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31 de agosto de 2015

Beato ANDRÉS DOTTI DE BORGO SANSEPOLCRO. (1256-1315).


Martirologio Romano: En el desierto de Vallucola, en la Toscana, beato Andrés Dotti, presbítero de la Orden de los Siervos de María, entregado a las austeridades y a la contemplación.

Nació en Borgo Sansepolcro (Toscana). Pertenecía a una familia noble, siendo hermano del Conde Dotto Dotti. Criado para ser militar, llegó al grado de capitán de arqueros de la guardia de Felipe el el Hermoso. Andrés creció como muchos otros  nobles de su tiempo, pero siempre se distinguió por su gran piedad tanto como por su valentía en la batalla.  
En  1278, oyendo un sermón de san Felipe Benizzi en la apertura del Capítulo general de su Orden en Borgo, se sintió tan conmovido, por la elocuencia y santidad del predicador, que inmediatamente solicitó ser admitido en la Orden de los Servitas. Fue recibido por el General, y como consecuencia de su piedad y brillantes cualidades, poco después fue ordenado sacerdote.  
Sobresalió principalmente predicando y confesando, y también desempeñó varios cargos importantes en la Orden. Debido a su celo y caridad, ganó para la Orden a gran número de eremitas que vivían en Vallucola. Tuvo varias visiones, y llevó a cabo muchos auténticos milagros. Después de largos años de predicación, se retiró a la soledad de una ermita en Montevecchio, donde finalmente entregó su alma al Señor. Fue enterrado en una iglesia de su ciudad natal. En 1806, el Papa Pío VII, aprobó el antiguo culto.

Beatos EDMIGIO PRIMO RODRÍGUEZ, AMALIO ZARIQUIEGUI MENDOZA y VALERIO BERNARDO HERRERO MARTÍNEZ. M.1936.


Martirologio Romano: En Almería en España, beatos Edmigio (Isidoro) Primo Rodríguez, Amalio (Justo) Zariquiegui Mendoza y Valerio Bernardo (Marciano) Herrero Martínez, mártires, que, hermanos de las Escuelas Cristianas, durante la persecución fueron ejecutados por odio a la fe

Edmigio Primo Rodríguez se llamaba Isidoro. Había nacido en Adalia, en Valladolid, en 1881. Estuvo como huérfano en el centro de La Santa Espina, en los montes Torozos. Ingresó en la casa de formación de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Bujedo, cerca de Burgos, en 1898. En los centros en que enseñó se hizo querer profundamente por su carácter dulce, bondadoso y el interés por los alumnos. Trabajó en Santander, en Madrid, en Melilla. Llevaba tres años en Almería y se había ganado el corazón de todos. Tenía 55 años al morir.

Amalio Zariquiegui Mendoza se llamaba, en el siglo, Justo. Había nacido en 1886 en Salinas de Oro, Navarra. Ingresó en la casa de formación de los Hermanos de La Salle de Bujedo en 1901. Al terminar la formación enseñó en tres localidades de Santander y luego en Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, en Jerez, en Madrid y desde 1930 en Almería. Quería a los escolares con delirio. Se preocupaba de manera especial por los más necesitados. Tenía al morir 50 años.

Valerio Bernardo Herrero Martínez tenía por nombre Marciano. Nació en Porquera de los Infantes, Palencia en 1909. Se formó en la casa de los Hermanos de las Escuelas Cristianos de Bujedo desde 1923 y luego en Griñón, cerca de Madrid. Había ejercido el apostolado educador en Jerez, en Sanlúcar de Barrameda y desde 1933 en Almería. Era serio, muy responsable, buen profesor. Tenía 27 años al morir.
Este grupo de religiosos lasalianos (Hermanos de las Escuelas Cristianas) sufrieron el martirio a lo largo de varios días (ver 8 y 13 de septiembre), y fueron beatificados el 10 de octubre de 1993 por san Juan Pablo II.

Beato PEDRO TARRÉS CLARET. (1905-1950).


Martirologio Romano: En Barcelona, España, beato Pedro Tarrés Claret, presbítero.

Nació en Manresa, (Barcelona), en el seno de una familia de trabajadores. Durante sus estudios de Medicina en la universidad de Barcelona, gracias a una beca, concedida por unos médicos que lo estimaban mucho, fue miembro de la “Federació Jovens Cristians” perteneciente a la Acción Católica. Para Pedro el secreto de la vida espiritual de los militantes estaba en la devoción eucarística y el amor a María. En 1925 murió su padre y poco tiempo despué, su madre sufrió un accidente que la dejó inválida. En 1927, estando en Monistrol de Calders, hizo voto de castidad. Se estableció definitivamente en Barcelona. Promovió la fundación del sanatorio de Nuestra Señora de la Merced, junto con el doctor Gerardo Manresa, para ayuda a enfermos tuberculosos, y por su apostolado y bondad se granjeó gran fama en Barcelona. 
Al estallar la guerra civil, en 1936, se encontraba en el monasterio de Montserrat, consiguió que la Generalitat tutelase la integridad del monasterio del ataque de los anarquistas. Se refugió en Barcelona, llevando la comunión a escondidas a los perseguidos por los milicianos rojos y logró escapar de la persecución. En 1938 fue obligado a enrolarse en el ejército republicano como médico. Gracias a su entrega con los soldados consiguió el grado de capitán. Terminada la guerra fue ayudante de cátedra en Universidad de Barcelona. 
Al término de la guerra fue ordenado sacerdote en 1942. Asumío el siguiente compromiso: “Un solo propósito, Señor: sacerdote santo, cueste lo que cueste”. En 1943, estudió en la universidad pontificia de Salamanca, donde se licenció en Teología. A su retorno a Barcelona fue nombrado en varios cargos pastorales con los jóvenes de Acción Católica y capellán de la comunidad y colegio de las Hermanas Franciscanas del Sagrado Corazón.
En las distintas obras apostólicas que le encargaron no le faltaron dificultades que le hicieron sufrir, pero él supo responder con actitudes evangélicas de caridad, prudencia y fortaleza sembrando desde la cruz la tierra de su apostolado. Su labor fue en la Acción Católica, profesor de Moral y confesor en el seminario y en varias comunidades religiosas; en todas dejó una estela de caridad, prudencia y fortaleza evangélicas. En 1950 le realizaron una biopsia cuyo diagnótico fue linfosarcoma linfobiástico. Tarrés vivió su enfermedad con un total abandono en Dios y ofreciendo su vida por la santificación de los sacerdotes. Murió en la clínica que había fundado en Barcelona. Sus restos reposan en la iglesia parroquial de San Vicente de Sarriá. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 5 de septiembre de 2004. 

30 de agosto de 2015

Santa MARGARITA WARD y beatos compañeros. M. 1588.


