26 de septiembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Gedeón. M. c. 1180 a. C. (Antiguo Testamento).
Martirologio Romano: Conmemoración del personaje bíblico san Gedeón, de la tribu de Manasés, juez en Israel (Jc, 6, 37), que recibió del Señor el signo del rocío, que descendía a un vellón de lana, como fortaleza de Dios, librando al pueblo de Israel de sus enemigos, después de destruir el altar de Baal.
Juez mayor israelita (Ju 6,7). Hijo de Joás, de la tribu de Manases, residente de Ofra. Llamado por Dios para salvar a los israelitas de las incursiones de los madianitas, pidió un signo. Destruyó el altar de Baal y quemó el poste sagrado que representaba a Asherah en el lugar alto de Ofra; de ahí el nombre de Jorobaal (“defiéndase de Baal”). Después del signo del vellocino emprendió una campaña victoriosa al oeste del Jordán, reuniendo contra Madián a sus aliados de las tribus de Manases, Aser, Zabulón y Neftalí. 

San Justino. M. 62-64. F. Último domingo de Septiembre.
Romano de 17 o 18 años, de familia patricia, fue decapitado en Roma durante la persecución de Nerón. Está sepultado en la catedral de Castelfranco Veneto donde es venerado.

Santa Greca. siglo desconocido. F. Último domingo de Septiembre.
Parece que en el monasterio sardo de Decimomannu, actualmente desaparecido y en ruinas, estuvo dedicado a una mártir desconocida llamada Greca que estaba enterrada en dicho monasterio.
En 1882 su nombre, junto al de muchos santos sardos, fue eliminado del Calendario diocesano por deseo de la Sacra Congregación de Ritos, pero en 1883, León XIII ordenaba el nombre de santa Greca mártir fuera readmitido. Por último en 2001 fue proclamada copatrona de Decimomannu.

Santos Cipriano, Justina y Teoctisto. M. c. 280. 
La leyenda dice, que Cipriano era un nigromante famosísimo de Antioquía, que practicaba la magia negra, con sacrificios de niños y que odiaba a los cristianos. Quiso encantar a Justina, joven dotada de todas las virtudes y de gran belleza, hija de un mago, y convertida al cristianismo ocualtamente; su belleza enamoró al joven Agladio que le pidió a Cipriano que utilizara sus artes para conquistarla, pero Cipriano se enamoró de ella, pero fue ella quién lo convirtió. Cipriano estaba perdidamente enamorado de ella, pero solamente pensar en ella hizo que el demonio dejara de tentarlo. El sacerdote cristiano Eusebio halló a Cipriano arrepentido y le dio los sacramentos. Fue tan famoso por su virtud entre sus conciudadanos, como lo había sido por sus vicios. Cipriano fue portero de la iglesia, luego sacerdote y finalmente obispo de Antioquia. Los dos murieron mártires en Nicomedia; cuando Cipriano era obispo y Justina, abadesa y diaconisa; luego se añadirá el nombre de un tal Teoctisto. Esta leyenda es un calco de la atribuida a san Cipriano de Cartago. 
La existencia de estos dos santos, está contestada en el nuevo Calendario, de manera que desde 1969 su culto se ha suprimido. Según la tradición sus cuerpos reposan en la basílica de San Juan de Letrán de Roma. 

San Senador de Albano. s. III/IV. 
Martirologio Romano: En Albano, del Lacio, en Italia, san Senador, mártir.
Sabemos que tenía una iglesia dedicada en Albano, y se piensa que fue mártir de los primeros siglos. En las catacumbas sitas en Albano, que llevan su nombre, en la cella dedicada a él, hay un fresco paleocristiano que refleja su figura.

San Calíxtrato. M. 300. 
Era un cuerpo de 50 soldados africanos, martirizados en Constantinopla, durante la persecución de Diocleciano; fueron encerrados en sacos y arrojados al mar. 

San Eusebio de Bolonia. M. c. 400. 
Martirologio Romano: En Bolonia, en la región de Emilia, en Italia, conmemoración de san Eusebio, obispo, defensor con san Ambrosio de la fe católica contra los arrianos y gran promotor de la virginidad entre las jóvenes.
Obispo de Bolonia (c.370). Fue gran amigo de san Ambrosio de Milán y un gran adversario del arrianismo y promotor del amor a la virginidad. Durante su mandato fueron descubiertas las reliquias de santos Vidal y Agrícola. 

San Esteban de Rossano. (c.925 - 1001).
Martirologio Romano: En Gaeta, del Lacio, san Esteban de Rossano, monje, compañero de san Nilo el Joven.
San Esteban nació en Rossano, en el seno de una familia de campesinos. Sobre su vida las noticias son pocas y fragmentarias. Se sabe que, deseoso de volcarse a la vida monástica, fue recibido por san Nilo de Rossano, del cual llegó a ser fidelísimo discípulo. San Nilo, a través de una verdadera y propia «pedagogía», modificó la naturaleza perezosa e indolente de Esteban, el cual realizó tantos y tales progresos, que vino a ser ejemplo de humildad y obediencia.
San Esteban siguió a Nilo a Capua, Vallelucio y Serperi, cerca de Gaeta, donde murió. Nilo ordenó que fuese construido un doble sepulcro, de modo que él mismo pudiese ser sepultado junto a su discípulo, cuando llegara su muerte. De esta tumba no existen restos.

