27 de abril de 2015

NUESTRA SEÑORA DE MONTSERRAT.

La Virgen de Montserrat fue declarada santa patrona de Cataluña por el papa León XIII.
Aunque la devoción a la Virgen Santísima en Montserrat sea, con toda verosimilitud, bastante más antigua, consta, por lo menos, históricamente que en el siglo IX existía en la montaña una ermita dedicada a Santa María. El conde Wifredo el Velloso la cede, junto con otras tres ermitas de Montserrat, al monasterio benedictino de Santa María de Ripoll. Será el abad Oliva, quien siglo y medio después, estableciendo una pequeña comunidad monástica junto a la ermita de Santa María, dará a la devoción el impulso que la habrá de llevar a la gran expansión futura. 


HISTORIA:

No se conoce el origen de la estatua. La leyenda dice que san Lucas la labró con los instrumentos del taller de san José, teniendo como modelo a la misma Madre de Jesús, y que san Pedro la trasladó a Barcelona. 
Escondida por los cristianos, ante la invasión de los moros, en una cueva de la montaña de Montserrat, fue milagrosamente hallada en los primeros tiempos de la Reconquista y también maravillosamente dio origen a la iglesia y monasterio que se erigieron para cobijarla.
Cuenta la leyenda que unos pastores estaban pastando sus ovejas cerca de Montserrat y descubrieron la imagen de madera en una cueva, en medio de un misterioso resplandor y cantos angelicales. Por órdenes del obispo de llevarla a la catedral, comenzó la procesión, pero no llegó a su destino, ya que la estatua se empezó a poner increíblemente pesada y difícil de manejar. Entonces fue depositada en una ermita cercana, y permaneció allí hasta que se construyó el actual monasterio benedictino.

Descripción de la imagen
En realidad, Santa María de Montserrat es una hermosa talla románica del siglo XII. Dorada y policromada, se presenta sentada sobre un pequeño trono en actitud hierática de realeza, teniendo al Niño sobre sus rodillas, protegido por su mano izquierda, mientras en la derecha sostiene una esfera. El Niño levanta la diestra en acto de bendecir y en su izquierda sostiene una piña. Rostro y manos de las dos figuras ofrecen la particularidad de su color negro, debido en buena parte, según opinión de los historiadores, al humo de las velas y lámparas ofrecidas por los devotos en el transcurso de varios siglos. Así es como la Virgen de Montserrat se cuenta entre las más señaladas Vírgenes negras y recibe de los devotos el apelativo cariñoso de Moreneta. 

RECONOCIMIENTOS Y EXPANSIÓN:

En 1881 fue coronada canónicamente la imagen de Nuestra Señora de Montserrat. Era la primera en España que recibía esta distinción. El mismo León XIII la señalaba como Patrona de las diócesis catalanas y concedía a su culto una especial solemnidad con misa y oficio propios.
Hasta entonces la fiesta principal del santuario había sido la de la Natividad de Nuestra Señora, el 8 de septiembre. En realidad, esta solemne fiesta no debía perder su tradicional significación. Todavía hoy conserva su carácter como de fiesta mayor, popular, del santuario. Pero una nueva festividad, con característica de patronal, venía a honrar expresamente a la Santísima Virgen en su advocación de Montserrat. Es la fiesta que no puede dejar de celebrar hoy todo buen devoto de la Virgen negra. Situada al principio como fiesta variable en el mes de abril, después de una breve fluctuación quedó fijada para el día 27. El misterio que la preside es el de la Visitación. En verdad, la Santísima Virgen visita en la montaña a los que acuden a venerarla y, como pide la oración de la solemnidad, les dispone para llegar a la Montaña que es Jesucristo.


Los milagros atribuidos a la Virgen de Montserrat fueron cada vez más numerosos y los peregrinos que iban hacia Santiago de Compostela los divulgaron. Así, por ejemplo, en Italia se han contado más de ciento cincuenta iglesias o capillas dedicadas a la Virgen de Montserrat, bajo cuya advocación se erigieron algunas de las primeras iglesias de México, Chile y Perú, y con el nombre de Montserrat han sido bautizados monasterios, pueblos, montes e islas en América.
Las más diversas poblaciones tienen actualmente sus iglesias, capillas o altares dedicados a Nuestra Señora de Montserrat, desde Roma a Manila o Tokio, por ejemplo, pasando al azar por París, Lourdes, Buenos Aires, Jerusalén, Bombay, Nueva York, Florencia, Tánger, Praga, Montevideo o Viena.

Visitada por...:
Entre los santos que visitaron el lugar venerado se encuentran san Juan de Mata, san Pedro Nolasco, san Raimundo de Peñafort, san Vicente Ferrer, san Francisco de Borja, san Luis Gonzaga, san José de Calasanz, san Benito José Labre, el beato Diego de Cádiz, san Antonio María Claret y san Ignacio de Loyola, que, siendo aún caballero, se confesó con uno de los monjes y pasó una noche orando ante la imagen de la Virgen. A unas cuantas millas queda Manresa, un santuario de peregrinación para la Compañía de Jesús, pues encierra la cueva en donde el santo se retiró del mundo y escribió sus "Ejercicios Espirituales".
Alfonso X el Sabio la dedica varias cantigas, el canciller de Ayala, Cervantes, Lope de Vega, Mistral, los grandes poetas Goethe y Federico Schiller escribieron acerca de la montaña; y Beethoven murió en Viena, en una casa que había sido un antiguo estado feudal de Montserrat. Además de esto, el lugar se hizo famoso gracias a Richard Wagner, quien utilizó el sitio para dos de sus óperas, "Parsifal" y "Lohengrin".
Los monarcas y los poderosos suben también a honrarla en su montaña: después del paso de todos los reyes de la corona catalano-aragonesa, con sus dignatarios y con sus casas nobles, el emperador Carlos V visita Montserrat no menos de nueve veces y Felipe II, igualmente devoto de Santa María, se complace en la conversación con sus monjes y sus ermitaños. Es conocida la muerte de ambos monarcas sosteniendo en su mano vacilante la vela bendecida de Nuestra Señora de Montserrat.
Los papas se sienten atraídos por la fama de los milagros y el fervor de las multitudes y colman de privilegios al santuario y a su Cofradía. Esa agrupación devota, instituida ya en el siglo XIII para prolongar con sus vínculos espirituales la permanencia de los fieles en Montserrat, constituye uno de los principales medios para la difusión del culto a la Virgen negra de la montaña, hasta llegar a la recobrada pujanza de nuestros días.
A lo largo de más de mil años de historia, en el despliegue de un conjunto tan singular como el que forma la montaña con la ermita inicial, con el santuario y con el monasterio, la Santísima Virgen, en su advocación de Montserrat, ha recibido el culto de las generaciones y ha dispensado sus gracias, sensibles o tal vez ocultas, a quienes la han invocado con fervor. En Montserrat encuentran una montaña sorprendente, maravillosa por su configuración peculiar. Encuentran un santuario que les ofrece ciertos tesoros artísticos y humildes valores de espiritualidad humana y sobrenatural. 

