27 de noviembre de 2014

NUESTRA SEÑORA DE LA MEDALLA MILAGROSA



La devoción comúnmente conocida como la de la Medalla Milagrosa debe su origen a Zoé Labouré, un miembro de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, conocida en religión como Hermana Catalina Labouré, a quien la Santa Virgen María se le apareció tres veces en el año 1830, en la casa madre de la comunidad en París. (Santa Catalina Labouré fue canonizada en 1947 por el Papa Pío XII).


APARICIONES:

Primera Aparición:

La primera aparición tuvo lugar el domingo 18 de Julio 1830, en París. Leamos el mensaje escrito por la misma santa Catalina Labouré:
"La noche del 18 de julio de 1830, a eso de las 23'30, me oí llamar: "¡Sor Labouré, sor Labouré!" Desperté y miré el lado de donde venía la voz, y veo un niño vestido de blanco, de unos 4 a 5 años, que me dice: "Venga a la capilla." Me levanté y guiada por el niño me fui a la capilla: la puerta se abrió apenas el niño la tocó con la mano. Sentada en un sillón, junto al altar, estaba la Virgen. Yo dudaba que fuese la Virgen. Pero el niño me dijo: "¡Esa es la Santa Virgen!" Entonces la miré y di un salto hacia ella, arrodillándome a sus pies y poniendo las manos sobre sus rodillas. Me dijo: "hija mía, el buen Dios quiere encomendarte una misión. tendrás muchas penas que superarás, pensando que lo haces por la gloria del buen Dios. Venid a los pies de este altar: aquí se distribuirán las gracias a todos cuantos las pidan con confianza y fervor."
La Virgen mostró su deseo de que se fundara la Asociación de las Hijas de María, para celebrar el mes de mayo a ella dedicado, con gran solemnidad. Me dijo: "Yo gusto mucho de esas fiestas y concedo muchas gracias." Dijo esto y desapareció por el lado de la tribuna.
Me alcé de las gradas del altar y observé al niño donde lo había dejado. Me dijo: "se ha ido."
Volví al lecho a las 2 de la mañana, oí dar la hora, pero ya no me dormí. "

Segunda aparición:

Leamos la aparición y el mensaje que en ella se nos comunica, escrito por la misma santa Catalina Labouré.
El día 27 de noviembre de 1830, a las 5'30 de la tarde, en medio de un profundo silencio, de nuevo la Virgen se le aparece a sor Catalina Labouré, al pie del mismo altar, de pie sobre la esfera del mundo a sus plantas con un globo en las manos, y le dijo: "Este globo que ves representa el mundo entero y cada alma en particular."
La figura de la Santísima Virgen estaba llena de tanta belleza, que yo no podría describirla.
Advertí que sus dedos se llenaban de anillos y piedras preciosas, y los rayos de luz que de ellos salían se difundían por todas partes.
Se me dijo: "estos rayos de luz son el símbolo de las gracias que la santísima virgen concede a todos los que se las piden. Las perlas que no emiten rayos son las gracias de las almas que no piden."
Se formó un cuadro un poco ovalado alrededor de la Santísima Virgen con una inscripción con letras de oro que decía: iOh María sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos!
"Haz acuñar una medalla igual a este modelo. todas las personas que la lleven con confianza, colgada al cuello, recibirán grandes gracias."
En el reverso de la medalla debía colocarse la letra M y encima una cruz, añadiendo en la parte inferior dos corazones: uno coronado de espinas y otro traspasado por una espada. Símbolo de los corazones de Jesús y de María.
Esta visión se repitió algunas veces, durante la Misa y durante la oración, siempre en la rue du Bac, de París, cerca de la parada de "Metro" Sèvre-Babylone, detrás de los grandes almacenes "Au Bon Marché" donde está el edificio de las Hijas de la Caridad, en la capilla rectangular y sin estilo definido similar a las miles que existen en las casas religiosas.

RECONOCIMIENTOS:

A vista de los hechos extraordinarios, el Arzobispo de París Mons. de Quelen mandó hacer una investigación oficial sobre el origen y los hechos de la Medalla de la Calle del Bac. He aquí la conclusión: "La rapidez extraordinaria con la cual esta medalla se ha propagado, el número prodigioso de medallas que han sido acuñadas y distribuidas, los hechos maravillosos y las Gracias singulares que los fieles han obtenido con su confianza parecen verdaderamente los signos por los cuales el Cielo ha querido confirmar la realidad de las apariciones, veracidad del relato de la vidente y la difusión de la medalla".
Y en Roma, en 1846, como consecuencia de la ruidosa conversión del Judío Alfonso de Ratisbona, el Papa Gregorio XVI confirmaba con toda su autoridad las conclusiones del Arzobispo de París.
En 1847, M. Etienne, superior general de la Congregación de Sacerdotes de la Misión obtuvo del Papa Pío IX el privilegio de establecer en las escuelas de las Hermanas de la Caridad una confraternidad bajo el título de Inmaculada Concepción, con todas las indulgencias anexas a una sociedad similar establecida para sus estudiantes en Roma por la Compañía de Jesús. Esta confraternidad adoptó la Medalla Milagrosa como su emblema, y los miembros, conocidos como Hijos de María, la usan colgada de una cinta azul. 
El 23 de julio de 1894, el Papa León XIII, luego de que la Sagrada Congregación de Ritos, hiciera un examen minucioso de los hechos, instituyó una fiesta con un Oficio y Misa especiales, de la Manifestación de la Inmaculada Virgen bajo el título de Medalla Milagrosa, para que los sacerdotes de la Congregación de la Misión la celebraran anualmente el día 27 de noviembre, con un rito de doble de segunda clase. Para las comunidades de ordinarios y religiosos que pidieran el privilegio de celebrar la festividad, su rango sería de fiesta mayor doble. Un decreto posterior, datado 7 de septiembre de 1894, permite que cualquier sacerdote diga una Misa propia a la fiesta en cualquier capilla unida a una casa de las Hermanas de la Caridad.

