28 de septiembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Zama de Bolonia. M. c. 268. 
Martirologio Romano: En Bolonia, de la región de la Emilia, en Italia, san Zama, considerado como primer obispo de esta ciudad.
Primer obispo de Bolonia; fue consagrado en el 268, por el papa san Dionisio; parece que era de origen griego. El anterios Martirologio Romano sólo decía de él: "propagó la fe cristiana de manera admirable". 

Santos Alfeo, Alejandro y Zósimo. M. c. 303. 
Martirologio Romano: En Calytane en Pisidia, hoy Turquía, santos hermanos Alfeo, Alejandro y Zósimo, mártires
Alfeo estaba en Antioquía de Pisidia, cuando moría mártir su hermano Marcos, ante su coraje y valentía, así como los prodigios que se obraron durante su martirio, Alfeo abrazó el cristianismo junto a sus otros dos hermanos Alejandro y Zósimo. Los tres dieron testimonio de la fe con su vida en Calytane en Pisidia.

San Caritón. M. c. 350. 
Martirologio Romano: En la Antigua Laura (hoy wadi Chareitun), cerca de Belén, en Palestina, san Caritón, abad, perseverante en la oración y ayunos, siendo fundador de muchas lauras en el desierto de Judea.
Nació en Iconío de Licaonia (Asia Menor). Se marchó a Palestina y se estableció en el valle del Cedrón cercano a Jericó, donde llevó vida eremítica. Pronto se encontró rodeado de discípulos. Surgió así la laura de Pharan, complejo eremítico en cuyo centro Caritón construyó una iglesia, en la cual los religiosos, que vivían en soledad, se reunían los sábados y los domingos. 
Para huir de la admiración del pueblo por su santidad y milagros, se retiró al desierto de Jericó, donde fundó la laura de Douka. Siempre para sustraerse del “asedio” de los admiradores y devotos, Caritón cambió de sede, estableciéndose en el sudeste de Belén, donde se creó la laura conocida como Souka o Vieja Laura. Pasaba su tiempo en el trabajo manual, la oración y la práctica de la hospitalidad; ayunaba hasta la noche y su única comida era un pan dura, agua y un poco de sal. Murió muy viejo.

San Salonio de Ginebra. (c.400 - d.450). 
catedral de Ginebra
Martirologio Romano: En Ginebra, entre los helvecios (hoy Suiza), san Salonio, obispo, y antes monje en la isla de Lérins, que durante su obispado afirmó la doctrina del papa san León Magno y explicó en sentido místico las Sagradas Escrituras.
Hijo de san Euquerio, arzobispo de Lyon, que fue el autor de la “Passio Agaunensium martyrum” y de Gala; hermano de san Verano. Al quedarse viudo, san Euquerio se retiró al monasterio fundado por san Honorato en una de las islas de Lerins, tomó consigo a sus dos hijos, que recibieron una óptima formación. Hay que decir que sus maestros fueron san Hilario de Arles, Salviano y san Vicente de Lerins. 
 San Verano fue obispo de Vence y Salonio obispo de Ginebra, en el 439. Salonio sucedió a Isaac, primer obispo de la ciudad. Participó activamente en la vida la Iglesia, particularmente en los concilios de Orange en el 441, Vaison en el 442 y Arles en 451. 
 Un hombre tan culto, escribió una importante obra “Expositio mystica in Parabolas Salomonis et in Ecclesiastem”, comentario de los libros bíblicos de los Proverbios y del Qohelet en forma de preguntas y respuestas. Hay también una carta que envió al papa san León I el Magno. 
 Además es interesante resaltar que otros autores le dedicaron sus obras. También su padres san Euquerio le dedicó sus “Instructionum libri”. Además Salviano, obispo de Marsella, le dedicó su “De gubernatione Dei”.

San Alodio de Auxerre. M. 482. 
VIIIº obispo de Auxerre, sucesor de san Germán de Auxerre. Su episcopado estuvo precedido de un periodo sin obispo de cuatro años a causa de las invasiones bárbaras. Parece que su elección se produjo en el 452. Sobre su pasado ignoramos casi todo, se le identifica con Alogio, abad del monasterio de Santos Cósme y Damian de Auxerre. Murió después de 30 años de episcopado y fue sepultado en la iglesia de San Mauricio, que el pueblo llamaba ya entonces de San Germán. Su culto se celebra en la diócesis de Auxerre.

San Anemundo de Lyon. M. 657. 
Martirologio Romano: En Lyon, de la Galia, san Anemundo, obispo y mártir.
Arzobispo de Lyon. Amigo y protector de san Wilfrido de York, a quién dio hospitalidad durante tres años en su diócesis. San Wilfrido estaba presente cuando Anemundo fue asesinado en Châlon-sur-Saone por orden de Ebroim. 

Santos Cunialdo y  Gisilario. s. VIII. 
Martirologio Romano: En Salzburgo en Baviera, hoy Austria, santos Cunialdo y Gisilario, sacerdotes, que ayudaron al obispo san Ruperto
Eran misioneros probablemente de origen irlandesa o escocesa, que evangelizaron Alemania y Austria. Compañeros de san Ruperto, obispo de Salzburgo. 

Francisco de Caldarola. Beato. (c. 1424 - 1507). 
Francisco Piani nació en Caldarola en la provincia de Macerata. Se hizo franciscano. Junto con los beatos Ángel Carletti de Chivasso, Bernardino de Feltre, Santiago de la Marca y otros 70 más, lucharon por crear y defender los Montes de Piedad, para ayudar a los más desfavorecidos de la usura de los potentes, y para ello se tuvieron que enfrentar con la oposición de los dominicos, que lo llamaban "Montes de Impiedad" porque algunos religiosos deshonestos, prestaban con interés en vez de regalar como sería la caridad evangélica. Francisco tuvo un gran éxito como predicador y pacificador en Colfano, (Camerino, Piceno, Italia). Su secreto del éxito como predicador de la paz, era simple: hablar al pueblo de día y pasar la noche en oración. 
Fundó la confraternidad de Santa María del Monte, a la que el municipio confió la dirección y custodia del hospital y la administración del Monte de Piedad. Su obra fue aprobada en el V Concilio de Letrán. Murió en Colfano (Macerata) con 77 años de edad, donde había transcurrido la mayor parte de su vida. Después de muerto realizó muchos milagros.

Juan Shozaburo y 5 compañeros. Beatos. M. 1630.  
Martirologio Romano: En Nagasaki en Japón, beatos Juan Shozaburo, catequista, Mancio Ichizayemon, Miguel Taiemon Kinoshi, Lorenzo Hachizo, Pedro Terai Kuhioye y Tomás Terai Kahioye, mártires, decapitados por Cristo. 
Juan Shozaburo nació en Ômura en 1612. Era terciario agustino y catequista del beato agustino Bartolomé Gutiérrez, porque así lo quisieron sus padres. Junto con el misionero fue arrestado en 1629 y encerrado en la cárcel de Nagasaki, donde perseveró en la fe y se negó a apostatar. Le taparon con violencia la boca durante el camino al suplicio para que no hablara de su fe; fue decapitado en Nagasaki.