Martirologio Romano: En Londres, en Inglaterra, santa Margarita Ward, mártir, que, casada, fue condenada a muerte bajo la reina Isabel I por ayudar a un sacerdote y acogió con ánimo alegre el martirio del ahorcamiento en Tyburn. En el mismo lugar, sufrieron juntos a ella el martirio los beatos Ricardo Leigh, sacerdote, y los laicos Eduardo Shelley y Ricardo Martin, ingleses, Juan Roche, irlandés, y Ricardo Flower, galés, el primero por ser sacerdote, los otros por dar hospitalidad a los sacerdotes

Noble dama de Congleton en Cheshire. Se hallaba en Londres como dama de compañía de la señora Whitall. Era católica convencida y no dudó en ayudar lo que podía a la causa de los misioneros. Fue detenida por sacar de la cárcel al sacerdote Guillermo Watson, que se estaba volviendo loco por los sufrimientos que padecía en la cárcel de Bridewell. Consiguió la confianza del carcelero, y pudo introducir una cuerda para que huyera el sacerdote, y puesta de acuerdo con el barquero Juan Roche, el padre Guillermo pudo huir, pero al ser la cuerda demasiado corta, hizo ruido y alertó al carcelero, que al ver la cuerda sospechó de Margarita y por ello fue encarcelada. Cargada de cadenas fue apaledada y colgada de las muñecas, sin apoyo en el suelo, tormento que la dejó manca. En 1588, fue llevada al tribunal de Newgate y reconoció que había ayudado a huir al sacerdote, y para que revelara el escondite del sacerdote fue torturada, pero no consiguieron nada. Se le ofreció la libertad si renegaba al catolicismo y pedía perdón a la reina, a lo que se negó también por causa de su conciencia. Fue ahorcada y descuartizada en Tyburn, Londres, por haber salvado a un sacerdote. Aceptó el martirio con ánimo alegre. Con ella fueron martirizados los beatos Ricardo Leigh, sacerdote, y los laicos Eduardo Shelley y Ricardo Martin, ingleses, Juan Roche, irlandés, y Ricardo Flower galés.
Todos ellos fueron beatificaos en 1929 por el papa Pío XI, y Margarita fue canonizada en 1970 por el papa Pablo VI, entre los 25 mártires de Inglaterra y Gales.

Beato JUAN JUVENAL ANCINA. (1545-1604).


Martirologio Romano: En Saluzzo, en el Piamonte, beato Juan Juvenal Ancina, obispo, que, habiendo sido antes médico, fue uno de los primeros en entrar en el oratorio de san Felipe Neri.

Natural de Fossano (Cuneo-Italia). En su juventud fue un gran amigo de san Francisco de Sales. Estudió en Montpellier, Padua, Mondoví y Turín, doctorándose en Filosofía y Medicina en 1567. Fue médico y profesor de medicina en Turín.
Hombre de gran cultura, era muy devoto y veía en su profesión un modo de expandir la Fe tanto en su actitud para con sus pacientes como en sus enseñanzas. Dándose cuenta de que el cuidado de las almas es más importante que el del cuerpo, siempre urgía a los enfermos para que acudieran a un sacerdote, antes de empezar su tratamiento. Como recreación, Juvenal escuchaba música, componía versos latinos y jugaba al ajedrez. Pertenecía a una hermandad religiosa y estudiaba Teología por sus propios medios, aunque parece que puede haber tenido alguna asociación con los Agustinos. Tal era la vida que llevaba, cuando en una Misa de Réquiem en el monasterio agustino, las palabras del “Dies Irae” lo llenaron de terror hacia el juicio divino. Durante el regreso a su casa, las palabras del profeta Sofonías lo atormentaban: "Cerca está el día del Señor; próximo está y llega con suma velocidad. Es tan amarga la voz del día del Señor que lanzarán gritos de angustia hasta los valientes". Pese a que él había llevado una vida objetivamente sin culpas, se dio cuenta de que podía emplear mejor los magníficos talentos que Dios le había dado. Ese mismo día resolvió abandonar cualquier pequeña vanidad a la cual hubiera cedido y dedicarse a seguir solamente los designios de Dios. Se aplicó a la oración y a las lecturas espirituales para determinar qué era lo que Dios quería de él.
Siete años más tarde se fue a Roma como asesor del conde de Madruzzi di Challant, embajador del príncipe de Saboya, ante el Papa. Descubriendo que tenía mucho tiempo libre, decidió sacar provecho de esa situación y empezó a estudiar Teología nada menos que con san Roberto Bellarmino. En Roma conoció a san Felipe Neri, encuentro que haría cambiar su vida. Lo hizo su director espiritual y se hizo sacerdote del Oratorio en 1578. 
En 1586 san Felipe lo envió a Nápoles, donde estableció un oratorio que se le conocerá como el “oratorio de los príncipes” por su gran influencia en la nobleza napolitana. Revisó los “Anales Eclesiásticos” del cardenal Baronio. Rápidamente se ganó la reputación de buen predicador. También hizo uso de sus talentos musicales para hacer crecer la piedad popular -especialmente recordada es su “Tempio Armonico della Beatissima Vergine”, una colección de canciones espirituales para tres, cinco, ocho y doce voces. Debemos mencionar que estas canciones nunca fueron parte de la liturgia, pues Juvenal, con toda razón, pensaba que la música sagrada hacía la liturgia más solemne y hermosa.
En 1596 regresó a Roma y poco tiempo después fue nombrado obispo de Saluzzo por el papa Clemente VIII, a pesar de que Juvenal opusiera una fuerte resistencia. Su breve episcopado, sin embargo, fue fructífero, y se caracterizó por varias iniciativas dirigidas a ayudar a sus fieles a crecer en piedad y caridad. Al mes de haberse hecho cargo de la Diócesis, comenzó el trabajo de reformar las vidas tanto del clero como de los laicos. Buscando combatir la herejía, convocó un Sínodo para implementar los decretos del Concilio de Trento, anunció la fundación de un Seminario, y organizó devociones para incrementar la adoración al Santísimo Sacramento. También puso gran énfasis en inculcar la fe en las enseñanzas de la Iglesia e introdujo el uso del catecismo. Prontamente la gente lo tuvo en gran estima incluso su inmediato vecino, el Obispo de Ginebra, san Francisco de Sales, quien apreciaba su humilde y pacífico carácter.
Un religioso al que había descubierto mientras procuraba hacer del mal a una comunidad, le envenenó. Enfermo ya de muerte, el prelado prohibió denunciar al criminal, dando así su última prueba de caridad y paciencia. El beato Juvenal es el único de los miembros del Oratorio que conoció personalmente a san Felipe y que llegó a los altares. El cuerpo del beato Juvenal descansa en la Catedral de Saluzzo, bajo un altar dedicado a él. Fue beatificado por el papa León XIII en 1890.

Beata MARÍA RAFOLS. (1781-1853).


Martirologio Romano: En Zaragoza, en España, beata María Ráfols, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana junto con el hospital de esta ciudad, el cual dirigió con fortaleza de ánimo entre muchas dificultades.