LA MEDALLA:

Unos meses después de las apariciones, sor Catalina es destinada al hospicio de Enghien, en el distrito 12 de París, para cuidar a los ancianos. Se pone al trabajo. Pero la voz interior insiste : hay que hacer que se acuñe la medalla. De eso Catalina vuelve a hablar a su confesor, el Padre Aladel. 
En febrero de 1832, hay en París una terrible epidemia de cólera, que va a hacer más de 20.000 muertos. Las Hijas de la Caridad empiezan a distribuir, en junio, las 2.000 primeras medallas acuñadas a petición del padre Aladel. 
Son numerosas las curaciones, lo mismo que las protecciones y conversiones. Es un maremoto. El pueblo de París califica la medalla de «milagrosa». 
Uno de los hechos más notables registrados en conexión con la Medalla Milagrosa es la conversión de un judío, Maria Alfonso Ratisbonne de Estrasburgo, quien se había resistido a las insistencias de un amigo para que entrara a la Iglesia. M. Ratisbona consintió algo renuente de usar la medalla, y estando en Roma, entró por casualidad a la iglesia de Sant’ Andrea delle Fratte y tuvo una visión de la Santísima Virgen exactamente como está representada en la medalla, tras lo cual ocurrió inmediatamente su conversión. 
Alfonso Ratisbone era abogado y banquero, judío, de 27 años. Tenía gran odio hacia los católicos porque su hermano Teodoro se había convertido y ordenado sacerdote, tenía como insignia la medalla milagrosa y luchaba por la conversión de los judíos.
Poco tiempo después de la visión Alfonso es bautizado en la Iglesia del Gesu en Roma. Alfonso Ratisbone entró en la Compañía de Jesús. Ordenado sacerdote, fue destinado a París donde estuvo ayudando a su hermano Teodoro en los catecumenados para la conversión de los judíos.
Después de haber sido por 10 años Jesuita, con permiso sale de la orden y funda en 1848, las religiosas y las misiones de Ntra. Sra. de Sión. En solo los diez primeros años Ratisbone consiguió la conversión de 200 judíos y 32 protestantes. Trabajó lo indecible en Tierra Santa, logrando comprar el antiguo pretorio de Pilato, que convirtió en convento e Iglesia de las religiosas. También consiguió que estas religiosas fundasen un hospicio en Ain-Karim, donde murió santamente en 1884 a los 70 años.
Este hecho recibió sanción eclesiástica y está registrado en el Oficio de la fiesta de la Medalla Milagrosa.
En el otoño de 1834 ya hay más de 500.000 medallas, y en 1835 más de un millón en todo el mundo. En 1839, se ha propagado la medalla hasta alcanzar más de diez millones de ejemplares. 
A la muerte de sor Catalina, en 1876, se cuentan más de mil millones de medallas. 
La Medalla se llamaba originalmente: "de la Inmaculada Concepción", pero al expandirse la devoción y haber tantos milagros concedidos a través de ella, se le llamó popularmente "La Medalla Milagrosa".
Llevar la santa medalla es proclamar nuestra fe en la súplica de la Santísima Virgen María, como medianera universal ante la presencia de Dios.

Santos FACUNDO Y PRIMITIVO. M. c. 300.


Martirologio Romano: Junto al río Cea en Gallaecia, en España, santos Facundo y Primitivo, mártires

Nacidos en León, fueron decapitados en el río Cea, donde hoy surge la ciudad de Sahagún ("San Facún"). 
Según la «Passio» vivieron en Galicia, cerca del río Cea y fueron martirizados «sub Attico et Pretextato consulibus» (bajo el consulado de Ático y Pretextato), un título que puede designar tanto al presidente como al juez. Enseguida Ático es presentado como juez, que dirige el interrogatorio y decide el martirio, no habiendo podido convencerlos de ofrecer sacrificios en el altar de las divinidades imperiales. La Passio, sin embargo, tiene un carácter puramente legendario; fue redactada recién a mediados del siglo X, y depende claramente de las pasiones de la santos Justo y Pastor, Emeterio, Celedonio, Vicente, y especialmente de la de san Félix de Gerona, así como también el himno «Fons Deus aeternae pacis» (Dios fuente de eterna paz), composición en honor de Facundo y Primitivo, depende del himno «Fons Deus vitae perennis» a san Félix.
Esto es lo que hemos encontrado respecto del martirio de los dos santos, tan ciertos de su existencia como completamente huidizos en los detalles, como tantas veces nos pasa con los mártires antiguos. 
Viejos pergaminos -que hicieron tradición e historia- nos dan fe que, arrojados al río Cea los restos de san Facundo y san Primitivo, algunos cristianos que habían presenciado su martirio y sus milagros, bajaron buscándolos río abajo, hasta encontrarlos en un lugar inhabitado, donde el río hacía un recodo y donde el caudal de su corriente los había dejado entre mimbreras y espadañas. Precisamente allí y donde -algún día- habría de surgir la abadía y la Villa de Sahagún, dieron sepultura aquellos cristianos a los mártires de Cristo.
Según el hagiógrafo Abel Della Costa “ El texto italiano dice literalmente «Secondo la passio vivevano in Galizia, presso il fiume Cea». Nos informa un lector que el río Cea no pasa por Galicia, y que por tanto se debe referir a la provincia romana de Gallaecia. La noticia de la edición castellana del Martirologio también traía «Galicia», aunque en la última edición, 2007, lo han corregido por «León», lo que resulta, aunque geográficamente correcto, anacrónico”.