Amalia Abad Casasempere. Beata. (1897-1936). 
Martirologio Romano: En Benillup, en la provincia de Alicante, también en España, beata Amalia Abad Casasempere, mártir, madre de familia, que coronó su fe dando testimonio de Cristo en la misma persecución religiosa
Nació en Alcoy, Alicante. Se casó con Luis Maestre Vidal, capitán del ejército, al que perdió en 1924 durante la guerra de África. Madre de dos hijas. Se dedicó a sus labores, pero era una mujer de fuertes convicciones religiosa y se hizo miembro de Acción Católica, dedicándose a la formación y la asistencia social de los más pobres.
Con el advenimiento de la República, expuso su vida para salvar de la profanación del Santísimo Sacramento expuesto en la iglesia de las Carmelitas de la Caridad. En 1935 viajó a Italia, donde se encontró con su hermano Antonio, sacerdote jesuita, y de este encuentro, nació el deseo de entregarse por entero a Dios. Vuelta a Alcoy se destacó en su apostolado, aunque no gozaba de buena salud. Fue arrestada y en la cárcel recibió malos tratos; fue ejecutada en la carretera de Benillup a Almudaina, durante la guerra civil, por ser miembro de la Acción Católica. Beatificada el 11 de marzo 2001 por san Juan Pablo II.

José Tarrats Comaposada. Beato. (1878-1936). 
Martirologio Romano: En Valencia, de nuevo en España, beato José Tarrats Comaposada, religioso de la Compañía de Jesús y mártir, que llegó a la gloria de Cristo durante la referida persecución.
Nació en Manresa, Barcelona. Ingresa en la Compañía de Jesús en 1895. Hizo el noviciado y profesó los votos religiosos -la última profesión sería el 2 de febrero de 1910- como hermano coadjutor, y fue destinado a enfermero, encargo que realzaría con gran dedicación toda su vida religiosa, junto con los de portero y compañero. Enviado primero a la casa de Tortosa, fue luego a la casa profesa de Valencia, donde prestó su servicio como portero y encargado de la enfermería. 
Llegada la disolución de la Compañía por la República, cuidó primero de un padre jesuita anciano, y luego pasó al Asilo de los Ancianos Desamparados para servir de enfermero a los jesuitas allí acogidos. Tras el 18 de julio de 1936 buscó refugio, pero no lo halló y volvió al asilo, donde finalmente fue arrestado y fusilado en Valencia el 28 de septiembre de 1936. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por san Juan Pablo II.

Nicetas Budka. Beato. (1877-1949). 
Martirologio Romano: En la ciudad de Karadzar, cerca de Karaganda, en Kazajstán, beato Nicetas Budka, primer obispo en Canadá al frente de fieles católicos de rito bizantino, que en tiempos de régimen hostil a Dios, fue deportado a un campo de concentración, donde perseveró en la fe arrostrando, por amor a Cristo, la muerte con fortaleza de ánimo ante todas las adversidades.
Nació en Dobromirka (en Ucrania occidental). Fue ordenado sacerdote en 1905 e inmediatamente inició su ministerio como prefecto del seminario de Lviv. En 1912 fue nombrado primer Exarca Apostólico de los ucranianos católicos, es decir de rito bizantino, residentes en Canadá. En 1928 volvió a Lviv, donde fue nombrado protosincello y canónigo de la catedral de San Jorge, así como obispo auxiliar de Lviv. 
 Las autoridades del régimen comunista hicieron arrestar a Nicetas el 11 de abril de 1945, junto con los demás obispos de la Iglesia greco-católica; se le condenó a ocho años de trabanos forzados en Siberia. Fue deportado al gulag de Karadzar, en Kazajistán, donde soportó por amor de Cristo todas las adversidades, perseverando con fortaleza de ánimo hasta la muerte, ocurrida en el 18 de septiembre de 1949. Fue beatificado por SS. Juan Pablo II el 27 de junio de 2001, con los otros 24 víctimas de rito ucraniano, víctimas del comunismo.

27 de septiembre de 2014

San VICENTE DE PAÚL. (1581-1660).


Martirologio Romano: Memoria de san Vicente Paúl, presbítero, que lleno de espíritu sacerdotal y entregado en París al servicio de los pobres, veía el rostro del Señor en cada persona doliente. Fundó la Congregación de la Misión (Paúles), al modo de la primitiva Iglesia, para formar santamente al clero y subvenir a los necesitados, y con la cooperación de santa Luisa de Marillac, fundó también la Congregación de Hijas de la Caridad.


Nació en las Landas en el Pouy (hoy Saint-Vicent-de Paul), en el seno de una familia de humildes labriegos (él mismo se denominaba por humildad "un porquerizo, un harapiento"). Estudió en Dax, Zaragoza y Toulouse, y fue ordenado sacerdote a los 20 años, esperando que el oficio eclesiástico le sirviese para medrar socialmente. Mientras estudiaba actuaba también como tutor de varios hijos de nobles. Se estableció en París (1608) en busca de un beneficio, después de haber estado, durante dos años, prisionero por unos piratas sarracenos, en Túnez, y de convertir a un renegado, su patrón de esclavitud, huyeron juntos hasta llegar a Aviñón donde su convertido ingresó en un convento de hermanos hospitalarios. 
El vicelegado papal Montorio se lo llevó a Roma (1608), donde estudió en la Sapienza. Volvió a Francia con una misión secreta ante Enrique IV, sin que tuviera ni éxito ni provecho. En la situación social de aquel tiempo, azotado por la peste y el hambre, Vicente fue aconsejado por el padre De Bérulle (gran teólogo y luego cardenal), que lo guió en el camino del espíritu, para que asumiera primeramente la cura pastoral de la parroquia de Clichy junto a París (1612), donde reunió en torno suyo no a parientes, sino a un grupo de jóvenes (entre los que se encontraba su primer seguidor, Antonio Portail); y luego que se hiciera capellán (preceptor) de una familia de alta aristocracia (Felipe Emmanuel de Gondi). Permanecerá con los Gondi doce años, durante los cuales sufrió interiormente por cuatro años una grave tentación contra la fe, que tuvo cierto influjo sobre su vida de perfección, que consiguió superar, descubriendo en París, en el hospital fundado por María de Médicis, la existencia y necesidad de los más pobres, a cuyo servicio hizo voto de dedicarse de por vida. Tenía un carácter irascible que le acompañará toda su vida, pero que él supo transformar. 
En 1617, se produjo un viraje que marcará su vida de misionero de los campesinos pobres, huyó de París (hecho que todavía no tiene explicación), y se marchó como párroco en Chatillon-les-Dombes, en Saboya, donde convirtió a un conde, duelista empedernido; pero sobre todo, tuvo la posibilidad de intuir, en el lecho de un pobre moribundo, que se moría de hambre y sin ayuda espiritual, que era necesario organizar una ayuda social para estas gentes. Para ello reunió a grupos de asistencia, que fueron las confraternidades de la Caridad, de las que luego saldrá la Compañía de las Hijas de la Caridad. Su magisterio se resumirá en estos dos lemas: "No me basta amar a Dios si no amo a mi prójimo". "Los pobres son mi peso y mi dolor". En 1618, con el título de capellán real, desempeñó un intenso apostolado entre los hombres que trabajaban en los navíos, descendiendo a las bodegas de aquellas cárceles flotantes y junto con la célebre "Compagnie du Saint-Sacrament" trató de confortarlos. En 1619, conoció a san Francisco de Sales y a santa Juana de Chantal, y se convirtió en superior de los monasterios de la Visitación de París (desde 1622) hasta su muerte.
En 1625, reunió a los primeros compañeros para que le ayudaran en las misiones en favor de los campesinos, y sentó las bases de la congregación de la Misión, formada por sacerdotes y hermanos, que tuvo el reconocimiento pontificio en 1633, estableciéndose más tarde en el priorato de Saint-Lazare. Los sacerdotes de la Misión, a quiénes el pueblo llamará "lazaristas" por su barrio de residencia. Tuvieron que dedicarse también a la preparación del clero, carente de formación intelectual y sobre todo moral. En 1633, reunió a las primeras doce jóvenes en torno a una penitente suya, santa Luisa de Marillac, a fin de dar forma más estable y mejor organizada a la confraternidad de las Dames de la Charité, para la atención de las masas proletarias de la ciudad especialmente durante la terrible guerra de los Treinta Años. En lugar de estar en el claustro, debían acudir a las casas de los enfermos. "Por monasterio, tendréis las salas de los enfermos, por clausura, las calles de la ciudad, por rejas el temor de Dios y por velo la santa modestia". 
Su fama era conocida en París, hasta el punto de que la regente Ana de Austria lo nombró miembro del consejo de conciencia (que se ocupaba de los nombramientos eclesiásticos, con el cargo de ministro de la caridad; pero luego abandonó este cargo por la oposición, primero de Richelieu y luego del mismo Mazarino). Luchó contra el jansenismo y logró que el papa Alejandro VII en 1653, condenase la herejía. Además de las dos principales instituciones ya nombradas, añadió a las damas de la Caridad también la rama masculina de los Siervos de los Pobres. Fue calumniado, y una vez cogió la pluma para defenderse, pero la tiró lejos diciendo: "Miserable Vicente: tu pierdes el tiempo en defenderte, mientras Jesús murió indefenso en la cruz". Murió paralítico a los 80 años en su casa de Saint Lazare, diciendo su última palabra “Confido”.
Clemente XI le canonizó en 1737, y León XIII proclamó a ese humilde campesino patrono de todas las asociaciones de caridad. Entre éstas se destaca la Sociedad de San Vicente de Paul, que Federico Ozartam fundó en París en 1883, siguiendo el espíritu del santo. Su cuerpo permanece incorrupto y descansa en la Iglesia de San Lázaro, en París. MEMORIA OBLIGATORIA. 