Nació en Villafranca del Panadés (Barcelona), en el molino d'En Rovira. Hasta los 23 años trabajó en el molino que tenía su padre. Sus padres la enviaron al colegio de la Enseñanza en Barcelona, trabajó en el hospital de la Santa Cruz donde trabó conocimiento con el sacerdote Juan Bonal, vicario del hospital de la Santa Cruz, que había concebido un proyecto para ejercer la caridad en el ámbito hospitalario. A estos efectos se trasladó a Zaragoza en 1804, y allí se dedicó a cuidar enfermos y niños abandonados en el hospital de Nuestra Señora de Gracia en Zaragoza, que estaba en abandono absoluto, con gente asalariada y mal retribuida. El decano del hospital declaró al poco tiempo: "Me atrevo a decir que con estas mujeres es fácil gobernar un hospital, y sin ellas, muy difícil".
Durante la guerra de la Independencia vivió el sitio de Zaragoza y se distinguió por su extraordinaria generosidad y valentía en defensa de los enfermos y heridos, en especial durante el bombardeo y la toma del hospital por los franceses. Durante el segundo sitio, como la falta de comida para los enfermos era tal, que hasta 9 compañeras murieron de hambre, traspasó varias veces la línea de fuego para pedirle al mariscal francés Lannes los suministros que necesitaba, así se lo concedió, y con peligro para su vida atendió a todos los heridos, españoles y franceses. Consiguió el indulto de los franceses de varios condenados a muerte españoles. Después de la guerra, fue calumniada, y alejada del hospital. Tuvo que sufrir con santa paciencia el abandono de muchas de sus compañeras y la muerte de ellas.
Años más tarde se encargó de la Inclusa, acogiendo a los niños abandonados, desnutridos y enfermos. Fundadora en 1824, de la Congregación de las religiosas de la Caridad de Santa Ana, junto con el padre Juan Bonal, que estaba formada por el primer núcleo de mujeres que atendieron el hospital de Zaragoza. La aprobación había tardado 20 años. En 1825 pronunciaron sus votos de pobreza, castidad, obediencia y hospitalidad. Fue pionera en España de la vida religiosa apostólica en los primeros años del siglo XIX. Tuvo que sufrir las incomprensiones de su tiempo, sobre todo durante las guerras carlistas, renunció a ser superiora e incluso en 1834, fue acusada y condenada: cárcel, destierro..., pero nada de esto le quitó la paz. Su fe se fue haciendo, serena, sencillamente, fidelidad. Se la declaró inocente, pero sorprendentemente se la obligó a salir de Zaragoza. Tres años más tarde se hizo cargo del hospital de Huesca. Rehabilitada regresó a la Inclusa como directora. Murió en Zaragoza de una hemiplegia progresiva.
En agradecimiento de su generosidad la ciudad de Zaragoza, le concedió en el primer centenario de los Sitios, el título de "heroína de la caridad". Está enterrada, con los otras tres heroínas de los sitios, en la iglesia de Nuestra Señora del Portillo de Zaragoza.

Beatos DIEGO VENTAJA MILÁN y MANUEL MEDINA OLMOS. M. 1936.


Martirologio Romano: En Almería, en España, pasión de los beatos mártires Diego Ventaja Milán, obispo de Almería, y Manuel Medina Olmos, obispo de Guadix-Baza, que, encarcelados por odio al nombre de cristiano, soportaron pacientemente insultos y sevicias, hasta que por la noche fueron ejecutados

Diego nació en Ohanes (Almería); su padre era herrero. Muy joven pidió a su madre ser sacerdote, quizás por esta razón la familia se trasladó a vivir a Granada, donde conoció una gran pobreza; luego la familia se estabilizó y él fue admitido como fámulo por el abad del Sacro Monte. En 1888 comenzó sus estudios en esta abadía y tuvo como compañeros a varios siervos de Dios: Andrés Manjón y José Gras Granollers. Consiguió una beca en Pontificio Colegio Español de Roma para estudiar en la universidad Gregoriana. Fue ordenado sacerdote en 1902 en Roma. En Granada fue un gran catequista y pedagogo; fue un predicador incansable y de profunda espiritualidad y conocido por su desprendimiento y humildad en Sacro Monte, donde logró una canonjía en la iglesia magistral;permaneciendo más de 12 años de capellán en el Sacro Monte, cuando diferentes obispos amigos suyos, entre ellos el de Madrid-Alcalá, le ofrecieron en sus diócesis los primeros cargos, no aceptando aquellos ofrecimientos porque, decía, todo lo que él era lo debía al Sacro Mote y él debía dedicar su servicio y actividad. Colaboró estrechamente con don Manuel Medina en la obra de las Escuelas del Ave María. 
En la vida de Diego se pueden distinguir dos épocas: una anterior a la muerte de su madre; otra la que siguió a este hecho. De salud pobre y enfermiza, puesto que tenía un pulmón gravemente lesionado mientras vivió su madre, sin faltar a su deber, evitó cuanto pudiera perjudicar su salud. Muerta su madre se entregó tan de lleno a la vida de apostolado que menospreciba todas las demás cosas. 
En el 1935, fue nombrado obispo de Almería por el papa Pío XI. En su consagración lo presentó su compañero de martirio el obispo de Guadix, el beato Manuel Medina Olmos. Ejerció su ministerio episcopal durante un año en el que intentó hacer un viaje pastoral, para conocer la diócesis y sus problemas.
Al estallar la guerra civil tuvo posibilidades de ponerse a salvo, pero nunca quiso dejar a sus feligreses: "nunca deseé ser obispo; de lo que no me arrepiento es de ser sacerdote". Tuvo que abandonar el palacio episcopal y marchó a la casa del Vicario General, donde fue detenido, junto con el obispo de Guadix, Manuel Medina y trasladados en la cárcel de las Adoratrices, primero estuvieron aislados y luego los reunieron con religiosos lasalianos y sacerdotes diocesanos. Les obligaron a dejar el traje eclesiástico. Serán trasladados al barco “Astoy Mendi” convertido en prisión, y luego al “Jaime I” donde realizaron tareas de limpieza con el escarnio de los tripulantes. Después volvieron al “Astoy Mendi”. Fueron sacados del barco con otros religiosos y seglares y llevados en una camioneta hasta el llamado Barranco del Chisme, en la carretera que va de Almería a Motril. En término municipal de Vícar donde les hicieron bajar y dieron la orden de fusilarlos; el obispo Medina pidió hablar y dijo que ellos no habían hecho nada que mereciera la muerte, pero que los perdonaba para también ser perdonado por Dios, y deseaba que la suya fuera la última sangre. 

Manuel nació en Villa de Lanteira (Granada), en el seno de una familia campesina. Muerta su madre, pasó a Caniles con un tío suyo, párroco de la localidad. Ingresó en el seminario de Guadix donde realizó sus estudios llegando a ser doctor en Teologia. También estudió en la universidad civil de Granada donde se licenció en Derecho civil y Filosofía y Letras, cuando ya era sacerdote.
Fue ordenado sacerdote en 1891, fue nombrado párroco del Sagrario de la catedral de Guadix y prefecto de estudios del seminario diocesano. En 1892 obtuvo una canonjía en el Sacromonte de Granada, donde residió 36 años, donde ejerció la enseñanza y durante 10 años fue rector del colegio, dio misiones por los pueblos de Granada y Almería. Fue íntimo colaborador de don Andrés Manjón y desempeñó diversos cargos en el movimiento educativo "Ave María"; en 1923 fue elegido director de estas escuelas. Fue considerado el catequista más cualificado de su tiempo. En 1926, fue consagrado obispo auxiliar de Granada en Roma, tuvo muy pronto dificultades con el cardenal de Granada, que le confió cargos y misiones menores; mientras Don Manuel se dedicó a su canonjía y a las escuelas del "Ave María", pero por una queja del cardenal a la nunciatura, como pasó con Diego Ventaja, tuvieron que dejar sus canonjías. También presentó su dimisión como obispo auxiliar pero no le fue aceptada y continuó con su trabajo en las Escuelas el Ave María y en la visitas pastorales. En 1928 fue elegido obispo de Guadix-Baza, donde procuró estar siempre atento a sus feligreses en sus necesidades espirituales y materiales. Se dedicó especialmente a los pobres. En 1934, fue nombrado administrador apostólico de Almería, donde estuvo un año, simultaneando su cargo con el de obispo de Guadix, hasta que fue nombrado obispo su amigo el beato Diego Ventaja.
En 1936, fue detenido a causa de su condición de obispo, pudo haber huido pero no quiso; compartió prisión y martirio con el obispo de Almería, Diego Ventaja  y con los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Fue trasladado al barco-prisión "Ascoy Mendi" y obligado a hacer trabajos manuales en el acorazado Jaime I, donde sirvió de burla a los marineros; antes de ser fusilado en el barranco del Chisme, en Almería, perdonó a sus ejecutores "para que Dios me perdone a mí". Sus restos fueron rociados con gasolina y quemados, y ahora reposan en la catedral de Almería. Los dos obispos fueron beatificados en Roma el 10 de octubre de 1993 por san Juan Pablo II.