San TEODORO DE TABENNESI. (c. 314 - c. 368).

Don de Dios.

Martirologio RomanoEn Tabennisi, en la región de Tebaida, en Egipto, san Teodoro, abad, discípulo de san Pacomio y padre de una comunidad monástica.

Los griegos le llaman "Teodoro el Santo". Parece que nació en la alta Tebaida (Egipto) en el seno de una familia acaudalada y, cuando contaba entre once y doce años de edad, durante  la fiesta de la Epifanía, se entregó a Dios con un fervor precoz, resuelto a no anteponer nunca nada al amor divino y su servicio. Con el correr del tiempo, la gran reputación de san Pacomio le atrajo hacia Tabennisi, donde no tardó en descollar entre los seguidores del santo. Éste le tomó como compañero permanente cuando hacía el recorrido de sus monasterios. Pacomio ordenó como sacerdote a Teodoro y, antes de retirarse al pequeño monasterio de Pabau, le encargó el gobierno de Tabennisi.
San Pacomio murió en el año de 346, y Petronio, a quien había nombrado su sucesor, murió también trece días después. Entonces se eligió como abad a san Orsisio, pero como éste encontró la carga demasiado pesada y el grupo de monasterios amenazaba con dividirse en partidos, dimitió para dejar a Teodoro en su lugar. Lo primero que éste hizo fue reunir a todos los monjes para exhortarlos a la concordia. Investigó las causas de las divisiones y les puso el remedio efectivo. Gracias a sus plegarias y a sus incansables esfuerzos, la unidad y la caridad quedaron restablecidas. 
San Teodoro visitó los monasterios, uno tras otro, y a cada monje en particular le dio instrucciones, consejos, consuelos y aliento; de esa manera, corrigió los errores con gran delicadeza y un tacto. Tuvo dones taumatúrgicos y proféticos y en su biografía se relatan muchos ejemplos, de estos dones que rayan la fantasía. Un día uno de los monjes agonizaba y Teodoro fue a atenderle en sus últimos momentos. Fue entonces cuando vaticinó a todos los que estaban presentes: "Muy pronto, a esta muerte seguirá otra que no se espera". Aquel mismo día, pronunció su acostumbrado discurso a los monjes, reunidos en el monasterio de Pabau para la celebración de la Pascua, pero apenas los había despachado a sus respectivos monasterios, cuando se sintió muy enfermo. Al otro día, 27 de abril, murió tranquilamente. 
Su cuerpo fue llevado en procesión hasta la cima del monte donde los monjes tenían su cementerio, pero no pasó mucho tiempo sin que el cadáver fuese exhumado para sepultarlo junto al de san Pacomio. San Atanasio escribió una carta a los monjes de Tabennisi para consolarlos, con sentidas palabras, por la pérdida de su abad y para recomendarles que tuviesen siempre presente la gloria que ya poseía el siervo de Dios.
Toda la información de que se podía echar mano en el siglo XVII, en relación con la historia de san Teodoro, se encuentra reunida en el relato sobre san Pacomio, publicado en el “Acta Sanctorum”, mayo, vol. III. Desde entonces, han aparecido diversos textos, la mayoría de ellos en copto o traducidos del copto. En relación con la vida de san Teodoro, tiene especial importancia la “Epístola Ammonis”, impresa en el “Acta Sanctorum”, mayo, vol. III, pp. 63-71. Los griegos conmemoran a este santo el 16 de mayo, y el Martirologio Romano lo conmemoraba el 27 de abril, fecha de su muerte.

San LIBERAL DE TREVISO. M. c. 400.

Libre.

Martirologio Romano: En Altino, en el territorio de Venecia, san Liberal, eremita.

Nació en Altino en el Veneto italiano. Pertenecía a una familia noble pagana del grado ecuestre. Recibió el bautismo de manos de san Heliodoro, obispo de Altinum. Según la leyenda, al estudio de la doctrina cristiana, a la oración prolongada y a las duras mortificaciones de la carne, él unió la asistencia de los pobres y enfermos y dedicó su vida a combatir la herejía arriana, por ello sufrió persecuciones y vejaciones. Fue encarcelado pero liberado por el pueblo. 
Cada día asistía a Misa y cada domingo comulgaba, y solamente este día comía y el resto de la semana ayunaba. Al crecer la oposición de los paganos y de los arrianos, san Heliodoro confió su sede al obispo Ambrosio y se retiró a las islas de la laguna. Liberal, que se había quedado para defender a los cristianos católicos, después de algún tiempo, preocupado de la incapacidad de Ambrosio para luchar contra los paganos y herejes, decidió ir al encuentro de Heliodoro, pero quiso primero pedir luz al Señor. Mientras oraba en la catedral se adormeció y en el sueño se le apareció su ángel custodio en forma de hombre y de aspecto resplandeciente, que le animó y le anunció su cercana muerte. Liberal, visitó por última vez las iglesias de la ciudad y de los contornos, marchó a Castrazone donde había una iglesia dedicada a san Lorenzo. No encontró la manera de llegar a la isla donde estaba san Heliodoro y por ello decidió vivir como ermitaño; pero enfermó gravemente y murió. El clero y el pueblo lo sepultaron en la iglesia dentro de una tumba de mármol. Patrono de la diócesis de Treviso. Tiene culto local.

San MACALDO DE LA ISLA DE MAN. M. c. 448.

(Mac Cuill, Maughold, Maccaldus, Macull).

Martirologio RomanoEn la isla de Man, en la parte septentrional de Cambria, san Macaldo o Maughold, obispo, célebre por su santidad.