San JACOBO "el Interciso". M. 421.



Martirologio Romano: En Persia, Jacobo, por sobrenombre “Interciso”, mártir, que en tiempo del emperador Teodosio el Menor renegó de Cristo por congraciarse con el rey Isdegardes, pero al reprenderle ásperamente su madre y su esposa, entró dentro de sí y se presentó intrépido ante Varame, hijo y sucesor de Isdegardes, confesando que era cristiano, a consecuencia de lo cual, el rey, airado, dio contra él sentencia de muerte y mandó que lo despedazaran miembro a miembro y se le decapitara.

Nació en Betj-Lapeta, una ciudad persa. Era un oficial de alto rango que apostató del cristianismo para conservar el favor del rey Iezdegerd. Su madre y su esposa no apoyaron su decisión. Cuando murió el rey, le escribieron una carta en la que le decían: “Nos han informado que por el favor del rey y por las riquezas terrenales has abandonado el amor de Dios inmortal. Piensa donde yace ahora el rey, en cuyo favor pusiste tan alto valor. Y debes saber que si perseveras en tus crímenes, caerás bajo este castigo, junto con el rey, tu amigo. Por lo que a nuestra parte se refiere no tendremos más trato contigo”.
Santiago se sintió profundamente afectado por esta carta, y se arrepintió y bajo el rey Varane Vwas, confesó abiertamente su cristianismo, el rey enfadado y acusándolo de ingratitud ordeno que fuese descuartizado en veintiocho partes: de aquí le viene el nombre de "Intercisus" (cortado a trozos); cada vez que le cortaban un miembro daba alabanzas a Dios. Con él fueron martirizados muchos cristianos. Es venerado por la iglesia griega. 

San EUSICIO. (465-542)


Martirologio Romano: En la región de Blois, en Francia, san Eusicio, solitario, que construyó su estrecha celda al pie del monte Caro.

San Gregorio de Tours habla de él en la “Gloria de los Confesores”. Eusicio había renunciado a todo para dedicarse a la oración en soledad, en Bless, Francia. Pero las gentes iban a buscarle, y sobre todo parece que se especializó en la curación del mal de garganta, especialmente con los niños. No siempre los que fueron sanados por él, le mostraron gratitud. Una vez, un hombre al que había curado, regresó por la noche para robarle, pero el santo al darse cuenta de su intención le donó lo que le había robado “por el esfuerzo que había mostrado para obtenerlo” y luego le exhortó para que no volviera hacerlo. Una de sus características era la de tener un gran sentido del humor. 
También puede ser el san Eusicio, nacido en Berry, que después de haber sido monje en Patriciacum, cerca de Romorantin, gracias al apoyo del rey Childeberto a quien predijera que triunfaría contra los visigodos, fundó la abadía de Chelles sur Cher, en Berry o Celle Saint Eusice que a causa de un error ortográfico se convirtió en Selles sur Cher.
Después de la consumación de la profecía, el rey Childeberto, de vuelta de España, le habría ofrecido la mitad del botín de guerra; sin embargo, Eusicio, como todo favor le pidió que liberara a los prisioneros encadenados. Su fama de taumaturgo se apoya en numerosos y fabulosos milagros. Patrón de Romorantin y de Selles sur Cher. 

Santa BITILDA DE MAGUNCIA. (630 - 710/34).


Martirologio Romano: En Maguncia, de Renania, en Austrasia, santa Bilhildis, virgen, que fundó un cenobio en el que murió santamente.

No hay información confiable acerca de su vida porque los documentos relacionados con ella dependen de una «Carta de Maguncia (o Mainz)», que se reconoce ahora como un escrito del siglo XII, muy posterior. Según la leyenda, entonces, nació Bilhilda en Veitshochheim en Würzburg, y se casó con el duque de Turingia. Cuando partió su marido para la guerra, la santa se retiró junto a su tío Sigiberto (o Rigiberto), obispo de Maguncia, pero como quedó viuda pronto, puso fin a su retiro para fundar el monasterio de Altinfinster (identificado por algunos con Hagenmiinster, en la misma ciudad), donde murió.
Aunque las noticias sobre la vida de Bilhildis son poco confiables, no lo son los testimonios de su antiquísimo culto. En un calendario de Fulda, en un manuscrito del siglo IX -ahora perdido, pero consultado por Mabillon en la biblioteca de San Benigno en Dijon-, se leían estas palabras: “V Kal. dic. Commemoratio Sanctae Virginis Bilhildis” (es decir: "en el quinto día antes de las calendas de diciembre -el 27 de noviembre- conmemoración de la santa virgen Bilhildis"). En la actualidad en Maguncia, existe aun una pequeña iglesia dedicada a ella. Por lo tanto, se puede decir que Bilhildis vivió en Maguncia, que era virgen y no casada, y que participó en la fundación del monasterio antes mencionado. Probablemente murió en el 734 y su fiesta se celebra el 27 de noviembre.