Santos Sebastián Nam I-gwan, Lucía Kim, Catalina Yi, Magdalena Cho y 8 compañeros. M. 1839. 
Sebastián Nam
Martirologio Romano: En Seúl, de Corea, pasión de los santos Sebastián Nam I-gwan y ocho compañeros mártires, degollados por su fe cristiana después de sufrir crueles tormentos. Se conmemoran también las santas mártires Lucía Kim, Catalina Yi, viuda, y su hija Magdalena Cho, virgen, las cuales, encarceladas por su fe en Cristo, murieron también a causa de cruel suplicio en día incierto de este mes
Lucía Kim
Sus nombres: Ignacio Kim Chejun, Carlos Cho Shin-chol; Columba Kim Hyo-im, virgen; Magdalena Pak Pong-son y Perpetua Hong Kum-ju, viudas; Julita Kim, Águeda Chon Kyong-hyob y Magdalena Ho Kye-im

Catalina Yi y Magdalena Cho
Sebastián Nam, nació en 1779, tenía 60 años y estaba casado con santa Bárbara Cho Chung-Gi. Catequista, que había ofrecido su casa para oratorio y en ella se reunían los fieles para celebrar la liturgia de la Palabra y hacer oración en medio de la persecución. Mártir por decapitación en Seúl, Corea. 
Lucía Kim tenía una joroba y era una excelente apóstol que atrajo a muchos paganos a la fe. Mártir junto a su hija Catalina Yi en Seúl (Corea). 
Catalina Yi, nació en 1782, estaba casada y tenía 57 años y era madre de Magdalena Cho, y hermana de las beatas Magdalena Yi Yong-dok y de Magdalena Yi Yi-indog. Estas cuatro mujeres servían en la misma casa y sobresalían por su fervor religioso y piedad. Mártir en Seúl, Corea.

Buenaventura Esteve Flors. Beato. (1897-1936).
Martirologio Romano: En Gilet, en Valencia, beato Buenaventura (Julio) Esteve Flors, presbítero de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos y mártir, que, por la violencia de los enemigos de la fe, emigró hacia el Señor durante la misma persecución religiosa.
Nació en Puzol (Valencia). Profesó en la Orden Capuchina el 17 de septiembre de 1914 y fue ordenado sacerdote el 26 de marzo de 1921 en Roma. Hizo la carrera de Derecho canónico en la Universidad Gregoriana de Roma y, de vuelta en España, se dedicó a la enseñanza, la predicación y el ministerio de la reconciliación. Fue profesor de los jóvenes capuchinos en Orihuela y ejerció la docencia en otros centros de la Orden; además, se distinguió como conferenciante y predicador. Cuando tuvo que dejar el convento por la persecución religiosa, se refugió en su casa paterna de Puzol. 
El 25 de septiembre de 1936 fue arrestado junto con su padre y su hermano. A medianoche del dÌa 26, los tres, junto con otros detenidos, fueron llevados en camión al cementerio de Gilet (Valencia). Con la serenidad de siempre, el P. Buenaventura dio la absolución sacramental a sus compañeros, y a las dos de la madrugada fue asesinado de un tiro de pistola. Antes de morir había declarado: “Me preparo para la palma del martirio”; “Sí, recibiré la palma del martirio porque moriré por la religión”. 

León Legua Martí (León María de Alacuás). Beato. (1875-1936). 
Martirologio Romano: En Madrid, España, beato León (Manuel) Legua Martí, presbítero de los Terciarios Capuchinos de la Virgen de los Dolores y mártir, que obtuvo tan gloriosa corona durante la persecución.
Manuel nació en Alacuás (Valencia). Hizo los votos en 1892, pero se retiró gravemente enfermo. Ingresó nuevamente y en 1904 hizo sus votos perpetuos. Ordenado sacerdote en junio de 1906. Ejerció con entrega fiel su ministerio de reeducación al igual que sus oficios dentro de la fraternidad, como vice-superior, superior y luego consejero general. Religioso muy espiritual, entregado a su ministerio de reeducador.
Asaltada la Escuela de Reforma Santa Rita, de Madrid, de la que él era director, los milicianos reunieron a todos los religiosos, quienes se dieron mutuamente la absolución y se prepararon para la muerte. Pero al ser liberados, el P. León se refugió en casa de un alumno, de donde fue sacado violentamente, y asesinado junto con el padre del alumno, en la carretera de Madrid a Francia. 

Crescencia Valls Espí. Beata. (1863-1936).  
Martirologio Romano: En Puerto de Canals, en la provincia de Valencia, beata Crescencia Valls Espí, virgen y mártir por Cristo en la referida persecución religiosa.
Nació en Onteniente. En su juventud fue miembro de las Hijas de María y después ingresó en la Acción Católica, y colaboró en la catequesis parroquial y en la escuela dominical. Tenía un singular amor por los pobres, sin mirar su ideología, de manera que ayudó a familiar anticatólicas sin importarle si se lo agradecían o no. Pertenecía también a la asociación de San Vicente de Paúl, y como tal repartió limosnas y pedía a las familias más ricas para ayudar a los más pobres. Fue muy querida entre los ambientes católicos y entre los pobres de la población. 
Cuando se inició la guerra, fue detenida junto a sus tres hermanas y fueron llevadas al Puerto de la Ollería, donde las asesinaron con un tiro en la nuca, sin importarles su edad y débil condición física. Las cuatro eran ciudadanas pacíficas que no habían hecho daño a nadie. A Crescencia se la mató por odio a la fe. Está enterrada en la parroquia de Santa María de Onteniente.

