25 de enero de 2015

LA CONVERSIÓN DE SAN PABLO.


Martirologio Romano: Fiesta de la Conversión de san Pablo apóstol. Viajando hacia Damasco, cuando aún maquinaba amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, el mismo Jesús glorioso se le reveló en el camino, eligiéndole para que, lleno del Espíritu Santo, anunciase el Evangelio de la salvación a los gentiles. Sufrió muchas dificultades a causa del nombre de Cristo.


Esta fiesta, originaria de la Galia (acreditada ya a fines del siglo VI, con ocasión de la traslación de algunas reliquias del apóstol) no aparece en Roma hasta el siglo XI, tal vez en relación con la fiesta de la Cátedra de San Pedro, celebrada en Galia el 18 de Enero. 
 La narración bíblica de lo que sucedió en el camino de Damasco, que transformó a este hombre de indiscutible fe monoteísta y observante de la ley judía como buen fariseo, califica el viraje radical del suceso: "El antiguo perseguidor predicaba ahora la fe que antes intentaba destruir" (Gal.1, 24).
 Según E. Lodi: "Pero no se trata sólo de un viraje limitado de la experiencia personal de Pablo, sino de una fase de paso en la historia de la Iglesia de los orígenes, porque la narración lucana se encuadra en el diseño más vasto de la primera expansión misionera cristiana, que inicia con la persecución en que Esteban muere como protomártir. En efecto, Saulo se encontraba entre quiénes aprobaban el asesinato de Esteban (At. 8,1). Y Pablo es llamado, tras el viraje del camino de Damasco, a recoger la herencia y a desarrollar la germinal intuición universalista de Esteban". La elección de esta fiesta es conclusión de la semana de oración por la unidad de la Iglesia. FIESTA.

San PALEMÓN. M. 325.


(igl. copta: Anba Palamon)
Luchador.

Martirologio Romano: En Tabennesi, de Tebaida, en Egipto, san Palemón, anacoreta, hombre asiduo a la oración y a la austeridad, que fue maestro de san Pacomio.

Stos. Palemón y Pacomio
Palemón es, junto con san Antonio Abad y san Pablo de Tebas, uno de los principales campeones de la soledad y del silencio. Cansado de las vanidades del mundo, un día, durante la persecución de Diocleciano, se puso en marcha y se fue más allá de Tebas donde se hizo anacoreta. 
Allí vivía solitario, dedicado día y noche a la oración. Colaboró en la organización de los ermitaños según los principios de la vida común. La "Leyenda Dorada" nos cuenta los combates que sostuvo con el espíritu del mal. Un día Palemón, único habitante de aquellos contornos, oyó que alguien llamaba a la puerta de su laura. No podía ser más que el demonio, pensó. Nadie conocía su escondite. Nuevos golpes, y por fin abrió la puerta. Era san Pacomio, que quería vivir como monje solitario a su lado. Palemón le mostró aquella agreste soledad. Le explicó su género de vida: vigilias, ayunos, oraciones. Noches de vela para orar, ayunar todos los días hasta ponerse el sol, alimentarse únicamente de pan y sal. Trabajos manuales por las noches para vencer el sueño y no dejarse tentar por Satán. No importa, insistió Pacomio, quiero imitar tu vida. Y Palemón le admitió. Su prestigio empezó a extenderse, y el yermo estéril se llenó de lauras habitadas por anacoretas, para vivir cerca de Palemón. 
San Macario “el Grande”, que fue a visitar a san Palemón y san Pacomio, levantó también en  Scete un monasterio.

San BRETANIÓN. M. c. 380.


(Bretanio, Bretañón, Bretranión).

Martirologio Romano: Conmemoración de san Bretanión, obispo de Tomis, en Escitia, que se opuso energicamente al emperador arriano Valente y se distinguió por su santidad y por su celo en defensa de la fe católica.

Obispo de Tomis (Escitia) actual Constanza en Rumanía. Según Sozomeno, durante la campaña contra los godos en las regiones danubianas, alrededor del año 368, el emperador Valente se detuvo en Tomis y habló al pueblo reunido en la catedral para persuadirlos de traicionar la fe ortodoxa proclamada por el concilio de Nicea. Parece en efecto que a este emperador se le hubiese metido en la cabeza el visitar todas las diócesis del imperio para convencer a todos los fieles abrazar la herejía arriana. 
El obispo Bretanión intervino y como líder del clero y del pueblo de Tomis se retiró, junto con muchos de los presentes, de la iglesia en la que Valente estaba realizando su campaña a favor de los arrianos. Por este gesto el santo pastor fue desterrado, pero gracias a la protesta de los feligreses y al temor de una sedición en territorios tan lejanos, el emperador fue inducido a revocar el castigo respecto al obispo.
Bretanión le mandó a san Basilio de Cesárea el cuerpo del célebre mártir san Sabas el Godo, muerto en territorio rumano, acompañándolo con una carta a los fieles godos enviada con el fin de ilustrar la "pasión" del santo, esta carta es atribuida a Ulfila, pero indudablemente fue redactada por el mismo Bretanión. San Basilio le agradeció con una carta personal. Noticias contradictorias han sido transmitidas acerca de su eventual participación en el I Concilio Ecuménico Constantinopla, celebrado el año 381: según algunas fuentes, en efecto, Tomis fue representada en efecto no por Bretanión sino por el obispo Geronzio (Terencio).

Santa DWYNWEN. M. 460.


(Dwyn, Donwen).