Beato DIONISIO ULLÍVARRI BARAJUÁN. (1880-1936).


Nació en Vitoria (Álava). Huérfano a los pocos años, entró en el colegio salesiano de Sarriá-Barcelona en 1894, donde aprendió el oficio de encuadernador. Pasados dos años, inició allí mismo el noviciado, profesando como salesiano en San Vicenç dels Horts (Barcelona) en 1901. La profesión perpetua la realizó tres años después en Sarriá, casa que desde 1894 será la suya hasta 1916. Durante estos años su principal actividad estuvo centrada en la administración. Colaboraba, además, en la banda, en el canto y en el teatro. 
En 1916 fue destinado a Cuba, pero dos años después regresó a España, siendo enviado, para hacerse cargo del taller de encuadernación, a la madrileña casa de la Ronda de Atocha, donde residió hasta que, en 1933, le destinaron al colegio salesiano María Auxiliadora de Salamanca con el cargo de administrador laico, por exigencia de las leyes del Gobierno republicano. Y estando el 18 de julio de 1936 en Madrid, en el colegio San Miguel Arcángel del Paseo de Extremadura, por motivos de su cargo, le sorprendió la revolución. Durante sus 42 años de vida salesiana, don Dionisio se mostró siempre ejemplar e irreprensible en su piedad, puntualidad y amor a la Congregación. En su cargo de administrador fue cumplidor exacto del voto de pobreza. Su gran celo por la salvación de la juventud le llevaba a dedicarse plenamente a los antiguos alumnos.
Don Dionisio Ullívarri acompañaba al beato don Germán Martín el 30 de agosto, día que ambos fueron detenidos en el domicilio de la familia Serrano. De allí los condujeron, primero, a la checa de Fomento y, luego, al cementerio de Aravaca, Madrid, donde, el mismo día 30, de madrugada, los fusilaron. 

Beato ESTEBAN NEHMÉ. (1889-1938).


Martirologio Romano: En Kfifan, Líbano, Esteban (Yusuf) Nehmé, monje de la Orden Libanesa Maronita, que encontró la santidad en el cumplimiento de la Regla de su orden, con pleno espíritu de abnegación.

Nació en el pueblo de Lehfed, Líbano. Se llamaba Yusef. Desde niño anhelaba la vida retirada y la soledad. Cuando era joven, se alejaba de la casa para rezar donde no escucha lo que puede turbar sus oraciones y sus meditaciones. Aprendió los rudimentos de la lectura y la escritura y del cristianismo con los niños del pueblo. Desde su juventud, Yusef amó a Dios y a su madre la Santa Virgen. A Yusef no le gustaba mezclar con la gente, ni las veladas, ni siquiera en las casas de los parientes. Quedaba a casa, rezando largamente hasta dormir repitiendo: “Dios me ve, Dios me ve, Jesús, Maria, Y San José ayúdenme en la hora de la muerte”.
En 1905, cuando Yusef Nehme tenía 16 años, dejo la casa paternal hacia el monasterio de los Santos Cipriano y Justina en Kfifan para ingresar en el monasterio. Empezó su noviciado, y después de ocho días, llevó el hábito de los novicios escogiendo el nombre “Estefanos”. En 1907, fray Estefan profesó sus votos monásticos y tomó el hábito.
Después de su profesión, fray Estefan vivió treinta y uno años en la Orden: doce de ellos en el monasterio de la Señora de Mayfouq, aproximadamente diez en el monasterio de Nuestra Señora de Socorro en Biblos, tres años en el monasterio de San Antonio en Houb, y seis o siete meses en el monasterio de Kfifan antes de su muerte. Había vivido también en el monasterio de San Chalita en El-Kattara y en el monasterio de San Maron en Annaya.
Fray Estefan fue un “fraile labrador”, trabajaba en los jardines y las huertas. Fue el jefe de campo, es decir administrador de los bienes del monasterio. Era también carpintero -aprendió la carpintería en el monasterio de Mayfouq- y albañil. Era conocido por su constitución fuerte y la fuerza de sus brazos… Murió serenamente, a causa de una embolia, mientras trabajaba en el jardín en el monasterio de los Santos Cipriano y Justina en Kfifan.
Fray Estefan fue enterrado en el cementerio de los monjes en el monasterio de Kfifan. El 10 de marzo de 1951, mientras que los monjes estaban enterrando el difunto padre Yusef El-Surati que había pasado su vejez en este monasterio, encontraron el cuerpo de fray Estefan incorrupto. Luego trasladaron su cuerpo a una nueva tumba donde se encuentra hasta hoy y para que le visite quien quiere pedirle ayuda o gracia o curación de una enfermedad. Beatificado por Benedicto XVI el 27 de junio de 2010.

Beato EUSTAQUIO VAN LIESHOUT. (1890-1943).


Martirologio Romano: En Belo Horizonte, Brasil, beato Eustaquio (Huberto) van Lieshout, sacerdote profeso de la Congregación de los Sagrados Corazones de Jesús y María.

Nació en Aarle-Rixtel (Países Bajos), en el seno de una familia campesina muy católica. Se llamaba Humberto. Pronto sintió la vocación sacerdotal. Había leído la biografía del padre san Damián de Veuster, decidió entrar en la Congregación de los Sagrados Corazones, haciendo su profesión temporal en 1915 y tomó el nombre de Eustaquio. Fue ordenado sacerdote en 1909. Ejerció el ministerio en su patria durante 5 años... Estuvo dos años en Maasluis en el servicio pastoral a los obreros del cristal que eran valones de lengua francesa y se había refugiado en Holanda. Con ello demostró un gran celo apostólico, que fue reconocido por el Estado belga, el cual lo condecoró por sus servicios a esas minorías.
En 1925 llegó  a Brasil. Trabajó como misionero durante 18 años: Agua Suja, Poá, Säo Paolo.... En todos fue párroco, se dedicó plenamente a sus feligreses y trató de atenderles tanto física como espiritualmente. Su empeño por mejorar las condiciones humanas y religiosas de aquellas poblaciones dio buenos frutos. Especialmente se dedicó a los pobres y enfermos, produciéndose sus famosas curaciones por intercesión de san José, que le acarrearon no pocos problemas con las autoridades civiles y sus propios superiores. Tuvo que esconderse de las multitudes que iban a buscarlo. También se dedicó, de forma especial al confesionario, desvelándosé como un gran confesor, que tuvo que exigir turnos, por el gran don que poseía. 
Atendiendo a un enfermo de tifús exantemático, él mismo contrajo esta enfermedad, de la cual murió en Belo Horizonte. Fue beatificado en Belo Horizonte (Brasil), el 15 de junio de 2006 por Benedicto XVI.

Beato ALFREDO ILDEFONSO SCHUSTER. (1880-1954).


