28 de marzo de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


calzada romana de Tarso
San Castor de Tarso. s. II - III. 
Célibe. Virgen. Animal amizclado, oloroso
Martirologio Romano: En Tarso, ciudad de Cilicia, san Castor, mártir.
Junto a Doroteo. Mártires, en Tarso de Cilicia durante las primeras persecuciones. Hay diferencias en el modo como aparece inscrito según las diferentes versiones de manuscritos: a veces acompañado de un san Doroteo, a veces en un grupo mucho mayor. Incluso por un error de copia, en el antiguo Martirologio Romano aparecía inscripto dos veces: el 28 de marzo y el 27 de abril.
Sin embargo, a pesar de todo esto, su existencia y culto antiguo son innegables, aunque el nuevo Martirologio Romano ha preferido atenerse al único dato constante, y quitar la mención de los diferentes compañeros de martirio, así como mantener la fecha más extendida, la de hoy, 28 de marzo. 

Santos Prisco, Malco y  Alejandro. M. 260.
Martirio por las fieras
Martirologio Romano: Conmemoración de los santos mártires Prisco, Malco y Alejandro, los cuales, durante la persecución bajo el emperador Valeriano, vivían en una granja cerca de Cesarea de Palestina, y sabiendo que en esa ciudad se ofrecían celestiales coronas de martirio, inflamados del ardor divino de la fe se presentaron espontáneamente ante el juez y le reprocharon que se ensañase tanto con la sangre de los santos, y éste, inmediatamente, los entregó a las fieras para que los devorasen
Según nos relata Eusebio: "De estos se cuenta que, viviendo en el campo, empezaron a dirigirse unos a otros el reproche de negligentes y tibios, pues cuando por la buena coyuntura de la persecución se estaban repartiendo premios a los que ardían de celeste deseo, ellos los menospreciaban, pues no se precipitaban a arrebatar la corona del martirio. Habiendo deliberado entre ellos, se dirigieron a Cesarea y se presentaron espontáneamente al juez, con lo que alcanzaron el término de su vida que queda dicho." Murieron en la persecución de Valeriano, devorados por las fieras. 

San Cirilo de Baalbek. M. c. 362. 
Señorito. Referente al señor.
Martirologio Romano: En Heliópolis, de Fenicia, san Cirilo, diácono y mártir, que bajo el emperador Juliano Apóstata sufrió un cruel martirio.
Diácono que por destruir los ídolos, fue mártir en Heliópolis de Fenicia (Líbano), durante la persecución de Juliano el Apóstata. Le abrieron el vientre y le comieron el hígado. Según la leyenda sus asesinos sufrieron la cólera divina con grandes sufrimientos físicos.  

San Hilarión de Pelecete. M. 845. 
(Hilarión de Bitinia).
Alegre.
Martirologio Romano: Cerca del monte Olimpo, en Bitinia, san Hilarión, abad del monasterio de Pelecete, que luchó valerosamente en defensa del culto de las santas imágenes.
Presbítero y hegúmeno del monasterio de Dalmacia, que murió como hegúmeno en el monasterio de Pelecete, en el monte Olimpo, en Bitinia, después de una vida en defensa del culto a las sagradas imágenes, contra los iconoclastas. 
De nuestro santo todos los testimonios que tenemos acerca de él, es sobre todo, un largo poema escrito por san José "el Himnógrafo". El contenido del poema, así como de las antífonas y noticias de los sinaxarios, es panegírico más que biográfico; insisten en la pureza de la vida de Hilario, que desde joven ingresó a la vida monástica y fue creciendo en la lucha cuerpo a cuerpo contra las tentaciones; cargó sobre sus hombros la cruz de Cristo, y de tal modo se hizo acepto a Dios, que este lo dotó con el don de curaciones, y de expulsar al demonio. Dio la vista a un ciego, el andar a un cojo, fortaleza a un hombre débil, y realizó muchos milagros semejantes, de tal modo que era estimado por el pueblo.

No sabemos más detalles concretos de su cornología, y ni siquiera la ubicación exacta del monasterio de Pelecete, al que perteneció.

Beato Conón de Naso. (c.1139 - 1236). 
(Cono Novacita). 
Polvo, ceniza. Alto.
Martirologio Romano: En Naso, cerca de Mesina, en la isla de  Sicilia, beato Conón, monje, el cual, de regreso de una peregrinación a los Santos Lugares, al encontrar difuntos a sus padres, distribuyó su hacienda familiar entre los indigentes y abrazó la vida eremítica, según la disciplina de los monjes orientales.
Nació en Nesus (Messina) en la familia patricia de Anselmo Novacita. Desde muy joven entró en un monasterio basiliano, renunciando a sus bienes y a su herencia como primogénito. Fue abad de su convento, y después renunció haciéndose eremita en Rocca  d'Alamo.
 En la oración y en la penitencia no olvidó sus deberes en la caridad. Ayudó y consoló, protestó y combatió. Condenó a los malos religiosos y sobre todo la prepotencia de los tiranos. Su figura ascética fue calumniada, pero el soportó los insultos sin defenderse, ni lamentarse. Peregrinó a Tierra Santa. En los últimos años de su vida se retiró al eremitorio de San Miguel en Nesu o Naso, donde murió. Urbano VIII confirmó su culto en 1630.

Beato Antonio Patrizi. M. 1311. 
(it.: Antonio da Monticiano).

