29 de agosto de 2015

Beato FRANCISCO MONZÓN ROMEO. (1912-1936).


Martirologio Romano: En la localidad de Híjar, cerca de Teruel, en España, beato Francisco Monzón Romeo, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, durante la misma persecución, confirmó con la propia sangre su fidelidad para con el Señor.

Nació en Hijar, Teruel. Llegado a la adolescencia, 1925, ingresa en la Escuela Apostólica de Calanda. Toma el hábito en Valencia en 1928. Estudia teología en Valencia y en Salamanca donde es ordenado sacerdote en 1936.
Estando de vacaciones en compañía de sus padres y hermanos le sorprende la persecución antirreligiosa. Vaga por los campos de su pueblo y un hermano suyo de 13 años, Miguel le lleva leche caliente todos los días. Un grupo de milicianos se presenta en casa de sus padres y apuntando uno de ellos con el fusil a su madre, decía: "diga usted dónde está su hijo, o le disparo". La madre no dijo nada. Horas después vuelven a la carga ante sus padres asegurándoles que a su hijo, si se entregaba, no le pasaría nada. Su padre les acompaña a buscarlo y... le apresan.
Hacia las seis y media de la tarde del 29 de agosto le invitan a dar un paseo en coche y llegados a la altura del campo de fútbol se paran y mientras desciende le disparan varias veces en la sien. Cuando lo sacaron en el coche dijo: «Dios mío, Jesucristo derramó su sangre por mí, y ahora yo la derramaré por él».
Los familiares del Padre quieren recuperar el cadáver pero no se lo permitieron. Lo entierran en una fosa común. Actualmente sus restos están en Zaragoza. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.