María del Olvido Noguera Albelda. Beata. (1903-1936). 
Martirologio Romano: En el pueblo de Benifairó de Valldigna en el mismo territorio en España, beata María del Olvido Noguera Albelda, virgen y mártir, que, siempre en la misma persecución, sufrió el martirio por la fe
Nació en Carcagente, Valencia. Era soltera y pertenecía a la Acción Católica. Era conocida por su caridad con los pobres. Llevaba una vida de intensa piedad y devoción a María.
Cuando estalló la guerra civil, ajena a todo partidismo político, el odio contra ella no fue otra causa que su vida de piedad. Arrestada junto a su hermano, le dieron un horrible martirio. Cuando vio que intentaban violarla, se defendió con todas sus fuerzas. Entonces los milicianos ataron a su hermano a un árbol para que presenciara como cuatro milicianos la violaban, sin poder ella defenderse, mientras gritaba vivas a Cristo Rey e invocar al Señor, consumado el ultraje le pegaron un tiro en Benifairó de Valldigna. Seguidamente asesinaron a su hermano. 

María Jordá Botella. Beata. (1905-1936). 
Martirologio Romano: En Benifallín, de la provincia de Alicante, también en España, beata María Jordá Botella, virgen y mártir, que disputó el buen combate de Cristo en la persecución.
Nació en Alcoy, Alicante. Estudió en el colegio de San Vicente de Paúl de Alcoy y luego estuvo interna en el colegio de la Pureza en Onteniente. Era soltera y se dedicaba a sus labores. Fue miembro de la Acción Católica y trabajó en su parroquia de Santa María, y en las actividades del Patronato de Obreras de San Mauro, donde desarrolló una gran labor y donde fue muy querida por su bondad y su interés por el bien de los demás.
Al iniciarse la guerra civil, se trasladó a Madrid a casa de un hermano, pero fue localizada y detenida en Madrid por los milicianos y trasladada a Alcoy y la recluyeron en la checa instalada en el colegio de las Esclavas, donde estuvo unos día. Un día al anochecer se la llevaron a Benifallím, donde, después de recibir malos tratos, la asesinaron. Fue beatificada en 2001 por san Juan Pablo II.

25 de septiembre de 2014

San SERGIO DE RADONEZ. (1314-1392).


Martirologio Romano: En el monasterio de la Santísima Trinidad, en la región de Moscú, en Rusia, san Sergio de Radonez, que, elegido como hegúmeno o abad, propagó la vida eremítica y cenobítica que él había practicado primero, y hombre de carácter afable, fue consejero de príncipes y consolador de fieles cristianos.


Nació en Rostov y fue bautizado con el nombre de Bartolomé, en el seno de una familia de boyardos pertenecientes a la nobleza. Desde su infancia, según la leyenda, mostró signos de santidad en los fenómenos místicos que le acompañaron. Parece que fue a la escuela para aprender a leer, pero fue incapaz, hasta que por un milagro supo hacerlo. Cuando Sergio tenía 14 años sus padres se trasladaron a Radonez y cuando murieron, nuestro santo se hizo ermitaño en la colina de Makovec, con su hermano Stefan. En este lugar los hermanos practicaron la penitencia y la oración y construyeron una capilla dedicada a la Santísima Trinidad, que se convirtió en el centro de la futura laura de Radonez. Su hermano se retiró a un monasterio de Moscú, y Sergio continuó con su vida eremita luchando contra el maligno que le hacechó día y noche. 
En 1337 hizo los votos y, según la costumbre ortodoxa, tomó el nombre del mártir Sergio. Pronto se reunieron a él algunos discípulos. Por humildad no quiso ordenarse sacerdote, pero tuvo que aceptar la ordenación en 1354, después cultivó y enseñó la vida cenobítica; fue elegido hegúmeno por sus compañeros. Fue un hombre afable y consejero de príncipes y consolador de los fieles. Por su intercesión los rusos ganaron la batalla de Kulikovo a los tártaros y con este episodio marcó el inicio de la liberación de la tierra rusa de la dominación tártara. Tuvo una gran devoción a María, que según parece se le apareció dos veces. 
Según algunos autores no se adhirió al cisma de la iglesia griega, y por sus virtudes viene considerado como uno de los patrones de la Rusia católica, pero la realidad es que es un santo de la Iglesia ortodoxa y siempre perteneció a ella. 
El cuerpo de San Sergio fue sepultado en la iglesia mayor de su monasterio, donde permaneció hasta la revolución de 1917. Los bolcheviques clausuraron el monasterio, y las reliquias del santo fueron exhibidas en el «museo antirreligioso» que se estableció allí. En 1945 se autorizó a los jefes de la Iglesia ortodoxa rusa a reabrir el monasterio, y los restos de san Sergio volvieron a su sepultura. Los rusos mencionan a san Sergio de Radonezh en los preparativos para la consagración, en la liturgia eucarística.

San FERMÍN DE AMIENS. M. c. 303.


Martirologio Romano: En Amiens en la Galia bélgica, hoy en Francia, san Fermín, venerado como obispo y mártir.