Es una santa galesa de la familia de san Brychán. Se enamoró de un joven príncipe galés, llamado Maelon Dafodrill, quien la correspondió e intentó casarse con ella. Pero no pudo ser y las razones dependen de las fuentes. Se cuenta que el rey san Brychan se negó a conceder el permiso a los jóvenes amantes debido a que ya había entregado la mano de su hija Dwynwen a otro príncipe. Otros, en cambio, dicen que ella se dio cuenta de que debía entregar su vida a Dios, convirtiéndose en monja a su servicio. 
Debido a la distancia que se estableció entre ellos, la amargura y la desesperación de Maelon fueron cada vez más insoportables. Al ver su sufrimiento y sentir el suyo propio, Dwynwen se internó en los bosques y rezó fervientemente a Dios para que la ayudara a poner fin a la tristeza que le asolaba tanto a ella como a su enamorado. Tras sus rezos, cayó plácidamente dormida y soñó que la daban de beber un dulce néctar que la libró inmediatamente de los desvelos de su amor y consiguió que su corazón olvidara la pena. Sin embargo, Maelon se transformó en una estatua de hielo al beber la poción. De nuevo rezó Dwynwen y Dios, al ver que era buena, le concedió tres deseos: En primer lugar, deseó que Maelon se descongelara. En segundo lugar, pidió que nunca más deseara volver a casarse. Y en tercer lugar, rogó a Dios para que nadie sufriera por amor.
Dios le concedió todos sus deseos y ella, a cambio, le entregó su vida. Una vida de completa dedicación. Se retiró a una pequeña isla muy cerca de Anglesey (Ynys Mon), donde fundó un convento. Ahora, el nombre de esa isla es Llanddwyn, ya que en galés significa "La iglesia de Santa Dwynwen". se le ha atribuido la máxima: "Nada conquista el corazón como el buen humor". Su pozo sagrado, un manantial de agua fresca llamado Ffynnon Dwynwen, que podría ser algo así como "el bastón de Dwynwen", se convirtió en un lugar de peregrinaje. Además, su nombre perdura en la ciudad de Porthddwyn y alzaron en su recuerdo una iglesia en Cornwall. En Gales se la celebra como la patrona de los enamorados.

Santos PROYECTO y AMARINO. M. c. 676.


(Praejectus, Prisco, Priest, Pricio, Prest, Preils, Preyecto, Prefecto. fr.: Prix). Que progresa. Expósito.
(Mara, Marín, Marino, Amario). Que procede del mar, marino.

Martirologio Romano: En Clermont-Ferrand en la región de Aquitania, en Francia, santos Proyecto, obispo, y Amarino, hombre de Dios, ambos asesinados por los notables de la ciudad.  

Proyecto de Clermont-Ferrand era natural de la Auvernia (Francia). De cuando aun era diácono, se le atribuyen dos libros de historia de algunos santos de la región y que hoy han desaparecido. Obispo de Clermont-Ferrand (666), con la aprobación de Childerico II; allí edificó un hospital. Fue un gran admirador y promotor del monacato. Curó con su oración de fiebres malignas al rey Childelberto o Childerico II, al que civilizó y a san Amarino que fue su discípulo. 

Amarino fue ermitaño y apóstol de Sundgau, en el sur de Alsacia. Algunos autores lo hacen abad benedictino de un monasterio de los Vosgos. Visitó a san Proyecto, obispo de Clermont, en Auvernia. El valle de Saint-Amarin en Alsacia toma su nombre, porque allí estuvo retirado. 

Mártires en Volvic de Auvergueen, por unos malhechores, complices de un hombre cuyos crímenes había denunciado al rey Childerico. Los relatos legendarios sobre su martirio narran que su predicación parece que llegaba muy hondo, a tal punto que una conversa, de nombre Claudia, que tenía una hija, se conmovió tanto con la predicación del santo, que legó todos sus bienes a las obras de caridad del obispo, y al poco tiempo murió. Héctor, un noble local, ambicionando esa herencia, raptó a la hija de Claudia, y reclamó los bienes de la madre como si hubieran sido usurpados del patrimonio que, afirmanba él, le correspondía por su casamiento con la hija. El caso llegó al rey Childerico II, quien mandó a comparecer a san Proyecto en la corte.
El santo defendió la legitimidad del legado, y el verdadero carácter del "matrimonio" de Héctor, que no era tal sino un rapto, con tanta convicción, que el propio Héctor resultó apresado, juzgado y condenado por la ley, que se extendió hasta descubrir en toda la trama incluso un atentado al propio rey, por lo que Héctor fue ejecutado, y san Proyecto repuesto en su honor.
Volvía el santo de celebrar la pascua en la corte el año 676, y se detuvo en los Vosgos, en un pequeño monasterio donde estaba san Amarino, quizás como abad. Pero los parientes de Héctor le habían tendido una emboscada como venganza de sangre por la muerte del noble, y así, perdonando a sus enemigos -afirma el relato- murió por la espada junto a san Amarino, y la tradición añade un tercer "mártir", san Elide, que acolitaba en la misa, que no ha llegado, sin embargo, a quedar inscripto en el Martirologio actual (sí en el anterior).

Beato ENRIQUE SUSO. (c.1295 - 1366).


(Enrique de Berg, Enrique Seuze. al.: Heinrich Seuse).
Señor del soto o Bien nacido. Caudillo de la fortaleza

Martirologio RomanoEn Ulm, ciudad de Suabia, beato Enrique Suso, presbítero de la Orden de Predicadores, que soportó pacientemente muchos contratiempos y enfermedades, compuso un tratado sobre la sabiduría eterna y predicó asiduamente sobre el Nombre de Jesús.

