30 de agosto de 2015

Beato ESTEBAN NEHMÉ. (1889-1938).


Martirologio Romano: En Kfifan, Líbano, Esteban (Yusuf) Nehmé, monje de la Orden Libanesa Maronita, que encontró la santidad en el cumplimiento de la Regla de su orden, con pleno espíritu de abnegación.

Nació en el pueblo de Lehfed, Líbano. Se llamaba Yusef. Desde niño anhelaba la vida retirada y la soledad. Cuando era joven, se alejaba de la casa para rezar donde no escucha lo que puede turbar sus oraciones y sus meditaciones. Aprendió los rudimentos de la lectura y la escritura y del cristianismo con los niños del pueblo. Desde su juventud, Yusef amó a Dios y a su madre la Santa Virgen. A Yusef no le gustaba mezclar con la gente, ni las veladas, ni siquiera en las casas de los parientes. Quedaba a casa, rezando largamente hasta dormir repitiendo: “Dios me ve, Dios me ve, Jesús, Maria, Y San José ayúdenme en la hora de la muerte”.
En 1905, cuando Yusef Nehme tenía 16 años, dejo la casa paternal hacia el monasterio de los Santos Cipriano y Justina en Kfifan para ingresar en el monasterio. Empezó su noviciado, y después de ocho días, llevó el hábito de los novicios escogiendo el nombre “Estefanos”. En 1907, fray Estefan profesó sus votos monásticos y tomó el hábito.
Después de su profesión, fray Estefan vivió treinta y uno años en la Orden: doce de ellos en el monasterio de la Señora de Mayfouq, aproximadamente diez en el monasterio de Nuestra Señora de Socorro en Biblos, tres años en el monasterio de San Antonio en Houb, y seis o siete meses en el monasterio de Kfifan antes de su muerte. Había vivido también en el monasterio de San Chalita en El-Kattara y en el monasterio de San Maron en Annaya.
Fray Estefan fue un “fraile labrador”, trabajaba en los jardines y las huertas. Fue el jefe de campo, es decir administrador de los bienes del monasterio. Era también carpintero -aprendió la carpintería en el monasterio de Mayfouq- y albañil. Era conocido por su constitución fuerte y la fuerza de sus brazos… Murió serenamente, a causa de una embolia, mientras trabajaba en el jardín en el monasterio de los Santos Cipriano y Justina en Kfifan.
Fray Estefan fue enterrado en el cementerio de los monjes en el monasterio de Kfifan. El 10 de marzo de 1951, mientras que los monjes estaban enterrando el difunto padre Yusef El-Surati que había pasado su vejez en este monasterio, encontraron el cuerpo de fray Estefan incorrupto. Luego trasladaron su cuerpo a una nueva tumba donde se encuentra hasta hoy y para que le visite quien quiere pedirle ayuda o gracia o curación de una enfermedad. Beatificado por Benedicto XVI el 27 de junio de 2010.