San ELZEARO DE SABRÁN. (c.1285 - 1323).


Martirologio Romano: En París, en Francia, san Elzearo de Sabrán, conde de Arian, que viviendo la virginidad y todas las virtudes con su esposa, la beata Delfina, murió en la flor de la edad.

Nació en Ansouis, cerca de Aviñón. Barón de Anzonis en la Provenza. Conde de Arian en Francia. Recibió una sólida formación religiosa en el monasterio de San Víctor de Marsella, del que era abad su tío Guillermo. Se casó con la beata Delfina de Signe, vivieron un matrimonio blanco, ya que había prometido la castidad en el celibato como medio para santificarse, también vivieron en gracia y alegres dentro del mundo de la diplomacia napolitana. Los dos se dedicaron a las buenas obras. 
A la muerte de su padre, Elzearo marchó a Nápoles para hacerse cargo de sus posesiones, mientras su esposa quedó en Provenza, tuvo que ganarse la voluntad de sus vasallos que no querían ser mandados por un noble, pero con su prudencia y diplomacia lo logró. Cuatro años después volvió a Provenza y con su esposa se hicieron Terciarios franciscanos. Multiplicaron sus obras de caridad y muy especialmente se distinguió Elzearo, por su amor a los leprosos a los que visitaba diariamente. Fue padrino de Guillermo de Grimoard, el futuro beato Urbano V, que lo canonizará. 
Llamado por el rey Roberto de Anjou, volvió a Nápoles para capitanear las tropas que ayudaban al Papa para librarle del cerco de Roma al que le tenía sitiado el emperador Enrique VII. Eleazar cumplió su tarea y el emperador tuvo que levantar el sitio. El rey le confió la embajada ante el rey de Francia para pedirle la mano de la princesa María de Valois. Fue preceptor del príncipe Carlos; ejerció cargos importantes en la casa de Anjou, sembrando siempre la paz y  la concordia entre un pueblo que estaba en contra de la dinastía anjoina. Los dos esposos toda su vida la dedicaron a la asistencia a los más necesitados. Elzearo murió joven en París, antes que su esposa y Delfina tuvo la gracia de ver a su marido en los altares. La leyenda le atribuye muchos milagros. Fue sepultado junto a su esposa en Apt. 
El papa Urbano V, quien fue su ahijado, en 1369, firmó el decreto de su canonización cincuenta años después de su muerte.

Beatos JOSÉ FENOLLOSA ALCAYNA y FIDEL CLIMENT SANCHÍS. M. 1936.


Martirologio Romano: En Sagunto en España, beatos mártires José Fenollosa Alcayna, sacerdote, y Fidel (Mariano) Climent Sanchís, religioso de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos, que, durante la persecución contra la fe, esparcieron su sangre por Cristo

José nació en Rafelbuñol, Valencia en 1903. Se educó muy cristianamente en una modesta familia de labradores. Ingresó en el Colegio de Vocaciones y después fue colegial de Santo Tomás, de Valencia. Doctor en Teología, fue ordenado sacerdote en 1926. Primero fue párroco de Espadilla y encargado de Valdobrado, desarrollando una amplia labor apostólica y social; luego pasó de párroco a Gilet; y luego a la capellanía del Asilo de San Eugenio, de Valencia; también fue profesor del Seminario, vice-secretario del arzobispado. Destacó por su sencillez y humildad. Canónigo de la colegiata de San Bartolomé de Valencia.  
Llegada la revolución de julio de 1936, pasó a su pueblo natal con sus padres y allí ejercía el ministerio a favor de los fieles que se acercaban a él. Fue arrestado el 23 de agosto y llevado a Massamagrell. Al poco tiempo fue arrestada su hermana María (beata Francisca Javier Fenollosa), religiosa, y fueron encerrados en la misma habitación. Sacados en coche, creyeron llegada la hora del martirio, pero se les devolvió a su casa. Como subsistía el peligro de detención, José se escondió con otros sacerdotes en la bóveda de la iglesia, pero a los ocho días fueron de nuevo arrestados y obligados a realizar trabajos como barrer y regar las calles, etc., aunque se les permitía dormir en casa. Por fin el 27 de septiembre se lo llevaron con otras 17 personas, y en las tapias del cementerio de Sagunto fueron todos ellos fusilados. Él exhortó a sus compañeros a perdonar y murió gritando vivas a Cristo Rey.

Mariano Climent nació en Puzol (Valencia) en 1856. Al estar haciendo el servicio militar tuvo que participar en la guerra carlista, y, terminada ésta, decide la entrada en la Orden capuchina. Hecho el noviciado profesó el 14 de junio de 1881 con el nombre de fray Fidel de Puzol y en calidad de hermano lego. En 1884 hizo la profesión perpetua. Se distinguió por su espíritu de oración, su austeridad, su caridad fraterna y su fidelidad en todo. 
Al cerrarse el convento de Valencia, tuvo que buscar refugio en casa de familiares suyos en Puzol. Como tenía ya 82 años y estaba mal de la vista, no salía de la casa. El día 27 de septiembre los del Comité local fueron por él, dijeron que lo llevaban al asilo pero lo condujeron al cortijo «Laval de Jesús» y a la entrada lo mataron. Fue bárbaramente asesinado. Allí quedó insepulto dos días. Fue enterrado en fosa común del cementerio y sus restos no han podido ser identificados. Fueron beatificados por san Juan Pablo II el 11 de marzo de 2001.

Beatas FRANCISCA JAVIER FENOLLOSA ALCAYNA y HERMINIA MARTÍNEZ AMIGÓ. M. 1936.