Se llamaba Enrique von Berg Saussen y nació en Bihlmeyer (Constanza) en el seno de una familia de caballeros. A los 13 años ingresó en los dominicos del convento San Nicolás de la Isla de Constanza, cuando la edad mínima prescrita por los estatutos de la Orden era los 15 años. La derogación fue facilitada por una suma de dinero ofrecido al convento por su familia, y ello fue motivo de preocupación y dolor, como si fuera una mancha en su vida religiosa, hasta que el maestro Eckhart lo tranquilizó, quitándole todo posible escrúpulo. En su obra "Horologium" habla de su conversión a los 18 años y, desde entonces, se consagró a una vida de estudio, oración y austeridad.
Estudió con el maestro Eckhart en Colonia (1322 a 1327) y aunque sus superiores querían que fuera doctor, él se negó por humildad. Volvió a su convento de Constanza, del que fue Lector principal y luego superior. Como confesor y predicador obtuvo grandes éxitos por toda Alemania, Suiza y Bélgica. Pero esto le creó muchas envidias y fue calumniado. Fue difamado como sacrílego, como hipócrita embaucador, como empozoñador e incluso como hereje. Una mujer le acuso de ser el padre de su hijo, y Enrique tuvo que pagarle durante un año su manutención y soportar el desprecio de sus hermanos hasta que finalmente se probó su inocencia. 
Escribió el "Libro de la Verdad". Algunos juzgaron este libro como sospechoso de herejía y por ellos tuvo que sufrir varios procesos. Unido a los "amigos de Dios", se distinguió por su vida ferviente. Su gracia especial se centró en la dirección de sus hermanas dominicas, entre las que destaca Elisabeth Stagel. Escribió también el "Libro de la Sabiduría eterna", con las cien consideraciones y oraciones para recitarlas todos los días. Y las "Meditaciones sobre la agonía de Cristo" y "Soliloquio con la Virgen María"
Los últimos años los pasó en Ulm siendo prior del convento. En una de sus cartas nos cuenta que un día que había tenido que sufrir mucho por penas interiores, por desprecios y humillaciones, vio desde la ventana de su celda a un perro que jugaba en el patio con un trapo. Lo mordía, lo babeaba, lo arrastraba, lo rasgaba. "Así debes tú hacer, se dijo. Se te arroje en alto o se te tire abajo. Aunque se te escupa, tu debes aceptarlo todo alegremente, sin protestar, como el trapo, si él tuviese conciencia". Dentro de la escuela mística renana, Suso representó la concepción más suave y dulce de la percepción de Dios, aunque hizo grandes y graves penitencias para aplacar el apetito de la carne, hasta que tuvo una visión en la que se le pedía que dejase semejantes penitencias, que le minaron gravemente la salud. Es famoso el nombre de Jesús que se grabó a fuego en su pecho. El culto del beato fue confirmado en 1831 por Gregorio XVI. Patrón de Constanza. 

Beata ARCÁNGELA GIRLANI. (c.1461 - 1495).


(Leonor Girlani, Juana Girlani)

Martirologio Romano: En Mantua, ciudad de la Lombardía (hoy Italia), beata Arcángela (Leonor) Girlani, virgen de la Orden de las Carmelitas, priora del convento de Parma y fundadora del cenobio de Mantua.

Nació en Trino (Monferrato), con el nombre de Leonor. Muy pronto manifestó su deseo de hacerse religiosa e ingresó en un monasterio cercano a su ciudad; pero no resistía la proximidad de su familia. En 1477, en contra del parecer de su padre, ingresó en el monasterio carmelita. La célebre Congregación Mantuana, que en inicios estaba en todo su esplendor, fundó un convento de monjas de clausura en Parma y en él, el año 1477, vistió el hábito Leonor, cambiando su nombre por el de Arcángela.
Por su virtud y sus dotes naturales, fue elegida priora por la misma comunidad, cargo que aceptó por cumplir la voluntad de Dios. Fue desde entonces el refrigerio y el consuelo de todas las monjas y entre ellas la más humilde y servicial. A las enfermas consolaba con cariño maternal y les hacía consideraciones oportunas, animándolas a sufrir con resignación. Fue conocida en el monasterio por su sabiduría y por su templanza. 
Quince años llevaba residiendo en el convento de Parma, santificándose y santificando a sus religiosas con su buen ejemplo y la heroicidad de sus virtudes, cuando los superiores determinaron hacer una nueva fundación de monjas en Mantua y eligieron para piedra fundamental a Arcángela. Fundo el monasterio de Santa Maria del Paraíso de las carmelitas de Mantua (1492) a petición de la familia Gonzaga. Con gran sacrificio obedeció al punto y, avezada a los caminos del Señor, en Mantua inicia la misma vida que seguía en Parma, por lo que pronto los habitantes de Mantua se percataron del bien que Dios les había proporcionado con el convento de las carmelitas. Las matronas, a porfía, llevaban a sus hijas, con el fin de que Arcángela las instruyera en los caminos del Señor.
El efecto no se hizo esperar, pues siete de aquellas jóvenes tomaron el hábito y bajo su dirección, se santificaron en el claustro. Cuando después de penosa enfermedad se sintió morir, reunió a sus monjas para exhortarlas y darles a manera de testamento, sus últimos consejos. Expiró diciendo: “Jesús, amor mío, ten piedad de mí”. Fue enterrada en el mismo convento de Mantua. Su cuerpo se venera en la iglesia del Hospital de San Lorenzo de Turín. Su culto se confirmó el 1 de octubre de 1864 por el beato Pío IX.

Beato FRANCISCO ZIRANO. (c.1564 - 1603).


Martirologio Romano: En la ciudad de Argel, beato Francisco Zirano, presbítero y mártir, profeso de los franciscanos conventuales.

Nacido en Sassari (Cerdeña) en el seno de una familia de campesinos. Ingresó en la Orden de los Frailes Menores Conventuales y a los 22 años fue ordenado presbítero. Tenía una gran devoción a María. 
En 1590 un primo y cohermano suyo, Padre Francesco Serra, fue capturado por los corsarios musulmanes que merodeaban por las costas sardas y fue llevado como esclavo a Argel.  Este hecho marcó un punto de inflexión en su vida: dejó la tranquilidad del monasterio y, autorizado por el Papa Clemente VIII, recorrió toda la isla recogiendo dinero para el pago del rescate. En 1602 marchó a Argelia con la intención de liberar a su primo y a otros cristianos.
Se movíó en el espíritu del capítulo XVI de la “Regla no bulada” que indica a los hermanos que sienten la particular misión de estar “inter  sarracenos” cuál ha de ser la actitud con que dar el bello testimonio de Evangelio:  “No promuevan disputas ni altercados, mas sométanse a toda criatura por amor a  Dios y confiesen que son cristianos”. Ni palabras ni discursos, y menos aún  predicaciones, sino presencia ofrecida con total discreción y, sobre todo, con  corazón pacífico y fraterno.
A pesar de todo ello fue arrestado y condenado a muerte sin juicio. Firmemente rechazó la propuesta de abjuración, y exhortaba a sus compañeros de prisión a permanecer firmes en su fe en Cristo. Sus perseguidores les respondía: “Soy cristiano y religioso de mi padre san Francisco y como tal quiero morir. Y suplico a Dios que os ilumine para  que lleguéis a conocerlo”. 
Pidió ser confesado antes de morir, pero se lo negaron. Fue desollado vivo a partir de la cabeza a manos de un cristiano renegado de origen griego. “A tus manos, Señor, encomiendo mi alma”, fueron sus últimas  palabras antes de morir. 
"El Padre Francesco - dijo, en la homilía de beatificación, el Cardenal Amato – soportó la tortura, como cordero manso, invocando el nombre de Jesús, la Virgen y recitando los salmos. Según el relato de testigos oculares, nuestro mártir murió de agotamiento en la tortura, clamaba al Señor para recibir su espíritu. Su piel, rellena de paja, fue expuesta a la profanación pública en una puerta de la ciudad ".
La ejecución tuvo lugar en 25 Enero 1603. Tenía 39 años de edad. El Padre Serra, más tarde pudo recuperar la libertad y dio digna sepultura a los restos de su primo. La convicción de que su muerte era la de un verdadero mártir quedó inmediatamente manifestada por los esclavos cristianos, que recogieron sus huesos y su piel como reliquias; enseguida recibió culto público popular. Fue beatificado por el papa Francisco el 12 de octubre de 2014.