Bandido irlandés, del que se dice que fue un desterrado, que san Patricio convirtió y envió a la isla de Man, para compensar los robos anteriores, donde convirtió los corazones de aquellos isleños. Fue obispo de la isla y tuvo un gran éxito. Probablemente se el mismo san Maughold. Se le ha confundido algunas veces con otros santos irlandeses.
Transcribo tal cual la traducción realizada por el hagiógrafo Abel Della Costa en “El Testigo Fiel”: “La leyenda local, recogida en un el archivo de tradiciones de la Isla de Man por el estudioso William Harrison, cuenta a grandes trazos esto mismo que recogía Butler, con la variante de que la leyenda da a entender que san Patricio lo recibe en la isla (y por tanto en forma de aparición), no que lo convierte estando en Irlanda; de la conversión y sus motivos la leyenda no habla, sólo menciona el hecho. Las frases en cursiva están en prosa en el original: 
Os contaré la leyenda, tan bien como pueda,/ de san Maughold, el piadoso y antiguo obispo de Man.
Este hombre (como su padre)/ era un libertino, o al menos,/ lo fue en un tiempo anterior,/ si es que podemos/ destapar sus pecados. Antes de ser obispo/ daba a su pobre esposa,/ se dice, una triste vida:/ la engañaba y sacudía (cheat and beat)/ y a veces la maltrataba;/ y hasta amenazaba con pegarle,/ cuando estaba bajo licor./ Pues aunque ahora es un santo,/ fue en otro tiempo, entre los bandidos,/ 
el Capitan o líder, tan feroz como se pueda ser, en esa isla que Moore llama "La gema del mar" [Irlanda]
Y dondequiera que iba,/ se redoblaba el saqueo...
Pero luego de algunos años comenzó a arrepentirse.
Así que lo pusieron a flotar/ en un bote de cuero crudo,/ en un muy duro clima,/ sus manos atadas juntas,/ con cerrojos en los pies,/ y sin nada que comer.
Y así cantaba (mientras continuaba su viaje por las olas): «Estoy a flote, estoy a flote, sobre la feroz marea.»
Al fin fue arrojado/ en una isla desconocida;/ o al menos muy pocos/ sabían de ella en aquel tiempo./ A donde el bote llegó/ era la Isla de Man;/ y san Patricio (el gran santo),/ lo recogió, seguramente desmayado,
y ese hombre llegó a ser -y creemos que es posible- un digno y respetable obispo de Man.
Sí! tal era su fama,/ que llegó a tener gran nombre,
cuando santa Brígida, una monja irlandesa, lo fue a visitar, perdió su corazón, dicen algunos (como prueba del asunto).
y muy pronto tomó el velo,/ cuando lo vio tan pálido,/ con tantos ayunos,/ para expiar sus locuras.
Pues éste llegó a ser -y creemos que es posible- un digno y respetable obispo de Man.
Y en la hermosa Isla de Mona [en el NE?]/ el santo vivió por un tiempo,/ donde ahora hay un famoso pozo/ que tiene, según se dice,/
un excelente manantial que los maneses (a pesar del barro) usan, por sus famosas virtudes medicinales. 
Estas, -¿no lo sabes?-/ eran eficaces,/ para los hijos e hijas de la Isla/ que bebían sus aguas,/
eran sobre todo sanados (a pesar de que sabía a pintura) bebiéndola en el asiento del santo.
No es una moderna y cómoda silla,/ más bien uno duro y despojado,/ tal que ya nadie ahora querría sentarse/ donde el santo, con su camisa de pelo,/ y todo cubierto de suciedad/ se arrepentía de sus fechorías/ y repasaba sus cuentas.
Así he contado la historia, en verso, lo mejor que he podido, de san Maughold, el obispo de Man.”
Es el patrón de la isla de Man. Tiene culto local.

Santa ZITA DE LUCCA. (c.1218 - 1278).

(Cita)
Muchacha, doncella, soltera

Martirologio RomanoEn Luca, de la Toscana, santa Zita, virgen, la cual, nacida de hogar humilde, a los doce años entró a servir a la familia de los Fatinelli, y perseveró hasta la muerte, con admirable paciencia, en este servicio doméstico.

Natural de Montsagrati en Lucca. Hija de una familia campesina y sin instrucción. Era muy joven cuanto se propuso esta regla de conducta: "Esto ¿agrada a Jesús?. Esto ¿no agrada a Jesús?". 
A los 12 años se empleó en el hogar de un distinguido ciudadano de Lucca, la familia Fatinelli, donde permanecerá toda la vida en oración, caridad y trabajo, sirviendo a los demás. En esta casa tuvo que soportar las envidias, los recelos y los insultos de sus compañeras porque creían que como trabajaba tanto las dejaba en mal lugar. Fue Terciaria franciscana. Era proverbial su generosidad hacia los pobres, les daba todo lo que tenía, y siempre de sí misma, sin dar nunca aquello que no le fuera entregado por su amo. A pesar de todo fue acusada de malversar la riqueza de la casa, y con una gran confianza en la Providencia, nunca se defendió, hasta que sus amos se dieron cuenta de la santidad de esta mujer y se convirtió en la consejera de todos los miembros de la casa y le dieron el cargo de ama de llaves, sin que por ello se vengara de las criadas que la habían calumniado, siempre vivió modestamente. Tuvo licencia de la familia para asistir a los pobres y visitar a los enfermos. Con su humildad consiguió ganarse la admiración de todos, incluso con los que la habían criticado. 
Tuvo dones taumatúrgicos y su vida está envuelta en la leyenda. Su culto fue confirmado el 5 de septiembre de 1696 por Inocencio XII. Es patrona del servicio doméstico. Patrona de Lucca. 

San PEDRO ARMENGOL. (c.1234 - 1304).

(Pedro Ermengol).
Piedra firme. Roca

Martirologio RomanoEn Tarragona, ciudad de la corona de Aragón, san Pedro Ermengol, que durante un tiempo fue cabecilla de bandoleros y, convertido después a Dios, entró en la Orden de Nuestra Señora de la Merced, dedicándose con todas sus energías a rescatar cautivos en África.

Nació probablemente en La Guardia dels Prats, Tarragona. Hijo de la familia Moncada emparentada con los condes de Urgel. Como todos los señores de la época entre ellos había riñas, luchas..., en una de estas se ve envuelto Pedro, que al matar a un enemigo de su casa tiene que huir a las montañas; aquí pronto se hace jefe de un grupo de bandoleros que operaban en la sierra de Prades. Paradójicamente su vida entre maleantes y ladrones no le hacen olvidar sus oraciones a María ni el amor de la casa de su padre; estas plegarias le cambian el corazón e inesperadamente para todos los que le seguían, lo deja todo: se siente llamado a dar vida en vez de muerte e ingresó en la Orden de la Merced para rescatar cautivos en medio de la penitencia más austera. Entonces los mercedarios era una Orden secular.
En Murcia y Granada, Bujía y Argel. En ello estaba el año 1266. Visitó las mazmorras, consoló a los deprimidos, curó a los llagados, gastó un buen dinero en comprar a cuantos pudo, los más hundidos. Y cuando no quedaba ni un penique, descubrió unos 18 niños y muchachos que, entendió, se perderían si no los rescataba; ajustó su precio en mil áureos y se quedó en prenda de aquel dinero, que el fraile compañero había de aportar en el plazo de un año. Fue aquel un año intenso, el mejor de su vida: catequizó, animó, condolió, se convirtió en el paño de lágrimas de los cautivos. También clamó, vociferó, fustigó, insultó a los inicuos esclavistas. Mas pasaban los días, los meses ..... el compañero no volvía. Se venció el plazo, el año convenido. Los traficantes de Bujía, hartos de él, de sus bondades, de sus imprecaciones, creyéndose burlados, lo colgaron de un árbol. Muy luego accedieron otros frailes –que habían tenido dificultades en el mar- para realizar la redención anual y liberar su rehén; avisados de la desgracia, corrieron a la horca y encontraron que fray Pedro, después de tres días de ajusticiado, seguía vivo, por favor especial de la santísima Virgen cuya presencia el Ahorcado había experimentado. Se dice que a causa de los cordeles al cuello, mantuvo el resto de sus días la cabeza torcida, y en el cuello las señales de la horca.
Vuelto a Cataluña, se incorporó a una de las pequeñas comunidades, animando a los demás hermanos a la obra redentora durante cuarenta años. Murió en Santa María dels Prats en Tarragona. Allí era comendador por los años 1291 y allí se conserva la parte de sus huesos que no fueron quemados en 1936. Fue confirmado su culto el 28 de marzo de 1686 por el papa Inocencio XI.