La tradición dice que Fermín nació en Pamplona y que tenía diez años cuando sus padres, el senador Firmius y Eugenia, se bautizaron de manos del obispo de Toulouse, san Saturnino, y su hijo Firminus (Fermín) fue bautizado por san Honesto, sacerdote que había sido enviado a la ciudad navarra, por el propio san Saturnino, con el fin de evangelizar aquellas tierras. Otros autores afirman que toda la familia fue bautizada por san Honesto en Pamplona mientras evangelizaba aquellas tierras. 
Fermín, marchó a Toulouse para formarse entre los monjes. Empezó ejercitándose en la predicación y en el servicio; pronto se hizo sacerdote, ordenado por san Honorato de Toulouse, sucesor de san Saturnino, y luego fue consagrado primer obispo de Pamplona, por san Honorato. Otros autores dicen que primero fue obispo de Toulouse, sucediendo a san Saturnino, y otras fuentes dicen que fue ordenado obispo misionero para evangelizar las Galias. 
Recorrió todo el territorio para ganar a los navarros a Jesucristo. Cuando tuvo su diócesis bien organizada, se dedicó a evangelizar las Galias, estuvo Aquitania predicando la fe. Se presentó en Agen, donde contactó con el presbítero Eustaquio. Se dirigió después a Clermont-Ferrand, donde convirtió a los jueces Arcadio y Rómulo, hecho que le abrió las puertas de Anjou y de su capital Angers, cuyo obispo Auxilio le nombró su colaborador. De allí pasó a Beauvais, donde el prefecto Valerio perseguía cruelmente a los cristianos. Fermín fue encarcelado. Al morir Valerio quedó en libertad. Inmediatamente se puso otra vez a predicar sin miedo el evangelio, y en esta región construyó la iglesia de San Esteban. Esto atrajo la admiración de muchos paganos que se convirtieron al cristianismo, y construyeron muchas iglesias.
Recorrió después Picardía, los Países Bajos, hasta que llegó a Amiens. Era incontenible su entusiasmo por predicar a Jesucristo. Su fe siguió obrando grandes milagros que multiplicaban las conversiones, entre ellas la del senador Faustiniano. El pretor de Amiens se asustó de la popularidad del santo. Lo llamó a su presencia. Maravillado por su doctrina y respuestas lo dejó en libertad. Fue tanto su celo apostólico y el fruto de sus conversiones, que las autoridades romanas se alarmaron, y ordenaron que fuera encarcelado. El pueblo se indignó y por eso fue degollado en secreto en la cárcel de Amiens. 
Un tal Faustiniano, convertido por Fermín, se atrevió a rescatar el cadáver, y lo trasladó a una iglesia que el santo había dedicado a Santa María en Amiens (en esta ciudad y en toda Europa celebran su festividad el 25 de Septiembre; solamente en España se celebra el 7 de Julio). Hay una triplicación de san Fermín: san Fermín de los Navarros, de Pamplona y san Fermín, confesor, obispo de Amiens, que sucedió al primer san Fermín. Copatrono de Navarra. 

San AUNACARIO DE AUXERRE. M. 604.


Martirologio Navarro. En Auxerre, de Neustria (hoy Francia), san Aunacario o Anacario, obispo, durante cuyo episcopado se concluyó el llamado Martirologio Jeronimiano.

Abadía de Saint Germain en Auxerre
Nació en Orleans en el seno de una familia perteneciente a la casa de Orleáns que se distinguió tanto por su nobleza como por su virtud. Una hermana suya, santa Austregilda, fue la madre de san Lupo de Sens; fue educado en la corte del rey Gontrán de Borgoña, pero renunció a las pompas del mundo y se puso bajo la dirección espiritual de san Siagrio obispo de Autun. Éste fue quien lo ordenó sacerdote. 
Obispo de Auxerre en el 561. Ordenó que las letanías de los santos fueran cantadas diariamente, por rotación, en los principales centros de la región e impuso la recitación del Oficio Divino en todas las iglesias de la diócesis; además durante su episcopado y en su ciudad fue compuesto el llamado “Martirologio Jeronimiano”. Fue uno de los obispos más influyentes y respetados de su tiempo en Francia, tanto en los círculos civiles como en los religiosos, pero su máxima actividad la desarrolló en el terreno de la disciplina eclesiástica. Estuvo presente en el sínodo de París que presidió san Germán en el año de 573, así como en las dos asambleas de Macon, en 583 y 585. 
Celoso en el establecimiento de la disciplina en su propia diócesis, infatigable en la vigilancia sobre la moral pública y ansioso por instruir a su pueblo en todo lo concerniente a su vida cristiana, Anacario convocó particularmente dos sínodos en Auxerre para aplicar las mencionadas legislaciones en su propia iglesia. En la primera de aquellas asambleas fueron decretados cuarenta y cinco cánones, muchos de los cuales abordaban de manera interesante y nueva los hábitos y costumbres del lugar y la época, cuando los resabios de las supersticiones del paganismo y los abusos en las prácticas del cristianismo. Mandó escribir las biografías de sus dos distinguidos predecesores en la sede de Auxerre, san Amado y san Germán y, con el fin de llevar con más orden y concierto los servicios de su iglesia, aumentó considerablemente los ingresos de su sede. 

Beata ERMENGARDA. (1106-1147).