Floreciente. El defensor, el enemigo de los burros.

Martirologio Romano: En Monticiano, cerca de Siena, en la Toscana, beato Antonio Patrizi, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, que se distinguió por su eximio amor  a los hermanos y al prójimo.
Nació en Siena, en el seno de una familia de la nobleza. Se hizo ermitaño de San Agustín en el convento de Lecceto, y después pasó al de Monticiano, del que fue superior. Destacó por la caridad y la amistad cristiana en la Toscana italiana. Solamente una vez se concedió una pausa y fue cuando visitó a su amigo y cohermano Pedro, en el eremo cercano de Camerata. Hubo en Monteciano una fraternidad reunida en su nombre. Su culto fue confirmado por el papa Pío VII en 1804.

Mártires de Angers
Beata Renata María Feillatreau. (1751-1794). 
(fr.: Renée Feillatreau).
Vuelta a nacer.
Martirologio Romano: En Anjou, en Francia, beata Renata María Feillatreau, mártir, que, estando casada, durante la Revolución Francesa fue decapitada por su fidelidad hacia la Iglesia católica.
Nació en Angers, Francia. Viuda de Dumont. Artesana. Ante el tribunal que le preguntó, como a las otras mujeres del grupo, si realmente deseaba morir en defensa de la religión, respondió claramente que sí, y aun antes había ya expresado que deseaba morir por el nombre de Jesús antes que renunciar a su religión. Guillotinada en Angers. Beatificada en el grupo de los 99 mártires de Angers, en 1984 por san Juan Pablo II.

27 de marzo de 2015

VIERNES DE DOLORES




HISTORIA:

Esta antigua celebración mariana tuvo mucho arraigo en toda Europa y América, y aún hoy muchas de las devociones de la Santísima Virgen del tiempo de Semana Santa, tienen su día festivo o principal durante el Viernes de Dolores, que conmemora los sufrimientos de la Madre de Cristo durante la Semana Santa.
El Concilio Vaticano II consideró, dentro de las diversas modificaciones al calendario litúrgico, suprimir las fiestas consideradas "duplicadas", esto es, que se celebren dos veces en un mismo año; por ello la fiesta primigenia de los Dolores de Nuestra Señora el viernes antes del Domingo de Ramos fue suprimida, siendo reemplazada por la moderna fiesta de Nuestra Señora de los Dolores el 15 de septiembre. Aún así, en la tercera edición del Misal Romano (2000), hay un recuerdo especial a los Dolores de la Santísima Virgen en la celebración ferial de ese día, introducida por san Juan Pablo II.
La Santa Sede y las normas del Calendario Litúrgico contemplan que, en los lugares donde se halle fervorosamente fecunda la devoción a los Dolores de María y en sus calendarios propios sea tenida como fiesta o solemnidad, este día puede celebrarse sin ningún inconveniente con todas las prerrogativas que le son propias. (Cf. Tabla de los días Litúrgicos, Misal Romano)

REFLEXIÓN:

Una pequeña reflexión sobre el contenido espiritual de esta celebración. Los dolores de María es siempre dolor corredentor, dolor de corazón no sólo por la Pasión y Muerte de su hijo, es dolor que sufre al únisono del mismo Jesús, dolor por la humanidad, dolor por el empecinamiento de los seres humanos en permanecer en su animalidad biológica, más que desarrollarse en su espiritualidad que es lo que nos hace seres humanos, cuando trascendemos nuestra biología y optamos al más de nuestro ser como humanos.
Esta trascendentalidad sólo tiene un nombre: AMOR, el amor que nos hace felices, alegres, que es una energía imparable, el amor que es en sí mismo doloroso, afligido. 
María, celebramos en este día, el amor de aflicción que tiene por todos nosotros, nos quiere como todas las madres que sufren por cualquier contrariedad que sufren sus hijos, que darían su vida si eso liberara a sus hijos del dolor y el sufrimiento... dar la vida como hizo Cristo.
Todos nosotros nos unimos al dolor de María, que es el de Cristo, del Padre del Espíritu Santo, por la infelicidad que nos produce nuestro egoismo, en definitivas cuentas nuestra falta de amor.
Este día no es un día de llanto, es un día de alegría por saber que nuestra Madre comprende nuestro dolor y nos indica el camino del amor, que es el camino junto a Cristo.

San JUAN DE EGIPTO. (c.304-394).


(Juan de Licópolis)
.

Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable.

Nació en Licópolis, (hoy Asiut), era carpintero. A la edad de 25 años decidió; abandonar el mundo y se puso bajo la guía de un anciano anacoreta, quien durante diez años, lo ejercitó en la obediencia y abnegación de sí mismo. El santo obedeció con humildad y sin replicar, por irracional que fuera la tarea que se le imponía, y continuó con este ejercicio hasta la muerte del anciano. 
Se retiró a una cumbre de una escarpada colina, donde construyó tres celdas contiguas. Ahí permaneció hasta el final de sus días. Durante cinco días de la semana, hablaba con Dios, pero los sábados y domingos, las personas podían acercarse para oir sus instrucciones y consejos espirituales. 
San Juan no fundó ninguna congregación, pero se le considera como el Padre de todos los ascetas, y cuando sus visitantes llegaron a ser tan numerosos, fue necesario construir mas celdas para recibirlos. Adquirió una reputación de santidad solo inferior a la de san Antonio Abad. Se alimentaba solamente de frutos secos y verduras, y no aceptaba ningún alimento cocinado. También fue especialmente famoso por sus profecías, milagros, su poder de leer los pensamientos y de descubrir los pecados secretos de aquellos que lo visitaban. 
Se dice que profetizó sus victorias al emperador Teodosio. Aunque fue famoso porque se dejó llevar por la tentación de la carne en su soledad del desierto, y por ello hizo grandes penitencias. Se le recuerda por su don de profecía y por ello se le llama "el Profeta de la Tebaida". Fue consultado por emperadores. San Jerónimo, san Agustín, Casiano o Paladio le admiraron mucho. Falleció a la edad de 90 años, mientras estaba de rodillas orando con el Padre Celestial.