Beato MANUEL DOMINGO Y SOL. (1836-1909).


Dios con nosotros

Martirologio Romano: En la ciudad de Tortosa, en España, beato Manuel Domingo y Sol, presbítero, que instituyó la Sociedad de Sacerdotes Operarios, para fomentar las vocaciones sacerdotales.

Nació en Tortosa, en el seno de una familia cristiana; su madre fue quien le educó en la vida de fe y en la entrega hacia los más pobres. Ingresó en el seminario de Tortosa, donde estudió Filosofía, Teología y Derecho. Ordenado sacerdote en 1860, marchó a la universidad de Valencia para doctorarse en Teología. Desempeñó varios cargos parroquiales: párroco en La Aldea y en la iglesia de Santiago de Tortosa. En 1864, pasó como profesor de religión al instituto de Tortosa donde descubrió a la juventud estudiantil y dirá: "La juventud ha sido el ideal de mi vida".
El obispo le encomendó trabajar con la juventud. Trabajó asiduamente con la juventud estudiantil y artesana. Les llevó en peregrinación a Roma con motivo del centenario de san Luis Gonzága. Trabajó también con las religiosas de clausura, fundando tres monasterios (Vinaroz, Val d’Uxo, Benicarló) y suscitó vocaciones contemplativas. En 1881, fundó "El Congregante de San Luis", la primera revista juvenil apostólica a nivel nacional. Se dedicó a la promoción de vocaciones. Fue un hombre incansable y desde sus años de estudiante "no sabía qué era sobrarle el tiempo". Tuvo como lema "No estamos destinados a salvarnos solos". Trabajó con su amigo el beato Enrique de Ossó en el semanario "El amigo del pueblo".
Un día se encontró con un pobre seminarista, Ramón Valero, que se veía obligado a estudiar como externo en unas condiciones de miseria. Este hecho le hizo reflexionar mucho, y decidió dedicar su vida a la formación de los seminaristas. "El Señor me ha dado a gustar consuelos y sinsabores en el ministerio. Pero de todo esto, el fomento de las vocaciones sacerdotales es lo que forma y formará mi gozo y mi corona". En 1873, fundó en Tortosa el colegio de San José para aspirantes al sacerdocio y, 10 años más tarde, la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos del Sagrado Corazón de Jesús, con la misión especial de consagrarse a la formación sacerdotal. A partir de 1897, por encargo de muchos obispos tuvo que encargarse de muchos seminarios diocesanos de España. Fundó colegios de San José en Valencia, Murcia, Orihuela, Plasencia, Almería, Burgos y Toledo. En 1892, fundó en Roma el colegio de San José o Colegio Español, en un ambiente lleno de contrariedades y oposiciones. Para la intercomunicación de los seminarios y colegios diocesanos de vocaciones fundó la revista "El Correo Josefino".
Le cabe la honra de ser el primer eclesiástico español que concibió y realizó un plan a gran escala para reformar el sombrío panorama de los seminarios españoles. Devotísimo del Sagrado Corazón, se fijó en el aspecto de la Reparación y por ello levantó en Tortosa el templo de la Reparación, donde hoy descansan sus restos. Falleció en Tortosa. Es declarado venerable por el Papa Pablo VI, el 4 de Mayo de 1970, con la denominación de «Santo Apóstol de las Vocaciones», y el 29 de marzo de 1987 es beatificado por el Papa Juan Pablo II.

Beata MARÍA ANTONIO GRILLO. (1855-1944).


(Teresa Grillo Michel).

Martirologio Romano: En Alejandría, del Piamonte, en Italia, beata María Antonia (Teresa) Grillo, religiosa, que, habiendo quedado viuda, asumió con misericordia las necesidades de los pobres y, después de vender todas sus posesiones, fundó la Congregación de las Hermanitas de la Divina Providencia.

Nació en Spinetta Marengo,  en la provincia de Alessandria, Italia, en el seno de una familia burguesa. Se llamaba Magdalena. En 1867, después de la muerte de su padre, ingresó como alumna interna en el colegio de las Damas Inglesas de Lodi, donde se diplomó a los 18 años. Dejó el colegio y regresó a Alessandria, donde, siempre bajo la dirección materna, frecuentó a las familias aristocráticas de la ciudad. 
 En este ambiente conoció a su futuro marido, el capitán de los Bersaglieri Giovanni Michel, con el que se casó en 1877. El matrimonio se trasladó primero a Caserta, después a Arcireale, Catania, Portici y por último a Nápoles. 
 Con la muerte de su esposo, por culpa de una insolación durante un desfile, en 1891, Teresa se sumió en una profunda angustia que rayó en la desesperación. Su restablecimiento se produjo gracias a la lectura de la vida de san José Benito Cottolengo y a la ayuda de su primo sacerdote, mons. Prelli, que  la encaminó a abrazar la causa de los pobres y necesitados. 
 Teresa abrió las puertas de su mansión a los niños pobres y a las personas abandonadas y necesitadas. Al final de 1893 visto que “los pobres aumentan cada vez más  y no puedo, se necitaría poder alargar los brazos para acoger a tantos bajo las alas de la Divina Providencia”. Vendió la mansión Michel y adquirió un viejo edificio. Nació así el “Pequeño Refugio de la Divina Providencia”. 
 La Obra comenzada por Teresa no estuvo exenta de adversidades que le vinieron no sólo de las autoridades, sino sobre todo, de los amigos y familiares. Si hubo incomprensión también hubo solidaridad y afecto de los pobres, de las personas generosas y de los colaboradores. En 1899, con ocho colaboradoras, dio vida a la Congregación de las Pequeñas Hermanas de la Divina Providencia. 
 Durante los 45 años que siguieron, su preocupación prioritaria fue difundir y consolidar el Instituto. La Obra se extendió por Italia y traspasó las fronteras, llegando a Brasil y Argentina, y luego más tarde llegó a la India. Sor Teresa murió en Alessandria con 89 años. Fue beatificada en Turín el 24 de mayo de 1998 por el papa Juan Pablo II. La Congregación la celebra litúrgicamente el 23 de enero, para no coincidir con la festividad de la Conversión de san Pablo que se celebra el día 25.

