25 de enero de 2015

Beata MARÍA ANTONIO GRILLO. (1855-1944).


(Teresa Grillo Michel).

Martirologio Romano: En Alejandría, del Piamonte, en Italia, beata María Antonia (Teresa) Grillo, religiosa, que, habiendo quedado viuda, asumió con misericordia las necesidades de los pobres y, después de vender todas sus posesiones, fundó la Congregación de las Hermanitas de la Divina Providencia.

Nació en Spinetta Marengo,  en la provincia de Alessandria, Italia, en el seno de una familia burguesa. Se llamaba Magdalena. En 1867, después de la muerte de su padre, ingresó como alumna interna en el colegio de las Damas Inglesas de Lodi, donde se diplomó a los 18 años. Dejó el colegio y regresó a Alessandria, donde, siempre bajo la dirección materna, frecuentó a las familias aristocráticas de la ciudad. 
 En este ambiente conoció a su futuro marido, el capitán de los Bersaglieri Giovanni Michel, con el que se casó en 1877. El matrimonio se trasladó primero a Caserta, después a Arcireale, Catania, Portici y por último a Nápoles. 
 Con la muerte de su esposo, por culpa de una insolación durante un desfile, en 1891, Teresa se sumió en una profunda angustia que rayó en la desesperación. Su restablecimiento se produjo gracias a la lectura de la vida de san José Benito Cottolengo y a la ayuda de su primo sacerdote, mons. Prelli, que  la encaminó a abrazar la causa de los pobres y necesitados. 
 Teresa abrió las puertas de su mansión a los niños pobres y a las personas abandonadas y necesitadas. Al final de 1893 visto que “los pobres aumentan cada vez más  y no puedo, se necitaría poder alargar los brazos para acoger a tantos bajo las alas de la Divina Providencia”. Vendió la mansión Michel y adquirió un viejo edificio. Nació así el “Pequeño Refugio de la Divina Providencia”. 
 La Obra comenzada por Teresa no estuvo exenta de adversidades que le vinieron no sólo de las autoridades, sino sobre todo, de los amigos y familiares. Si hubo incomprensión también hubo solidaridad y afecto de los pobres, de las personas generosas y de los colaboradores. En 1899, con ocho colaboradoras, dio vida a la Congregación de las Pequeñas Hermanas de la Divina Providencia. 
 Durante los 45 años que siguieron, su preocupación prioritaria fue difundir y consolidar el Instituto. La Obra se extendió por Italia y traspasó las fronteras, llegando a Brasil y Argentina, y luego más tarde llegó a la India. Sor Teresa murió en Alessandria con 89 años. Fue beatificada en Turín el 24 de mayo de 1998 por el papa Juan Pablo II. La Congregación la celebra litúrgicamente el 23 de enero, para no coincidir con la festividad de la Conversión de san Pablo que se celebra el día 25.