Martirologio Romano: En el pueblo de Gilet en el territorio de Valencia, siempre en España, beatas mártires Francisca Javier (María) Fenollosa Alcayna, religiosa de la Tercera Orden de las Capuchinas de la Sagrada Familia, y Herminia Martínez Amigó, madre de familia, que, en la misma persecución, confirmaron con su sangre la fidelidad al Señor

María nació en Rafelbuñol, Valencia, hija de José Fenollosa y María Rosa Alcayna, campesinos terciarios franciscanos. Eran 10 hijos, familia cristiana, piadosa. Devota de la Sma. Virgen, perteneció a la Asociación de las Hijas de María, a diario rezaba el Rosario y leía el Evangelio, en medio de sus ocupaciones domésticas. Para hacerse religiosa debió vencer la oposición de su madre, que la consideraba su brazo derecho en el hogar. Ingresó en la Congregación de Hermanas Terciarias Capucuhinas en 1921, profesó en 1924. Enseñaba música a las niñas de la casa-familia y al mismo tiempo era maestra de novicias. Afable, simpática, alegre y devota. Se distinguía por su prudencia, ecuanimidad, simplicidad y humildad. Respetuosa de todos y de iniciativa. Cuidadosa en el cumplimiento de sus deberes, dada a la oración silenciosa, devota de la Eucaristía y de la Sma. Virgen. Aprovechaba las vacaciones en familia para hacer algún apostolado entre los jóvenes.
Al estallar la guerra civil española el 18 de julio de 1936, las hermanas fueron obligadas a abandonar el convento y refugiarse en casas particulares. Consciente del peligro manifestó a su madre el miedo a la muerte, y su misma madre la animó a ser fiel a Cristo, que seguramente le daría la fuerza para enfrentar lo que se presentara. Detenidas el 21 de agosto de 1936, fueron sometidas a trabajos forzados, malos tratos y vejaciones. Después de haber sido sometida a humillaciones y sufrimientos, detenida con su hermano José el 27 de septiembre, fue fusilada al día siguiente en el Cementerio de Gillet (Valencia). Antes de morir, dijo a sus asesinos: "Que Dios les perdone, como les perdono yo". Y murió aclamando: "¡Viva Cristo Rey!".

Herminia nació en Puzol, Valencia, en el seno de una familia acomodada. En 1916 se casó con Vicente Martínez Ferrer, matrimonio que no tuvo hijos. Ella se dedicó al cuidado y servicio de los más pobres, empezando por las personas que servían en su casa, asimismo visitaba el hospital atendiendo a los enfermos y comprándoles de su propio peculio: medicinas, alimentos, ropas y gastos médicos. Llegó a vender algunos de sus bienes para poder atender a los pobres. Participó en las tareas parroquiales como militante de la Acción Católica y era catequista. 
Detuvieron a su marido, a ella y a su hermano Eduardo, por lo que ella intercedió diciendo que no habían hecho nada malo. Fue entonces cuando le dijeron que mataban a curas y beatos y ella respondió que ella no renegaba de su pertenencia a la Iglesia católica, y le dijeron que la iban a matar por ser persona de Iglesia. Llevados a Gilet, cuando se vio ante el pelotón de fusilamiento animó a sus compañeros para que se pusieran en manos de Dios y perdonó a sus verdugos. 

Beatas MARÍA DEL CARMEN, MARÍA ROSA y MAGDALENA FRADERA FERRAGUTCASAS. M. 1936.



María del Carmen. (1895-1936). Nació en Riudarenes (Gerona). Ingresó en la Congregación  de las Misioneras del Corazón de María en 1921 en el Noviciado de Mataró (Barcelona). Emitió los votos de pobreza, castidad y obediencia en 1923 en Mataró. Ambas celebraciones las presidió como delegado del Sr. Obispo, el párroco, Josep Samsó, que sería martirizado en 1936.
La Hermana Carmen tuvo como primer destino el Colegio de Mataró, quedándose como encargada de las párvulas menores de cinco años. Todos admiran su dedicación docente realizada con paciencia, caridad y gran cariño. Se distinguió por su amor a Jesús que manifestaba en su cercanía y delicadeza.
Como medida de seguridad y prevención ante la caótica situación de España y los sucesos ocurridos en Julio de 1936, la Congregación dispuso que las religiosas salieran de los Colegios y se dirigieran a sus domicilios paternos o de familiares, vestidas con traje seglar.
Las Hermanas María del Carmen, María Rosa y Magdalena Fradera Ferragutcasas llegaron a Riudarenes, a casa de sus queridos padres, que las reciben con los brazos abiertos y con gran emoción. No les faltará el cariño familiar y podrán seguir las prácticas piadosas, rezando el Oficio Parvo y haciendo meditación y lectura espiritual, a la vez que colaboran en las tareas de la casa y agrícolas de su familia.

María Rosa. (1900-1936). Nació en Riudarenes (Gerona). Ingresó en el Noviciado de las Misioneras del Corazón de María de Olot en 1922. Vistió el hábito de la Congregación en 1923 en Olot (Gerona). Emitió los votos de pobreza, castidad y obediencia, en 1924.
Inició su misión apostólica como educadora en Olot. Años más tarde en Santa Coloma de Farners, fue dando testimonio de la cercanía y ternura de Dios, trabajando con los más pequeños. Dentro de sus rasgos personales más característicos sobresalía su alegría, serenidad y sencillez. Con su buen carácter y afabilidad gozaba de la simpatía de todas las hermanas.

Magdalena. (1902-1936). Nació en Riudarenes (Gerona). Ingresó en el Noviciado de las Misioneras del Corazón de María de Olot en 1922. Vistió el hábito de la Congregación en 1923, en Olot. En esta misma ciudad emitió los votos de pobreza, castidad y obediencia en 1924. Desarrolló sus primeros trabajos pastorales con gran entusiasmo y amor en Camprodon.
En Cassá de la Selva, en su vivencia comunitaria y en el apostolado destacó por su generosidad y entrega. En todo lo que hacía tenía el don de irradiar paz, alegría y acogida. En su labor docente y en la catequesis sabia trasmitir con sus actitudes la dimensión mariana del carisma.
Fue brutalmente asesinada por varios milicianos –por el hecho de ser religiosa- el 27 de Septiembre de 1936, en el término municipal de Lloret de Mar (Gerona). 
El 25 de Septiembre de 1936 unos cuantos milicianos armados se dirigieron a la casa paterna para realizar un registro y llevarse en dinero “una contribución para la guerra”. Para las hermanas fue el primer aviso. El 27 de Septiembre de 1936, con nocturnidad y alevosía, de madrugada, varios milicianos, armados, se acercaron al domicilio manifestando que iban a buscar a “aquellas”, en nombre del Comité de Gerona, para prestar declaración. Los padres y hermanos hicieron a los milicianos algunos reproches, pero cedieron al fin, a la vez que las tres hermanas religiosas manifestaron: “Si vienen por nosotras abridlos, estamos dispuestas a morir por Cristo.”
Rezaron y se asearon pues “para presentarse ante Dios hemos de ir limpias de cuerpo y de alma”, según afirma Magdalena. Añadiendo después “No nos engañáis, vamos contentas a dar la sangre por nuestro Dios.” A continuación se despidieron de sus familiares y salieron de su casa. Rodeadas por los milicianos, fueron empujadas a un taxi camino del martirio. Las condujeron a un lugar de bosque de encinas llamado Els Hostalets, del término municipal de Lloret de Mar (Gerona) y allí después de numerosas vejaciones y brutalidades, pero defendiendo y conservando su fidelidad a Dios y su virginidad consagrada fueron cruel y vilmente asesinadas a tiros de fusil y de pistola, el 27 de Septiembre de 1936. 