Natural de Angers, y era hija de Fulco IV conde de Anjou. Muy joven se casó con Guillermo IX conde de Poitiers, del que fue viuda después de algunos años, en el 1093 se casó con Alan Fergent duque de Bretaña. Cuando el duque, su marido, marchó para la Cruzada, Ermengarda gobernó como regente el ducado de Bretaña y se preocupó de la educación de su hijo menor, Conan. 
Cuando el duque regresó de la Cruzada, enfermo y derrotado en el espíritu, dejó el gobierno del ducado y se retiró al monasterio de Redon; también su mujer se retiró al doble monasterio femenino y masculino de Fontevrault, bajo la dirección de san Roberto de Abrissel. Cuando murió su marido, Ermengarda salió del monasterio para asumir personalmente el papel político de conciliadora, en la provincia de Bretaña sacudida por las intrigas de la Corte y de los intereses de los nobles. 
San Bernardo de Claraval, reformador de los cistercienses, le envió varias cartas de amistad, homenajeándola por su sentido de la justicia, fundado en la fe cristiana. Antes de morir recibió el hábito cisterciense de manos de san Bernardo (1130) en el priorato de Larrey, junto a Dijon. Por invitación de su hermano Fulco, rey de Jerusalén, Ermengarda realizó un rápido viaje como peregrina a Palestina. A su regreso, fundó la abadía cisterciense de Buzay, junto a Nantes, de la cual fue su primer abad, el beato Nivardo, hermano de san Bernando. 
Ermengarda murió en Larrey el 1 de Junio y fue sepultada en Redon donde estaba enterrado su marido Alan. El “Menologio de Citeaux” la conmemora el 25 de Septiembre, mientras el nuevo “Menologio Cisterciente” la recuerda el 31 de Mayo.  

Beato MARCOS CRIADO. (1522-1569).


Martirologio Romano: En la sierra de las Alpujarras, cerca de la ciudad de Granada, beato Marcos Criado, presbítero de la Orden de la Santísima Trinidad, para la redención de cautivos, y mártir, víctima de los moriscos.

Nació en Andujar (Jaén) en el seno de una familia cristiana. Al quedarse huérfano de madre en el 1535, ingresó en los Trinitarios. Fue un hombre humilde y penitente, perseverante en la oración y en el estudio, logró una formación completisima. Fue un gran predicador y confesor. Estuvo en el convento de Úbeda como predicador mayor.
Ante las provocaciones y el avance del Islam en las Alpujarras, los obispos de Almería y Guadix, solicitaron al superior de los trinitarios, cuatro monjes de probada virtud para que recorrieran sus diócesis y frenaran el impulso del Islam. Marcos fue uno de los elejidos y comenzó su labor misionera. El puesto de residencia fue La Peza, Granada, y desde allí predicó en todos los pueblos de las Alpujarras. No se detuvo hasta llegar a la sierra de los Filambres, donde estuvo a punto de morir a manos de los moriscos. Predicó en las plaza, las calles, las iglesias, las casas, nada lo detuvo. Los cristianos lo recibieron con todo cariño, pero los moriscos lo odiaban a muerte, y le infligieron insultos, pedradas, salivazos, palizas...
En la Navidad de 1568 comenzó la rebelión de los moriscos. Marcos se encontraba en La Peza, y entraron en la parroquia donde estaba predicando, lo tiraron al suelo y lo sacaron arrastrando hasta la plaza. La algarabía atrajo a las mujeres y los chiquillos, y lo patearon y lo hubieran podido matar, si Marcos, no fuera acogido por la familia de los Huete, que lo escondieron en su casa y pudo huir por una ventana (en esta casa nació el padre de la que suscribe esto). Los moriscos le persiguieron hasta la fuente de Belchite, donde lo colgaron de una encina y lo abandonaron para que con el tiempo se muriera desangrado, de sed y de hambre. Tres días permaneció con vida cantando salmos y predicando a Cristo cuando se le acercaban los moros y los cristianos. Al final un morisco enfurecido le abrió el pecho y le arrancó el corazón, viendo los asistentes, que tenía impreso en él el anagrama de Jesús.
Comenzaron a llamarlo el Santo Marcos. Debido al culto y veneración que recibió durante siglos en este pueblo y comarca se comienza el proceso de beatificación. El proceso de beatificación no llegó a término, pero el 2 de julio de 1899 el papa León XIII aprobó el culto «ab immemoriale», con título de beato y mártir.

Beato ANTONIO CID RODRÍGUEZ. (1890-1936).


Nació en San Xoán de Seoane-Allariz, Orense. Después de tres años de aspirantado en Écija, pasó a Sevilla para hacer el noviciado. Profesó como salesiano en San José del Valle en 1909. Allí siguió hasta 1911 y luego estuvo destinado sucesivamente en Málaga, Carmona, Sevilla-San Benito de Calatrava y Baracaldo. De 1919 a 1929 estuvo en Salamanca, tres años en la casa de San Benito y cuatro en el colegio María Auxiliadora. Siguen sendos años en el oratorio Don Bosco de Santander y en Madrid-Atocha. De 1928 a 1931 es destinado a Madrid-Estrecho. Y de 1931 en adelante, a Santander: tres años en el oratorio Don Bosco y los dos últimos de su vida en el colegio María Auxiliadora.
Cuando se produjo la dispersión de los salesianos de la comunidad del colegio salesiano santanderino, don Antonio prefirió marchar a Bilbao, con unos familiares que vivían en Basurto. Pero allí fue pronto identificado como religioso. Igual que en otras ciudades españolas de la zona republicana, en Bilbao, los bombardeos franquistas y reveses del Frente Popular, proporcionaban pretexto para suscitar represalias, sacas siniestras, registros escrupulosos y detenciones insospechadas. Es lo que le sucedió el 25 de septiembre de 1936 a don Antonio. A media noche, cuatro milicianos llegaron a la casa donde se hallaba refugiado y, habiéndole encontrado en el registro un crucifijo y otros objetos religiosos, se lo llevaron detenido para fusilarlo. No se volvió a saber más de él. Por más averiguaciones que se han realizado se ignora su paradero.