San FERGUSTO "el Picto". M. c. 721.


Martirologio Romano: En Escocia, san Fergusto, obispo, que, según la tradición, ejerció su ministerio entre los pictos.

Es conocido como Fergus Cruithneach o el Picto. El “Breviario de Aberdeen” afirma que fue un obispo irlandés que marchó, con algunos sacerdotes y clérigos elegidos hacia Alba en Escocia. Se instaló primero cerca de Strageath donde levantó tres iglesias: Strageath, Blackford y Dolpatrick. Luego evangelizó Caithness y allí estableció las iglesias de Mecha y Halkirk. Desde allí marchó a Buchan en Aberdeenshire y fundó la iglesia de Lungley y un pueblo que ahora se llama Saint Fergus. Por último se estableció en una iglesia en Glammis en Forfarshire. Fue compañero de santos Drostano, Colmán y Medán.
Fue a Roma y firmó las actas del concilio romano del 721, definiéndose como "picto"; este concilio fue convocado por san Gregorio II.
Se dice que murió en Glammis en una cueva, cuando era muy anciano en presencia de san Kentigern, pero no es posible porque este santo murió un siglo antes. Un pozo lleva su nombre. Muchas localidades escocesas llevan su nombre: Moss St Fergus y el pueblo de St Fergus.  

San VIRGILIO DE SALZBURGO. M. 784.


Martirologio Romano: En Salzburgo, de la región de Baviera, san Virgilio, obispo, hombre doctísimo, nacido en Irlanda, al cual, con el apoyo del rey Pipino, se le puso al frente de la Iglesia de Salzburgo, donde construyó la catedral en honor de san Ruperto y se dedicó gozosa y felizmente a propagar la fe entre los carintios.

Natural de Irlanda. Abad de un monasterio irlandés, que peregrinó a Tierra Santa. Al volver fue llamado a Francia por el rey Pipino el Breve, que después de la conquista del ducado de Baviera, necesitó misioneros. Fue a Salzburgo a misionar, y gobernó la diócesis como si fuera su obispo y por ello recibió muchas críticas. Por fin fue nombrado obispo de Salzburgo en el 755. Bajo su mandato esta diócesis y toda Baviera tuvieron una gran vitalidad espiritual. Mandó construir la catedral dedicada a San Ruperto, que inauguró en el 774.
Se le venera como el apóstol de Carintia. Está considerado como uno de los más grandes intelectuales de aquella época y se le conoció como “el Geómetra”. Honrado y después olvidado. 
Cuatrocientos años después de su muerte, un incendio destruyó la catedral, en las excavaciones para la reconstrucción, apareció su sarcófago. Y como si Virgilio fuese apenas fallecido, se difundieron sus milagros, empezó a reunirse gente en oración. La figura del obispo de la ciudad emergió del silencio y se pidió la canonización. En el 1230 empezó el proceso canónico, se recogieron testimonios para enviar a Roma. En 1233, Gregorio IX proclama santo al obispo Virgilio. En 1740 su nombre apareció en el Martirologio Romano. Patrón de la diócesis de Salzburgo. 

San JUAN VICENTE. M. 1012.


Nació en Rávena y fue discípulo de san Romualdo y fue nombrado obispo de Ravena. La fecha de su elección como arzobispo de la ciudad, se sitúa entre el 2 de Octubre del 982, cuando todavía vivía su predecesor Honesto, y el 16 de Julio del 983, cuando en un documento él es recordado como obispo de la ciudad adriática. Distintos documentos testifican, hasta el año 997, su solicitud pastoral y como desarrolló su empeño civil y político cuyo cargo en aquel tiempo comportaba. La renuncia al episcopado fue entre verano del 997 y la primavera del año siguiente cuando, el 1 de mayo, su sucesor Gerberto, firmó los decretos de un sínodo provincial presididos por él en Ravena. Son desconocidas los motivos reales de esta elección, quizás influido por su maestro espiritual san Romualdo, que renunció al gobierno de la abadía de San Apolinar in Classe para retirarse a vivir vida eremítica.  
También son oscuros los motivos que le llevaron a elegir el valle de Susa como lugar de su eremitorio. Quizás formó parte de un grupo de personas, entre las cuales figura un tal Juan Morosini, que acompañaron a san Romualdo en el viaje a Cuxa en el 982 y, recorriendo el valle, se quedó atraido por su belleza. Luego el lugar de su estancia fue el monte Caprasio, donde se fue junto algunos compañeros, e inició vida eremítica; en este lugar, que después tomó el nombre de Celle, construyó una iglesia en honor a María. Parece que se le apareció muchas veces al arcángel san Miguel del que era muy devoto, y le edificó una capilla, sobre una veta del monte delante al cual él vivía; la leyenda dice que el mismo arcángel ayudo al santo a transportar el material sobre la rocosa montaña para la construcción de la iglesita, que con el tiempo será uno de los centros de peregrinación más importantes del Piamonte: San Michele della Chiusa. Nuestro santo murió en Celle. Sus restos fueron trasladados a San Ambrosio de Susa.  