San RUPERTO DE SALZBURGO. M. c. 718.

(Hrodbert, Roberto. al.: Rupert von Salzburg).
Famoso.

Martirologio Romano: En Salzburgo, en Baviera meridional, san Ruperto, obispo, que, residiendo en la región de Worms, a petición del duque Teodón se dirigió a Baviera, y en dicha ciudad de Salzburgo, la antigua Juvavum, edificó una iglesia y un monasterio, que gobernó como obispo y como abad, difundiendo desde allí la fe cristiana.


Hijo de familia noble, renunció a todo para servir a la Iglesia. Refieren varios autores que sobresalió en gran manera en toda clase de virtudes morales y naturales: bondad, dulzura, rectitud, prudencia y amor a la justicia. No brillaron menos las virtudes cristianas: humildad, castidad, piedad, mortificación y gran espíritu de oración. Fue consagrado obispo de Worms a pesar de su resistencia. La dignidad episcopal no le liberó de la antigua austeridad de vida. Al contrario, al ver que la idolatría y el paganismo abundaban tanto en su ciudad, se sintió todavía más obligado a entregarse a ayunos, mortificaciones, vigilias y penitencias. De todas partes acudían a oírle y pedirle consejo. Pero los infieles de Worms, que eran muy numerosos, apoyados por el conde Bercario, se volvieron contra él, lo ultrajaron, lo azotaron y lo expulsaron. Dos años estuvo errante Ruperto. Aprovechó para visitar Roma y entrevistarse con el Papa.Teodón, duque de Baviera, mandó emisarios para rogarle que fuese a predicar el Evangelio en sus estados. Teodón y todo su pueblo recibieron el bautismo en Ratisbona. Aquellas provincias habían sido evangelizadas doscientos años antes por san Severino de Nórica, pero poco a poco habían vuelto a la idolatría. Ruperto extendió su acción hacia oriente, evangelizando también la actual Austria. Lorch será uno de los campos principales de evangelización. En la antigua Juravia o Juvanum casi destruida, consiguió transformar un castillo romano en una iglesia dedicada a San Pedro. A su alrededor surgió un centro del cristianismo, que terminó siendo la nueva sede episcopal y ciudad de Salzburgo. Para fortalecer la fe de estas nuevas cristiandades se trajo misioneros de Baviera, y con ellos su sobrina, santa Erentrudis de Salzburgo, y otras religiosas para las que construyó el célebre monasterio de Nonnberg del que santa Erentrudis fue su ejemplar abadesa. Otras donaciones hizo Teodón a san Ruperto para bien de la religión. Fundó también los monasterios de Weltenburgo y San Maximiliano en la región de Pongau. Muerto Teodón, su hijo Teodeberto siguió favoreciendo todas las actividades apostólicas del santo. Apóstol de Baviera y Austria. Patrón de Salzburgo.

Beato PEREGRINO DE FALERONE. M. 1240.


(Pelegrín).

Que va por el campo. Extranjero.


Martirologio Romano: En la región Septempedana, beato Peregrino de Falerone, presbítero, que fue uno de los primeros discípulos de san Francisco y, en peregrinación por Tierra Santa, llegó a ser admirado incluso por los sarracenos.

Natural de Falerone, en Áscoli Piceno, venía de una noble y rica familia del lugar. En Bolonia había estudiado Filosofía y Derecho canónico, junto con beato Rizziero. Era ya un hombre versado en las ciencias, cuando encontró a san Francisco de Asís, quiso seguirle. Francisco le profetizó: "Tu servirás a Dios en la humilde condición de hermano lego, y te aplicarás sobre todo en la práctica de la humildad". Ingresó en los franciscanos y quiso ser un modesto religioso, encargado de los oficios más humildes y escondidos del convento. El beato Bernardo de Quintavalle lo consideró, entre los primeros discípulos de san Francisco, uno de los religiosos más ejemplares.
Llevado por el sagrado fervor, viajó a Tierra Santa entre los musulmanes, para buscar el martirio de manos de los infieles, en aquel tiempo la devota aspiración de muchos frailes. En realidad tuvo un gran éxito entre ellos, ya que encontró respeto y tolerancia. 
De regreso en Italia, continuó con su vida humilde y escondida, y cuanto más se escondía su fama de santidad se expandía por todos los lugares. En los últimos años de su vida vivió en la humildad y murió en el convento de San Severino de la Marca. Después de su muerte se sucedieron muchos milagros.
Fue sepultado en la iglesia de los Cistercienses, La Madonna de las Luces. Confirmó su culto Pío VII el 31 de julio de 1821.

Beato FRANCISCO FAÀ DI BRUNO. (1825-1888).



