27 de abril de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Simeón. M. c. 107.
El que obedece. Dios escucha.   
Martirologio Romano: En Jerusalén, conmemoración de san Simeón, obispo y mártir, que, según la tradición, era hijo de Cleofás y pariente del Salvador según la carne. Ordenado obispo de Jerusalén después de Santiago, el pariente del Señor, en la persecución bajo el emperador Trajano fue sometido a varios suplicios hasta que, ya anciano, murió en la cruz.
Uno de los parientes de Jesús, pues según se dice eran hijo de santos Cleofé y de María de Cleofé; su padre era hermano de san José (Mt 13,55; Mc 6,3; Jn 19,25). Parece ser que estaba en la habitación donde los apóstoles recibieron el Espíritu Santo. Obispo de Jerusalén, sucesor de Santiago el Menor en el 64
Cuando las revueltas de los judíos del año 66, se retiró con la comunidad cristiana a Pella, y cuando Jerusalén fue tomada y destruida por los romanos, regresaron y se establecieron en su ruinas. Luchó contra los herejes nazareos, que aceptaban a Cristo como un gran profeta, pero negaban su divinidad, y la liturgia la compaginaban con la judía; la otra herejía era la de los ebionitas que enseñaban muchas supersticiones. Murió crucificado, durante la persecución de Trajano. 

Santa Damaride. s. III. 
Lo único que sabemos de ella es que es las reliquias de un “cuerpo santo” de las catacumbas romanas, pertenecientes a los primeros tres siglos de nuestra era. Por lo que parece pertenecían a una mujer que había sufrido el martirio y que en el siglo IX fueron custodiados en la  “capilla de la Santa” en la iglesia de Santa Maria Assunta en San Sebastiano. Hoy las reliquias se encuentran en la cripta de la iglesia matriz de Palo del Colle en Bari (Italia) donde parece reciben un culto. No hay que confundirla con santa Damaride, presunta mujer de san Dionisio el Areopagita.

San Polión de Cibali. M. 304. 
(Polón). 
Grande.
Martirologio Romano: En Cibali, en Panonia, san Polión, lector y mártir, que, detenido en la persecución durante el emperador Diocleciano, e interrogado por el prefecto Probo, como confesase insistentemente a Cristo y se negase sacrificar a los ídolos, fue quemado vivo fuera de la ciudad.
Lector de la iglesia de Cíbalis, Panonia inferior (actualmente Vinkovci, de Croacia). Después del martirio del obispo san Ireneo de Sirmio, se convirtió en el jefe de los cristianos de las diócesis que se negaban a obedecer los edictos de Diocleciano. Ante el ejemplo de san Ireneo, quiso seguir su apostolado, sin importarle el martirio.
Conducido ante el presidente Probo, hizo una valiente confesión de su fe. Como se rehusase a ofrecer sacrificios a los dioses y a rendir honores divinos a los emperadores, fue condenado a morir en la hoguera, algunos años después del martirio de Eusebio. Sus Actas están muy poco retocadas. 

San Juan de Afusia. M. 813. 
(Juan de Constantinopla). 
Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable
Martirologio RomanoEn la isla de Afusia, en la Propontide, san Juan, hegúmeno de Catari, que en tiempo del emperador León el Armenio, por defender el culto de las santas imágenes, tuvo que luchar con firmeza.
Fue abad del monasterio de Catharos y se opuso con firmeza al emperador iconoclasta León V el Armenio que lo detuvo y envió al exilio, antes de partir exhortó a los monjes del monasterio a permanecer firmes en la fe ortodoxa. Permaneció en el exilio dieciocho meses, aprisionados los pies. Luego fue llevado a presencia del Emperador en triunfo, pero allí no se retractó de la doctrina, y luego de soportar más vejaciones fue relegado junto con otros y enviado de nuevo al exilio en la isla Afusia, en Proponítide (mar de Mármara), donde murió al cabo de dos años y medio de sufrimientos.

San Adelelmo de Mans. M. 1152. 
(fr.: Alleaume).
Protección de la nobleza. 
Nació en Flandes. Discípulo y amigo entrañable del ermitaño Alberto en la región de Mans, lo dejó para seguir a san Bernardo de Tirón en la isla de Chausey. A causa del clima tuvo que volver con Alberto que estaba desesperado a causa del abandono de su amigo, y lo confortó en su vejez. Cuando murió, con la ayuda del conde de Beaumont, fundó en el bosque de Charnie un monasterio para hombres, de breve duración, y en el 1109, el monasterio para mujeres de Etival-en-Charnie, que fue enriquecido con la donación, en el 1120 y prosperó bajo la dirección de Godehild (hermana o hija del conde de Beaumont). 
Parece que no emitió ningún voto. Su culto es local y en la diócesis de Le Mans tuvo un oficio propio hasta épocas recientes.  

Beata María Antonia Bandrés Elósegui. (1898 - 1919). 
Martirologio Romano: En Salamanca, en España, beata María Antonia Bandrés Elósegui, virgen de la Congregación de Hijas de Jesús, que concluyó en breve tiempo su vida consagrada a Dios, con ánimo sereno y sin descorazonarse.
Nació en Tolosa, Guipúzcoa, en el seno de una familia burguesa. Desde muy joven estudió en el colegio de las Hijas de Jesús. Fue un modelo admirable para su familia, y para cuantos le rodeaban, sintió una gran preocupación por los pobres y realizó un gran trabajo evangelizador y social en los suburbios de Tolosa y con las obreras de los sindicatos.
En 1915 ingresó como religiosa de la Congregación de Hijas de Jesús (Jesuitinas) en Salamanca. Dedicada totalmente a Dios, superó pruebas y en breve tiempo consumó su vida, ya que su salud no fue muy buena, y pronto comenzó a debilitarse. El médico que la atendió el doctor Filiberto Villalobos, se maravilló por su entereza de ánimo ante la enfermedad y lo contaba a sus amigos, Miguel de Unamuno e Indalecio Prieto, y penetró en el ánimo de estos agnósticos intelectuales que comenzaron hacerse preguntas. Dios había aceptado el ofrecimiento que de su vida hizo María, por la salvación de su tío Antón Bandrés. Murió en Salamanca siempre dando ánimos a todos. Fue beatificada por Juan Pablo II el 12 de mayo de 1996.