Beato JACOBO VARINGUER DE ZARA. (1400 - 1490).

(Jaime Ilírico, Jaime de Eslavonia, Jaime de Bitetto, Jaime de Zara, Jaime de Dalmacia, Jacobo Varinger de Bitecto. it.: Giacomo da Bitetto).
El que engañará. Suplantador

Martirologio RomanoEn Bitetto, en la región de la Apulia, beato Jacobo Varinguer de Zara, religioso de la Orden de Hermanos Menores.

Nació en Dalmacia (de ahí el sobrenombre de Ilírico), más probablemente en Zara (según otros en Estridonio), hijo de Leonardo y Beatriz Varinguer.  De unos veinte años de edad entró a la Orden de los Hermanos Menores en Zara, en calidad de hermano religioso. En 1438 acompañó a Italia a su provincial; al llegar a Bari, pidió y obtuvo el poder permanecer en dicha provincia. 
Vivió doce años en diversos conventos y luego fue destinado a Bitetto, donde, salvo breves temporadas, permaneció hasta su muerte, por lo cual se le apoda también de Bitetto. Ejercitó principalmente el oficio de limosnero, y de esta forma ejerció un fructuoso apostolado; se distinguió por su caridad heroica durante la peste de 1482.  Obró prodigios, algunos de ellos un tanto extraños. 
Los habitantes de la Apulia del siglo XV, durante 40 años vieron y admiraron al humilde penitente fray Jaime recorrer sus caminos, tocar de puerta en puerta, para pedir la limosna en el nombre del Señor y dar a cambio una palabra de aliento que brotaba de su gran corazón rebosante de caridad divina. El nombre de nuestro beato ha permanecido ligado a la gruta de nuestra Señora llamada "La Bendita", no muy lejos del convento. Enamoradísimo de la Virgen, pasaba largas horas en oración ante la imagen de María; muchas veces fue visto en éxtasis.
Dotado de espíritu profético, predijo muchas cosas que luego se cumplieron, entre ellas la curación o la muerte de personas enfermas que recurrían a él. Estos y muchos otros hechos prodigiosos glorificaron la santidad del humilde hermano limosnero y cocinero, quien en su vida nada buscó, nada pidió, nada amó sino a Dios.
Era ya muy anciano y su cuerpo estaba desgastado por las prolongadas penitencias. En los últimos años tenía que ayudarse con el bastón para sostenerse en pie. Finalmente vino la hermana muerte a invitarlo al reposo eterno. Siempre había vivido en el silencio y en la humildad y así su muerte fue rodeada de oración y de silencio. Una antigua pintura lo representa recostado en la dura estera, rodeado de sus cohermanos y de los fieles llorando. El rostro del moribundo está rodeado de una misteriosa luz. Tenía 90 años. Clemente XI confirmó su culto en 1700.

Beata CATALINA DE MONTENEGRO. (1493 - 1565).

(Catalina de Cattaro, Hosanna de Cattaro, Osanna).
Total destrucción. Pura, inmaculada. 

Martirologio RomanoEn Cattaro, población de Montenegro, beata Catalina, virgen, la cual, bautizada en la Iglesia ortodoxa, ingresó en la Orden de Hermanas de la Penitencia de Santo Domingo asumiendo el nombre de Hosanna y vivió recluida a lo largo de cincuenta y un años, inmersa en la divina contemplación, e intercediendo por el pueblo cristiano durante el asedio de los turcos.

Su nombre de bautismo era Catalina Cosie; había nacido en Kebeza, Montenegro, de padres ortodoxos; trabajó como pastora, viviendo entonces una profunda vida interior y recibiendo algunos carísmas místicos. Enviada a Cattaro (Kotor) como criada de la familia del Senador, Buchi, que era católica, fue instruida por la dueña de la casa y se convirtió al catolicismo. 
Movida por su devoción a la Pasión de Cristo, quiso llevar una vida de reclusa y para ello obtuvo licencia episcopal. Ingresó en la Orden de Penitencia de Santo Domingo, adoptando el nombre de Hosanna, como Terciaria dominica. Vivió 50 años dedicada al retiro, recluída en su celda, a la contemplación y a la caridad. Junto a su celda se construyó un monasterio, cuyas religiosas se inspiraron en su vida y palabras, pero sin que ella abandonase su reclusión, ni hiciese vida de comunidad. Fue maestra de santidad  para numerosas personas, pero sobre todo fue el ángel tutelar de Cattaro. En tiempos de tantas turbaciones para la Iglesia, se ofreció como víctima de expiación en unión con Cristo los pecados del mundo. Su cuerpo es venerado en la iglesia de Santa María de Cattaro. El 21 de diciembre de 1927, el papa Pío XI, confirmó su culto.

Beato NICOLÁS ROLAND. (1642 - 1678).

Vencedor en el pueblo.

Martirologio RomanoEn Reims, en Francia, beato Nicolás Roland, presbítero, que, preocupado por la formación cristiana de la infancia, estableció escuelas para las niñas pobres, entonces excluidas de cualquier forma de instrucción, y fundó la Institución de Hermanas del Niño Jesús.

Nació en Reims en el seno de una rica familia de mercaderes, que lo educaron cristianamente y se lo encomendaron a los jesuitas para su formación literaria y religiosa. Estudió en París Teología y Filosofía. Era diácono cuando obtuvo una canonjía -la de teólogo- en la catedral de Reims. Fue ordenado sacerdote y se dedicó por entero al apostolado y a la caridad. Llevó una vida mortificada y penitente que fue el mejor aval para sus sermones que reclamaban una reforma de vida en consonancia con el Evangelio; también se dedicó al confesionario y a director espiritual. Entre las muchas personas que se acercaron a él buscando la perfección estaba el joven san Juan Bautista de la Salle, al que dirigió espiritualmente, animándolo a que se ordenara sacerdote. 
El abate Roland peregrinó a un santuario donde tuvo la revelación, de que tenía que ocuparse de la niñez para educarla en la piedad y las buenas costumbres, e hizo entonces el voto de dedicarse a este ministerio según el Señor le indicara. Consciente de la necesidad de evangelización permanente, consiguió que un numeroso grupo de párrocos rurales aceptaran la llegada de un equipo de misioneros que predicaran unos días con intensidad la palabra de Dios.
Le llamaron de Ruán para que predicara la cuaresma, y allí se encontró con el padre beato Nicolás Barré, religioso mínimo, que dirigía una escuela para niñas del pueblo, y que para ello había fundado la Congregación de la Providencia. Nicolás se propuso crear una fundación igual en Reims. Igualmente se quedó impresionado de la obra que llevaba el párroco de San Amando, que reunía en su casa a aspirantes al sacerdocio en una especie de seminario privado y los preparaba en la vida espiritual y sacerdotal.
Vuelto a Reims transformó su propia casa en un centro de aspirantes al sacerdocio; también abrió una escuela de niñas, pidiéndole al padre beato Nicolás Barré un grupo de religiosas. Esta escuela se instaló en un orfanato fundado por una señora, institución en pleno declive. Continuó en el orfanato pero se añadió la escuela externa de niñas. Esta comunidad sería el germen de la futura Congregación de las Hermanas del Niño Jesús. Le pidió a san Juan Bautista de la Salle, entonces diácono, que trabajase con él en la dirección de la obra. Para llevarla adelante tuvo que superar muchas dificultades, pero su paciencia, caridad y capacidad de trabajo hicieron que siguiera adelante. No viviría lo suficiente para verla consolidada; pero gracias a san Juan Bautista y al padre Barré, se consiguió que fuera aprobada la nueva Congregación. Murió en Reims con 35 años. Fue beatificado por Juan Pablo II el 16 de octubre de 1994.