Martirologio RomanoEn Venegone, cerca de Varese, en Italia, beato Alfredo Ildefonso Schuster, obispo, que, siendo abad de San Pablo de Roma, fue elevado a la sede episcopal de Milán, donde, con gran cuidado y diligencia, desempeñó con admirable sabiduría su función de pastor por el bien de su pueblo

Nació en Roma. Su padre Juan Schuster, era oriundo de Baviera y se enroló en los zuavos pontificios, en donde ejerció el oficio de sastre, hasta que, con la pérdida de los Estados Pontificios, fue dado de baja. Su padrino de confirmación fue el marqués Clemente Sachetti, que lo tomó bajo su protección. Las Hijas de la Caridad y sus muchos protectores, sobre todo el barón Pfiffer de Altishofen, que conocían bien sus cualidades y su inclinación acentuada hacia la vida religiosa, lo encaminaron a través del benedictino Gregorio Palmieri, que trabajaba en el archivo secreto del Vaticano, a la escuela monástica del monasterio de San Pablo Extramuros de Roma. Alfredo fue benedictino y adoptó el nombre de Ildefonso.
No fue del todo feliz en su primera época en la escuela benedictina, porque tenía un defecto de pronunciación y que le humillaba mucho. En 1899 hizo su profesión religiosa. En la escuela conoció y trabó amistad con el beato Plácido Riccardi. Estudió en el Ateneo de San Anselmo de Roma, donde se doctoró en Filosofía, pero a él lo que le apasionaba eran los estudios históricos y arqueológicos. Fue ordenado sacerdote en 1904 y fue profesor en el monasterio; fue maestro de novicios, prior y entre 1904 a 1918, abad del monasterio. Fue también profesor de San Anselmo y en la Escuela de Arqueología Sagrada, en donde enseñó liturgia. Escribió “Liber Sacramentorum”, que tuvo mucho éxito. 
Fue llamado por la Sede Apostólica para grandes y graves misiones en las diócesis de Italia. Fue consultor en varias sagradas congregaciones romanas. Como prelado de la abadía “nullius” de San Pablo de Roma, hizo una labor apostólica de gran importancia. Ayudó mucho al papa Benedicto XV, que le tenía gran estima, y se dice que a él se debe el borrador de la encíclica en la que se declaró a san Efrén, doctor de la Iglesia. También intervino en la fundación del Instituto Pontificio Oriental. 
Pío XI le nombró Cardenal y Arzobispo de Milán en 1929. Rigió la diócesis de Milán durante 25 años, y se inmoló por ella. Comía muy poco. Se interesó mucho por la formación y santificación del clero. Tenía un elevado concepto de la parroquia, pero no descuidó otras formas de apostolado, como la Acción Católica y la prensa católica. Defendió a todo el que estaba en peligro sea cual fuera el régimen gubernamental y fue célebre por su oposición al régimen de Mussolini, aunque apoyó la invasión de Etiopía, y por ello fue acusado de “filofascista”, aunque se opuso a la unión del fascismo con el nazismo por su política racial. Condenó en una dura homilia al régimen fascista. Salvó muchas vidas e intervino para que el cadáver de Mussolini fuera enterrado cristianamente. Fue legado pontificio en muchas ocasiones. Dio todo cuanto podía hasta quedar sin nada. Fundó “Charitas” y la “Domus Ambrosiana” y apoyó la fundación de la Universidad Católica de Milán. Murió con 74 años en Venegono y la homilía fúnebre fue predicado por el cardenal Roncalli, el futuro Juan XXIII; le sucedió el cardenal Montini, luego el futuro Pablo VI, que fue quien inició su proceso de beatificación. Fue siempre un monje que ejerció como obispo. Fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 12 de mayo de 1996.

29 de agosto de 2015

Beatos JUAN DE PERUGIA y PEDRO DE SASSOFERRATO. M. 1228.


Martirologio Romano: En Valencia en España, beatos mártires Juan de Perugia, sacerdote, y Pedro de Sassoferrato, religioso, ambos de la Orden de los Menores, que por predicar la fe entre los moros de Valencia fueron decapitados, por orden del rey, en la plaza pública, recibiendo la palma del martirio

Juan nació en Perugia, y era sacerdote y Pedro, nació en Sassoferrato, y era un hombre maduro. Los dos fueron a Asís, atraídos por la fama de santidad y forma de vida de Francisco, y se hicieron franciscanos. En el 1216, después de un capítulo general, san Francisco envió a un grupo de frailes a predicar en tierras cristianas. A España envió a su primer compañero, Bernardo de Quintavalle, acompañado de un grupo de hermanos entre los que se encontraban Juan y Pedro. En España, a nuestros dos santos les correspondió la predicación del reino de Aragón: trabajaron en una zona entre Teruel y Valencia. 
Sus primeros trabajos en Teruel fue el cuidado de los enfermos y leprosos en el hospital, servicio a los pobres e intensa vida de oración. Con las licencias debidas para fundar un convento en la ermita de San Bartolomé, edificaron dos cabañas y cavaron un pozo para abastecerse de agua y regaban la pequeña huerta que cultivaban. Una vez que se familiarizaron con la lengua empezaron a predicar en las plazas de los pueblos de la comarca. Cuidaron de forma especial la catequesis con los niños. 
Para los primeros días del mes de mayo de 1220, fray Juan Parente, ministro especial de la Orden para España, convocó un capítulo provincial en Zaragoza, y allí acudieron Juan y Pedro, que se encontraban en Teruel. Al final del capítulo obtuvieron el permiso para predicar a los musulmanes de Valencia. A pesar de que los musulmanes habían asaltado el barrio cristiano de Valencia, Juan y Pedro se presentaron en la ciudad en 1228. Predicaron el evangelio sin esconderse, hasta que el rey Zeyt Abuzeit, les mandó detener. Fueron capturados en una mezquita de Valencia y, atados a unos cipreses fueron sometidos a toda clase de tormentos y porque rechazaron apostatar, fueron decapitados en la céntrica plaza de “la Higuera”. Los cristianos recogieron sus cuerpos y los sepultaron en la iglesia de San Vicente de la Roqueta, y luegon trasladados a Teruel. Estan enterrados en la actual iglesia de San Francisco. Son copatronos de la diócesis de Teruel. Fueron beatificados en 1783 por el papa Clemente XI. 

Beata BRONISLAVA. (c. 1200 - 1259).


Martirologio Romano: Cerca de Cracovia, en Polonia, beata Bronislava, virgen de la Orden de los Premostratenses, que quiso llevar una vida humilde y escondida, y destruido su monasterio por los tártaros, permaneció en una choza viviendo a solas con Dios.

Nació en Kamien, Silesia (Polonia), en el seno de la noble familia de Odrowaz. Hija de la princesa polaca Ana Saxa Gryff. Prima de san Jacinto de Cracovia. A los 16 años, siguiendo la voz de Dios y los consejos de san Jacinto, ingresó en el monasterio premostratense de Zwierzyniec en Cracovia, donde en poco tiempo, fue modelo de vida religiosa. Para poder meditar con mayor fervor los misterios de la Pasión de Cristo, subía a la colina de Sikornik, no lejos del monasterio, y que hoy se llama colina de Santa Bronislawa. 
Se dice que cuando murió san Jacinto, tuvo la visión en la que se veía al santo obispo conducido al Cielo por María y los ángeles. Después de vivir 40 años entre el trabajo monástico y la oración, Bronislawa murió. Sus restos fueron enterrados en la iglesia del monasterio, donde permanecieron olvidados por mucho tiempo; en 1612 se encontraron de nuevo, y colocados en el altar de Santa Ana, llamado más tarde de San Jacinto.
Por instancia de la Orden Premostratense, Gregorio XVI concedió, con decreto del 31 de agosto de 1839, que Bronislava fuese públicamente venerada en la diócesis de Cracovia. Pío IX, con decreto del 7 de diciembre de 1859. extendió la conseción a la diócesis de Wroclaw (Breslavia), y León XIII a toda la Orden de los Premostratenses.

