29 de agosto de 2015

MARTIRIO DE SAN JUAN BAUTISTA.


Martirologio Romano: Memoria del martirio de san Juan Bautista, al que Herodes Antipas retuvo encarcelado en la fortaleza de Maqueronte y a quien, en el día de su cumpleaños, mandó decapitar a petición de la hija de Herodías. De esta suerte, el Precursor del Señor, como lámpara encendida y resplandeciente, tanto en la muerte como en la vida dio testimonio de la verdad.


La memoria obligatoria del martirio del precursor del Señor se remonta a la dedicación de una cripta de Sebaste (Samaría) donde se veneraba su cabeza ya a mediados del siglo IV. 
Tal veneración, perpetuada en el siglo V en Jerusalén, estaba presente, en todas las Iglesias de Oriente, y en Roma, desde el siglo VI, con el título de degollación de San Juan Bautista, o de "passio" del Bautista, como es llamada en los santuarios. 
El relato de esta decapitación, realizada en la fortaleza de Maqueronte (mar Muerto), en donde Herodes Agripa se había retirado de vacaciones, se lo hicieron saber a Jesús verbalmente los discípulos del Bautista, entre ellos Juan y Andrés; fue condenado a muerte para saciar el deseo de venganza de Herodías, mujer de Herodes Agripa, tras la danza de Salomé (Mc. 6, 17-19). Según las referencias del Martirologio Romano, tal degollación ocurrió en la proximidad de la Pascua. MEMORIA OBLIGATORIA.

San SEBBO. M. c. 694.


Martirologio Romano: En Londres, en Inglaterra, conmemoración de san Sebbo, que, siendo rey de los sajones orientales, muy devoto del Señor, dejó el reinado y quiso morir con el hábito monacal, que largo tiempo había deseado.

San Sebio reinó sobre la Sajonia Oriental, región de la isla británica que comprendía Essex, Hertfordshire y la ciudad de Londres. Su coronación fue durante la epidemia de peste del año 664. Seguere, su colaborador en el gobierno, consideró esta tragedia como signo de ira de los dioses paganos por la conversión del rey Sebio, y decidió con otros muchos subditos regresar a la religión de sus antepasados. 
 Del cercano reino de Mercia llegó el obispo Jaruman, tenido como “hombre honesto” por san Beda el Venerable y sostenido por el rey Sebio, con el fin de reconvertir a sus paisanos. Parece que su misión se reveló eficaz. 
 Durante su largo reinado, el santo soberano demostró ser un gobernante sabio y particularmente devoto, hasta tal punto de ser considerado por sus subditos más eficaz como obispo. Se le atribuye la edificación del primitivo monasterio de Westminster, no es el único caso de la historia de la Iglesia en la que el soberano o un noble sea el promotor de la edificación de nuevos edificios religiosos, aunque los casos más célebres son la de los emperadores Constantino y Carlomagno. 
 Cuando su mujer consintió en la separación matrimonial, no por gentil concesión sino por agravarse las condiciones de salud del marido, Sebio pudo alcanzar su gran sueño: abdicar después de treinta años y retirarse a un monasterio. Recibió el hábito benedictino del obispo de Londres Waldhere, que recientemente había sucedido a san Erconwaldo, y distribuyó todos sus bienes entre los pobres. 
 Cuando tuvo el prensentimiento que se estaba acercando la hora de su muerte, deseó ser velado por el obispo y sus servidores, para así evitar que por temor o cansancio pudiese pronunciar o hacer cualquier cosa inoportuna. 
 En el último periodo de su vida se verificó un episodio en parte semejante a cuanto le sucedió al patriarca Abraham. Según contó Sebio en un sueño “se le aparecieron tres hombres con vestidos resplandecientes. Uno se había sentado a su lado, mientras sus compañeros habían permanecido de pie y habían pedido información sobre el enfermo. El primer hombre dijo que su alma dejaría su cuerpo sin dolor en un explendor de luz, y que moriría tres días después. Todo sucedió tal cual se había anunciado en la visión”. 
 Fue sepultado en el muro septentrional de la antigua catedral de San Pablo. Una leyenda atribuida siempre a san Beda, el sarcófago predispuesto para la sepultura, al ser demasiado corto, milagrosamente se adaptó a la estatura del cadaver. 

San MEDERICO DE AUTUN. M. c. 700.


Martirologio Romano: En París, en Neustria, san Mederico, presbítero y abad de Autun, que vivió en un paraje retirado, cerca de la ciudad.