San GULSTANO (Gustavo). M. c. 1040.


Martirologio Romano: En el lugar llamado Beauvoir-sur-mer, en la costa de Francia, en la región de Nantes, de la Bretaña Menor, san Gulstano, monje, que, siendo joven, se evadió de las manos de los piratas y fue acogido por san Félix, eremita entonces. Se hizo famoso en el monasterio de Rhuys porque, pese a ser analfabeto, recitaba de memoria el salterio, así como por sus desvelos en favor de los navegantes

Nació en Gran Bretaña, fue secuestrado por los piratas; despues de muchos años de esclavitud fue desembarcado en la isla de Ouessant (Finisterre), en la punta de la península de Bretaña, porque tenía un pie deformado por las fracturas.  Aquí le acogió san Félix, asceta que vivía como ermitaño; pronto san Félix quiso ser benedictino e ingresó en la abadía de Fleury-sur-Loire; poco tiempo después lo siguió Gulstano, para después marchar a la abadía de Saint-Gildas de Rhuys (Bretaña), en la costa de Morbihan, donde Félix había iniciado la restauración del monasterio benedictino como abad. 
Gulstano era un simple hermano lego analfabeto, pero había aprendido de memoria los salmos y las oraciones que cantaba noche y día concediéndose solamente tres horas de sueño; también se preocupaba de ayudar a los marineros. San Félix lo envió con otro monje a roturar la isla de Hoedic, que aparecía en el horizonde del monasterio de Rhuys; durante el viaje, Gulstano murió en Beauvoir-sur-mer. Sus restos descansan en la abadía de Rhuys.

San TEODOSIO DE TURNOVO. (c.1300 - 1363). (Iglesia ortodoxa).


Se le conoce gracias a una amplia “Vida” escrita por el patriarca de Constantinopla Calixto I(1350-1363). Fue su amigo hasta la muerte. 
Es posible que fuera originario de Bulgaria y que naciera en Turnovo. Desde joven entró en el monasterio de san Nicolás, en el que mostró un gran sentido de la obediencia, humildad y tenacidad.
Buscando mayor perfección personal, se fue al de la Señora situado en la Montaña Sagrada. Sus deseos no se vieron cumplidos y entonces fue pasando de uno a otro hasta que se enteró que había venido un monje santo procedente de del monasterio del Monte Atos: Gregorio de Sinaí.
Este monje tuvo que huir de las invasiones turcas. Se estableció en Paroria y construyó un centro de espiritualidad. Junto a él encontró la alegría con que soñaba. Fue uno de sus amigos más íntimos y fiel seguidor de sus reglas para, con ellas, alcanzar la santidad. Le encantaba la invocación frecuente a Jesús. Poco a poco aprendió a orar con total inmovilidad, buscando la unión perfecta con Dios.
A pesar de los ataques turcos, él no perdía la calma. Más de una vez, por mandato de sus superiores, tuvo que ir al rey de Bulgaria pidiendo ayuda y protección. Lo hicieron abad pero por poco tiempo. Lo suyo seguía siendo la inquietud de buscar siempre el lugar idóneo para desarrolla su santidad. 
 Es la persona a quien se le imputa el establecimiento del hesicasmo en el Segundo Imperio búlgaro. El hesicasmo es una corriente mística dentro del cristianismo ortodoxo cuyo principal defensor fue el monje bizantino Gregorio Palamás, que llegaría a ser arzobispo de Salónica. Seguidor del hesicasmo fue Teodosio de Tarnovo, fundador hacia 1350 del monasterio de Kilifárevo, que pronto se convertiría en el principal centro literario de Bulgaria y tuvo un papel importante en la condena de las diferentes herejías durante el reinado del zar Iván Alejandro de Bulgaria.
Eutimio de Tarnovo, seguidor de Teodosio, tras una prolongada estancia en tierras bizantinas regresó a Bulgaria y fundó el Monasterio de la Santísima Trinidad, cerca de Veliko Tarnovo.
Teodosio murió en el monasterio de San Mamant en Constantinopla. Teodosio se dirigía a la capital bizantina para visitar a su compañero, el patriarca Calixto I, que ante la muerte de nuestro santo escribió un largo elogio fúnebre sobre Teodosio. Entre los discípulos de Teodosio estaban el patriarca Eutimio, el último jefe de la Iglesia ortodoxa búlgara en la época medieval, así como un escritor y hesicasta.

Beato BERNARDINO DE FOSSA. (1420-1503).


Martirologio Romano: En L'Áquila, de la región de los vestinos, en Italia, beato Bernardino de Fossa (Juan) Amici, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, que propagó la fe católica en muchas regiones de Italia.

