de la Casa su ingreso en la Orden, haciendo juntos el noviciado bajo la sabia dirección del mismo beato Juan de Marinoni. 
Al ingresar Burali, en 1557, en la Orden de clérigos regulares cambió su nombre de Scipine por el de Pablo, cuyo amor a Cristo deseaba imitar. Por ello, al solicitar a sus cuarenta y seis años su entrada en la Orden, pidió ser admitido en calidad de hermano coadjutor, porque se reputaba indigno del ministerio sacerdotal. Marinonio no sólo no accedió a sus deseos, sino que, antes de terminar el noviciado, le mandó recibir las órdenes menores y el subdiaconado. En la festividad de la Purificación de María de 1558 emitió su profesión religiosa, y pocos meses después fue ordenado diácono y presbítero. 
Fue superior de los teatinos en Nápoles, y dos veces rechazó el episcopado. En 1565, temerosos los napolitanos de que Felipe II implantara en el reino la Inquisición española, decidieron enviar a Madrid una embajada prestigiosa que disuadiera al monarca de tal propósito. La ciudad escogió al padre Burali para llevar a término tan delicada misión diplomática. La elección fue vista con muy buenos ojos por el virrey don Perafán de Ribera, duque de Alcalá, y por la misma Santa Sede. Burali se resistía con todas sus fuerzas. San Carlos Borromeo, secretario de Estado de Pío IV, tuvo que escribirle varias cartas en nombre del Papa y, por fin, un mandato formal para que aceptara la embajada. Su misión diplomática tuvo bastante éxito.
Fue elegido superior en Roma en 1567, y se ganó la confianza del papa san Pío V, que le nombró obispo de Piacenza y después le hizo cardenal de Santa Pudenciana. En Piacenza desarrolló un grandísimo trabajo, detrás del ejemplo de san Carlos Borromeo y sus reformas eclesiásticas. Animado por el espíritu litúrgico de la Orden, restauró la catedral y veló por el esplendor del culto divino, asistiendo cada domingo a la misa mayor y a las vísperas. Llamó a los teatinos, capuchinos y somascos para que fundaran en la diócesis. Pero centró toda su actividad apostólica en tres empresas importantísimas, pilares básicos de la reforma católica: la visita pastoral, que realizó meticulosamente varias veces; el sínodo diocesano, que celebró dos veces, y la fundación del seminario, uno de los primeros de Italia, y cuyo primer director espiritual fue san Andrés Avelino, el cual se multiplicaba para complacer a sus dos amigos Burali y Borromeo.
El papa Gregorio XIII, le nombró arzobispo de Nápoles donde desplegó el cardenal Burali el mismo celo apostólico y renovador. Pero a los dos años escasos, macerado por las mortificaciones y agobiado por los achaques, la fractura de una pierna le llevó al sepulcro. Devotísimo siempre de la Santísima Virgen, había hecho edificar un templo en su honor y visitaba con fervor sus imágenes más veneradas. Con frecuencia se le veía con el rosario en la mano y cada noche lo rezaba con sus familiares. Postrado ahora en el lecho del dolor, recibidos con ejemplar piedad los Santos Sacramentos, hizo colocar junto a su cama una imagen de María y, fijando en ella su mirada de hijo amantísimo, expiró a los sesenta y siete años de edad. Por su extraordinario celo en favor de la reforma católica mereció el título de "obispo ideal del renacimiento tridentino".

12 de junio de 2015

San LEÓN III. Papa (795-816). M. 816.

Hombre audaz, valiente

Martirologio RomanoEn Roma, en la basílica de San Pedro, san León III, papa, quien coronó como emperador romano al rey de los francos, Carlomagno, y se distinguió por su defensa de la verdadera fe y de la dignidad divina del Hijo de Dios. 