Martirologio Romano: En Turín, en el Piamonte, beato Francisco Faá di Bruno, presbítero, que unió la ciencia de las matemáticas y de la física con la práctica de las obras de caridad.

Nació en Alessandría (Piamonte) en el seno de una familia noble y acomodada; su padre era marqués de Bruno, conde de Carentino y señor de Fontanile. En 1836, ingresó en el colegio Novi Ligue dirigido por los somascos. A los 15 años decidió hacerse militar en Turín y llegó a ser capitán del Estado Mayor. Tomo parte en las guerras para la independencia de Italia de 1848 y 1849. Su crédito era tal que el rey Víctor Manuel II pensó en confiarle la educación de los príncipes Humberto y Amadeo. Él prefirió completar estudios de Matemáticas y Física en París; aquí se adhirió a las primeras “Conferencias de San Vicente de Paúl” fundadas por san Federico Ozanam, a quién conoció personalmente; a su difusión se dedicó a su regreso al reino de Cerdeña. Volvió a Turín en 1852. Fue demasiada clara su adhesión al catolicismo para que los elementos liberales y sectarios del entorno regio permitieran que se encargara de la educación de los príncipes. Francisco, en vista de lo cual, dejó en 1853 el ejército, por no batirse en duelo con un oficial que le había ofendido, y por su clara oposición a la masonería. Para sus compañeros militares editará el “Manual del soldado cristiano” que fue muy difundida. En 1854, apasionado por la música, publicó “La Lira católica”, una recopilación de cánticos sagrados populares; volvió a la Sorbona de París a doctorarse en Matemáticas y Astronomía: al pasar por el Piamonte, entregó “El gentilhombre” calendario que utilizaron los labriegos de la zona.
En 1855 estudió y trabajó en el Observatorio nacional francés, trabajando con el renombrado Urbain Le Verrier. En contacto con la cultura francesa, decidió dedicarse a la demostración de la armonía existente entre ciencia y fe. En 1856, preocupado por la enfermedad de los ojos de su hermana María, inventó y fabricó un escritorio para ciegos, que elogiaron muchas academias y que sirvió de gran ayuda para los invidentes y luego publicó una apreciable serie de obras científicas.
Perdió las elecciones cuando se presentó al parlamento, en 1857, por el Partido Conservador Católico. Inició su etapa de profesor en la universidad turinesa y en la Escuela de Aplicación del Estado Mayor. Sus actividades científicas y docentes no le apartaron del compromiso cristiano con obras de asistencia social, como unos hornillos económicos para los trabajadores, que eran unas cocinas, donde se preparaban y vendían comidas calientes muy baratas; pero no gratuitas. En 1859 fundó la Obra Pía de Santa Zita para las chicas del servicio doméstico en la zona de mala fama Borgo San Donato. Abrió también diferentes pensionados para ancianos y ancianas, para señoras enfermas y convalecientes y para sacerdotes ancianos o reducidos a la miseria por las leyes estatales de confiscación, sin indemnización, de las leyes estatales. Por iniciativa suya (y san Juan Bosco, aceptó la vicepresidencia) surgió, por primera vez en Italia, la Obra para la santificación de las fiestas, para defender a los trabajadores del trabajo dominical, al que estaban obligados por el despiadado capitalismo naciente. En 1860, fundó, incluyéndola en la Obra de Santa Zita, la Clase de las Clarinas, para muchachas de condición humilde afectadas de minusvalías y que tanto bien están haciendo. También fundó la Enfermería de San José, para mujeres pobres y enfermas, sobre todo para las convalecientes. En 1862, fundó el Pensionado-hospicio para mujeres ancianas e inválidas. Dio vida a un Liceo, que luchaba por la contribución de los católicos por una escuela libre. Hizo otras muchas fundaciones: La Biblioteca Mutua Ambulante, para promover la lectura de libros científicos; la Escuela de Educandas, para la formación profesional de jóvenes pobres; la Escuela de Alumnas Maestras e Institutrices.
La impresión que le produjo la muerte de tantos jóvenes que morían en batalla, sin estar preparados, le hizo contruir en 1867 la iglesia de Nuestra Señora del Sufragio. En estas obras empleó gran parte de su capital. Fundó para ello, junto con Giovanna Gonella, la Congregación de Religiosas Mínimas de Nuestra Señora del Sufragio, que no pudo ver su consolidación, porque tuvo divergencias con el arzobispo de Turín, que se negaba a la aprobación, por parecerle que la fundación quedaba sustraída a su autoridad directa. En 1871, fue nombrado profesor numerario de Analítica matemática y geométrico de la Universidad de Turín, pero siempre le fue negada la cátedra por su fidelidad al Papa. En 1872, publicó “Pequeño homenaje de la ciencia a la Divina Eucaristía”, un ensayo en el que intentaba acercar la ciencia con la fe. En 1874, compró la propiedad y dirección del periódico “El Corazón de María”, que alcanzó gran difusión nacional. Asumió también la dirección del Museo de las Misiones Católicas.
A los 51 años (1876) fue ordenado sacerdote por consejo de don Bosco y del papa el beato Pío IX. En 1876, tuvo problemas con el arzobispo Lorenzo Gastaldi sobre el camino a seguir, pero la ayuda del Papa, le ayudó a continuar, pero nunca se opuso a su obispo. Murió a causa de una infección intestinal en Turín. Fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 25 de septiembre de 1988.