San LORENZO NGUYEN VAN HUONG. (1802 - 1856).

Laurel. Laureado. 


Martirologio RomanoEn la ciudad de Ninh-Binh, en Tonkín, san Lorenzo Nguyen Van Huong, presbítero y mártir, que, detenido al visitar de noche a un moribundo, por no querer pisotear la Cruz fue azotado y decapitado en tiempo del emperador Tu Duc.

Nació en Ke-Sai, Vietnam, en el seno de una familia cristiana, pero pronto quedó huérfano, y lo acogió su tío Thang, que se opuso enérgicamente a su vocación sacerdotal. Dos veces se escapó de casa, hasta que por fin pudo ingresar en el seminario de Ke-Non. 
Ordenado sacerdote fue enviado primero al distrito del Lac-Tho y luego al de Bach-Bat, como vicepárroco, ejerció un apostolado fecundo, siendo muy estimado por la comunidad cristiana. En este tiempo se inició la persecución contra los cristianos, promovida por el emperador Tu Duc.
Su captura tuvo lugar cuando se dirigía al poblado de Tra-Tu donde había un cristiano gravemente enfermo que había requerido su presencia. Llevado a Nin-Binh, el gobernador intentó que apostatase pisando la cruz. Encerrado en un calabozo, los cristianos compraron a los guardianes para visitarlo y hacer que tuviera mejor trato. Los cristianos que lo visitaron quedaron muy edificados con su fortaleza y serenidad y de su alegría ante el próximo martirio. 
Ya condenado a muerte, pudo visitarle el sacerdote san Pablo Phan Khac Khoan, que disimuladamente le impartió los sacramentos. A la hora de la ejecución tomó el Breviario y recitándolo fue al patíbulo donde lo decapitaron. Fue canonizado por Juan Pablo II el 19 de junio de 1988.

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Simeón. M. c. 107.
El que obedece. Dios escucha.   
Martirologio Romano: En Jerusalén, conmemoración de san Simeón, obispo y mártir, que, según la tradición, era hijo de Cleofás y pariente del Salvador según la carne. Ordenado obispo de Jerusalén después de Santiago, el pariente del Señor, en la persecución bajo el emperador Trajano fue sometido a varios suplicios hasta que, ya anciano, murió en la cruz.
Uno de los parientes de Jesús, pues según se dice eran hijo de santos Cleofé y de María de Cleofé; su padre era hermano de san José (Mt 13,55; Mc 6,3; Jn 19,25). Parece ser que estaba en la habitación donde los apóstoles recibieron el Espíritu Santo. Obispo de Jerusalén, sucesor de Santiago el Menor en el 64
Cuando las revueltas de los judíos del año 66, se retiró con la comunidad cristiana a Pella, y cuando Jerusalén fue tomada y destruida por los romanos, regresaron y se establecieron en su ruinas. Luchó contra los herejes nazareos, que aceptaban a Cristo como un gran profeta, pero negaban su divinidad, y la liturgia la compaginaban con la judía; la otra herejía era la de los ebionitas que enseñaban muchas supersticiones. Murió crucificado, durante la persecución de Trajano. 

Santa Damaride. s. III. 
Lo único que sabemos de ella es que es las reliquias de un “cuerpo santo” de las catacumbas romanas, pertenecientes a los primeros tres siglos de nuestra era. Por lo que parece pertenecían a una mujer que había sufrido el martirio y que en el siglo IX fueron custodiados en la  “capilla de la Santa” en la iglesia de Santa Maria Assunta en San Sebastiano. Hoy las reliquias se encuentran en la cripta de la iglesia matriz de Palo del Colle en Bari (Italia) donde parece reciben un culto. No hay que confundirla con santa Damaride, presunta mujer de san Dionisio el Areopagita.

San Polión de Cibali. M. 304. 
(Polón). 
Grande.
Martirologio Romano: En Cibali, en Panonia, san Polión, lector y mártir, que, detenido en la persecución durante el emperador Diocleciano, e interrogado por el prefecto Probo, como confesase insistentemente a Cristo y se negase sacrificar a los ídolos, fue quemado vivo fuera de la ciudad.
Lector de la iglesia de Cíbalis, Panonia inferior (actualmente Vinkovci, de Croacia). Después del martirio del obispo san Ireneo de Sirmio, se convirtió en el jefe de los cristianos de las diócesis que se negaban a obedecer los edictos de Diocleciano. Ante el ejemplo de san Ireneo, quiso seguir su apostolado, sin importarle el martirio.
Conducido ante el presidente Probo, hizo una valiente confesión de su fe. Como se rehusase a ofrecer sacrificios a los dioses y a rendir honores divinos a los emperadores, fue condenado a morir en la hoguera, algunos años después del martirio de Eusebio. Sus Actas están muy poco retocadas. 

San Juan de Afusia. M. 813. 
(Juan de Constantinopla). 
Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable
Martirologio RomanoEn la isla de Afusia, en la Propontide, san Juan, hegúmeno de Catari, que en tiempo del emperador León el Armenio, por defender el culto de las santas imágenes, tuvo que luchar con firmeza.
Fue abad del monasterio de Catharos y se opuso con firmeza al emperador iconoclasta León V el Armenio que lo detuvo y envió al exilio, antes de partir exhortó a los monjes del monasterio a permanecer firmes en la fe ortodoxa. Permaneció en el exilio dieciocho meses, aprisionados los pies. Luego fue llevado a presencia del Emperador en triunfo, pero allí no se retractó de la doctrina, y luego de soportar más vejaciones fue relegado junto con otros y enviado de nuevo al exilio en la isla Afusia, en Proponítide (mar de Mármara), donde murió al cabo de dos años y medio de sufrimientos.

San Adelelmo de Mans. M. 1152. 
(fr.: Alleaume).
Protección de la nobleza. 
Nació en Flandes. Discípulo y amigo entrañable del ermitaño Alberto en la región de Mans, lo dejó para seguir a san Bernardo de Tirón en la isla de Chausey. A causa del clima tuvo que volver con Alberto que estaba desesperado a causa del abandono de su amigo, y lo confortó en su vejez. Cuando murió, con la ayuda del conde de Beaumont, fundó en el bosque de Charnie un monasterio para hombres, de breve duración, y en el 1109, el monasterio para mujeres de Etival-en-Charnie, que fue enriquecido con la donación, en el 1120 y prosperó bajo la dirección de Godehild (hermana o hija del conde de Beaumont). 
Parece que no emitió ningún voto. Su culto es local y en la diócesis de Le Mans tuvo un oficio propio hasta épocas recientes.  