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Ananías de Damasco. s. I.
Compasivo, el Señor ten piedad
Martirologio Romano: Conmemoración de san Ananías, discípulo del Señor, que bautizó a Pablo en Damasco después de su conversión
Cristiano de Damasco, del que se nos cuenta en (At 22,12) que era «hombre piadoso según la Ley, bien acreditado por todos los judíos que habitaban allí»; que bautizó a san Pablo y le curó de la ceguera (At 9 10-18); Sabemos que tuvo dudas y vacilaciones sobre la desconcertante orden divina de recibir en la Iglesia al perseguidor de los cristianos, dudas que Ananías expuso al propio Dios con la sinceridad de un auténtico creyente (Hech 9,10ss).
 San Agustín afirma que Ananías era sacerdote, y que, según la tradición, evangelizó en Damasco, de donde fue su primer obispo, Eleutherópolsi y otras ciudades. Se lo identifica también con uno de los 70 discípulos mencionados por Lucas, y por lo tanto discípulo directo del Señor. Según la tradición, en tiempo del juez Licinio fue azotado y despedazado con nervios, y últimamente apedreado consumó el martirio.
El Martirologio actual lo inscribe el 25 de enero, junto a la conversión de san Pablo, siguiendo la tradición de Occidente desde el “Martirologio de Usuardo”, ya que las «actas» griegas, y los sinaxarios y menologios orientales lo inscriben el 10 de octubre. En Damasco se conserva una capilla subterránea, construida sobre la supuesta casa en la que Ananías bautizó al Apóstol de los Gentiles.

San Agileo. M. c. 300.  
Martirologio Romano: En Cartago, ciudad de África (hoy en Túnez), san Agileo, mártir, del cual, en el aniversario de su muerte y en su basílica, san Agustín predicó ante el pueblo
Mártir en Cartago. Fue muy venerado en la Iglesia latina, especialmente en África. Existió un sermón de san Agustín en su honor, pero que hoy se ha perdido. Lo único cierto que sabemos de él, es que realmente fue un mártir del Norte de África cuya existencia no ofrece dudas.

San ArtemasM. c. 304. 
(Artemio de Pozzoles).
Referente a Artemis o Diana.
Martirologio Romano: En Pozzuoli, en la región de la Campania (hoy Italia), san Artemas, mártir.
Parece que era un muchacho de Puzzuoli que fue martirizado a golpe de estiletes de sus compañeros de escuela durante la persecución de Diocleciano; pero parece que toda esta historia sea una leyenda. 
Otra leyenda dice que fue condenado por el emperador Juliano a ser aplastado sobre una piedra cortada en dos trozos cuya parte superior dejaron caer sobre él, pero se reincorporó intacto. Patrón de Pozzuoli. Tiene culto local.

San Popón de Stavelot. (978-1048).  
(Padpón, Popio, Poppone, Ponón. fr.: Poppon de Stavelot).
Martirologio Romano: En Marchiennes, en Flandes (hoy Bélgica), san Popón, abad de los monasterios de Stavelot y Malmedy, que difundió en muchos monasterios de Lotaringia la observancia de Cluny.
Nació en Flandes, primero fue militar y llevó una vida alegre; luego hizo una peregrinación de penitencia a Jerusalén y Roma; a su regreso en 1006, se hizo benedictino en el monasterio de Saint-Thierry en Reims. Dos años más tarde se trasladó a la abadía de Saint-Vannes y ayudó a san Ricardo de Saint-Vanne a establecer la disciplina monástica; poco después fue nombrado prior de la abadía de Saint-Vaast en Arras y pronto su fama llegó a oídos del emperador san Enrique II; que le nombró uno de sus consejeros más fieles. En el 1021 le nombró abad de la abadía Stavelot-Malmédy, que él mismo había fundado, y pronto el renacimiento monástico que predicó se propagó por todas las antiguas abadías de la Lotaringia. Gobernó todas estas casas como si fuera un superior general. Murió en la abadía de Marchiennes. 

Beato Guardafato de Belforte Piceno. (c.1360-1425). 
(it.: Guardato di Belforte Piceno).
Parece que nació en Visso, probablemente en el seno de la noble familia de los Riguardati, originaria de Nursia. Atraído desde su adolescencia a la vida solitaria y a la penitencia, ingresó en el 1375, en la Orden de los Apóstoles en Recanati. Fue enviado a Visso y en esta ciudad habría fundado un convento con una iglesia (actualmente iglesia de la Concepción). Murió en Belforte del Chienti, mientras se encontraba de viaje en Recanati. 
La urna con su cuerpo se conserva bajo el altar de Nuestra Señora de la iglesia de San Eustaquio del pueblo de Belforte de donde es patrón. Tiene culto local.

Beato Antonio Migliorati. (1355-1450). 
(Antonio de Amándola).
Floreciente. El defensor, el enemigo de los burros
Martirologio Romano: En la ciudad de Amándola, del Piceno (hoy Italia), beato Antonio Migliorati, presbítero de la Orden de los Eremitas de San Agustín
Nació en Amándola (Italia), en el seno de una familia de humildes campesinos. Su padre se llamaba Simpliciano Migliorati. La fama de santidad de san Nicolás de Tolentino le indujo a solicitar la entrada entre los agustinos de su pueblo natal, en donde fue ordenado sacerdote. Después de haber vivido cerca de doce años en el convento de Tolentino, la obediencia lo envió por algún tiempo al de la ciudad de Bari, y, ya a principios del siglo XV, al de Amándola (Áscoli Piceno). Nombrado superior del pequeño convento allí existente, lo hizo ampliar, dando además inicio junto a él a la construcción de una nueva iglesia. La muerte, le impediría verla concluida.
La veneración que había suscitado en vida no disminuyó con la muerte. El pueblo de Amandola lo ha venerado desde su muerte, y celebrado su «dies natalis». El 11 de julio de 1759 Clemente XIII inscribió a Antonio en el número de los beatos, reconociendo su culto «ab inmemoriabili», y el 20 de abril de 1890 León XIII concedió indulgencia plenaria a quienes visitan el santuario. En 1798 la soldadesca revolucionaria sacó Antonio de la urna en que yacía y profanó sus restos. En 1899 su cabeza fue aureolada con una corona de oro.