OTROS SANTOS DEL DÍA:

Relicario de la santa


Santa Augusta de Serravalle. M. c. 100.
(Augusta de Treviso). 
Magnífica. Respetable.  
Según unas Actas legendarias y con pocos visos históricos, era hija del duque teutón de Frioul, Matruco; residían en Serravalle (actual barrio antiguo de la ciudad de Vittorio Veneto) y era un gran enemigo de la religión cristiana. Augusta abrazó secretamente la nueva fe, pero su conversión hizo enfurecer tanto a su padre que mandó arrestarla. Ya que rechazó apostatar, fue torturada y por fin fue decapitada; su cuerpo fue encontrado algunos años después sepultado en una colina de Serravalle, que tomó su nombre. Es venerada en Serravalle en Treviso. 

Santos Fileto, Lidia, Macedón, Teoprépides, Anfiloquio y  Crónidas. M. 121. 
santa Lidia
Fueron martirizados en Iliria durante la persecución de Adriano; según el antiguo Martirologio Romano, Fileto era senador, Lidia su mujer, Macedón y Teoprépides sus hijos, Anfiloquio un capitán y Crónidas un notario. Fueron arrestados por ser cristianos, el emperador Adriano los confió a un alto oficial llamado Anfiloquio, que se convirtió al cristianismo. Del mismo modo el oficial de la guardia de la prisión, Crónidas, siguió su ejemplo. El emperador al enterarse mandó que se les torturase a todos para que apostatasen. Murieron dentro de un recipiente con aceite hirviendo. Sus Actas no son fiables. El nuevo Martirologio Romano no los cita.  

San Alejandro de Drizipara. s. III. 
Favorecedor de los hombres. El que rechaza al hombre, el adversario.  
Soldado mártir en Drizipara, Panonia, durante la persecución de Maximiano Hercúleo. Algunos autores lo identifican con su homónimo mártir en Tracia del 3 de Mayo.  
Era un militar a las órdenes del tribuno Tiberio, en tiempos del emperador Maximiliano. Se celebraban en la ciudad imperial unas grandes fiestas dedicadas al honor de Júpiter. Sabían que era cristiano. Entonces quisieron obligarle a que hiciera los sacrificios al dios, a lo que se negó. Como era un militar afamado, lo llevaron ante el emperador. En su presencia profesó abiertamente su fe. Consecuencia: le torturaron y le enviaron a Tracia, en donde le dieron fuertes castigos. Pero todo lo soportó con alegría por Jesús, perdonando a sus verdugos. Lo trasladaron de un sitio para otro. Los interrogatorios continuos lo indignaban. Cansados, lo transfirieron a Drizipara (actual Karistiran) en donde lo decapitaron. Arrojaron su cuerpo al río y cuatro perros lo rescataron en presencia de su madre Pemenia.
El culto a Alejandro comenzó con mucho fervor en el siglo VI. Exaltaban el valor de la madre dando sepultura a su hijo.

San Aimonio de Halberstadt. M. 853. 
Defiende la casa con la espada del sajón. 
Alemán. Ingresó muy joven en el monasterio benedictino de Fulda; fue compañero del beato Rábano Mauro, con el que escuchó las lecciones de Alcuino (802) en el célebre monasterio de San Martín de Tours. Regresó a Fulda (804), donde residió y enseñó hasta el 839, cuando fue trasladado a Hesfeld.
En el 840 por orden del emperador Ludovico el Germánico fue nombrado obispo de Halberstadtr y como tal participó en los sínodos de Maguncia de los años 847 y 852. El beato Rábano Mauro le dedicó la obra “De Universo”; también Aimonio escribió bastante, pero no todas las obras que se le atribuyen y recogidas en tres volúmenes en el “Migne” son auténticas. En los martirologios benedictinos se le titula como “beato” o “santo”, pero no consta que haya tenido un culto oficial y reconocido por la Iglesia.

San Mateo de Beauvais. M. c. 1098. 
(Mateo de Agnetz).
Don de Dios.
Nació en Beauvais; cogió la cruz cuando el obispo de la ciudad, Roger de Clermont, predicaba la I Cruzada. Dio un gran ejemplo de honestidad y religiosidad a todos los compañeros de la cruzada, y lo mismo en la corte de Alejo I Conmeno en Constantinopla. Fue apresado por los moros durante el asedio a Antioquá y rechazó negar a Cristo, por ello murió mártir y fue decapitado.

Beata Panacea de' Muzzi. (1368-1383). 
(Panexia, Panassia).
Medicina para todos los males. Toda santa.
Martirologio Romano: En Quarona, junto a Novara, en el Piamonte, también en Italia, beata Panacea de' Muzzi, virgen y mártir, que a los quince años de edad, mientras estaba orando en la iglesia, fue asesinada por su propia madrastra, de quien siempre había recibido vejaciones.
Nació en Quarona, se quedó huérfana muy pronto. Su padre volvió a casarse, y su madrastra y hermanastra, que no la quería, la obligaron a trabajar como una esclava, para soportarlo, ella se refugió en la oración. La maltrataron tanto que un día su padre la halló herida a causa de los golpes.
Un día se fue al monte con sus ovejas y a recoger leña; se puso a orar, y las ovejas regresaron solas a casa, se retrasó más de lo normal, así que su madrastra, llena de ira, fue a buscarla, y la encontró orando, perdiendo completamente los estribos, tomó una piedra grande y se la arrojó a la cabeza, la apaleó con un bastó, y le arrojó más piedras, y utilizando un huso como un puñal se lo clavó en el cuello, en el pecho, hasta que la mató.
Fue enterrada en Ghemme, Novara, y desde un inicio fue considerada una mártir por la gente de la localidad, desarrollándose la devoción casi inmediatamente. El 5 de septiembre de 1867 el beato Pío IX, confirmó el culto antiguo e inmemorial. Su fecha habitual en la diócesis de Novara, es el 5 de mayo, y en Valsesia, el primer viernes de mayo, fechas de la inhumación del cuerpo en Ghemme.