Beata María Antonia Bandrés Elósegui. (1898 - 1919). 
Martirologio Romano: En Salamanca, en España, beata María Antonia Bandrés Elósegui, virgen de la Congregación de Hijas de Jesús, que concluyó en breve tiempo su vida consagrada a Dios, con ánimo sereno y sin descorazonarse.
Nació en Tolosa, Guipúzcoa, en el seno de una familia burguesa. Desde muy joven estudió en el colegio de las Hijas de Jesús. Fue un modelo admirable para su familia, y para cuantos le rodeaban, sintió una gran preocupación por los pobres y realizó un gran trabajo evangelizador y social en los suburbios de Tolosa y con las obreras de los sindicatos.
En 1915 ingresó como religiosa de la Congregación de Hijas de Jesús (Jesuitinas) en Salamanca. Dedicada totalmente a Dios, superó pruebas y en breve tiempo consumó su vida, ya que su salud no fue muy buena, y pronto comenzó a debilitarse. El médico que la atendió el doctor Filiberto Villalobos, se maravilló por su entereza de ánimo ante la enfermedad y lo contaba a sus amigos, Miguel de Unamuno e Indalecio Prieto, y penetró en el ánimo de estos agnósticos intelectuales que comenzaron hacerse preguntas. Dios había aceptado el ofrecimiento que de su vida hizo María, por la salvación de su tío Antón Bandrés. Murió en Salamanca siempre dando ánimos a todos. Fue beatificada por Juan Pablo II el 12 de mayo de 1996.

26 de abril de 2015

San ISIDORO DE SEVILLA. (c.560/70 - 636). Doctor de la Iglesia.

Don de Isis. Fuerte don. 


Martirologio RomanoFiesta de san Isidoro, obispo y doctor de la Iglesia, que, discípulo de su hermano Leandro y sucesor suyo en la sede de Sevilla, en la Hispania Bética, escribió con erudición, convocó y presidió varios concilios, y trabajó con celo y sabiduría por la fe católica y por la observancia de la disciplina eclesiástica. Descansó en el Señor el 4 de abril.



Su familia era hispano-romana natural de Cartagena, pero él y los suyos, huyendo de los bizantinos se instalaron en Sevilla. Se formó férreamente en Sevilla con sus hermanos mayores: santos Leandro, Fulgencio y Florentina. 
Se cuenta que cuando niño no le gustaba estudiar por lo aburrido que era. Pero un día huyendo se puso a correr por el campo, alegre por la libertad conquistada, y como tuviera sed se acercó a un pozo, sobre la piedra del brocal vio signos profundos y regulares. A una mujer que sacaba agua le preguntó qué era aquello, y ésta le dijo que era la señal del cubo sobre la piedra; entonces el comprendió que su voluntad rebelde podría ser vencida con la constancia y el estudio. Ingresó en el monasterio en el que su hermano san Leandro era abad y se entregó de lleno a la oración. Para el año 583 era ya conocido como un gran apóstol; sin haber cumplido todavía los 30 años sucedió a su hermano como abad. A sus monjes les escribió: "La renuncia completa de sí mismo, la estabilidad en el monasterio, la pobreza, la oración litúrgica, la lección y el trabajo deben ser los pilares de nuestra vida...". Alcanzó en poco tiempo incomparable erudición y dominó el latín, el griego y el hebreo, así de cuanta literatura, ya clásica, ya patrística, se había salvado desde entonces.
Al morir Leandro, fue designado obispo de Sevilla (c. 601). Durante los casi cuarenta años de episcopado se distinguió por su predicación apostólica contra las herejías residuales del arrianismo y contra los herejes llamados "acéfalos", negadores de la dualidad de naturaleza en Cristo, que fueron condenados en el II concilio de Sevilla que él convocó en el 619. Fundó junto a Sevilla un colegio para la formación cultural del clero y de los laicos, y fue su primer maestro. En efecto, la escuela de Sevilla se hizo célebre en toda España. En el IV concilio de Toledo (633), que presidió por sus méritos, hizo obligatorias tales instituciones, que luego se convirtieron en escuelas eclesiásticas y monásticas, precursoras de las universidades. En el año 619 convocó el llamado II sínodo hispalense. Mantuvo una estrecha relación con los reyes visigodos que le permitió colaborar activamente con Sisebuto, Sisenando y Suintila en la estabilidad del reino. Mantuvo una gran amistad con san Braulio, obispo de Zaragoza.
Gran escritor, erudito conocedor de la literatura anacorética oriental y admirador de Orígenes, nos ha legado no sólo la "Historia de los Godos" y el "Libro de las Etimologías" (que es una especie de inventario de todos los conocimientos humanos, muy apreciado en la Edad Media), sino además dos libros sobre los "Oficios divinos", que son una explicación de la antigua liturgia española. En efecto, se le atribuye el misal y el breviario para uso de la Iglesia hispánica, que luego constituyó el núcleo de la liturgia mozárabe, que sobrevivió a la ruina de la Iglesia visigoda. También escribió: tres libros de "Sentencias" (la primera Suma Teológica, libro de texto de teología), "La diferencia de la propiedad de las palabras" (gramática y retórica), "El orden de las criaturas" (ciencias naturales), "Sinónimos" (mística). 
Por el volumen de sus escritos, entre los que merece mención especial la "Regla de los monjes", este santo sintetizador de la ciencia antigua puede ser considerado como un maestro de la Europa medieval y fue el mayor pedagogo de la Edad Media. Aún no había muerto, y ya sus obras se encontraban en todas las bibliotecas de Europa. Fue llamado en el VIII concilio de Toledo, "el varón más sabio de los últimos siglos cuyo nombre hay que pronunciar con reverencia". Un antiguo historiador nos los describe: "Fue largo en limosnas, insigne en hospitalidad, sereno de corazón, afable en las exhortaciones, sabio en el consejo, humilde en el vestir, sobrio en la mesa, habilísimo para ganar almas para Cristo, eminente en toda virtud y pronto a dar la vida por la verdad". Los últimos meses de su vida aumentó su caridad hacia los más necesitados, murió de una enfermedad estomacal. Está enterrado en la catedral de León. Patrón de León y Sevilla. MEMORIA FACULTATIVA en España.  

San CLETO. Tercer papa (76 - 89). M. 90.