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Cayo de Milán. M. 85. 
Martirologio Romano: En Milán, en la Galia Traspadana (margen izquierda del Po), san Cayo, obispo.
Según la tradición fue el primer obispo de Milán, discípulo de san Bernabé, apóstol; pero ésta es una historia inventada por los herejes patarinos, que tenían en Milán su centro, y querían que tuviera la misma antigüedad que Roma. Lo que si es posible es que el Cayo histórico, como segundo obispo de Milán, viviese hacia el año 200, aunque la tradición le hace mártir en el 85, durante la persecución de Nerón (que sólo se produjo en la ciudad de Roma), después de haber bautizado a los mártires san Vidal y a sus hijos santos Gervasio y Protasio. Cayo, después de recibir martirio no murió como tal sino que milagrosamente fue curado. 
S. Florentino

Santos Florentino e Hilario. s. V. 
Martirologio Romano: En Sedunum (hoy Brémur), entre los eduos, en la Galia (hoy Francia), san Florentino, que, según la tradición, fue degollado por los vándalos juntamente con san Hilario.
Eran dos ermitaños franceses, martirizados en Brémur en la Galia por los bárbaros. Cuando Croco, rey de los vándalos, quiso hacerle adorar a sus dioses, Florentino respondió con audacia: “Soy caballero del rey de los cielos”. Entonces el monarca furioso, le hizo romper los dientes, y cortar la lengua y luego lo decapitó. Tiene una iglesia en Amboise. 

San Sigeberto de East Anglia. M. 635. 
Fue el primer rey cristiano de Anglia oriental. Se bautizó en Francia y con la ayuda de santos Félix de Dunwich y Furseo, introdujo el cristianismo en su reino. Se hizo monje, pero sus súbditos le obligaron a dejar el claustro. En la batalla contra el rey Penda de Mercia, murió, y como sus adversarios eran paganos está considerado como mártir. 
Otros autores dicen que era hijos del rey Dagoberto, y que reinó en Austrasia entre el 633 y 656, confundiéndole con san Sigeberto III. Benefactor del monasterio de Saint Martin en Metz, donde fue enterrado. 

Santa Hiltrudis. M. c. 790. 
Martirologio Romano: En el cenobio de Liesse, en Hannonia, de Austrasia (hoy Bélgica), santa Hiltrudis, virgen, que vivió piadosamente retirada con su hermano Guntando, abad.
Era hija de Ada, una noble franca y de Wiberto, conde de Poitiers, que poseía tierras entre los ríos Sambre y Mosa, entre Francia y Bélgica; era hermana de Gundrad o Gontardo, primer abad de Liessies. Fue prometida a Hugo, conde de Borgoña, pero ella prefirió consagrarse a Dios, recibiendo, en el 768, el velo de las vírgenes, con la bendición del obispo de Cambrai; fue acogida por su hermano, que la alojó en una celda, detrás de la capilla de su monasterio de Liessies.  En este lugar vivió como reclusa, durante 17 años, participando de la vida litúrgica de la abadía. Al morir fue sepultado en dicha abadía. 

Santos Adolfo y Juan de Córdoba. M. 824. 
Martirologio Romano: En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, santos mártires Adolfo y Juan, hermanos, que por Cristo fueron coronados con el martirio durante la persecución musulmana, en tiempo de Abd ar-Rahman II.
Eran de raza árabe y habían nacido en Sevilla. El padre era musulmán y su madre, Artemia, cristiana en Sevilla. Hermanos de santa. Al quedarse viuda Artemia, educó a sus hijos en el cristianismo, y esta fue la causa de su martirio, ya que los hijos de un matrimonio mixto tenían que ser musulmanes. Se les invitó a volver al Islam, a lo cual se negaron. Mártires en Córdoba,  durante el emirato de Abderramán II. San Eulogio presentó al mundo su ejemplo: “Sus gestos brillan como astros en el cielo, para gloria de la santa Iglesia y ejemplo de los débiles”. 

San Bonfilio de Foligno. (1040-1125).  
Martirologio Romano: En Fara, cerca de Cingoli, en el Piceno, de Italia, san Bonfilio, que, siendo obispo de Foligno, estuvo diez años en Tierra Santa y, al regresar a Italia, se retiró al monasterio de Storaco, del que había sido abad, muriendo finalmente en soledad.
Natural de Ósimo de Piceno. Entró en el monasterio benedictino de Santa María de Storaco en el que fue abad. Como obispo de Foligno, ayudo a la formación de una de las Cruzadas, y fue a Tierra Santa como peregrino y penitente, y  se quedó durante 12 años. Cuando volvió a su sede se encontró que había otro obispo que la gobernaba en su lugar, juzgó que lo hacía muy bien, y se retiró a ocupar su puesto de abad en el monasterio. Algunos de sus monjes no aceptaban su honestidad en el cumplimiento de la regla, e intentaron deshacerse de él, del modo más indigno y desagradable, y fue cortarle las patas de la silla que estaba colocada en la letrina, con lo cual Bonfilio, cayó al pozo negro, aunque luego lo sacaron. Siempre más inclinado a la vida de penitencia, se retiró en la soledad de Santa María de Fara, en la diócesis de Cingoli. 

Lorenzo de Ripafratta. Beato. M. 1457.  
Martirologio Romano: En la ciudad de Pistoia, de la región de la Toscana, en Italia, beato Lorenzo de Ripafratta, presbítero de la Orden de Predicadores, que vivió fielmente durante sesenta años la vida regular con dedicación asidua a la pastoral sacramental de la Penitencia.
Nació en Toscana en el castillo de Ripafratta, y su vida tiene gran interés desde el momento que desde su convento de Santa Catalina en Pisa, se unió a san Juan Domenico para la reforma de la Orden de Predicadores. Observó fielmente la vida regular durante toda su vida; trabajó infatigablemente en la administración de la penitencia. Fue enviado a Cortona como maestro de novicios, y allí instruyó a los beatos Antonino Pierozzi y Juan de Fiesole (fray Angélico). Sin temor a ser contagiado, auxilió a enfermos durante la plaga que azotó a las ciudades de Pistoia y Fabriano. 
Por su sapiencia, el pueblo lo llamaba el "Arca de la Ciencia". Dio ejemplo a sus hermanos de congregación y feligreses con su vida de oración, ayuno, penitencia y devoción. Sufrió una herida en la pierna, la cual dolorosamente le acompañó el resto de su vida. Por el ejemplo de su silencioso y paciente sufrimiento -el cual ofreció a Dios-, se incrementaron la admiración y el cariño de los religiosos y del pueblo. Murió en Pistoya y su cuerpo se venera en la iglesia de Santo Domingo. En 1851 el papa Pío IX confirmó su culto.