Beata BEATRIZ DE NAZARET. (c.1200 - 1268).


Nació en Tienen, Brabante. Hija menor de los seis hijos del beato Bartolomé de Tirlemont y Gertrudis. Su madre fue quién la enseñó a leer y a escribir. Fue educada en las Begüinas de Léau, y poco después ingresó como oblata en el monasterio benedictino de Florival, del que su padre era procurador; este monasterio en 1218 pasó a la reforma del Cister. En 1216, profesó como religiosa cisterciense. Sus primeros años se entregó a las penitencias de forma incontrolada, de las que más tarde se lamentaría. Al año de profesar fue enviada al convento de La Ramée con objeto de que se perfeccionase en la caligrafía e iluminación de pergaminos; allí se encontró con santa Ida de Lovaina, la cual le serviría de maestra y madre espiritual. 
Su padre, que se hizo oblato cisterciense, fundó tres monasterios de religiosas cistercienses, entre ellos el de Nazaret en la que nuestra beata transcurriría la mayor parte de su vida en calidad de priora desde 1236 hasta su muerte; aquí es donde tuvo sus grandes experiencias místicas, que quedaron reflejadas en sus libros, del que sólo se ha conservado “De divina caritate et septem eiud gradibus”. Casi siempre estaba enferma, porque las experiencias místicas que recibió le afectaron en su organismo. Era de carácter dulce, tímida, con propensión a angustiarse si creía que no había hecho todo lo necesario que se proponía, pero superó esta flaqueza de ánimo.  

Beato EDMUNDO IGNACIO RICE. (1762-1844).


Martirologio Romano: En Watherford, en Irlanda, beato Edmundo Ignacio Rice, que con todo entusiasmo y perseverancia se entregó a la formación de los niños y de los jóvenes, en difíciles condiciones. Para el auge de esta obra fundó la Congregación de los Hermanos Cristianos y la de los Hermanos de la Presentación.

Nació en Watercourt, Callan, Irlanda, en el seno de una familia de agricultores. A causa de las "Penal Laws", leyes restrictivas contra los católicos de Irlanda, sus sacerdotes perseguidos que no podían tener escuelas, Edmundo fue educado en las escuelas clandestinas organizadas por los irlandeses en los campos, muy ligadas a la fe católica y sus profesores se trasladaban siempre de un lugar a otro. Edmundo también estudió en una escuela clásica de Kilkenny City; ya que a los católicos les estaba prohibido el acceso a la carrera militar, a los puestos estatales y jurídicos, a este joven de 17 años se fue a trabajar como aprendiz junto a un tío paterno que era exportador de mercancías en Waterford.
Con los años llegó a ser un mercader de éxito; en el 1787, con 25 años, se casó, pero dos años después se quedó viudo con una niña deficiente llamada Mary. Intensificó la unión con Dios en la meditación de las Escrituras, frecuentó los sacramentos y la misa, dedicándose a las obras de caridad y ayudando a los pobres con sus propios bienes. 
En aquel período de gran fermento para la sociedad irlandesa, con el aumento de la población, en el doble, en sesenta años, la independencia de Estados Unidos en el 1776, los católicos de Irlanda pidieron la paridad de derechos con los protestantes, pero era necesario hacer algo por la educación, por esto Edmundo se propuso trabajar en este campo esencial para sociedad del futuro. Había conocido a la Sierva de Dios "Nano" Nagle, que en el 1778 había fundado las Hermanas de la Presentación para la instrucción y el cuidado de las niñas, y la había ayudado a abrir una casa en Waterford. 
Con este ejemplo, en 1793 comenzó su obra para la educación. Obtuvo los fondos necesarios, le pidió al papa Pío VI para abrir un nuevo Instituto y con el apoyo del obispo de Hussey, fundó en un establo abandonado, una escuela provisional, después de vender su hacienda y colocar adecuadamente a su familia. Después de las iniciales dificualtades, nació en 1806, la Congregación de los Hermanos de la Presentación, con la misión de la educación cristiana y de llevar a los pobres al conocimiento de su dignidad y filiación divina. El nuevo Instituto fue el primero que surgió en Irlanda, Edmundo tomó el nombre de Ignacio, fundó un monasterio llamado Mont Sion en Waterford, que será la Casa madre. El número de religiosos creció y se extendió por Irlanda y seguían la Regla de las Hermanas de la Presentación, pero sujetos a la jurisdicción de los obispos. En 1817 conoció a los hermanos de las Escuelas Cristianas, fundadas por san Juan Bautista de La Salle y pidió a la Santa Sede la aprobación de una Regla semejante para su Instituto. Fue aprobado por Pío VII en 1820. En 1822, la mayor parte de los Hermanos de la Presentación aceptaron la nueva Regla y cambiaron su nombre por el de Hermanos Cristianos y eligieron a Edmundo como su Superior General. 
No todos se adhirieron, comandados por el hermano Miguel Agustín Riordan, permanecieron con la denominación inicial y bajo jurisdicción diocesana hasta que en 1889, tuvieron la aprobación pontificia. Las dos Instituciones se expandieron por Inglaterra, Gibraltar y Australia. En 1838, Edmundo dimitió como Superior General a causa de la edad y murió con fama de santidad en Mont Sion (Waterford). Las dos Congregaciones, hoy están presentes en los cinco Continentes, en las regiones de misión de la Iglesia y entre los marginados de las grandes ciudades.

Beato CONSTANTINO FERNÁNDEZ ÁLVAREZ. (1907-1936).


Martirologio Romano: En Valencia, en España, beato Constantino Fernández Álvarez, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, en el tiempo de la persecución, llevó a cabo su prueba por la fe.

Nació en La Vecilla de Curueño (León). En 1917 ingresó en la Escuela Apostólica de Solsona (Lérida). En 1924 fue trasladado al Convento de Predicadores de Valencia para continuar la carrera eclesiástica en el Estudio General de la Provincia con clara inteligencia e inclinación al estudio. Fue ordenado presbítero en 1929, y acabada la carrera eclesiástica es destinado al Pontificio Ateneo "Angelicum" de Roma donde obtuvo el Doctorado en Teología y allí ejerció la docencia. Regresó a Valencia dedicado a la enseñanza de la teología Moral y al apostolado de la pluma.
Unos días antes de estallar la revolución estaba en su pueblo natal y se empeñó en regresar a Valencia donde llegó el día 16 de julio. El 19 por la tarde abandonó el Convento y se refugió en un piso de una familia amiga. Pero fue detenido y llevado a la cárcel Modelo. Allí, el 29 de agosto hacia las once de la noche lo mataron.
Sus restos fueron depositados en la cripta lateral del altar de Santo Domingo en la Basílica San Vicente Ferrer de Valencia. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.

Beato FRANCISCO MONZÓN ROMEO. (1912-1936).


Martirologio Romano: En la localidad de Híjar, cerca de Teruel, en España, beato Francisco Monzón Romeo, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, durante la misma persecución, confirmó con la propia sangre su fidelidad para con el Señor.

