27 de marzo de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:

Relicario de la santa


Santa Augusta de Serravalle. M. c. 100.
(Augusta de Treviso). 
Magnífica. Respetable.  
Según unas Actas legendarias y con pocos visos históricos, era hija del duque teutón de Frioul, Matruco; residían en Serravalle (actual barrio antiguo de la ciudad de Vittorio Veneto) y era un gran enemigo de la religión cristiana. Augusta abrazó secretamente la nueva fe, pero su conversión hizo enfurecer tanto a su padre que mandó arrestarla. Ya que rechazó apostatar, fue torturada y por fin fue decapitada; su cuerpo fue encontrado algunos años después sepultado en una colina de Serravalle, que tomó su nombre. Es venerada en Serravalle en Treviso. 

Santos Fileto, Lidia, Macedón, Teoprépides, Anfiloquio y  Crónidas. M. 121. 
santa Lidia
Fueron martirizados en Iliria durante la persecución de Adriano; según el antiguo Martirologio Romano, Fileto era senador, Lidia su mujer, Macedón y Teoprépides sus hijos, Anfiloquio un capitán y Crónidas un notario. Fueron arrestados por ser cristianos, el emperador Adriano los confió a un alto oficial llamado Anfiloquio, que se convirtió al cristianismo. Del mismo modo el oficial de la guardia de la prisión, Crónidas, siguió su ejemplo. El emperador al enterarse mandó que se les torturase a todos para que apostatasen. Murieron dentro de un recipiente con aceite hirviendo. Sus Actas no son fiables. El nuevo Martirologio Romano no los cita.  

San Alejandro de Drizipara. s. III. 
Favorecedor de los hombres. El que rechaza al hombre, el adversario.  
Soldado mártir en Drizipara, Panonia, durante la persecución de Maximiano Hercúleo. Algunos autores lo identifican con su homónimo mártir en Tracia del 3 de Mayo.  
Era un militar a las órdenes del tribuno Tiberio, en tiempos del emperador Maximiliano. Se celebraban en la ciudad imperial unas grandes fiestas dedicadas al honor de Júpiter. Sabían que era cristiano. Entonces quisieron obligarle a que hiciera los sacrificios al dios, a lo que se negó. Como era un militar afamado, lo llevaron ante el emperador. En su presencia profesó abiertamente su fe. Consecuencia: le torturaron y le enviaron a Tracia, en donde le dieron fuertes castigos. Pero todo lo soportó con alegría por Jesús, perdonando a sus verdugos. Lo trasladaron de un sitio para otro. Los interrogatorios continuos lo indignaban. Cansados, lo transfirieron a Drizipara (actual Karistiran) en donde lo decapitaron. Arrojaron su cuerpo al río y cuatro perros lo rescataron en presencia de su madre Pemenia.
El culto a Alejandro comenzó con mucho fervor en el siglo VI. Exaltaban el valor de la madre dando sepultura a su hijo.

San Aimonio de Halberstadt. M. 853. 
Defiende la casa con la espada del sajón. 
Alemán. Ingresó muy joven en el monasterio benedictino de Fulda; fue compañero del beato Rábano Mauro, con el que escuchó las lecciones de Alcuino (802) en el célebre monasterio de San Martín de Tours. Regresó a Fulda (804), donde residió y enseñó hasta el 839, cuando fue trasladado a Hesfeld.
En el 840 por orden del emperador Ludovico el Germánico fue nombrado obispo de Halberstadtr y como tal participó en los sínodos de Maguncia de los años 847 y 852. El beato Rábano Mauro le dedicó la obra “De Universo”; también Aimonio escribió bastante, pero no todas las obras que se le atribuyen y recogidas en tres volúmenes en el “Migne” son auténticas. En los martirologios benedictinos se le titula como “beato” o “santo”, pero no consta que haya tenido un culto oficial y reconocido por la Iglesia.

San Mateo de Beauvais. M. c. 1098. 
(Mateo de Agnetz).
Don de Dios.
Nació en Beauvais; cogió la cruz cuando el obispo de la ciudad, Roger de Clermont, predicaba la I Cruzada. Dio un gran ejemplo de honestidad y religiosidad a todos los compañeros de la cruzada, y lo mismo en la corte de Alejo I Conmeno en Constantinopla. Fue apresado por los moros durante el asedio a Antioquá y rechazó negar a Cristo, por ello murió mártir y fue decapitado.

Beata Panacea de' Muzzi. (1368-1383). 
(Panexia, Panassia).
Medicina para todos los males. Toda santa.
Martirologio Romano: En Quarona, junto a Novara, en el Piamonte, también en Italia, beata Panacea de' Muzzi, virgen y mártir, que a los quince años de edad, mientras estaba orando en la iglesia, fue asesinada por su propia madrastra, de quien siempre había recibido vejaciones.
Nació en Quarona, se quedó huérfana muy pronto. Su padre volvió a casarse, y su madrastra y hermanastra, que no la quería, la obligaron a trabajar como una esclava, para soportarlo, ella se refugió en la oración. La maltrataron tanto que un día su padre la halló herida a causa de los golpes.
Un día se fue al monte con sus ovejas y a recoger leña; se puso a orar, y las ovejas regresaron solas a casa, se retrasó más de lo normal, así que su madrastra, llena de ira, fue a buscarla, y la encontró orando, perdiendo completamente los estribos, tomó una piedra grande y se la arrojó a la cabeza, la apaleó con un bastó, y le arrojó más piedras, y utilizando un huso como un puñal se lo clavó en el cuello, en el pecho, hasta que la mató.
Fue enterrada en Ghemme, Novara, y desde un inicio fue considerada una mártir por la gente de la localidad, desarrollándose la devoción casi inmediatamente. El 5 de septiembre de 1867 el beato Pío IX, confirmó el culto antiguo e inmemorial. Su fecha habitual en la diócesis de Novara, es el 5 de mayo, y en Valsesia, el primer viernes de mayo, fechas de la inhumación del cuerpo en Ghemme.