Beato Antonio Swiadek. (1909-1945). 
(pol.: Antoni Swiadek).
Floreciente. El defensor, el enemigo de los burros
Martirologio Romano: En el campo de concentración de Dachau, cercano a la ciudad de Munich, en Alemania, beato Antonio Swiadek, presbítero y mártir, que en tiempo de guerra, por defender la fe ante quienes seguían doctrinas que negaban la dignidad humana y cristiana, adquirió una corona inmarcesible.
Nació en Pobiedziska, en el seno de una familia numerosa. Estudió en el seminario de Gniezno-Poznan, superando dificultades de índole económica. Fue ordenado sacerdote en 1933. Fue vicepárroco de la colegiata de Bydgoszc, hasta que el obispo lo pasó al barrio de Sierniczek con el encargo de organizar una nueva parroquia y promover la construcción de su iglesia.
Al declararse la guerra mundial se ofreció como capellán militar, pero en cuanto el ejército polaco capituló volvió a su parroquia y pudo continuar su labor pastoral hasta que en 1942, los nazis lo arrestaron por una denuncia. Estuvo detenido en la cárcel de su ciudad, y luego fue enviado al campo de concentración de Dachau, donde padeció muchas miserias, soportándolas con paciencia y fortaleza y a causa de las cuales murió. Con sus compañeros de la persecución nazi lo beatificó el papa Juan Pablo II el 13 de junio de 1999.

San Gregorio Nacianceno. (c.329 - c.390). Padre y Doctor de la Iglesia. Obispo de Nacianzo.
Martirologio Romano: En la ciudad de Nacianzo, de la región de Capadocia, muerte de san Gregorio, obispo, cuya memoria se celebra el día dos de enero. (Ver) 2 de enero. 

24 de enero de 2015

San FRANCISCO DE SALES. (1567-1622). Doctor de la Iglesia.


(fr.: François de Sales).

Martirologio Romano: Memoria de san Francisco de Sales, obispo de Ginebra y doctor de la Iglesia: verdadero pastor de almas, recondujo a la comunión católica a muchísimos hermanos separados, enseñó a los cristianos con sus escritos la devoción y el amor de Dios e instituyó, junto a santa Juana de Chantal, la Orden de la Visitación; viviendo después en Lyon en humildad, rindió su alma a Dios el 28 de Diciembre y fue sepultado en este día en Annecy



Nació en el castillo saboyano de Sales. Era hijo de los marqueses de Sales y señores de Boissy. Estudió, como paje, en París, donde permaneció 21 años. Estudió como seglar en la escuela de La Roche (1574-1575), más tarde gramática en el colegio de Annecy (1575-1578), después en París (1578-1588) y estudió Filosofía y Teología, en los jesuitas de Clermont. También asistió a clases de teología en la Sorbona. 
Es el santo sonriente (su carácter durante su época juvenil era airado, y tenía muy mal genio) que conoció en su juventud una terrible crisis de desesperación sobre su propia predestinación a causa de las tesis calvinistas, las cuales había abrazado. Pero cuando ante la imagen de María hizo voto de castidad perpetua, se sintió de pronto maravillosamente fortalecido y consolado. La soloción intelectual se la presentaron los jesuitas, que predicaban incansablemente el amor de un Dios bueno y misericordioso: "Todo por amor y nada por la fuerza"; "Ver y amar la voluntad de Dios en todas las cosas". Su máxima fue: "Ser santo es hacer la voluntad de Dios y hacerlo alegremente". Con un valiente impulso evangélico no excluyó a nadie de los objetivos más altos, a todos les enseñó a ser perfectos.
En 1592, con 24 años, se doctoró en Derecho en la universidad de Padua. Se le concedió el título de señor de Villaroget. Después de trabajó en el tribunal de Justicia de Saboya para complacer a su padre. Un año después renunció a un brillante matrimonio y fue ordenado sacerdote, a pesar de la negativa de su progenitor, y para ello recurrió a su primo Luis de Sales, sacerdote y canónigo de Ginebra. Nombrado penitenciario mayor a los 27 años por el capítulo de Annecy, ejerció su cargo con gran humildad.
El canónigo protestante de Berna había tomado la república de Ginebra y el ducado de Chablais y alli establecieron el calvinismo. En 1594 el duque de Saboya, cuando recobró estos territorios, resolvió restaurar el catolicismo, para ello escribió al obispo de Ginebra para pedirle colaboración. Francisco y Luis de Sales fueron los únicos que se ofrecieron para hacer este trabajo. Enviado como párroco a Thonon capital de Chablais, sólo encontró siete católicos; convirtió a muchos, imprimiendo hojas volantes de contenido católico en las que invitaba a los habitantes del país a repensar en su calvinismo. Pasaba largas horas en oración. "Las almas se ganan con las rodillas", confesó. La predicación persuasiva y el celo sostenido por el coraje en afrontar fatigas y peligros para su vida le depararon muchas conversiones a la fe católica (1595-1596); sus notas, reunidas más tarde en el "Libro de las controversias", son un documento de apologética católica. 
A los 32 años fue designado obispo coadjutor de Annecy, y en el 1602, sucedió al obispo de Ginebra, con residencia en el exilio de Annecy. En su gobierno pastoral se empeñó en aplicar los decretos de reforma del concilio de Trento. Su fama traspasó las fronteras de Saboya y fundó con santa Juana Francisca de Chantal la Orden de la Visitación de Nuestra Señora, llamadas también las Salesas o Visantinas. Su vida fue muy intensa: promovió la vida religiosa, de todas las nuevas fundaciones femeninas y masculinas. En París se encontró con san Vicente de Paúl, que diría después: "¡Qué bueno será Dios, cuando tanta suavidad hay en Francisco!". Predicó en Grenoble en 1617 y 1918, conviertiendo a muchos calvinistas. El obispo de Bellay le rogó en París que no predicase tres veces al día, por el bien de su salud.
En 1622 recibió la orden de ir a Aviñón para esperar a Luis XIII. Se le obligó a esperar al rey en Lyon, donde rehusó todas las grandes habitaciones que le ofrecieron, para alojarse en la habitación más pobre del jardinero del monasterio de la Visitación. Se sintió desfallecer y murió de un derrame cerebral. Allí rindió su alma con la calma y serenidad de toda su vida.
Fue un gran polemista, con los protestantes, y hacía circular sus enseñanzas en octavillas que se pegaban en las paredes, creando así lo que sería el primer periódico. Escribió "El Tratado del Amor de Dios" o "Teótimo" e "Introducción a la vida devota" o "Filotea" en el que dice: "La devoción no destruye nada, lo perfecciona todo". Creó las bases para la futura Academia Francesa de la Lengua. Hizo muchas visitas pastorales dentro de sus diócesis, y a pesar de su salud enfermiza, atendió a todos. Se separó de santa Juana Francisca en los últimos años, no porque hubiera problemas, sino porque temía amarla tanto como a Dios. Su cuerpo incorrupto está en Anneecy frente al de su amiga espiritual, Juan Francisca. 
La beatificación de san Francisco de Sales fue la primera llevada a cabo con solemnidad en San Pedro de Roma en 1661 por el papa Alejandro VII. La canonización tuvo lugar en la misma basílica, tres años después (1665) por el mismo pontífice. La fiesta del santo se celebraba el 29 de enero, día de la translación de sus restos al convento de la Visitación de Annecy, aunque en la reforma litúrgica se ha movido al 24 de enero, aniversario de su sepultura. Patrón de la diócesis de Annecy,  de las ciudades de Chambéry, Ginebra y de la congregación salesiana de san Juan Bosco. MEMORIA OBLIGATORIA. 