Juan Bautista Laborier du Vivier. Beato. (1734-1794). 
cruz conmemorativa
por los sacerdotes
deportados
Martirologio Romano: En una decrépita nave anclada frente a Rochefort, en el litoral norte de Francia, beato Juan Bautista Laborier du Vivier, diácono y mártir en tiempo de persecución contra la Iglesia, que, a causa de su estado clerical, fue condenado a cruel cautividad y murió consumido por grave enfermedad.
Nació en Mâcon (Saône-en-Loire) en una familia de clase media. Habiendo optado por la vida clerical fue nombrado canónigo de la catedral de San Vicente de Mâçon. Como tal canónigo, podía haberse ordenado presbítero pero tenía un profundo sentido de humildad y le resultaba una dignidad demasiado alta para el concepto que él tenía de sí mismo y por ello prefirió quedar como diácono. 
Como no tenía obligación de prestar el juramento constitucional, una vez sobrevenida la Revolución y disueltos los cabildos catedralicios se quedó con confianza en su propia ciudad. Sin embargo fue arrestado el 8 de marzo de 1794 y encerrado en el exconvento de las ursulinas. No sirvió que un grupo de ciudadanos, alegando que no era sacerdote, quisieran evitarle la deportación. Fue enviado a Rochefort y embarcado en “Les Deux Associés”. Mostró una gran paciencia y humildad en todo el tiempo de su detención y murió piadosamente el 27 de septiembre de 1794. Fue beatificado el 1 de octubre de 1995 por el papa Juan Pablo II.

26 de septiembre de 2014

Santos COSME y DAMIÁN. M. 287.


Martirologio Romano: Santos Cosme y Damián, mártires, que, según la tradición, ejercieron la medicina en Ciro, de Augusta Eufratense (hoy Siria), no pidiendo nunca recompensa y sanando a muchos con sus servicios gratuitos.


Eran hermanos gemelos, descendientes de una familia árabe inmigrada a Ege, Cilicia; médicos de profesión y, según cuenta la leyenda, llamados "anárgiros", es decir "sin dinero", porque sanaban las enfermedades sin aceptar pago alguno por sus servicios. Mártires en Cyrus, junto a Alepo (Siria), después de la denuncia de unos colegas y sacerdotes envidiosos, durante la persecución de Diocleciano; fueron detenidos por Lisias, gobernador de Cilicia, y después de varios tormentos, fueron decapitados. Sus cuerpos fueron llevados a Siria y enterrados en Cyrus. Teodoreto que fue obispo de aquella ciudad en aquella ciudad en el siglo V, mencionó que sus reliquias fueron despositadas allí, en una iglesia que lleva su nombre. 
Todo lo que sabemos de ellos es leyenda, y no estamos ni siquiera seguros que fueran hermanos, aunque su existencia sí está confirmada. A su martirio se añadieron: santos Antimio, Leóncio y Eutropio o Euprepio, también hermanos. 
Se cuenta que Damián había aceptado una vez un regalo de una mujer, Palladia, por una curación, entonces Cosme enfadado, dijo que no quería ser enterrado con él, pero después de su martirio, se descubrió que Damián había aceptado aquel don para no ofender a la mujer. Esto nos demuestra que trabajaban en la medicina sin recibir dinero ni dones por su arte. Sus nombres entraron en el Canon de la Misa. Y su fama se extendió durante toda la antigüedad, sobre todo en la Edad Media. Después de 1969, el calendario latino trasladó su festividad del 27 de Septiembre, por estar ocupada por san Vicente de Paúl, al 26 de Septiembre. MEMORIA FACULTATIVA.  

San NILO "el Joven". (910-1004).


Martirologio Romano: En el territorio de Túsculo (hoy Frascati), san Nilo el Joven, abad, oriundo de Grecia, conversador espiritual, cultivador de la vida de abstinencia, humildad y peregrinación, y esclarecido en don de profecía y sabia doctrina, que fundó un célebre monasterio en Grotaferrata, dotándolo de la reglamentación de los Padres Orientales, y allí, nonagenario y en oración, entregó su espíritu a Dios.

Había nacido en Cosenza, (otros autores que en Rossano, Calabria), pero educado en la cultura griega. Se llamaba Nicolás. Adoptó el nombre de Nilo en honor del eremita de Egipto. Fue uno de los notables de Rossano, decurión y cuestor por cuenta del Imperio de Bizancio. Aunque le atraía la vida monástica decidió casarse, y no fue un marido ejemplar. Cuando murió su mujer, vio clara su vocación religiosa y se marchó a Salerno donde ingresó en el monasterio de San Nazario que se regía por la regla basiliana. Fue nombrado abad en el monasterio de San Adrián, cerca de San Demetrio Corone. La fama de su santidad y su sabiduría se extendió por toda la comarca, y eran muchas las gentes que acudían a él en busca de consejo espiritual. Volvió a su tierra donde fundó un monasterio del que fue "hegúmeno"; también fundó un monasterio femenino dedicado a Santa Anastasia. 
El emir árabe de Sicilia se confesó su admirador. Alrededor del año 981, las incursiones de los sarracenos en el sur de Italia obligaron a huir a san Nilo quien, junto con muchos de sus monjes y otros religiosos, representantes del monaquismo oriental, se acogió a la hospitalidad de la abadía de Montecasino, el centro del monaquismo occidental. Ahí fue recibido "como si San Antonio hubiese llegado de Alejandría o si el propio San Benito regresase del mundo de los muertos" y, luego de vivir durante algún tiempo en la abadía y de celebrar los oficios griegos en su iglesia, Aligerno, el abad benedictino, cedió para los fugitivos el monasterio de Vallelucio. Ahí permanecieron los monjes de San Nilo quince años, hasta que se trasladaron a una nueva casa en Serperi, cerca de Gaeta. 
En el año 998, el emperador Otón III viajó a Roma con el propósito de expulsar a Filagatos, el obispo de Piacenza, a quien el senador Crescencio había instalado corno antipapa, en contra de Gregorio V. En aquella ocasión, el abad Nilo se presentó ante el Papa y el emperador para suplicarles que tratasen con benignidad al antipapa. Filagatos ("Juan XVI") era calabrés como el abad, y éste se había esforzado en vano por disuadir al otro del cisma y la traición. Las peticiones de Nilo fueron escuchadas con respeto, pero a fin de cuentas, no lograron modificar para nada la terrible crueldad con que fue tratado el anciano antipapa. Nilo protestó enérgicamente en contra de las injurias cometidas en la persona de Filagatos y, cuando el emperador envió a un alto prelado para darle explicaciones, el abad fingió estar dormido a fin de no recibir al enviado y evitarse discusiones. 
En el año de 1004 o de 1005, Nilo emprendió un viaje para visitar un monasterio al sur de Tusculum y, durante la jornada, cayó enfermo y debió quedarse en las colinas albanas. Ahí tuvo una visión de Nuestra Señora, quien le manifestó su deseo de que en aquel sitio estableciese una abadía para sus monjes. El abad se puso inmediatamente en movimiento: obtuvo del conde Gregorio de Tusculum una parcela de tierra en las estribaciones del Monte Cavo y mandó llamar a los miembros de su comunidad para instalarse en aquel sitio. Pero antes de iniciarse los trabajos, murió el anciano abad. La obra fue realizada por sus sucesores, especialmente por el beato Bartolomé “el Joven”. El monasterio de Grottaferrata, del cual se considera a san Nilo como primer abad y fundador, existe desde entonces en aquel lugar, habitado por monjes italo-griegos que han mantenido la liturgia y las modalidades bizantinas, a pocos kilómetros de distancia del mundo latino y católico.

Beata LUCÍA DE CALTAGIRONE. (c. 1360 - c. 1400).


Martirologio Romano: En Salerno, de la Campania, en Italia, beata Lucía de Caltagirone, virgen de la Tercera Orden Regular de San Francisco.