Beato JUAN CODERA MARQUÉS. (1883-1936).


Nació en Barbastro, Huesca. Trabajando como empleado doméstico en la casa salesiana de Sarriá pidió ir al noviciado, profesando como salesiano en Carabanchel Alto en 1919. Allí siguió hasta que en 1929 fue destinado al colegio María Auxiliadora de Salamanca y al cabo de un año al de Madrid-Paseo de Extremadura. En 1933 volvió a Carabanchel Alto, donde, como enfermero, seguía en 1936. 
Junto con los demás hermanos de la comunidad del seminario salesiano de Carabanchel Alto, don Juan Codera fue detenido el día 20 de julio de 1936. Durante el traslado desde el Ayuntamiento a las escuelas que sirvieron primero de cárcel, le arrancaron de las manos el rosario, y recibió como castigo un empujón que casi da con sus huesos en el suelo. El día 25 de septiembre, por la mañana, salió para ir a la cárcel de Ventas, donde estaba recluida la comunidad de Mohernando, junto con el inspector de la Céltica, don Felipe Alcántara. Le acompañaba el aspirante el beato Tomás Gil de la Cal. Ambos se despidieron indicando que regresarían por la tarde para confirmarles las noticias sobre una posible entrada en Toledo de las tropas de Franco.
A primera hora de la tarde, tras la comida, salió otra vez de la pensión acompañado igualmente por el aspirante Tomás Gil de la Cal. Visitó primero, en la pensión Arriba, a dos salesianos. Allí se le intentó persuadir para que no volviera a la cárcel de Ventas, pero el coadjutor dijo que no pasaría nada. No se supo más de él ni del aspirante que le acompañaba. Parece ser que, a ambos, los detuvieron en las cercanías de la cárcel, la misma tarde del 25 de septiembre. Las frecuentes visitas a los salesianos allí detenidos, habían avivado las sospechas de los milicianos, que, finalmente, no sólo los detuvieron sino que los asesinaron. Se ignoran las circunstancias de su muerte. 

Beatos JUAN PEDRO BENGOA ARANGUREN, PABLO MARÍA LEOZ PORTILLO y JESÚS HITA MIRANDA. M. 1936.


Martirologio Romano: En la ciudad de Carrión de Calatrava cercana a Ciudad Real siempre en España, beatos mártires Juan Pedro (José) Bengoa Aranguren, sacerdote, y Pablo María (Pedro) Leoz Portillo, religioso de la Congregación de la Pasión, y Jesús Hita Miranda, religioso de la Sociedad de María, que, durante la persecución, fueron fusilados por los milicianos por odio a la Iglesia

En Carrión de Calatrava (Ciudad Real) fueron fusilados el día 25 de septiembre de 1936 tres religiosos, de los cuales dos eran pasionistas y uno marianista. Los pasionistas pertenecían al convento de Daimiel (Mártires Pasionistas de Daimiel, grupo de Ciudad Real) que fue mandado evacuar en la noche del 21 al 22 de julio de 1936; luego de recibir la absolución y la sagrada comunión los religiosos abandonaron el convento y se dividieron en grupos. Uno de esos grupos lo formaron los dos pasionistas rememorados hoy. El resto de los pasionistas, hasta un total de 26, murieron en fechas diversas: 23 y 25 de julio, 25 de septiembre y 23 de octubre. 
El día 24 de septiembre habían sido arrestados en la fonda de Ciudad Real donde vivían, les llevaron al seminario, convertido en checa, y de allí sobre las diez de la noche los sacaron y los llevaron a Carrión de Calatrava, donde entrada la madrugada los asesinaron. Fueron arrojados sus cuerpos a un pozo, y ha sido luego imposible identificarlos entre tantos fusilados. Ahora descansan en el Valle de los Caídos. Fueron todos beatificados por el papa Juan Pablo II el día 1 de octubre de 1989. Estos son sus datos:

Juan Pedro nació en Santa Águeda de Guesatíbar (Mondragón, Guipuzcoa) en 1890. Ingresó en los pasionistas de Angosto (Álava) en 1907. Cambió su nombre de José María por el de Juan Pedro de San Antonio. Fue enviado a Méjico donde sufrió la persecución religiosa y de allí pasó a los Estados Unidos, donde fue ordenado sacerdote, en 1916, a la ciudad de Chicago. Fue enviado a Daimiel (Guadalajara) como vicario y director de estudiantes. En 1920, fue elegido superior de Toluca (Méjico), donde ejerció una gran labor apostólica que será recordada. En 1923, regresó a España donde ocupó varios oficios apostólicos en diversos conventos. En 1932, fue destinado como vicario a Damiel. Tenía la salud mermada y frecuentemente necesitaba usar bastón e incluso muletas. En Daimiel compartió con el P. Felipe Valcobado la dirección espiritual de las religiosas, aunque donde más acudía era al asilo de los Ancianos Desamparados. Nunca guardó rencor a nadie. Su lema fue; "Trabajar por las almas y por el prójimo".