Bernardino Amici nació en Fossa (Aquila). No se conocen sus padres ni su procedencia social. Se laureó en jurisprudencia en Perugia, allí ingresó entre los Hermanos Menores en 1445 en el convento de Monterípido, en Perugia. Vivió en Gubbio, en Stroncone y en otros conventos de la Umbría, luego pasó a los Abruzzos, y residió especialmente en L’Aquila. 
Fue Ministro provincial de su región en los años 1454 - 1460 y 1472 - 1475. Estuvo en Bohemia y en Dalmacia en los años 1464 - 1467; luego fue Procurador general de la Orden en la curia romana de 1467 a 1469. Participó en el Capítulo general de la Orden en L’Aquila en 1452, en Asís en 1455, en Milán en 1457, en Roma en 1458 y en Mantua en 1467. Varias veces rechazó el Obispado de L'Aquila.
Fue célebre también como predicador, se recuerda su cuaresma en Sebenice en Dalmacia en 1465. En los últimos años de su vida se dedicó a difundir sus escritos de carácter teológico e histórico. La mayor parte de ellos sin embargo permaneció inédita.
Fray Bernardino se propuso seguir las huellas de san Bernardino de Siena, a quien varias veces había oído predicar y por quien había quedado fascinado, especialmente cuando en 1438 en la plaza de Santa María de Collemaggio de L'Aquila predicó sobre la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo. La inmensa multitud, entre la cual se encontraba también el beato Bernardino, admiró en el cielo una estrella luminosa, cuyo resplandor superaba al del sol. También tuvo la alegría de conocer a san Juan de Capistrano.
De san Bernardino el beato logró copiar el espíritu de fe y de recogimiento, la prudencia, la humildad, la modestia, el celo ardiente por la gloria de Dios. Lo vemos recorrer ciudades y más ciudades para predicar la palabra de Dios, suscitando por todas partes el entusiasmo y obteniendo conversiones. Durante ocho meses estuvo postrado en cama en medio de terribles sufrimientos que soportó con gran resignación. Un día se le apareció su patrono san Bernardino de Siena, quien le obtuvo del Señor la completa curación. 
Libre de los compromisos que la Orden le había confiado, regresó a los Abruzzos y prosiguió sus andanzas apostólicas con renovado fervor. Su predicación era docta y popular al mismo tiempo y suscitaba gran entusiasmo y muchas conversiones. Fundó nuevos conventos, entre ellos el de San Angel d'Ocre en su región natal, donde él mismo habitó hasta avanzada edad. Dios selló su santidad con el don de los milagros. Cansado por las fatigas apostólicas y por las penitencias se retiró al convento de San Julián cerca de L'Aquila, y pasó los últimos años revisando sus escritos teológicos e históricos, que más tarde fueron publicados, como la “Chronica Fratrum Minorum Observantiae”, “Funerale” (32 sermones), “Sermón sobre la Virgen según las palabras de Dante”, y se preparó para el encuentro con muerte. Tenía 83 años. El papa León XII aprobó el culto el 26 de marzo de 1828.

Beato TOMÁS KOTEDA KIUNI y 10 compañeros. M. 1619.


Martirologio Romano: En Nagasaki, en Japón, beatos Tomás Koteda Kiuni y sus diez compañeros, mártires, que por orden del gobernador Gonzuku fueron decapitados por quienes odiaban la fe cristiana

Mártires de Nagasaki
Sus nombres son: beatos Bartolomé Xeki o Seki, Antonio Kimura, Juan Ivanango o Iwanaga, Alejo Nakamura, León Nacanisci o Nakanishi, Miguel Takescitasa Canghei o Takeshita, Matías Cozaka o Kozasa, Romano Matzuwoca Miwoca o Román Matsuoka Mio-ta, Matías Nacano Miwota o Nakano Miota y Juan Montajana o Motoyama.
En la colina de Nagasaki, fueron degollados en este día, once cristianos pertenecientes a la alta sociedad nipona, miembros de la familia real de Firando, a quienes se les había arrestado por haber hospedado a los misioneros o por haber encontrado misioneros en sus casas, y como cristianos y como personas que conociendo la presencia de misioneros no los habían delatado como prescribían las leyes. 
Recayeron sobre ellos las medidas de pérdida de la libertad y de la pérdida de sus bienes, y el gobernador Gonrucú, intentó hacerles abjurar, pero no lo consiguió a pesar de que estuvieron detenidos dos años. Desde la cárcel, Alejo, en nombre de todos escribió una carta al provincial de los jesuítas asegurándole que persevarían en la fe y serían fieles a las enseñanzas recibidas por los misioneros. 
Este martirio fue una prueba de la penetración del cristianismo en las altas esferas de la sociedad japonesa por obra singularmente de los jesuitas. Pero estos mártires también habían estado en estrecho contacto con los dominicos, a los que algunos de ellos habían hospedado, y a cuya Cofradía del Santo Rosario, pertenecían algunos. 