Nació en Roma en el seno de una humilde familia originaria del sur de Italia. Sus pasos los encaminó hacia la carrera eclesiástica. Entró a formar parte de la curia, fue ordenado sacerdote y alcanzó el importante cargo de "vestararius" y el cardenalato con el título de Santa Susana. Fue elegido Papa sin informar a Carlomagno, pero él se apresuró en enviar (para buscar apoyos) a Carlomagno los decretos de su elección y, sobre todo, las llaves de la confesión de San Pedro y el estandarte de la ciudad, solicitando en enviar un representante suyo para recibir el juramento de fidelidad de los romanos. El emperador envió como representante al abad de Saint-Riquier, san Angilberto. Con ello quería señalar que el emperador se consideraba jefe político y religioso de la cristiandad, dejando al Papa el papel litúrgico de orar por las victorias del emperador. Esta división de poderes traerá graves consecuencias para la Iglesia. 
Mientras intentaba reprimir los desórdenes de las facciones romanas afectas al difunto papa Adriano I, fue capturado por los sobrinos de Adriano ante el monasterio de los Santos Silvestre y Esteban. Fue encarcelado en el convento de San Erasmo al Celio y torturado, pero ayudado por un amigo logró huir a San Pedro, después a Spoleto y más tarde a la corte de Carlomagno en Paderborn, en Sajonia, donde fue recibido con todos los honores. Volvió a Roma con un gran cortejo y tomó posesión de su cargo. Luego llamó en su ayuda a Carlomagno, que llevó al orden a los romanos, después de que León III públicamente jurase que no tuvo nada que ver con las acusaciones que se le imputaron. Consagró a Carlomagno como emperador del Sacro Imperio Romano, dando así las bases del medioevo, y dando así la idea de que era el Papa quien consagraba al emperador. León rechazó añadir el "Filioque" en el Credo niceno y en un sínodo en Roma en el 798, condenó la herejía adopcionista. 
Las ayudas económicas del emperador a la Iglesia permitió a León distribuirlas entre los pobres y restaurar y embellecer varias iglesias. Después de la muerte de Carlomagno, hubo una conjura en Roma, para asesinar al Papa, pero fue descubierta a tiempo y los juramentados fueron juzgados y ajusticiados, cosa que no gustó en la corte de Ludovico Pío, que vio en ello demasiada dureza. León envió una embajada para justificarse ante el nuevo emperador, y al poco tiempo murió. Está sepultado en la basílica de San Pedro del Vaticano. Su nombre se agregó al Martirologio Romano en 1673.

10 de junio de 2015

Beato JUAN DOMINICI. (1356 - 1419).

(Juan Domenico, Domínguez. it.: Giovanni Dominici).
Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable

Martirologio RomanoEn la ciudad de Buda, en Hungría, tránsito del beato Juan Dominici, obispo de Ragusa, que, después de la peste negra, restauró la observancia regular en los conventos de la Orden de Predicadores, y enviado luego a Bohemia y Hungría para contener la predicación herética de Juan Hus, le sorprendió la muerte.


Juan Bianchini, llamado Dominici nació en Florencia, en plena época humanística. Era tartamudo y poco instruido, pero se formó dentro de los dominicos, en el convento de Santa María Novella de Florencia, que aunque le ordenaron sacerdote no le permitieron predicar. Finalmente, oró a santa Catalina de Siena y su defecto desapareció. La vida religiosa le hizo un gran teólogo, predicador, gran miniaturista, al mismo tiempo reformador de su Orden. Se cuenta que en una ocasión, los florentinos pidieron a san Vicente Ferrer que fuera a predicar en la ciudad: "¿A quién queréis oír teniendo al padre Juan Domínici?" respondió el santo valenciano. 
La peste negra del 1348, que se prolongó durante 5 años, dejó desolados los monasterios no sólo por la falta de vocaciones sino también por el relajamiento de la vida religiosa. Fray Juan se empeñó en renovar la Orden dominicana, iniciada por el beato Raimundo de Capua. Surgieron los conventos de Santo Domingo de Venecia, el de Cortona, que fue el noviciado, el de Santo Domingo de Fiesole... Aceptó el priorato de varios conventos para facilitar la reforma iniciada. En el año 1395 con algunos discípulos de santa Catalina de Siena a quién honraba con gran, veneración, fundó en Venecia el monasterio del Corpus Christi para las monjas dominicas.
Su apostolado se interrumpió súbitamente en 1399 por orden de los magistrados, cuyo entredicho había descuidado; cuando fue expulsado durante cinco años. Se dirigió a Florencia donde se entregó totalmente a la predicación con gran celo de las almas y gran elocuencia.
Fue vicario general de los conventos observantes en los Estados de Venecia y de la provincia de romana. Para combatir la frivolidad de su siglo escribió varios libros: "Lucula noctis" y "Regla del gobierno de cuidado familiar"
Enviado a Roma como delegado en el año de 1406 por los florentinos para tratar sobre el cisma, se ganó la confianza de Gregorio XII, recién elegido papa, que hizo de Juan su consejero y lo nombró en 1408 arzobispo de Ragusa (Dubrovnik, Croacia) con el título de San Sixto. Fue creado cardenal. Se mostró prudente y fiel incluso en los tiempos calamitosos del cisma en el concilio de Constanza. Igualmente favorecido con la confianza del nuevo papa Martín V, fue enviado corno legado a Bohemia y a Hungría a combatir la herejía de Juan Huss, donde hizo muchas conversiones en Hungría, aunque fracasó en Bohemia. En Buda (Hungría) murió.  Sus reliquias se perdieron cuando en 1541 fue destruida la iglesia de los Eremitas de San Pablo donde estaban. Su culto fue confirmado el 9 de abril 1832 por SS Gregorio XVI. 

25 de mayo de 2015

San GREGORIO VII. Papa (1073-1085). (c.1021/5 - 1085).

Vigilante, guardián, que vela.