Nació en Hijar, Teruel. Llegado a la adolescencia, 1925, ingresa en la Escuela Apostólica de Calanda. Toma el hábito en Valencia en 1928. Estudia teología en Valencia y en Salamanca donde es ordenado sacerdote en 1936.
Estando de vacaciones en compañía de sus padres y hermanos le sorprende la persecución antirreligiosa. Vaga por los campos de su pueblo y un hermano suyo de 13 años, Miguel le lleva leche caliente todos los días. Un grupo de milicianos se presenta en casa de sus padres y apuntando uno de ellos con el fusil a su madre, decía: "diga usted dónde está su hijo, o le disparo". La madre no dijo nada. Horas después vuelven a la carga ante sus padres asegurándoles que a su hijo, si se entregaba, no le pasaría nada. Su padre les acompaña a buscarlo y... le apresan.
Hacia las seis y media de la tarde del 29 de agosto le invitan a dar un paseo en coche y llegados a la altura del campo de fútbol se paran y mientras desciende le disparan varias veces en la sien. Cuando lo sacaron en el coche dijo: «Dios mío, Jesucristo derramó su sangre por mí, y ahora yo la derramaré por él».
Los familiares del Padre quieren recuperar el cadáver pero no se lo permitieron. Lo entierran en una fosa común. Actualmente sus restos están en Zaragoza. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.

Beata SANCHA SZYMKOWIAK. (1910-1942).


Martirologio Romano: En Poznan, ciudad de Polonia, beata Sancha (Joanina) Szymkowiak, virgen, de la Congregación de la Hijas de la Bienaventurada Virgen María de los Dolores, que, en medio de las dificultades de la guerra, se ocupó con gran entrega de los detenidos en las cárceles.

Nació en Mozdzanow (Ostrow Wielkopolski, Polonia), en el seno de una familia acomodada. El día de su bautismo recibió el nombre de Juanita. Recibió una esmerada educación religiosa e intelectual. Estudió lenguas y literaturas estranjera en la universidad de Poznán. En su juventud ya empezó a ayudar a los pobres, primero como miembro de la Asociación mariana y de la Asociación de San Vicente. La Eucaristía fue el centro de su devoción y celo apostolico. 
En 1934 viajó a Francia, y durante una peregrinación a Lourdes, decidió hacerse religiosa, confiándose a María Inmaculada. En 1936, superando varias dificultades, ingresó en las Hijas de la Bienaventurada Virgen María de los Dolores o Religiosas Seráficas en Poznan, cambiando su nombre por el de María Sancja; se destacó por su humildad y por su unión con Dios. 
Durante la ocupación alemana, quiso permanecer en el convento con otras hermanas, en vez de volver con su familia. Los soldados alemanes la hicieron trabajar como traductora con los prisioneros franceses e ingleses, a los que les animó y confortó de tal manera que la llamaron “ángel de bondad” y “santa Sanja”. Las enormes fatigas y difíciles condiciones del convento de Poznan, supusieron una dura prueba para su salud ya que enfermó de una grave forma de tuberculosis de laringe. Se abandonó en manos de la Providencia y sufrió su enfermedad con una gran serenidad. Murió el mismo día que cumplía 32 años. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 18 de junio de 2002 en el curso de su viaje apostólico a Polonia.

Beata EUFRASIA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS ELUVATHINGAL. (1877-1952).


Martirologio Romano: En Trichur, India, beata Eufrasia del Sagrado Corazón de Jesús (Rosa) Eluvathingal, virgen.

Nació en la aldea de Kattoor, en la diócesis de Irinjalakuda (India), en el seno de una familia sirio-malabar muy religiosa. Desde pequeña, por influencia de su madre, mujer muy piadosa, comenzó a ejercitarse en las virtudes. A la edad de nueve años consagró a Dios su virginidad. Contra la voluntad de su padre, a la edad de doce años ingresó en el internado de las religiosas de la Congregación de la Madre del Carmen de Koonammavu. 
En 1898 tomó el hábito en la Congregación de la Madre del Carmen, el primer instituto religioso femenino surgido en la Iglesia sirio-malabar, fundado por el beato Ciriaco Elías Chávara y el padre Leopoldo Beccaro, carmelitas descalzos.
En 1900 fue traslada al convento de Santa María en Ollur, donde vivió 48 años. Fue maestra de novicias y superiora en 1913. Por su profundo espíritu de oración la gente le llamaga “madre orante”. Alcanzó una union muy profunda con el Señor, especialmente en la Eucaristía. Sus hermanas carmelitas la llamaban “sagrario móvil”. Pasaba muchas horas ante el sagrario en la capilla del convento, olvidada de sí misma y de todo lo que la rodeaba. En una carta a su director espiritual expresa la sed que sentía de adorar, amar y consolar a Cristo en la Eucaristía: "Dado que aquí la mayor riqueza, la santa misa, no se celebra a menudo, experimento un gran dolor interior y siento un gran deseo de suplir esa ausencia. Tengo una gran hambre y una gran sed de hacer algo al respecto". 
Se esforzó para que todos adorasen al Santísimo Sacramento. El sufrimiento, la pasión y el dolor de Cristo provocaban un gran dolor en su corazón. Sentía una especial veneración por María y por el Rosario. Llevó una vida sencilla y austera, realizando numerosos actos de penitencia y de mortificacion. Conjugaba perfectamente en su vida la acción y la contemplación. Su amor a Dios se manifestaba en la compasión y el amor a las personas que se dirigían a ella para que las ayudara en sus dificultades económicas o problemas familiares, o para pedirle oraciones a fin de curar de una enfermedad, obtener un empleo o superar un examen. Sabían que ella intercedería ante la Madre de Dios y que sus plegarias siempre eran escuchadas. Era un modelo ejemplar de caridad. La madre Eufrasia, que había ofrecido su vida como sacrificio de amor a Dios. 
Fue beatificada el 3 de diciembre de 2006 en la iglesia de San Antonio Forane, en Ollur, archidiócesis de Trichur, por el cardenal Varkey Vithayathil, arzobispo mayor de Ernakulam-Angamaly de los siro-malabares por decreto del papa Benedicto XVI.

28 de agosto de 2015

Beatos GUILLERMO DEAN y 7 compañeros. M. 1588.


Martirologio Romano: En Londres en Inglaterra, beatos Guillermo Dean, sacerdote, y siete compañeros, mártires, que, bajo la reina Isabel I, en el mismo día, pero en distintos lugares de la ciudad o en las cercanías, por el reino de Dios padecieron el martirio con el ahorcamiento

Sus nombres son: Guillermo Gunter, Roberto Morton, Tomás Holford y Jaime Claxton, presbíteros; Tomás Felton, clérigo de la Orden de los Hermanos Menores; Enrique Webley y Hugo More, seglares. 
Guillermo Dean nació en Linton of Craven, Yorkshire, (Inglaterra). Era hijo de padre católico, que, como criado del noble católico Ricardo Norton, siguió a su señor al destierro a que fue condenado junto con toda la familia. Pero, el joven Guillermo se quedó en Inglaterra.Vino entonces su periodo anglicano. Alejado de su padre y sometido a otras presiones sociales, se hizo anglicano, y fue ordenado pastor regentando la parroquia de Monk Fristone.
Pero su amistad con el beato Tomás Alfield lo llevó a la conversión al catolicismo y fue ordenado sacerdote en Reims en el 1587. Nada más volver a Inglaterra fue arrestado por ser sacerdote católico. Sometido a tortura, declaró los sitios donde había dicho misa y las personas que habían asistido. Se arrepintió de su debilidad y lloró amargamente durante los tres años que estuvo preso en Newgate y Clink. En 1585 fue condenado al destierro. De regreso a Inglaterra, fue detenido de nuevo y enviado a la carcel de Gatehouse. Vista su causa fue condenado y ejecutado a la salida de Londres en Mile End Green. 