San BABILA DE ANTIOQUÍA y compañeros. M. c. 250.



(Babel, Babil, Babilás, Baylas).

La boca o los labios de Dios.


Martirologio Romano: En Antioquía de Siria, pasión de san Babila, obispo, el cual, durante la persecución desencadenada bajo el emperador Decio, glorificó a Dios muchas veces con suplicios y tormentos, y acabó gloriosamente su vida cargado de cadenas, con las que pidió que lo enterrasen. Se cuenta que con él padecieron tres jóvenes, Urbano, Prilidiano y Epolonio, a los que había instruido en la fe de Cristo.

Babila fue obispo de Antioquía en el 237. Se conoce sólo un episodio de Babilás (que parece que es una equivocación con otro obispo de Antioquía), cuando el emperador Filipo el Árabe, asociado en el gobierno con Giordano Pío, hizo asesinar al hijo de su homólogo en el gobierno (Filipo se cree que era cristiano, o al menos lo era su mujer Severa), pero sea como fuere, parece ser que un día Filipo entró en la iglesia donde oficiaba Babila, y éste le ordenó meterse en el lugar de los penitentes, ya que había matado y era un criminal. Filipo, humildemente, agachó la cabeza y se puso hacer penitencia. Gesto este raro para un emperador e imponente para un santo. 
A Filipo le sucedió Decio, que persiguió a los cristianos, Babila fue uno de ellos. Murió en la cárcel, por su defensa de la Iglesia. Como última voluntad había pedido ser enterrado con las cadenas de su prisión. Murió junto con sus discípulos Epolonio, Prilidiano y Urbano. 
Una de las características históricas de Babila, es que fue el primer santo que se recuerda que haya habido traslación de reliquias, (de Antioquía a Constantinopla (s. IV) y después a Cremona) anteriormente a él, las reliquias permanecían en el lugar de su muerte. La leyenda dice que bautizó a san Cristóbal. Le sucedió Fabio. 
Los Sinaxarios refieren en otra historia, que Babila, había nacido en Antioquía en el seno de una noble familia, después de estudiar y de ser ordenado sacerdote, distribuyó sus bienes a los pobres y se dedicó a la predicación junto con Agapio y Timoteo. Encontrándose en Roma durante una persecución, los tres compañeros huyeron a Sicilia, donde difundieron la religión, pero fueron denunciados al gobernador de la isla y condenados a muerte. 
Se trata de un grupo ficticio; Babila es el obispo de Antioquía. Timoteo y Agapio dos mártires palestinos, conmemorados en los sinaxarios el 19 de agosto y el 19 de septiembre y considerados compañeros de Babilas en su viaje a Roma y en su martirio en Sicilia y que en realidad no sucedió jamás.

San EXUPERANCIO DE CINGOLI. s. V.


Abundancia, que supera

Martirologio Romano: En Cíngoli, del Piceno (hoy Italia), san Exuperancio, obispo.

Nació, según la tradición que nos ha llegado, en África, y desde la infancia manifiestó el deseo de convertirse al catolicismo, hasta que a los doce años logró convencer a su padre, arriano o maniqueo, que le diera permiso para recibir el bautismo de acuerdo a los ritos católicos. Una vez crecido, no se casó y dejó a su familia para ir a predicar el Evangelio. Recorrió gran parte del norte de África, llevando vida monástica.
Se embarcó para Italia, y durante el viaje convierte a la tripulación, y aplaca con su oración una violenta tempestad. Tocó tierra en Numana, cerca de Ancona, y se dirigió a Roma, donde reanudó su predicación pero fue encarcelado. El Papa le hizo poner la libertad, lo consagró obispo y lo envió a gobernar la diócesis de Cíngoli, en el Piceno, que había quedado vacante. Fue recibido con aclamaciones, y agradeció el recibiento con sus virtudes y su celo pastoral. Después de quince años de episcopado fructífero, acompañado por numerosos milagros, sintiendo cerca la muerte indicó el lugar donde quería ser enterrado, fuera de la ciudad, y allí se hicieron solemnes funerales.
Estos datos biográficos son inciertos y se basan en gran medida en hipótesis y tradiciones que no son contrastables, pero el culto brindado al santo en su ciudad es muy antiguo y muy valiosas las obras de arte realizadas en su honor. En los estatutos municipales de 1307 se invoca a san Exuperancio como "jefe y guía del pueblo de Cíngoli" y en las de 1325 la iglesia dedicada a él se colocó bajo la protección del Ayuntamiento. Patrón de Cíngoli.