NUESTRA SEÑORA DE LOS TRABAJADORES (Madonna dei Lavoratori - Turín, Italia).



Advocación mariana que celebra a la Patrona de los trabajadores torinenses.


En Turín, cerca de la famosa iglesia de la Madre de Dios fue construido con motivo de la vuelta a casa desde el exilio del rey Vittorio Emanuele I, el complejo del Monte de los Capuchinos, en la actualidad una de las imágenes icónicas de la ciudad, formado por el convento del mismo nombre y la iglesia de Santa Maria al Monte. 
En la plaza delante de la iglesia se encuentra la esbelta estatua moderna de bronce de la Virgen de los Trabajadores, obra de G. Cantono. 
La inauguración, que tuvo lugar 27 de marzo 1960, al que asistieron el arzobispo de Turín, Cardenal Maurilio Fossati, arzobispo de Milán, el cardenal Giovanni Battista Montini, y el obispo de Lourdes Théas Bishop. De hecho, fue este último, en 1958, a donar a los trabajadores de la Fiat, peregrinos de Lourdes de la valla de hierro que rodea a la estatua en la dirección a la ciudad. Durante años se había cerrado la entrada de la cueva donde se apareció la Virgen a Bernadette. Los asistentes a este evento también se pudieron escuchar un mensaje de radio del pontífice entonces reinante, el beato Juan XXIII.

26 de marzo de 2015

San LIUDGERO DE MÜNSTER . (c.743 - 809).

(Leodegario de UtrechtLudgeroLudgerio).
Lanza famosa

Martirologio Romano: En el monasterio de Werden, en Sajonia, tránsito de san Liudgero, obispo, que fue discípulo de Alcuino. Predicó el Evangelio en Frisia, Dinamarca y Sajonia, estableció la sede de Münster y fundó varios monasterios, que se convirtieron en centros para la propagación de la fe
.


Nació en Frisia. Desde pequeño su padre lo puso al cuidado del obispo de Utrecht, san Gregorio, en el monasterio benedictino. Con 14 años san Gregorio le otorgó la tonsura clerical en Utrecht. Ludgero, deseoso de avanzar más en sus estudios, marchó a Inglaterra y estudió bajo la dirección de Alcuino de York. En el 773, regresó a su casa, y san Alberico le animó a ordenarse sacerdote. A los 34 años, fue ordenado sacerdote y trabajó como misionero en Frisia, donde convirtió a un gran número, fundando muchos monasterios y construyendo muchas iglesias.
Cuando los paganos sajones saquearon el país, viajó a Roma para consultar con el papa Adriano II. Se retiró durante tres años y medio a Montecasino, donde vivió como benedictino pero sin profesar. Cuando Carlomagno venció a los sajones, regresó a su patria y estuvo misionando en Westfalia; su amabilidad atrajo a los sajones al cristianismo más que todos los ejércitos de Carlomagno. Fundó muchas iglesias y el monasterio de Werden en Colonia.
En el año 802, el arzobispo de Colonia, le ordenó primer obispo de Mimigardeford, que luego se llamaría Münster, por el gran monasterio de canónigos regulares que Ludgero construyó allí para que sirviera de catedral. Añadió a su diócesis cinco cantones de Frisia, que él había convertido y fundó además el monasterio de Helmstad, después llamado Ludger-Clooster. 
Fue un hombre versado en las Sagradas Escrituras. Vivió ascéticamente y empleó las riquezas de su diócesis como su patrimonio personal en la asistencia de los más necesitados. Murió a causa de una enfermedad y fue enterrado en el monasterio de Werden. Patrón de Münster. 

San EUTIQUIO DE ALEJANDRÍA. M. 356.

De buena suerte. Feliz.

Martirologio Romano: Conmemoración de la pasión de san Eutiquio, subdiácono alejandrino, que en tiempo del emperador Constancio, y bajo el obispo arriano Jorge, murió por la fe católica.

Recreación del faro de Alejandría
Eutiquio fue un subdiácono de la iglesia de Alejandría que por su oposición al arrianismo de su obispo Jorge y del emperador Constancio, fue condenado a la esclavitud en la minas, pero murió extenuado en el camino. 
Conocemos este episodio gracias, precisamente, a la obra "Historia de los Arrianos", de san Atanasio. En el capítulo 60 nos cuenta:
«Imitando las salvajes prácticas de los Escitas, se apoderaron del subdiácono Eutiquio, un hombre que había servido honorablemente a la Iglesia, y habiéndole causado heridas en la espalda con un látigo de cuero, casi al punto de muerte, lo obligaron a marchar hacia las minas; y no a cualquier mina, sino a las de Phano, que incluso para los asesinos condenados a muerte son tan duras, que no resisten muchos días. Y cuánto sería de irracional su conducta, que no permitieron ni siquiera que pasaran unas horas antes de que pudiera vestirse, sino que lo enviaron inmediatamente, diciendo: "si lo conseguimos, todos los demás hombres nos temerán, y se pasarán a nuestro partido". Después de un breve intervalo, sin embargo, le fue imposible continuar el viaje hacia la mina a causa de sus heridas, y murió en el camino. Pereció alegre de haber merecido la gloria del martirio.»
Sus compañeros eran otros católicos importantes de Alejandría, cuatro de los cuales fueron flagelados (pero no ajusticiados) por haberle demostrado sus simpatías. 