Guillermo Gunter nació en Raglan, Monmoutshire, (Gales) hacia 1555. Estudió en Reims y allí recibió la ordenación sacerdotal en el 1587. Regresó a Inglaterra y en apenas unos meses pudo administrar los sacramentos a los católicos ocultos, y convertir a algunos anglicanos. En 1587 fue descubierto y encarcelado en Newgate. Un año más tarde comparecía ante el tribunal que lo condenaba como traidor por ser sacerdote ordenado en el extranjero y propagar el catolicismo. Pidió que se le juzgara sin jurado, sin duda para evitar que nadie tuviera que condenarlo a mala conciencia, y se le otorgó lo que pedía, siendo condenado por el doble motivo de haber permanecido en el reino siendo sacerdote ordenado en el extranjero y de haber reconciliado a compatriotas suyos con la Iglesia católica. Fue ahorcado y descuartizado en Holywell Lane, Shoredith, al norte de Londres.

Roberto Morton nació en Bawetry en York en 1547. En 1568 dejó Inglaterra y pasó tres años con su tío Nicolás Morton en Roma. Comenzó los estudios sacerdotales en Douai en 1573, pero al año siguiente murió su padre y él volvió a Inglaterra, y contrajo matrimonio con Úrsula Thurland. Ambos vendieron sus propiedades y decidieron salir del reino inglés pero fueron encarcelados en Gatehouse. Era el año 1578. Como había estado con su tío en Roma al tiempo que se preparaba la excomunión de la reina Isabel, fue rigurosamente interrogado por el obispo de Londres, lo que le hacía a él muy sospechoso, pero pese a ello consiguió la libertad. Posteriormente su esposa murió. 
Decidió entonces ir a Roma, donde ingresó, en abril de 1586, en el Colegio Inglés. El 14 de junio del año siguiente era ordenado sacerdote en Reims. Marchó a Inglaterra, y nada más llegar fue descubierto y arrestado, encarcelado en la cárcel de Newgate, donde se encontró al seminarista el beato Hugo More, con el que padeció martirio en Lincoln's Inn Fields en Londres. Fue ahorcado y descuartizado. 

Tomás Holford nació en Aston, Cheshire, en 1541, en el seno de una familia anglicana; fue maestro en Herefordshire en la casa de unos señores de Home Lacy, donde abrazó la fe católica, después de conocer al sacerdote Richard Davis. Después de estudiar en Reims, fue ordenado sacerdote en el 1583 en Laon.
Vuelto a Inglaterra, bajo los nombre supuestos de Acton y Bude, pudo escapar de sus perseguidores dos veces, en 1584 y en 1586, siendo arrestado poco tiempo después. Pero cuando lo trasladaban a una cárcel de Londres logró escaparse, refugiándose en el castillo de Uxedon con su amigo Richard Bellamy. 
Trabajó en Cheshire y el Gloucestershire, rehuyendo siempre Londres donde las pesquisas eran más firmes. Pero en una visita a Londres, donde decía misa en casa de san Esvituno Wells, fue sorprendido y arrestado. Pocos días después fue juzgado y condenado a muerte. El que lo delató fue a la cárcel a pedirle perdón, que Tomás se lo concedió. Fue ahorcado y descuartizado en Clerkenwell.

Jaime Claxton, cació en Yorkshire, hacia el 1555. Estudió en Reims, y fue ordenado sacerdote en el 1582 en Soissons. Marchó a Inglaterra donde hizo su apostolado, y en 1585, dos años más tarde, ya estaba preso, y al cabo de un año fue juzgado y condenado a destierro perpetuo.
Pero regresó a Inglaterra para continuar su labor pastoral. Fue arrestado y encarcelado en Marshalsea. En el juicio fue condenado como traidor. Su compañero de martirio fue un joven novicio de la Orden de los minimos, beato Tomás Felton, hijo del mártir beato Juan Felton. Fueron ahorcados y descuartizados en Isleworth en Londres.

Tomás Felton nació en Bermondsey en 1568, hijo del beato Juan Felton, que fue martirizado en 1570. Educado con mucho esmero por la familia Lowell que lo había acogido, ingresó en el colegio inglés de Reims y en 1583 recibió la tonsura clerical y las órdenes menores. Pero se decidió por la vida religiosa e ingresó en la Orden de los Mínimos, cuya regla, como es sabido, es muy austera y ello trajo consigo que el joven enfermara, por lo que decidió volver a Inglaterra a restablecerse. Cuando ya se sentía mejor, mientras embarcaba para volver al continente, fue arrestado por los espías de la corona y llevado a la cárcel de Brideweil, donde pasó los dos años siguientes. Pasado este tiempo, su tía, la señora Blount, logró su libertad, lo que fue aprovechado por él para intentar de nuevo la salida de Inglaterra, siendo nuevamente arrestado y encarcelado, y esta vez fue su antigua bienhechora lady Lowell la que consigue su liberación, estando ella también recluida por causa de la religión en la cárcel de Fleet. Pero pocas semanas más tarde otra vez estaba preso en Bridewell. Esta vez hubo de padecer ayunos y tormentos pues lo tuvieron tres días y tres noches en la tortura llamada «Little ease» y no le daban sino un poco de pan y agua, porque se quería de él la lista de los sacerdotes que trabajaban en Inglaterra. El joven se mantuvo firme y no delató a nadie. Lo pusieron también a moler en un molino. Fue llevado por la fuerza a la capilla de Bridewell para que asistiera al culto anglicano pero él se tapó los oídos con los dedos. Entonces le ataron las manos a la silla baja en que lo tenían sentado, pero él dio tantas patadas en el pavimento e hizo tanto ruido con la boca que era imposible oír lo que el ministro decía. Se negó en absoluto a cambiar de religión. 
Juzgado en la sesión de juicio de Newgate del 26 de agosto de 1588, fue condenado a muerte. Se le preguntó si estaba de parte de la reina o del papa y de España, y él dijo que estaba de parte de Dios y de su país. Fue sacado para la ejecución junto con el beato Jaime Claxton. Rechazó la gracia que se le hacía poco antes de salir para la ejecución porque contenía condiciones inaceptables. Fue ahorcado y descuartizado. Su hermana, la señora Francés Salisbury, escribió una narración de su martirio.

Enrique Webley era un seglar originario de Gloucester, del que se sabe que había sido protestante pero se había convertido al catolicismo y había sido amigo del beato Guillermo Dean, y lo había apoyado en su apostolado. En abril de 1586 con otros cuatro compañeros intentó marchar en un barco a Francia, pero él y sus compañeros fueron arrestados en el puerto de Chichester cuando ya estaban a bordo, y llevados a Marshalsea. Se le calificó de persona pobre e ignorante pero astuto y despierto. Juzgado el 26 de agosto de 1588 y acusado de traición, fue ejecutado con Guillermo Dean en Mile End Green.

Hugo More nació en Grantham (Inglaterra) en 1565, y era hijo de un gentilhombre anglicano; estudió en Broadgates Hall y en Gray's Inn en Oxford, donde conoció al jesuita Tomás Stephenson que le llevó al catolicismo en 1585. Cuando su padre lo supo lo desheredó. Estudió en el seminario de Reims, pero dos años más tarde una enfermedad le obligó a dejar el seminario y volver a Inglaterra, sin por ello renunciar a su vocación sacerdotal. No hizo más que llegar a Londres en 1587, cuando fue arrestado con la acusación de haberse hecho católico y haber ingresado en un seminario extranjero. Juzgado y condenado se le ofreció la libertad a cambio de volver al anglicanismo, a lo que se negó rotundamente. Compartió cárcel con el beato Roberto Morton en Newgate, y con él sufrió martirio. Fue ahorcado y descuartizado en Lincoln's Inn Fields en Londres.