Pablo María nació en Leoz (Navarra), en 1882, en el seno de una familia campesina y se llamaba Pedro. Tuvo vocación tardía y en 1908 ingresó en el noviciado de Gaviria (Guipuzcua) donde cambio su nombre por el de Pablo María de San José. Nota característica suya era la caridad para con los pobres. Era el hermano portero y hermano postulante del convento de Daimiel, y no pronunció nunca una palabra que no estuviera dirigida a la edificación del prójimo y a la gloria de Dios, a pesar de que sufría mucho pues recibía muchos insultos cuando iba a pedir limosna. Menos pegarle, le decían toda clase de improperios. Callar y sonreir fue el resumen de su vida. 

Jesús Hita nació en Calahorra (La Rioja) en el seno de una familia de campesinos en 1900. A los once años ingresó en el seminario de su ciudad natal. Dos años más tarde ingresó en el convento marianista de Nuestra Señora del Pilar de Escoriaza en Guipúzcoa. Tenía una ligera tartamudez que venció con gran tesón. En 1821 terminó su formación. En 1928 hizo sus votos religiosos. 
Licenciado en Historia por la Universidad de Zaragoza. Sus superiores le admitieron la profesión definitiva en la Compañía de María pero no en el sacerdocio (1928) “Dios lo ha querido, y sólo pienso en hacerme lo más idóneo posible para ser útil a la Compañía de María”. Fue profesor de la comunidad de Suances en Santander, luego en Escoriaza, Vitoria, Ciudad Real, Jerez y Madrid donde impartió clases de historia, latín y biología. Cuando comenzó la persecución religiosa, tuvo miedo, pero con la oración supo vencerlo y aceptar la posibilidad del martirio.
La Guerra Civil le cogió en Ciudad Real en el colegio de Nuestra Señora del Prado. El Gobierno confiscó el colegio y los religiosos dispersados en distintas fondas de la ciudad. En la mañana del 25 de Septiembre un grupo de milicianos se lo llevaron con otros sacerdotes  que estaban en la pensión de doña Ramona. 

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Cleofás. s. I. 
Martirologio Romano: Conmemoración de san Cleofás, discípulo del Señor, a quien, con el otro compañero itinerante, ardía el corazón cuando Cristo, en la tarde de Pascua, se les apareció en el camino explicándoles las Escrituras, y después, en la casa de Cleofás, en Emaús, conocieron al Salvador en la fracción del pan.
Discípulo de Cristo, uno de los de Emaús (Lc 24, 13-35). Le dice a Cristo: "Quédate con nosotros, que es tarde y el día ya declina". El antiguo Martirologio afirmaba que murió mártir en Asia por los judíos. A veces se le ha identificado sin ningún motivo con san Cleofé. San Hegesipo dice que era hermano de san José.  

Santos Pablo, Tata e hijos. s. IV. 
Martirologio Romano: En Damasco en Siria, santos mártires Pablo y Tata, esposos, Sabiniano, Máximo, Rufo y Eugenio, sus hijos, que acusados por ser cristianos, fueron golpeados y torturados con otros suplicios, al final rindieron el alma a Dios
Pablo y Tata era marido y mujer; mientras que los otros eran sus hijos; todos murieron mártires bajo la tortura en su ciudad natal de Damasco.  
catedral de Soissons

San Principio de Soissons. M. c. 505. 
Martirologio Romano: En Soissons, en la Galia Bélgica (hoy Francia), san Principio, obispo, hermano de san Remigio.
Era hermano de san Remigio de Reims. XIIº obispo de Soissons. Antes de hacerse cargo del episcopado fue abad. Mantuvo una intensa correspondencia con san Sidonio Apolinar. Fue consejero de santa Clotilde a la que animó para que lograra la conversión de su marido el rey Clodoveo.
 
San Solemne de Chartres. M. c. 511. 
Martirologio Romano: En Chartres, en la Galia Lugdunense (hoy Francia), san Solemne, obispo.
Obispo de Chartres (490-511); asistió al bautismo de Clodoveo, a quién habría catequizado. 

San Finbarro de Cork. (550-620). 
Martirologio Romano: En Cork, en la provincia de Momonia, en Hibernia (hoy Irlanda), san Finbarro, obispo.
Se cree que nació cerca de Bandon, y su nombre original era Lochan. Se dice que estudió en el Condado de Kilkenny donde fue llamado Fionnbharr (Cabellos rubios en irlandés) por el color de su pelo. 
Además, se cree que Barro vivió como ermitaño en la pequeña isla de Lough Eire, Irlanda, en un lago cerca de Cork llamada Gougane Barra, antes de fundar el asentamiento monástico y centro de aprendizaje en un Corcach Mór (marisma) de donde, se dice, fue el primer obispo. Este asentamiento con el tiempo creció para convertirse en la ciudad de Cork. Varios escritos de la vida de Barro sugieren que viajó a Roma, y predicó en Barra.
Murió en Cloyne una aldea del Condado de Cork y fue enterrado en la abadía de Gill Abbey, un sitio hoy ocupado por la Catedral de San Finbar. Patrón de la ciudad y diócesis de Cork.