Tomás Koteda Kiuni era natural de Firando. Miembro de la familia real japonesa de Firando, su familia era cristiana desde antiguo; fue educado por los jesuitas. Cuando llegó la persecución en 1614, voluntariamente y como desterrado fue a Nagasaki, donde llevó una vida de oración y penitencia hasta su arresto. Se dice que se pasaba las noches orando delante del sagrario. Era cofrade del Santo Rosario. Vistió sus mejores trajes para acudir al suplicio.
Bartolomé Seki había nacido en Usuki, del reino de Bungo, y se había trasladado a vivir a Nagasaki. Había dado hospedaje a los sacerdotes. Cristiano fervoroso y cofrade del Rosario, se vistió sus mejores ropas para ir al martirio.
Antonio Kimura, pariente del beato Leonardo Kimura, era de la familia real de Firando, y en su familia abundaban los cristianos. Tenía 23 años. Pariente del apóstata Feizó, su firmeza en sostener la religión hizo inevitable su condena a muerte. Al llegar al sitio del suplicio, preguntó al verdugo dónde había muerto su pariente Leonardo, y se dirigió allí, se arrodilló y lo besó devotamente. Hospedaba en su casa a los misioneros y era cofrade del Rosario.
Juan Iwanaga era de Kinjiwa y tenía ya sesenta años. Cofrade del Rosario, había alojado misioneros, pero esto no se le pudo probar.
Alejo Nakamura era del reino de Fingen y vecino de Nagasaki. Cofrade del Rosario y hospedador de misioneros, él fue quien escribió la carta citada de los mártires al provincial de los jesuítas. También se puso sus mejores vestidos para ir al martirio.
León Nakanishi era originario de Amanguchi, pertenecía a la familia real de Firando y tenía 43 años. Se le acusó de no haber delatado la presencia de misioneros. Era cofrade del Rosario y había hospedado misioneros en su casa.
Miguel Takeshita era natural de Nagasaki y tenía 25 años. Cristiano intachable y bondadoso, se le acusó de no haber delatado a los misioneros. Su cuerpo fue arrojado al mar y recuperado por los cristianos.
Matías Kosaka era natural de Omura. Vistió él también sus mejores galas para el martirio.
Román Matsuoka Mlota era natural de Omura. Cofrade del Rosario, se le achacó haber guardado silencio ante la presencia de misioneros en su vecindad, no habiéndosele podido probar que había hospedado a los sacerdotes. Su cuerpo también pudo ser recuperado.
Matías Nakano era natural de Omura, fervoroso cristiano que, llegado el día del martirio, manifestó su alegría poniéndose su mejor traje.
Juan Motoyama era del reino de Fingen. Era cofrade del Rosario y dio albergue en su casa a los misioneros. También su cuerpo, arrojado al mar, pudo ser recuperado por los cristianos. Fueron beatificados por Pío IX en 1867.

Beato VALENTÍN GIL ARRIBAS. (1897-1936).


Nació en Rábano, Valladolid. Hizo el aspirantado en el colegio de Carabanchel Alto y, allí mismo, el noviciado, profesando como salesiano en 1916. Estuvo sucesivamente, en Alicante, Sarriá-Barcelona y La Coruña. En 1927 fue destinado a Astudillo (Palencia), en 1930 a Mohernando (Guadalajara), un año después, a Carabanchel Alto de nuevo y en 1935 al madrileño colegio San Miguel Arcángel, donde, al cabo de un año, sufrió la persecución que le llevó al martirio.
Eran características de don Valentín, el espíritu de trabajo y una caridad que dejaba siempre contentos a los hermanos. En verano, con gusto iba a alguna de las casas en que había colonias escolares. Sencillo y bueno, no se retraía de pedir perdón, cuando su genio vivo, le hacía excederse.
El 18 de septiembre de 1936 ingresó en la cárcel Modelo donde permaneció hasta que, el 16 de noviembre, fue trasladado a la prisión de San Antón. Los tribunales populares le condenaron por ser religioso y once días más tarde, el 27 de noviembre, el delegado de Orden Público firmaba una irónica y trágica “orden de libertad” para 46 presos de dicha cárcel, entre ellos don Valentín Gil. El día 28, “cumplimentada” esta orden, los cuarenta y seis presos incrementaban el número de fusilados en una de las tétricas expediciones a Paracuellos del Jarama. 

OTROS SANTOS DEL DÍA:


Santos Barlaám y Josafat. s. II. 
Estos dos supuestos santos son los protagonistas de la versión cristiana de un relato budista popularizada en el siglo XIII por la “Leyenda Dorada”; quizás el autor fuera san Juan Damasceno, ya que fue él quién divulgó el texto griego que conocemos desde el siglo VII. Existe una versión de Georgia del siglo X, de san Eutimio, monje del convento de Iviron, en el monte Athos. Por una excepcional casualidad en el relato se encontraba el texto completo de la “Apología del cristianismo" de san Arístides, que así nos ha llegado hasta nosotros. Barlaám sería un monje que ayudó al príncipe Josafat, que había descubierto la enfermedad y la muerte (imagen de Buda), y se lo llevó al desierto donde le narró una alegoría acerca de la muerte que se hizo muy popular entre los predicadores del medioevo. Parecen que murieron mártires.

San Laverio. M. 312. 
Martirologio Romano: En Grumento, de Lucania, san Laverio, mártir.
Nació en Acerenza o en Ripacandida o en Teggiano, Lucania, Italia, en el seno de una familia pagana: la familia Sergia de Teggiano; tenía un hermano de nombre Mariano. Desde muy joven se sintió llamado a predicar el amor de Jesús de Nazareth. 
Comenzó a predicar el evangelio en su pueblo, entre su familia y amigos. De Teggiano, marchó a Acerenza donde se encontró con el prefecto Agripa. Según la tradición, Agripa arrestó a Laverio y le ordenó que inmolase a los dioses paganos. Ante el rechazo de nuestro santo, se le torturó, y en el suplició, Laverio continuó predicando el amor de Cristo. Después de un suceso milagroso, consiguió huir de la cárcel, pero fue encontrado y decapitado. Murió mártir en Grumentum. Este hecho sucedió pocos meses antes de la conversión de Constantino. Se trata del primer mártir lucano de la historia. Patrón de Grumento Nova, Tito, copatrono de Acerenza.