San PEDRO DE SEBASTE. (c.340-c.391).

Piedra firme. Roca.

Martirologio Romano: En Sebaste, en Armenia, san Pedro, obispo, hermano menor de san Basilio Magno, fue un eximio defensor de la fe ortodoxa ante los arrianos.

foto de familia
Hijo de santos Basilio “el Viejo” y Emelia; hermano de santos Basilio “el Grande”, Gregorio de Nisa y Macrina “la Joven”. Nació en Capadocia. Fue el más joven de la numerosa familia, y Macrina su hermana mayor, fue quien ejerció una gran influencia en la capacitación religiosa del santo; ella actuó como una institutriz en la vía de la perfección cristiana, por medio de una vida espiritual y ascética.
Renunciando al estudio de las ciencias profanas, se dedicó a la meditación sobre las Sagradas Escrituras y al cultivo de la vida religiosa. Luego de la elevación de su hermano a la sede episcopal de Caesarea, Pedro recibió la ordenación sacerdotal, pero renunció a las actividades comunes y se dedicó a llevar una vida solitaria y ascética. 
 Ayudó a su hermana en los aspectos devocionales de su vida, y también ayudó con su madre en las condiciones monásticas, a la muerte de su padre. Sucedió a su hermano san Basilio en el cargo de abad. Aproximadamente en el año 380-381 fue elevado a la sede episcopal de Sebaste en Armenia y sin desplegar actividad literaria, tomó posición a la par de sus hermanos Basilio y Gregorio en su lucha contra la herejía ariana
 En su vida y administración episcopal, demostró las mismas espléndidas características de Basilio. Estando relacionado de estrecha manera con sus hermanos, siguió los escritos de estos con gran interés. Llevado por su consejo, Gregorio de Nisa escribió su gran trabajo “Contra Eunomius”, en defensa del libro de Basilio en el que se respondía a un trabajo de Eunomius.
 Fue también producto de su deseo, que Gregorio escribió el “Tratado sobre el Trabajo de los Seis Días”, a fin de defender un trabajo similar de Basilio contra falsas interpretaciones, llegando a completar los argumentos. Otro trabajo de Gregorio, “Sobre la Dotación del Hombre”, también fue escrito como producto de una sugerencia de Pedro, y enviado a éste con un prefacio apropiado como regalo de Pascua en 397.
 No tenemos información detallada en lo concerniente a su actividad como obispo, excepto que estuvo presente en el Concilio Ecuménico de Constantinopla en 381. Luego de su muerte fue venerado como un santo. 

San BERCARIO. M. 685.

(fr.: Bercaire, Berchaire, Bercharius). 
Ejército del príncipe


Martirologio Romano: En Montier-en-Der, en la región de la Champaña, san Bercario, primero abad de Hautvillers y después de Der, que, violentamente apuñalado el día de Jueves Santo por un monje al que había reprendido, pasó al cielo el día de la Resurrección.

Oriundo de Aquitania. Fue monje y presbítero benedictino en Luxeuil y primer abad de Hautvilliers en Champaña (una casa fundada por san Nirvado -su maestro-, obispo de Reims, otros autores dicen que esta abadía la habría fundado él). Fundó dos nuevos monasterios uno masculino en Moutier-en-Der y otro femenino de Puelle-Moutier; según se dice, las primeras seis religiosas de ese convento eran unas esclavas que el santo había rescatado. 
Fue peregrino en Roma y Palestina y a su regreso se estableció en Moutier-en-Der, donde había un joven monje llamado Daguino, cuya conducta era poco satisfactoria. En cierta ocasión, san Bercario le impuso una grave penitencia. Entonces Daguino, furioso al ver que su abad le reprendía constantemente, penetró en la celda de san Bercario por la noche y le apuñaló. En cuanto cometió el crimen, el miedo y los remordimientos le hicieron precipitarse a tocar a rebato la campana de la iglesia, por lo que todos los monjes acudieron inmediatamente a la celda del abad y le encontraron agonizante. Bercario murió perdonando a su asesino y fue venerado como mártir. El Martirologio Romano actual no lo cataloga como mártir.
Algunas veces se le representa junto a un barril de vino, con lo que se alude a la siguiente leyenda: cuando Bercario era monje en Luxeuil, su abad le mandó llamar en el momento en que transvasaba el vino y acudió inmediatamente, sin preocuparse siquiera por tapar el tonel. Cuando volvió a la bodega, se encontró con que se había obrado el milagro de que el vino, en vez de seguir fluyendo, se había detenido en el aire, como si el chorro estuviese congelado.

Beata MAGDALENA CATALINA MORANO. (1847-1908).

De Magdala. Torre de Dios.