(Anacleto)
Glorioso

Martirologio Romano: En Roma, conmemoración de san Cleto, papa, que fue el segundo que rigió la Iglesia Romana después de san Pedro

El papa Anacleto, o san Cleto, fue Obispo de Roma de los cristianos del año 76 al 89. En las fuentes históricas se atestigua que Anacleto fue sucesor de Lino o el segundo obispo de Roma, tras san Lino. En algunos textos, como el "Martyrologium Hieronymianum" o el "Liber Pontificalis", se distingue un Papa Cleto de otro Anacleto (que incluso habría sido Papa después de san Clemente I, con lo cual se tendría una sucesión del tipo: Lino, Cleto, Clemente, Anacleto) pero parecen más atendibles los testimonios más antiguos mencionados antes. Por ello, antes de la reforma litúrgica de 1960, la Liturgia Romana celebraba la memoria de dos papas: Anacleto el 13 de julio y San Cleto el 26 de abril.
Hoy la Iglesia en su catálogo de la sucesión apostólica sigue la lista y el orden ofrecido originalmente por san Ireneo de Lyon en el año 180, y menciona solamente como a una misma persona a Anacleto también llamado Cleto. El nombre de Cleto forma parte del "Canon Romano" o Plegaria Eucarística I, siendo esta la forma más frecuentemente usada para llamar al tercer papa. Pero es innegable que hay mucha confusión acerca de su nombre. También su presencia en esa lista del "Canon Romano" probaría que murió mártir.
Según el "Liber Pontificalis", Cleto era de una familia romana, hijo de un tal Emiliano. Habría ordenado a 25 presbíteros, habría sido mártir y sepultado un 26 de abril. Estos 25 presbíteros serían el origen de los 25 títulos de las Iglesias de Roma. En cambio, siempre según el "Liber Pontificalis", Anacleto era de origen griego y habría sido el responsable de mandar construir los sepulcros para los obispos de Roma.
San Cleto o Anacleto nace, según los documentos aludidos, en Atenas, y ya de muy joven es convertido a la fe cristiana por el mismo san Pedro, quien pronto le ordena de diácono y poco más tarde de presbítero. Tal vez seguirá al apóstol en sus correrías evangélicas, hasta que llega a Roma, donde forma parte, desde el primer momento, de aquel grupo de selectos o colaboradores que tenía san Pedro en la ciudad de los Césares. No es de extrañar que a ellos -a Lino, su sucesor; a Anacleto y a Clemente- les confiara de vez en cuando el gobierno de la Iglesia romana, mientras él iba recorriendo las distintas cristiandades.
Por el año 76, y habiendo muerto el sucesor de san Pedro, san Lino, es escogido Anacleto por la comunidad de fieles para sucederle en la cátedra, empezando con ello su pontificado, que había de extenderse hasta el año 88, según unos, o hasta el 90, según otros, Duros tiempos le toca vivir, cuando a los trabajos de consolidación de las primeras cristiandades se iban uniendo las fatigas de la persecución, que no hacía mucho se había desencadenado. Anacleto, como buen pastor, vigila y ora con los perseguidos, a quienes reúne en las catacumbas para celebrar los divinos oficios. El mismo, como posteriormente haría san Dámaso, decora las tumbas de los apóstoles, y especialmente la de san Pedro, que había sido enterrado en la colina del Vaticano. En ella hace construir una especie de túmulo o "memoria" que sirviera para señalar a las generaciones futuras el lugar exacto de la tumba del primer papa.
Nuestro santo aparece, por otra parte, como un Pontífice de la Iglesia romana y universal, con ciertos decretos llenos de interés, usando en sus cartas el saludo, que habían de adoptar sus sucesores, de "Salud y bendición apostólica", y, como casi todos los primeros pastores de la Iglesia, iba a manifestar con su vida la doctrina de Cristo que predicaba. También se le atribuye la disposición que prohibía a los hombres de Iglesia de llevar los cabellos largos: un primer ejemplo de la "tonsura eclesiástica". 
Por este tiempo había sucedido en el Imperio el emperador Domiciano (81-86), que al fin de su vida, y echando abajo la templanza característica de su familia, los Flavios, iba a distinguirse como uno de los perseguidores más cruentos de los cristianos. Que en su reinado padeciera el martirio san Anacleto es indudable, aunque no nos queden noticias precisas del modo y la fecha en que lo sufrió. La Iglesia, sin embargo, le ha concedido siempre el título de mártir, habida cuenta de los trabajos que tuvo que padecer. Fue enterrado en la misma colina del Vaticano, junto al sepulcro de san Pedro, a quien tan de cerca había seguido en su vida.

San PASCASIO RADBERTO. (790-865).

(fr.: Paschase Radbert).
Evocador de la festividad de Pascua.

Martirologio RomanoEn el monasterio de Corbie, también en Neustria, san Pascasio Radberto, abad, que expuso de modo claro y lúcido la verdad sobre el Cuerpo y la Sangre del Señor en el misterio de la Eucaristía.

Nació en Soissons. Huérfano muy joven se quedó en la pobreza. Fue recogido, atendido y formado por las monjas benedictinas de Soissons, quienes le bautizaron con el nombre de Radberto. Más tarde tuvo la oportunidad de estudiar en el monasterio masculino de la misma ciudad.
Bastante joven recibió la tonsura, entrando así en la clase eclesiástica, aunque sin orden, por el momento, pues se encontraba gozando de un relativo tiempo de fama como literato de manera que, y según la costumbre entre éstos, decidió adoptar un segundo nombre agregando al suyo aquel de Pascasio.
Ingresó en los benedictinos, en la abadía de Corbie; donde pronto se distinguió por su vida religiosa y por sus estudios científicos y teológicos, bajo la dirección del abad san Adalardo. 
Renunció al sacerdocio, movido por la humildad. Firmaba "Pascasio, diácono, el más indigno de ser contado entre los monjes". Acompañó a san Adalardo a Sajonia (Alemania) donde fundaron un monasterio "gemelo" de Corbie. Después, siempre en Corbie, se convirtió -primero- en director de estudios y finalmente en abad. Los monjes le eligieron abad (844) a sabiendas de que no era sacerdote.
Tocarían tiempos difíciles al abad, pues las contiendas doctrinales dividieron a los monjes. Otra situación grave fue cuando, al otorgar el rey de Francia Carlos el Calvo regalos al monasterio, se quiso cobrar el favor obligando a Radberto a recibir a un sobrino suyo expulsado por indignidad. Al negarse a ello, el santo abad tuvo que abandonar el monasterio (851). 
Entre sus muchos escritos destacan "La maternidad de la Virgen" y "El cuerpo y la sangre del Señor". Se le atribuyen vidas de santos y comentarios a los textos bíblicos, entre estos últimos -y el más amplio, de doce libros- el dedicado al Evangelio según San Mateo, el cual fue citado por el Concilio Vaticano II en la Constitución "Lumen Gentium".
Reclamado por los suyos, Pascasio Radberto aceptó volver pero sólo en calidad de simple religioso: sería monje, y nada más, oración y estudio hasta el último día de su vida.
Por petición suya fue sepultado entre los pobres y servidores del monasterio; sin embargo, en 1058 sus restos fueron trasladados a la iglesia abacial con los honores reservados a los santos. Fue canonizado por san Gregorio VII en 1073.

San ESTEBAN DE PERM. (1340/45 - 1396).

Corona. Coronado de laurel, victorioso. 

Martirologio Romano: En el monasterio de la Transfiguración, en la ciudad de Moscú, en Rusia, sepultura de san Esteban, obispo de Perm, que evangelizó a los nativos zyrjani, inventó un alfabeto para su lengua en la que celebrar la liturgia, destruyó ídolos, erigió iglesias y confirmó las verdades de la fe entre aquellas gentes.