San Ermenfrido. M. 670.  
Martirologio Romano: En Cusance, en la región de Besançon, también en Neustria (hoy Francia), san Ermenfrido o Ermenfredo, abad.
Fue cortesano y después benedictino de Luxeuil, durante el mandato de su tercer abad san Walberto. Fundó un monasterio en Cusance (Francia). 

Santas Aurelia y Neomisia. s. XI. 
Hermanas, naturales de Asia Menor y dedicadas desde su infancia a la piedad, cuando fueron mayores, para satisfacer su devoción, visitaron Palestina y Roma. Al salir de Roma y, mientras recorrían la vía Latina, en Capua fueron asaltadas por los sarracenos, que después de asolar Calabria y Lucania, habían asediado Capua, fueron azotadas con vergas, pero ayudadas por una tempestad se refugiaron en Macerata donde murieron. Estan enterradas en la catedral de Agnani.

San Cristóbal (Niño de La Guardia). M. c. 1493. 
El anterior Martirologio Romano decía: “En la localidad de La Guardia, en la región española de Toledo, memoria de san Cristóbal, mártir”.
Niño toledano y se llamaba Juan, y era hijo de Alonso Pasamontes y de Juana La Guindera; a la edad de cinco años fue capturado por los judíos falsos conversos junto a la Puerta del Perdón de la catedral de Toledo, y llevado a La Guardia, donde le tuvieron encerrado algún tiempo en una cueva del monte. Le hicieron pasar por los mismos sufrimientos de Cristo, ya que los captores, según los documentos de la época, quisieron mofarse de la religión católica, de la Inquisición, los reyes y las autoridades de la época. Cuando el 31 de marzo, viernes, sus verdugos le dieron el nombre de Cristóbal por estar en él la palabra Cristo, fue crucificado, después le arrancaron el corazón. Pero posiblemente todo esto sea una leyenda piadosa, aunque hay documentos históricos de la época que prueban su autenticidad.  

NUESTRA SEÑORA DE LA FUENCISLA.


La Virgen de la Fuencisla o Nuestra Señora de la Fuencisla es una advocación de la Virgen María reconocida como Patrona de la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia. 
Su nombre,  Fuencisla, deriva de las palabras latinas: "fons stillans" (fuente que mana), por la enorme cantidad de vetas y fuentecillas que manan de las rocas a las que su Santuario está adosado.
Su fiesta tiene lugar el día 25 de septiembre, centrándose los actos alrededor del Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla donde es venerada. 


HISTORIA:

La leyenda surgida en torno a la imagen sostiene que fue traída a la ciudad en el año 71 por san Jeroteo, primer obispo de su diócesis, cuya escultura había sido realizada por san Lucas. Ocultada durante la ocupación musulmana, fue hallada por casualidad por una judía de la ciudad, restableciendo su veneración.
Vivía en la ciudad una mujer hebrea llamada Ester que la cual se iba a desposar con un cristiano y recibir los sacramentos, decisión que no fue aceptada por su comunidad, la acusaron falsamente de adulterio, y  fue condenada a muerte por un tribunal de ancianos de la comunidad hebrea, según las leyes de la época, a ser despeñada desde las peñas Grajeras de casi 90 metros de altura.
Cuando llegó el momento, Ester invocó a la virgen de los cristianos, entonces una fuerza sobrenatural la dejó en el suelo sin haber sufrido daño.
Días después fue bautizada con el nombre de María del Salto. Como María era rica costeó la construcción de una ermita y a partir de entonces vivió humildemente y entregada a los pobres; la muchedumbre que acudió a presenciar la ejecución se convirtió en propagadora de la devoción a la imagen de la Virgen que había obrado tal milagro. 

RECONOCIMIENTOS Y DEVOCIÓN:

Se levantó un primer santuario en 1237, que tras permanecer en ruinas fue edificado de nuevo y terminado en 1613, inauguración a la cual asistió el rey Felipe III. 
Después del milagro comenzó el culto a la Virgen con la advocación de la Fuencisla. Alfonso X el Sabio difundió el culto a la Virgen cuando mandó recoger todo lo acontecido en las conocidas “Cántigas de Santa María” antes de 1248. 
A lo largo de su historia, la imagen ha sido titular de varias cofradías: la más antigua conocida es la fundada en 1605, que debió extinguirse en el siglo siguiente, creándose en 1839 una Devoción de Nuestra Señora de la Fuencisla, y definitivamente en 1924 la actual cofradía de Nuestra Señora de la Fuencisla.
La imagen fue coronada canónicamente el 24 de septiembre de 1916 en la Plaza Mayor de la ciudad, y recibe honores de Capitán General desde los años 40. Se le impuso la Medalla de Oro de la provincia de Segovia en 1957. En 1982, recibió la visita del Papa Juan Pablo II. 

IMAGEN:

La talla de la Virgen actual es gótica, entre los siglos XIV y principios del XV, es de madera policromada y mide 77 cm. Se desconoce la procedencia de la talla, pero posiblemente llegó a la ciudad desde Flandes.
Tiene el pelo liso y partido en dos, viste una túnica en color azul ajustada a la cintura por un cinturón. Los ropajes la llegan hasta los pies casi cubriéndolos por completo. Sujeta al niño desnudo en su mano derecha con las piernas en movimiento. La talla se realizó para ser vista de frente pues en su parte trasera no está acabada, y seguramente para que no luciera ropajes. Se sabe que ha sido restaurada en numerosas ocasiones.