27 de noviembre de 2014

San JACOBO "el Interciso". M. 421.



Martirologio Romano: En Persia, Jacobo, por sobrenombre “Interciso”, mártir, que en tiempo del emperador Teodosio el Menor renegó de Cristo por congraciarse con el rey Isdegardes, pero al reprenderle ásperamente su madre y su esposa, entró dentro de sí y se presentó intrépido ante Varame, hijo y sucesor de Isdegardes, confesando que era cristiano, a consecuencia de lo cual, el rey, airado, dio contra él sentencia de muerte y mandó que lo despedazaran miembro a miembro y se le decapitara.

Nació en Betj-Lapeta, una ciudad persa. Era un oficial de alto rango que apostató del cristianismo para conservar el favor del rey Iezdegerd. Su madre y su esposa no apoyaron su decisión. Cuando murió el rey, le escribieron una carta en la que le decían: “Nos han informado que por el favor del rey y por las riquezas terrenales has abandonado el amor de Dios inmortal. Piensa donde yace ahora el rey, en cuyo favor pusiste tan alto valor. Y debes saber que si perseveras en tus crímenes, caerás bajo este castigo, junto con el rey, tu amigo. Por lo que a nuestra parte se refiere no tendremos más trato contigo”.
Santiago se sintió profundamente afectado por esta carta, y se arrepintió y bajo el rey Varane Vwas, confesó abiertamente su cristianismo, el rey enfadado y acusándolo de ingratitud ordeno que fuese descuartizado en veintiocho partes: de aquí le viene el nombre de "Intercisus" (cortado a trozos); cada vez que le cortaban un miembro daba alabanzas a Dios. Con él fueron martirizados muchos cristianos. Es venerado por la iglesia griega.