29 de agosto de 2015

Beata SANCHA SZYMKOWIAK. (1910-1942).


Martirologio Romano: En Poznan, ciudad de Polonia, beata Sancha (Joanina) Szymkowiak, virgen, de la Congregación de la Hijas de la Bienaventurada Virgen María de los Dolores, que, en medio de las dificultades de la guerra, se ocupó con gran entrega de los detenidos en las cárceles.

Nació en Mozdzanow (Ostrow Wielkopolski, Polonia), en el seno de una familia acomodada. El día de su bautismo recibió el nombre de Juanita. Recibió una esmerada educación religiosa e intelectual. Estudió lenguas y literaturas estranjera en la universidad de Poznán. En su juventud ya empezó a ayudar a los pobres, primero como miembro de la Asociación mariana y de la Asociación de San Vicente. La Eucaristía fue el centro de su devoción y celo apostolico. 
En 1934 viajó a Francia, y durante una peregrinación a Lourdes, decidió hacerse religiosa, confiándose a María Inmaculada. En 1936, superando varias dificultades, ingresó en las Hijas de la Bienaventurada Virgen María de los Dolores o Religiosas Seráficas en Poznan, cambiando su nombre por el de María Sancja; se destacó por su humildad y por su unión con Dios. 
Durante la ocupación alemana, quiso permanecer en el convento con otras hermanas, en vez de volver con su familia. Los soldados alemanes la hicieron trabajar como traductora con los prisioneros franceses e ingleses, a los que les animó y confortó de tal manera que la llamaron “ángel de bondad” y “santa Sanja”. Las enormes fatigas y difíciles condiciones del convento de Poznan, supusieron una dura prueba para su salud ya que enfermó de una grave forma de tuberculosis de laringe. Se abandonó en manos de la Providencia y sufrió su enfermedad con una gran serenidad. Murió el mismo día que cumplía 32 años. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 18 de junio de 2002 en el curso de su viaje apostólico a Polonia.