Martirologio Romano: En Catania, de Sicilia, en Italia, beata Magdalena Catalina Morano, virgen del Instituto de Hijas de María Auxiliadora, que se dedicó a impartir catequesis y recorrió sin cesar toda esta región.

Nació en Chieri, Turín, en el seno de una familia de clase alta venida a menos. Durante las guerras de la unificación italiana, la familia se trasladó a Buttigliera de Asti. En 1855, murió su padre como consecuencia de la guerra; y a los 9 años, Magdalena ayudó a su madre como tejedora.
En 1864, consiguió el título de maestra y trabajó como tal; en 1866, fue nombrada profesora de la escuela municipal de Montaldo Torinese, donde se distinguió por su trabajo y por su comportamiento apostólico. Se convirtió pronto en punto de referencia, y consiguió que el pueblo se preocupara por los pobres ancianos, enfermos. En 1874 fundó la Unión Pía de las Hijas de la Inmaculada, dedicada a la educación espiritual de las jóvenes más entregadas. Fue una educadora ejemplar de la mujer pobre en tiempos de opresión y marginación social para convertirla a través de la cultura y la formación religiosa.
En 1878, por consejo de san Juan Bosco, ingresó en el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora y fue recibida por santa María Dominica Mazzarello. Hizo el siguiente propósito: "Nunca pondré obstáculos a la gracia cediendo al egoismo personal". Al año siguiente fue enviada a Trecastagni, Catania, Sicilia, para hacerse cargo del orfanato femenino en malas condiciones. En la isla fundó numerosas escuelas durante 26 años; fue nombrada superiora de la comunidad, siendo siempre una madre para todas las religiosas. Fue nombrada superiora de la provincia de Sicilia y el cardenal de Catania, san José Benedicto Dusmet dijo que "no había conocido a una religiosa tan activa, tan piadosa y afable como madre Morano". Se le confió la acción catequética de la diócesis de Catania. Murió en Catania de un tumor y su lema fue "instruir, pero formando el corazón". Fue beatificada por SS. Juan Pablo II el 5 de noviembre de 1994.

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Cástulo. M. 286/8. 
Gentilicio, casto
Martirologio Romano: En Roma, en la vía Labicana, san Cástulo, mártir.
Intendente romano que por albergar a cristianos, entre ellos al papa san Cayo, y mientras predicaba el evangelio, fue denunciado y enterrado vivo y rematado a mazazos durante la persecución de Diocleciano, en la vía Labicana de Roma. 
El Martirologio le da el título de “Anfitrión de los santos”. Parte de sus reliquias fueron trasladadas al monasterio benedictino de Moosburg del Isar, Baviera, en el 826, que se convirtió en lugar de peregrinación; luego fueron trasladadas a Landshut en 1604.  

Santos Manuel, Sabino, Codrato y Teodosio. M. c. 304. 
Martirologio Romano: En Anatolia, santos Manuel, Sabino, Codrato y Teodosio, mártires
Codrato era obispo de Anatolia. Fue alejado de su diócesis, y obligado a no seguir su obra. Pero él no hizo caso sino que continuó en ella. Fue martirizado en Anatolia junto con 40 de sus seguidores, durante la persecución de Diocleciano. 
Uno de los sinaxarios orientales narra, que animados por el ejemplo y el coraje de los cristianos, a cuyo martirio habían asistido, se presentaron expontáneamente al gobernador de su provincia, declarándose cristianos. Fueron arrestados, torturados y decapitados. 

Santos Montano y  Máxima. M. c. 304. 
Montano: Montañés.
Martirologio Romano: En la región de Sirmia, en Panonia, santos mártires Montano, presbítero, y Máxima, su esposa, que por confesar ambos su fe en Cristo Señor, fueron precipitados al mar por unos infieles.
El presbítero Montano y Máxima, quizás su esposa, fueron ahogados en el río Sava; no se sabe si el martirio fue en Sirmio de Dalmacia o en Singidunum en Panonia.

Santos Baroncio y  Desiderio. M. 720. 
(fr.: Baronze et Dizier).
(Baronto, Barón). Estúpido. Desiderio: Anhelo, deseable, deseoso
Martirologio Romano: En el Monte Albano, en la Toscana, santos Baroncio y Desiderio, ermitaños.
Baroncio nació en Francia, quizás en Berry, donde se piensa que estaba casado y con hijos; se cree que era un cortesano de la corte del rey Thierry II. Al llegar a la madurez se alejó de la Corte para hacerse benedictino buscando una vida de mayor perfección. Ingresó en el convento pero tuvo unas visiones en las que Satanás le presentó todos los pecados de su vida diciéndole que jamás podría alcanzar el Cielo; pero en la misma visión, san Pedro vino en su ayuda animándole para que continuase en el camino emprendido, pues aquel era el único medio que tenía para alcanzar la gloria eterna. 
Como quisiera una mayor santidad, siguiendo el ejemplo de la época: Baroncio, pidió permiso para alejarse a la soledad y vivir como ermitaño. Obtenida la autorización (aunque antes quiso hacer una peregrinación a Roma) se puso en camino y, en las montañas de Pistoya, en el monte Albano, decidió vivir en total soledad, como ermitaño. En estos parajes vivió la penitencia, junto con otro monje de nombre Desiderio, que se le unió atraído por su virtud. 

San Braulio de Zaragoza(c. 585 - 651). Obispo de Zaragoza. (Ver) 18 de marzo.