Beato PABLO DE AMBROSIS DE CROPANI. (1432-1489).


Pequeño, débil. El que descansa

Nació en Cropani (Catanzaro, Italia) en el seno de una antigua familia. La vida del beato Pablo signó profundamente a su familia. Se narra que su madre le ayudaba en la asistencia de los pobres. En 1450 decidió ingresar en el convento dedicado al Santísimo Salvador de la Tercera Orden Regular franciscana, fundada poco tiempo antes a las afueras de Cropani. Pablo fue, sobre todo, un hombre de oración, humildad, obediencia y ascesis. Cuando era niño se distinguía por su fervor tanto que sus campesinos lo llamaban “el Ángel”.
No quiso ser ordenado sacerdote, pero por obediencia, en el 1458, fue ordenado sacerdote. Aunque tenía más inclinación a la penitencia y la contemplación por de su fama de santidad, muchísimas personas iban a escuchar sus consejos y a recibir consuelo. Tuvo gran predicamento en confortar a las almas afligidas y a reconciliar desavenencias familiares. Se dice que tenía el don de penetración de espíritu de tal modo que cuando iban a pedirle consejo, ya conocía sus cuitas más profundas.
Por su sabiduría, fue nombrado guardián del convento; como tal hizo florecer la disciplina regular y la observancia, más con el ejemplo que con la palabra. En 1488, cuando murió su padre, mientras celebraba misa en la iglesia de Santa María de la Consolación en Roma, fue envuelto en una nube, que le hizo invisible a los presentes. Cuando después apareció el superior le preguntó lo que había sucedido y respondió que había ido a Coprani para dar el último beso a su padre difunto. 
Pablo quiso volver a la condición de completa soledad. Eligió retirarse al eremo de Santa María del Espíritu, en Scavigna donde pudo dedicarse a la oración, contemplación y ascesis con la radicalidad que deseaba. Un día sufrió unas fiebres que lo postraron en su “lecho” e intuyendo que se acercaba su fin, recibió los últimos sacramentos y exhortó a la comunidad que fueran fieles al espíritu de san Francisco de Asís en la pobreza y en el amor. Murió con una sonrisa, como si estuviera en éxtasis. Las reliquias del beato son objeto de gran culto en la parroquia de Cropani donde tiene culto litúrgico y donde se han realizado muchos milagros. El proceso de su beatificación formal está en marcha y ha sido retomado de nuevo según los cánones legales en la actualidad.

Beata PAULA GAMBARA COSTA. (1463-1515).


Pequeña.

Martirologio Romano: En Binaco, cerca de Milán, en la Lombardía (hoy Italia), beata Paula Gambara Costa, viuda, que perteneció a la Tercera Orden de San Francisco y se distinguió por la paciencia con que soportó a su violento esposo hasta lograr su conversión, así como por la caridad exquisita que demostró hacia los pobres.

Nació en Brescia, en el seno de una familia noble. Se casó con el conde de Benasco, Ludovico Costa, sin mucha convicción y obligada por sus padres, ya que quería ser religiosa. Se dejó arrastrar por la vida mundana de su matrimonio, pero empezó a sufrir mucho las borracheras de su marido y sus infidelidades. Tuvo un hijo a quien llamaron Juan Francisco.
Tuvo como director espiritual al beato Ángel Carletti de Chivasso que le dijo: "ruegue por la conversión de su marido, hija mía, súfralo hasta que él se convierta...". Encontró así un sentido a su vida... se dedicó a los desgraciados y permaneció muy ligada a su casa. Se hizo terciaria franciscana. Entre los años 1493-1503 hubo una hambruna que dio ocasión a Paula para ejercitar la generosidad con los muchos indigentes que acudían a sus puertas.
 El esposo, que no comprendía ni aprobaba el cambio operado en su mujer, se volvió más soberbio, avaro, duro, disoluto; Paula estuvo como prisionera, y no pocas veces el conde la maltrataba a golpes, bofetadas e inclusive patadas; se volvió cruel hacia ella y la humilló hasta el extremo, dando pie a que la misma servidumbre no tuviera respeto alguno a su señora. Ludovico, que tenía una amante, acabó acogiéndola en su propia casa por más de diez años, a la vista de su mujer, de los domésticos y de la gente del entorno. Paula, aconsejada por el beato Ángel, no explotó ni simplemente se resignó; reaccionó, sí, pero no como enemiga o víctima, sino como esposa enamorada y preocupada por salvar a su marido de las redes pasionales que lo aprisionaban y lo llevaban a la perdición. En 1504 la amante del conde enfermó gravemente y todos la abandonaron. Solamente Paula se dedicó a cuidarla y la preparó para morir reconciliada con Dios.
 Finalmente, el sacrificio y comportamiento de Paula dieron su fruto: el conde comprendió la calidad humana y espiritual tan elevada de su esposa, se convirtió de su vida disipada y le permitió a Paula llevar externamente el hábito franciscano y practicar libremente sus obras de piedad y de caridad. Sucedió que el conde cayó gravemente enfermo, y ella lo cuidó como esposa amante y enfermera suya; además, en sus oraciones lo encomendó al beato Ángel, que había fallecido en Cúneo. Ludovico se curó y fue en peregrinación a visitar la tumba del Beato; el relato de esta curación se incluyó en las actas para la beatificación del P. Ángel. Cuando más tarde Paula quedó viuda, se dedicó con total entrega a educar al hijo y a asistir a los pobres y enfermos. Muchas veces el Señor premió su caridad con prodigios. Murió en Bene Vagienna (Cúneo), donde había vivido de casada. El pueblo la veneró de inmediato, apreciando en ella sobre todo su modo de vivir el matrimonio con aquel marido; en su tierra natal subsiste el dicho: “Ha sido probada como la beata Paula”. Su culto inmemorial fue confirmado por el papa Gregorio XVI el 14 de agosto de 1845.