San Valeriano de Aquilea. M. 389. 
Martirologio Romano: En Aquilea, de la región de Venecia, san Valeriano, obispo, que, frente a los arrianos, defendió la fe ortodoxa en el Ilírico, y reunió a clérigos y laicos para vivir en comunidad.
Obispo de Aquilea (369-389). Tuvo como presbítero a san Cromacio. Defensor de la pureza de la fe, frente al arrianismo ya que su predecesor fue arriano. Convocó un concilio, en el 382, que presidió san Ambrosio de Milán. Reunió a clérigos y laicos para vivir en comunidad.

San Máximo de Riez. M. 460. 
Martirologio Romano: Cerca de Riez, en la Provenza, san Máximo, abad del monasterio de Lérins, sucesor de san Honorato, fundador de ese cenobio y, luego, obispo de la Iglesia de Riez.
Nació en Decomer, hoy Chateau-Redon, en la Provenza. Ingresó como monje del monasterio de Lerins. Abad de Lerins (426-434), sucesor de san Honorato de Arles y que fue elegido obispo de Riez, Francia, en contra de su voluntad; le ordenó el papa san Hilario. Máximo fue uno de los más ilustres prelados de la iglesia gala de aquella época.
Asistió a varios concilios que se celebraron en su provincia y en las comarcanas. Fue uno de los prelados que aprobaron la célebre epístola del papa san León I Magno a san Flaviano de Constantinopla contra los herejes Eutiquianos. Firmó asimismo la epístola sinodal que los obispos escribieron en respuesta a la del Papa. Finalmente, después de haber gobernado santamente su iglesia, descansó en la paz del Señor. Fue sepultado con gran solemnidad, en la iglesia de San Pedro, que él mismo había edificado.

San Sifrido de Carpentras. M. 540. 
Martirologio Romano: En Carpentras, de la Provenza, san Sifrido, obispo.
Nació en Albano, y según se dice ingresó en el monasterio benedictino de Lerins y fue ordenado sacerdote por san Cesareo de Arles, y más tarde fue elegido obispo de Carpentras en Provenza, donde realizó muchos milagros. Se dice que fue inhumado en la iglesia de la Santísima Trinidad que él fundó. Patrón de Carpentras. 

San Acario de Noyón-Tournay. M. 640. 
Martirologio Romano: En Noyón, ciudad de la Galia, san Acario, obispo, que siendo monje en Luxeuil, fue elegido para la Iglesia de Noyón y de Tournay, dedicándose totalmente a evangelizar los pueblos de aquellas regiones del norte.
Monje de Luxeuil cuando era abad san Eustaquio. En el 621, fue elegido obispo de Noyón-Tournai, y como tal apoyó la labor misionera de san Amando de Elnone. Obtuvo del rey Dagoberto II la institución de la sede episcopal de Thérouanne, donde colocó a su amigo san Audomaro. Según la leyenda le sucedió san Eloy. 

San Simeón Metafraste. s. X. 
Natural de Constantinopla, de "ilustres y ricos padres", y que desde niño mostró "grande y agudo ingenio". Canciller del Imperio, era "metafraste", o "logoteta", es decir intérprete. Al servicio del emperador Constantino VII Porfirogeneto, dicen que mostró bondad y prudencia, sin llegar a ser soberbio, y que "vivía como filósofo grave y modestamente". Compiló muchas vidas de santos, entre ellos los famosos Menologios o relaciones de mártires griegos ordenados por meses. 

Bronislao Kostkowski. Beato. (1915-1942). 
Martirologio Romano: En el campo de concentración de Dachau, próximo a Munich, en Baviera, beato Bronislao Kostkowski, mártir de la Segunda Guerra Mundial, que en la ocupación militar de Polonia durante la guerra, cruelmente atormentado en la cárcel alcanzó la palma de martirio.
Nació en Slupsk (Stolp-Pomerania Occidental), pasó con sus padres a Bydgoszcz tras la independencia de Polonia. En 1936 comenzó los estudios eclesiásticos en el seminario de Wloclawek, los cuales procuró continuar durante la II Guerra Mundial. Fue arrestado en 1939 junto con los demás alumnos y profesores, pasó primero por la cárcel de la ciudad, luego su prisión continuó en Lad, donde pese al encarcelamiento pudo hacer los estudios del quinto curso. Pero en 1940 era llevado al campo de concentración de Sachsenhausen y de allí en diciembre de aquel mismo año al de Dachau. La tuberculosis y las duras condiciones del campo acabaron con su vida dos años más tarde. Había sido un joven religioso y devoto, trabajador y se había distinguido por su amor a María, de cuya congregación había sido presidente en el instituto. Fue beatificado el 13 de junio de 1999 por el papa Juan Pablo II.