Martirologio RomanoSan Gregorio VII, papa, anteriormente llamado Hildebrando, que primero llevó vida monástica y colaboró en la reforma de la Iglesia en numerosas legaciones pontificias de su tiempo. Una vez elevado a la cátedra de Pedro, reivindicó con gran autoridad y fuerte ánimo la libertad de la Iglesia respecto al poder de los príncipes, defendiendo valientemente la santidad del sacerdocio. Al ser obligado a abandonar Roma por este motivo, murió en el exilio en Salerno, en la Campania.



Llamado Hildebrando Aldobrandeschi, nació en Savona o Soana en Toscana, en el seno de una familia modesta de cabreros, y él mismo se dedicó al pastoreo. En su juventud vivió en Roma, donde su tío era abad cluniacense de Santa María en el Aventino y allí ingresó en la Orden, otros estudiosos dicen que ingresó en el monasterio de Cluny. Acompañó a Alemania al depuesto pontífice Gregorio VI, que había sido su maestro en el monasterio; a su regreso fue nombrado, por el beato León IX, abad de San Pablo Extramuros, le consagró diácono y le hizo cardenal. Reformó su monasterio con tal éxito que fue enviado por el Papa como legado a Francia y Alemania para luchar contra la simonía y el nicolaísmo. Como archidiácono de la Iglesia romana, inspiró a Nicolás II el decreto que limitaba la elección del Papa a los cardenales. En 1073 fue elegido Pontífice por aclamación. 
Fue el hombre más enérgico y experimentado de Roma. Su actividad, después de haber sucedido nada menos que a seis papas (Gregorio VI, san León IX, Víctor II, san Esteban IX, Nicolás II y Alejandro II) que pasaron por la cátedra romana en un cuarto de siglo, puede simbolizarse en la gran obra reformadora denominada "reforma gregoriana". Combatió la simonía y el concubinato de los eclesiásticos, y terminó con la lucha de las investiduras. Pero él se propuso también acabar con el Cisma de Oriente (1054) y preparar una cruzada para apoderarse de Jerusalén, que estaba en manos de los turcos (1070). En el ámbito de la cristiandad, obtuvo la reconciliación de Berengario en los concilios romanos de Letrán de 1078 y 1079, con la retractación de su error (negación de la presencia real en la Eucaristía); favoreció también la conquista de Inglaterra por Guillermo el Conquistador (1066), esperando que fuera una cruzada contra la simonía. Por fin inspiró y patrocinó las colecciones canónicas del derecho eclesiástico emprendidas por san Pedro Damián, san Anselmo de Lucca y Deusdedit. Respaldó, con san Pedro Damián, los movimientos de los eremitas, con san Juan Gualberto, los vallumbrosanos y con san Romualdo, los camaldulenses. En el reino de Castilla, sustituyó la litúrgia mozárabe por la romana, y apoyó la reconquista. 
Por su oposición a Enrique IV de Alemania, a causa de la investidura de la sede episcopal de Milán y de la disputa sobre las investiduras de los obispos por parte de los laicos, el Papa reaccionó contra el decreto de negación de obediencia a su soberanía por parte de 24 obispos, reunidos en Worms (1076) e instigados por el emperador, con la excomunión de Enrique IV y la dispensa de los súbditos del juramento de fidelidad. Enrique IV se humilló delante de él en el castillo de Canossa y le levantó el interdicto; pero la elevación al trono de Rodolfo de Suecia, hizo que Enrique eligiera a Guiberto de Rávena como antipapa (Clemente XIII) y se apoderó de la ciudad leonina (1084) en Roma. Mientras, Gregorio, después de refugiarse en Castel Sant'Angelo y ser liberado por Roberto el Giscardo, pudo huir a Salerno donde murió recitando la  celebre frase "He amado la justicia y odiado la iniquidad, por eso muero en el destierro". 
Su carácter, "áspero como el viento del norte", dice un autor, le impidió quizá la reconciliación con el rey excomulgado por segunda vez, que habría ahorrado a la ciudad de Roma las calamidades de los años 1083-84.
Hay que explicar que si en el medioevo era inconcebible la separación entre Iglesia y Estado, porque se postulaba su unión, aunque necesariamente desigual, en beneficio del emperador o del Papa, se puede apreciar que la concepción del primado de la sede pontificia frente al poder real, hasta reivindicar un poder paralelo, no fue erigida jamás por Gregorio VII en sistema de poder absoluto, como harán, por desgracia, sus sucesores, Inocencio III y Bonifacio VIII, con la teoría del "resplandor de la luna derivado del resplandor del sol". Por tanto, no se puede imputar ningún compromiso a este luchador, que defendió la doctrina de los dos poderes en el cuerpo de la Iglesia (papa y emperador) como los dos ojos en el cuerpo humano. Su vida necesita más de un tratado de historia medieval. El papa Benedicto XIII lo canonizó en 1728 y elevó la conmemoración de san Gregorio a la categoría de fiesta de la Iglesia universal, con gran indignación de los galicanos franceses. MEMORIA FACULTATIVA.