Lucía nació en Caltagirone, Sicilia. Sus padres la educaron en la piedad y ella supo maravillosamente corresponder a sus esperanzas. Ellos eran devotos de san Nicolás de Bari y experimentaron varias veces su protección. Un día en que Lucía se subió a una higuera para recoger frutas fue sorprendida por un furioso temporal con granizo y rayos. Un rayo cayó sobre el árbol donde estaba Lucía, la cual se precipitó a tierra medio muerta. En su mente vio perfilarse la figura de un santo anciano, san Nicolás de Bari, quien la tomaba de una mano y la entregaba de nuevo a la familia. 
Hacia los 13 años abandonó su pueblo natal en Sicilia para seguir a una piadosa terciaria franciscana de Salerno. Al poco tiempo se le murió esta guía espiritual y Lucía entró en un convento salernitano de Hermanas que seguían la regla franciscana. Allí se distinguió por la fiel práctica de sus deberes y en especial por el amor a la penitencia, a la cual se había comprometido para expiar los pecados de la humanidad, y sobre todo por una más íntima participación en los dolores de Cristo. Por algún tiempo ejerció el oficio de maestra de novicias. La fama de su virtud se difundió. Muchos recurrían a ella para pedirle oraciones y consejo. Dedicaba mucho tiempo a la oración, a la meditación y a la contemplación de las cosas del cielo. A menudo flagelaba su cuerpo; la desnuda tierra le servía de lecho; un poco de pan y agua eran su sustento diario. 
Los nobles acudían a ella, y ella consolaba a los afligidos, llamaba a penitencia a los pecadores, edificaba a los piadosos. Dios confirmó con prodigios su santidad. Su vida austera, los prolongados y dolorosos sufrimientos minaron su salud. Murió en Salerno.
El culto y la veneración hacia ella siempre fue extendiéndose en el pueblo salernitano y en las regiones vecinas hasta que el Sumo Pontífice León X el 4 de junio de 1514 concedió en su honor el oficio y la misa.

Santa MARÍA TERESA COUDERC. (1805-1885).


Martirologio Romano: En Lyon, en Francia, santa María Teresa (María Victoria) Couderc, virgen, fundadora, no sin grandes tribulaciones, pero con ánimo sereno, de la Compañía de Nuestra Señora del Retiro del Cenáculo en la localidad de La Louvesc, junto al sepulcro de san Juan Francisco de Regis.

María Victoria nació en Mas de Sableres (Francia). A los 20 años conoció al padre Terme, fundador de las Hermanas de San Francisco Régis, religiosas dedicadas a la enseñanza y al socorro material y espiritual de los pobres, con quienes, en 1826, María Victoria tomó los hábitos y el nombre de Hna. Teresa. Al año siguiente el fundador le encargó organizar en La Louvesc un hostal para los peregrinos que visitaban la tumba de san Francisco Régis, y que tenía como fin, atraer peregrinos a la tumba de san Juan Francisco de Regis en aquella ciudad para que dedicaran un tiempo en su recuerdo. La madre Teresa se convirtió en su superiora (1828); ésta fue la primera semilla de la futura Congregación de Nuestra Señora del Cenáculo.
La Institución se transformó en una organización de casas de retiro para mujeres y se difundió por toda Europa y América. La madre Teresa, para mantener en vida la Obra, se acercó al padre provincial de los jesuitas franceses, Francisco Renault. éste, en 1838, nombró a una postulante como «superiora fundadora» de la Congregación; el grave desaire que esto significaba sólo ocasionó que la madre Teresa inclinara su cabeza sin oponerse, fiel a la regla de obediencia. La nueva superiora, condesa de Lavilleurnoy, en sólo once meses condujo a la Congregación a la ruina; finalmente se retiró. El padre Renault nombró (1839) otra superiora, la madre Contenet, la que se dedicó hasta su muerte (1852) a marginar completamente a la madre Teresa, quien no sólo fue aislada de la comunidad que había fundado sino que fue encomendada a hacer el trabajo manual más duro durante años y falsamente se la acusó de incapacidad. Durante todo este tiempo nunca se quejó e hizo lo que se le pidió con paciencia. «Cuando Nuestro Señor desea servirse de un alma para su gloria, la hace pasar primero por la prueba de la contradicción, por la humillación y el sufrimiento; no se puede ser un instrumento útil sin esto», reveló. 
Con la nueva superiora, madre de Larochenégly, fue enviada a París en 1855, para 1856 su vida se convertiría en un alternar responsabilidades como superiora de varias casas hasta 1867, cuando se estableció en Fourviere. Al final de su vida fue recompensada al ser restaurada a su comunidad y reconocer públicamente que ella era la fundadora. Fue beatificada por Pío XII (1951) y canonizada por Pablo VI (1970).

Beato GASPAR STANGGASSINGER. (1871-1899).


Martirologio Romano: En Gars, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Gaspar Stanggassinger, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor, dedicado a la educación de los jóvenes, siendo para ellos modelo de caridad alegre y asidua oración.

Nacido en Berchtyesgaden (Baviera). Su padre era campesino y poseía una cantera. Desde los nueve años había decidido hacerse sacerdote y llegar a la santidad en las pequeñas cosas de la vida ordinaria. Entró en el seminario diocesano de Munich y Frisinga en 1890 para comenzar sus estudios de teología. A fin de descubrir mejor la voluntad de Dios, se entregó a un riguroso programa de oración. Bien pronto vio claro que el Señor lo llamaba a vivir su vocación como religioso. Tras una visita a los  redentoristas, sintió el deseo de seguir su vocación como misionero. A pesar de la oposición de su padre, entró en el noviciado redentorista de Gars en 1892 y fue ordenado sacerdote en Regensbourg en 1895.
Gaspar Stanggassinger entró en la Congregación del Santísimo Redentor para ser misionero, pero sus superiores lo destinaron a la formación de futuros misioneros, como vicedirector del pequeño seminario de Dürenberg, en las cercanías de Hallein. Se entregó completamente a lo que se le había encomendado.
Como religioso, había hecho el voto de obediencia y esto lo vivió de modo claro y constante. Todas las semanas, durante 28 horas, daba clase, pero estaba siempre disponible para los jóvenes. Los domingos ayudaba en las iglesias de los pueblos vecinos, sobre todo predicando. A pesar de este programa de trabajo, siempre estaba disponible de modo paciente y comprensivo para atender las necesidades de los demás, sobre todo de los estudiantes que veían en él más a un amigo que a un superior. A pesar de que el reglamento de formación era muy riguroso, Gaspar no se comportó jamás con dureza; tenía siempre el sentimiento de haber podido ofender a alguno y se excusaba constantemente con humildad. Profundamente devoto del Señor y de la Eucaristía, invitaba en sus predicaciones a la gente y a los jóvenes a acudir al Santísimo Sacramento en los momentos de necesidad y de duda. Animaba a ir a Cristo para adorarlo y para hablar con él como con un amigo. Recomendaba frecuentemente a los fieles que tomaran muy en serio la vida cristiana, que crecieran en la fe mediante la oración y mediante una continua conversión. Su estilo era directo y convincente, sin amenazas de castigos, en contraste con lo que era habitual en las predicaciones de su tiempo.
En 1899, los  redentoristas abrieron un nuevo seminario en Gars, en Baviera. El Padre Gaspar Stanggassinger fue nombrado Director. Tenía entonces 28 años. Tuvo el tiempo justo de predicar un retiro a los estudiantes y de participar en la apertura del año escolar. Su vida estuvo entregada a la formación de los futuros misioneros y su sueño fue ir como misionero a Brasil pero una peritonitis truncó su afán. Fue ejemplar por su devoción a la Eucaristía; su vida fue breve y sencilla, pero de una extraordinaria riqueza espiritual. Supo compaginar su amor a Dios, su amor a los jóvenes y su amor a la naturaleza. Murió en Gars, a causa de una peritonitis. Fue proclamado beato por san Juan Pablo II el 24 de abril de 1988.

