27 de noviembre de 2014

San JUAN VICENTE. M. 1012.


Nació en Rávena y fue discípulo de san Romualdo y fue nombrado obispo de Ravena. La fecha de su elección como arzobispo de la ciudad, se sitúa entre el 2 de Octubre del 982, cuando todavía vivía su predecesor Honesto, y el 16 de Julio del 983, cuando en un documento él es recordado como obispo de la ciudad adriática. Distintos documentos testifican, hasta el año 997, su solicitud pastoral y como desarrolló su empeño civil y político cuyo cargo en aquel tiempo comportaba. La renuncia al episcopado fue entre verano del 997 y la primavera del año siguiente cuando, el 1 de mayo, su sucesor Gerberto, firmó los decretos de un sínodo provincial presididos por él en Ravena. Son desconocidas los motivos reales de esta elección, quizás influido por su maestro espiritual san Romualdo, que renunció al gobierno de la abadía de San Apolinar in Classe para retirarse a vivir vida eremítica.  
También son oscuros los motivos que le llevaron a elegir el valle de Susa como lugar de su eremitorio. Quizás formó parte de un grupo de personas, entre las cuales figura un tal Juan Morosini, que acompañaron a san Romualdo en el viaje a Cuxa en el 982 y, recorriendo el valle, se quedó atraido por su belleza. Luego el lugar de su estancia fue el monte Caprasio, donde se fue junto algunos compañeros, e inició vida eremítica; en este lugar, que después tomó el nombre de Celle, construyó una iglesia en honor a María. Parece que se le apareció muchas veces al arcángel san Miguel del que era muy devoto, y le edificó una capilla, sobre una veta del monte delante al cual él vivía; la leyenda dice que el mismo arcángel ayudo al santo a transportar el material sobre la rocosa montaña para la construcción de la iglesita, que con el tiempo será uno de los centros de peregrinación más importantes del Piamonte: San Michele della Chiusa. Nuestro santo murió en Celle. Sus restos fueron trasladados a San Ambrosio de Susa.