Se cuenta en la vida de san Sergio de Radonez que un obispo que pasaba a diez kilómetros de su monasterio, camino de Moscú, se volvió hacia el convento y dijo: «La paz sea contigo, hermano Sergio». El santo, que se hallaba en ese momento en el refectorio, se levantó y, volviéndose hacia el sitio en que se encontraba el obispo, respondió: «Buenos días, pastor del rebaño de Cristo; la paz de Dios sea siempre contigo». Después explicó a sus monjes que el obispo era Esteban, que iba a Moscú, y que había saludado al monasterio y atraído sobre él las bendiciones del cielo.
Desde los primeros tiempos de su conversión, los rusos habían enviado misioneros a los mongoles y a los finlandeses. En el siglo XIV se renovó su celo misionero y la principal figura fue el obispo san Esteban. Nació en la ciudad rusa de Velikiy Ustyug, en la zona de los montes Urales, en una región habitada por el pueblo zyrjani (o permyak), todavía paganos en su mayoría. Su familia, de origen ruso, era cristiana: su padre era corista en la ciudad de Ustiug. Desde pequeño aprendió la lengua húngaro-finesa de los zyrjani. Dotado de una brillante inteligencia, quiso dedicarse a difundir el Evangelio. Fue monje en el monasterio de San Gregorio Nacianceno en Rostov, donde estuvo 13 años, aprendiendo el griego, perfeccionando el conocimiento de las Sagradas Escrituras y de los oficios eclesiásticos.
Hacia 1370, fue a evangelizar a los zyrjani o permiaks en la zona de Perm. Los métodos misionales del santo recordaban a los de sus maestros san Cirilo y san Metodio. Según su biógrafo, Esteban estaba convencido de que cada pueblo debía adorar a Dios en su propia lengua, puesto que Dios era el origen de todos los idiomas. Por ello, una de las primeras cosas que hizo fue traducir lo esencial de la liturgia y muchos pasajes de la Sagrada Escritura, al idioma de los zyrjani. Tan convencido estaba de que cada pueblo tiene algo que aportar al cristianismo, que ni siquiera enseñaba a sus convertidos los caracteres rusos, sino que inventó un alfabeto especial, basado en los dibujos de los bordados y grabados de la región. También estableció escuelas para enseñar ese alfabeto. Como otros misioneros rusos, san Esteban empleaba la celebración pública de los oficios litúrgicos, como un medio inicial de atraer a los paganos con su impresionante belleza y solemnidad. 
En 1383, en reconocimiento por su gran obra misional, fue nombrado primer obispo de Perm. Ahí hizo frente, con la predicación y la pluma, a las doctrinas de los primeros herejes de Rusia, los strigolniks, cuyas enseñanzas se asemejaban a las de los lolardos y a las de los husitas. También fundó iglesias y monasterios, enseñando y asistiendo a la población en los momentos de mayor necesidad material, protegiéndola de las tasaciones injustas impuestas por los oficiales de Moscú y Novgorod y, en una ocasión, guiando una batalla contra una tribu enemiga.
Varias veces marchó a Moscú y durante una de estas visitas murió. Recibió digna sepultura en el monasterio de la Transfiguración. Desgraciadamente su trabajo con la lengua zyrjan no tuvo mucho éxito y su alfabeto no sobrevivió nada más que en pocas inscripciones, también fracasó en su intento de evitar la homologación con la cultura rusa al desarrollar liturgia y cultura autóctonas. De todas formas permanece como el más alto ideal de santidad para los misioneros rusos. No hubo del santo una canonización formal en la Iglesia católica, sino que la ortodoxia lo canonizó en 1549, acto reconocido por parte de la Iglesia Católica, que lo celebra en el "Martyrologium Romanum" en el aniversario de su muerte. Tiene culto local.

Beato RAMÓN OROMÍ SULLÀ. (1875 - 1937).

Que protege por el consejo

Nació en Salàs de Pallars (Lérida). Sacerdote de la Congregación de Hijos de la Sagrada Familia, consultor y durante muchos años también secretario general del Instituto. Era director de la asociación de la Asociación Sagrada Familia y de la revista "La Sagrada Familia", el autor de la primera biografía de san José Manyanet y de otros escritos. Dedicó largos años a la formación científica y religiosa de los jóvenes, especialmente religiosos. Celoso predicador y constante propagador de las glorias de la Sagrada Familia a favor de las familias. Salvó buena parte del valioso patrimonio moral y material de san José Manyanet y del Instituto.
La revolución le sorprendió en el Balneario de Vallfogona de Riucorp, pero pronto se refugió en Barcelona, donde fue acogido benévolamente por dos familias. Después se trasladó a una pensión de la calle Tallers 28, donde fue detenido el 19 de abril de 1937, fue conducido primero a la central de patrullas de la calle Cortes, 517, en donde firmó una declaración en la que confesaba su condición de religioso sacerdote, que fue entregada a Dionisio Eroles. Más tarde fue conducido a la cárcel de San Elías, Fue asesinado en la pared del cementerio de Montcada el 26 de abril de 1937. Sus restos mortales fueron echados en la fosa común. Fue beatificado por SS Francisco el 13 de octubre de 2013.

Beato JULIO JUNYER PADERN. (1892 - 1938).

Velloso. Mes de Julio.  


Martirologio Romano: En la aldea de Montjuic, cerca de Girona, en España, beato Julio Junyer Padern, presbítero de la Sociedad Salesiana y mártir, que, durante la persecución contra la fe, alcanzó por el martirio la gloria de la vida eterna.

Nació en Vilamaniscle, Gerona (España). Salesiano desde 1912, sacerdote en 1921. Después de varios destinos ejerció como profesor en Gerona de los estudiantes de filosofía, destacado en literatura y canto gregoriano. Pero había tenido que presenciar la destrucción del seminario salesiano de Campello el 11 de mayo de 1931 y por ello desde la victoria del Frente Popular en febrero de 1936 se esperaba lo peor, y no dejó de manifestarlo a sus superiores. 
El 20 de julio la comunidad salesiana de Gerona se dispersó y Julio marchó a casa de sus padres. En octubre de 1937 pasó a vivir en Gerona en un piso con un coadjutor salesiano hasta que en enero de 1938 fue detenido por haberse encontrado una carta suya en manos de quienes fueron sorprendidos al intentar pasar la frontera. Fue condenado a muerte el 23 de marzo de 1938, por el Tribunal de Espionaje y Alta Traición, que manifestó su odio al sacerdote. La noche antes de su fusilamiento la pasó en compañía de otros salesianos, que pudieron llevarle la comunión, luego de haberse confesado. Fue un tiempo de oración y silencio. Afirmó que moría inocente y ofreció su vida por el bien de la Iglesia y de España. Serenamente preparado, murió fusilado en Montjuic, Barcelona. 
El último salesiano martirizado durante la guerra española no lo fue a manos de un piquete de milicianos que asesinaba sacerdotes y religiosos sin más formalidades: compareció ante un tribunal y fue juzgado y condenado por espionaje y alta traición. Detrás de estos achaques, como se ha probado en la causa de beatificación, estaba el odio religioso. Beatificado el 1 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.