Beato LUIS TEZZA. (1841-1923).


Martirologio Romano: En la ciudad de Los Reyes, en Perú, beato Luis Tezza, presbítero de la Orden de Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos, que, para servir a Dios junto a los enfermos, fundó la Congregación de las Hijas de San Camilo, a las que dirigió para llevar a cabo muchas obras de caridad.

Nació en Conegliano, Treviso (Italia) en el seno de una familia de la burguesía. Al quedarse huérfano de padre, se trasladó con su familia a Padua. A los 15 años ingresó en los camilos de Verona, mientras su madre ingresaba como religiosa en el monasterio de la Visitación de Padua. Ordenado sacerdote se le confió la dirección de los religiosos jóvenes y después fue trasladado a Roma como vicemaestro de novicios. 
En 1871 fue enviado a Francia, como maestro de novicios de la nueva provincia religiosa, de la cual fue su primer superior provincial. Después de la supresión de las órdenes religiosas, en 1880, fue expulsado de Francia como extranjero, pero logró retornar clandestinamente, para reunir a los religiosos dispersos, y de esta manera resistir a la represión. Fue elegido procurador y vicario general y por ello tuvo que regresar a Roma.
En 1891 conoció a la beata Josefina Vannini y le propuso la fundación de un grupo de mujeres consagradas a Dios y al servicio de los enfermos según el espíritu y carisma de san Camilo de Lellis. Nació así, en 1892, la Congregación de las Hijas de San Camilo. Cuando tenía 59 años, el padre Luis fue enviado a Lima, Perú, como visitador para reformar la comunidad camiliana, que había estado separada de la casa general de Roma por más de un siglo y corría el peligro de ser clausurada. Su presencia en el Lima fue considerada providencial y allí estará durante 23 años hasta su muerte.
Trabajó con los enfermos, los pobres, en la ayuda de el naciente Instituto religiosos fundado por la sierva de Dios Teresa Candamo. Siempre mostró una caridad sin límites y fue apodado "el apóstol de Lima". Murió en Lima y su tumba se encuentra en la casa general de las Hijas de San Camilo de Roma al lado de su cofundadora, la beata Josefina Vannini. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 4 de noviembre de 2001.

Beatas MARÍA DEL REFUGIO ROSAT BALASCH y MARÍA DEL CALVARIO ROMERO CLARIANA. M. 1936.


Martirologio Romano: En la ciudad de Valencia, beatas María del Refugio (Teresa) Rosat Balasch y María del Calvario (Josefa) Romero Clariana, vírgenes de la Congregación de la Doctrina Cristiana y mártires durante la persecución religiosa por su fidelidad a Cristo Esposo, después de sufrir penalidades de cárcel.

María del Refugio. (1873-1936). Nació en Mislata, Valencia. Ingresó en el Instituto de las hermanas de la Doctrina Cristiana en 1896. Fue superiora de las comunidades de Tabernes de Valldigna, Molins del Rey, Cabrera de Mar, Cornellá y Carlet, de cuya comunidad formaba parte en 1936. Tenía una profunda vida interior y destacó por su caridad, era muy desprendida y generosa. 
En 1909 fue testigo de la Semana Trágica de Barcelona, por hallarse destinada en uno de los pueblos. Con el advenimiento de la República, entonces superiora de Carlet, tuvo que soportar el cierre del colegio y la consiguiente apertura, añadido a los malos tratos que tuvo que soportar por parte de la chusma. En 1936 se refugió en casa de una amiga, Filomena García Cubel, pero a los pocos días fue encarcelada en Carlet, donde sufrió tormentos en el cuerpo y en el espíritu. Junto con sor María del Calvario Romero, fue fusilada en el Barranco de los Perros, del municipio de Llosa de Ranes el 27 de Septiembre. Era hija única y, al morir, dejó a su madre, mayor y enferma, pero que sería acogida por el Instituto. 

María del Calvario. (1871-1939). Nació en Carlet, Valencia, en el seno de una familia muy modesta. Su familia se opuso a que ingresara en el Instituto de las Hermanas de la Doctrina Cristiana, pero con gran fortaleza, consiguió ingresar en el noviciado en 1892. Estuvo en las comunidades de San Vicens dels Horts, Tabernes de Valldigna, Guadasuar, Carlet. Desempeñó oficios humildes (como el de cocinera) con gran entrega, humildad y obediencia. 
En 1936, tuvo que salir a toda velocidad del colegio, a pesar de su ancianidad y de que estaba casi ciega. Se refugió en casa de su hermana, en donde se encontraban escondidas dos sobrinas, también religiosas de la Doctrina Cristiana. Estuvo en la cárcel de Carlet y el 27 de Septiembre fue fusilada en el Barranco de los Perros, en el municipio de Llosa de Ranes.

Beatos RAFAEL PARDO MOLINA y JOSÉ MARÍA VIDAL SEGÚ. M. 1936.


Martirologio Romano: En el mismo lugar, beato Rafael Pardo Molina, religioso de la Orden de Predicadores y mártir, que murió durante la persecución contra la fe. Junto a él se conmemora también al beato mártir José María Vidal Segú, sacerdote de la misma Orden, que por su incansable testimonio de fe en Cristo fue acogido en la gloria en Barcelona

Rafael nació en Valencia. A los 20 años ingresó en la escuela Apostólica dominica de Solsona (Lérida) con la ilusión de ser religioso sacerdote. No pudo ser. Pero dos años después pidió ingresar en la vida religiosa en calidad de Hermano Cooperador. Profesó en la Orden en 1926 y en Calanda se dedicó al cultivo de la huerta conventual durante 6 años, adquiriendo gran prestigio entre los agricultores calandinos.
En 1932 fue admitido a la profesión solemne y destinado al Convento de Valencia para desempeñar el oficio de sacristán menor, promoviendo el culto a los santos y la veneración de las reliquias. Y cuando amenazaba la persecución religiosa ocultó en casas particulares parte de los objetos de culto, los cuales fueron requisados y tuvo la valentía de presentarte, con un abogado, en la Alcaldía de Valencia a denunciar el saqueo y consiguió que fueran depositados en el Ayuntamiento y después de la guerra, en parte, fueron recuperados.
Desde el 19 de julio hasta el 26 de septiembre de 1936 para evitar o atenuar las molestias a las familias que le acogían se refugió en varias casas de Valencia. Hacia las cinco de la tarde fue sorprendido por un grupo de milicianos que le condujeron en coche por la carretera de Valencia a Nazaret y tres horas después lo fusilaron.
Sus restos mortales están en la Basílica San Vicente Ferrer en la cripta lateral del altar de Santo Domingo. 

José María nació en Secuits (Tarragona). En su vocación dominicana influyó el ambiente familiar. Ingresó en la Escuela Apostólica de Solsona, pasó después a Calanda. En Valencia tomó el hábito y, realizados los estudios eclesiásticos, Fue ordenado sacerdote en 1936.
El 19 de julio fue acogido por una familia afecta a la Orden. Después vagó por las calles de Valencia hasta que un hermano suyo vino de Barcelona  y se retiró a una masía de Piera (Barcelona) trabajando como operario en las labores de la vendimia.
El 20 de septiembre lo llevaron a la cárcel y el 24 lo sacaron para su ejecución.