Natural de Autun, a los 13 años ingresó en la abadía benedictina de San Martín. En él había cincuenta y cuatro monjes, cuya fervorosa vida regular era la edificación de toda la región. En tan buena compañía, Mederico progresó en la virtud y la escrupulosa observancia de la regla. Elegido abad muy contra su voluntad, precedió con el ejemplo a sus súbditos, ya que era el primero en el cumplimiento del deber.  La fama de su santidad atrajo sobre él las miradas de los hombres. Pronto empezaron a acudir gentes de todas partes a consultarle. Como ello le acarrease demasiadas distracciones y tentaciones de vanidad, el santo renunció a su cargo y se retiró durante algún tiempo al bosque y vivió como ermitaño en una celda cercana a Paris, en el lugar donde hoy existe la iglesia de Saint-Merry. 
Pero el pueblo no tardó en descubrir su retiro y una enfermedad le obligó a retornar al monasterio. Ahí pasó algún tiempo, edificando y ayudando a sus hermanos a progresar en la virtud. Murió en París, durante una peregrinación que realizaba en compañía de su discípulo san Frodulfo a las tumbas de san Dionisio de París y san Germán de Auxerre. Se estableció en una pequeña celda contigua a la capilla de San Pedro, en el norte de la ciudad. Al cabo de dos años y nueve meses de una penosa enfermedad, que soportó con admirable paciencia, murió apaciblemente.

Beatos JUAN DE PERUGIA y PEDRO DE SASSOFERRATO. M. 1228.


Martirologio Romano: En Valencia en España, beatos mártires Juan de Perugia, sacerdote, y Pedro de Sassoferrato, religioso, ambos de la Orden de los Menores, que por predicar la fe entre los moros de Valencia fueron decapitados, por orden del rey, en la plaza pública, recibiendo la palma del martirio

Juan nació en Perugia, y era sacerdote y Pedro, nació en Sassoferrato, y era un hombre maduro. Los dos fueron a Asís, atraídos por la fama de santidad y forma de vida de Francisco, y se hicieron franciscanos. En el 1216, después de un capítulo general, san Francisco envió a un grupo de frailes a predicar en tierras cristianas. A España envió a su primer compañero, Bernardo de Quintavalle, acompañado de un grupo de hermanos entre los que se encontraban Juan y Pedro. En España, a nuestros dos santos les correspondió la predicación del reino de Aragón: trabajaron en una zona entre Teruel y Valencia. 
Sus primeros trabajos en Teruel fue el cuidado de los enfermos y leprosos en el hospital, servicio a los pobres e intensa vida de oración. Con las licencias debidas para fundar un convento en la ermita de San Bartolomé, edificaron dos cabañas y cavaron un pozo para abastecerse de agua y regaban la pequeña huerta que cultivaban. Una vez que se familiarizaron con la lengua empezaron a predicar en las plazas de los pueblos de la comarca. Cuidaron de forma especial la catequesis con los niños. 
Para los primeros días del mes de mayo de 1220, fray Juan Parente, ministro especial de la Orden para España, convocó un capítulo provincial en Zaragoza, y allí acudieron Juan y Pedro, que se encontraban en Teruel. Al final del capítulo obtuvieron el permiso para predicar a los musulmanes de Valencia. A pesar de que los musulmanes habían asaltado el barrio cristiano de Valencia, Juan y Pedro se presentaron en la ciudad en 1228. Predicaron el evangelio sin esconderse, hasta que el rey Zeyt Abuzeit, les mandó detener. Fueron capturados en una mezquita de Valencia y, atados a unos cipreses fueron sometidos a toda clase de tormentos y porque rechazaron apostatar, fueron decapitados en la céntrica plaza de “la Higuera”. Los cristianos recogieron sus cuerpos y los sepultaron en la iglesia de San Vicente de la Roqueta, y luegon trasladados a Teruel. Estan enterrados en la actual iglesia de San Francisco. Son copatronos de la diócesis de Teruel. Fueron beatificados en 1783 por el papa Clemente XI. 

Beata BRONISLAVA. (c. 1200 - 1259).


Martirologio Romano: Cerca de Cracovia, en Polonia, beata Bronislava, virgen de la Orden de los Premostratenses, que quiso llevar una vida humilde y escondida, y destruido su monasterio por los tártaros, permaneció en una choza viviendo a solas con Dios.

Nació en Kamien, Silesia (Polonia), en el seno de la noble familia de Odrowaz. Hija de la princesa polaca Ana Saxa Gryff. Prima de san Jacinto de Cracovia. A los 16 años, siguiendo la voz de Dios y los consejos de san Jacinto, ingresó en el monasterio premostratense de Zwierzyniec en Cracovia, donde en poco tiempo, fue modelo de vida religiosa. Para poder meditar con mayor fervor los misterios de la Pasión de Cristo, subía a la colina de Sikornik, no lejos del monasterio, y que hoy se llama colina de Santa Bronislawa. 
Se dice que cuando murió san Jacinto, tuvo la visión en la que se veía al santo obispo conducido al Cielo por María y los ángeles. Después de vivir 40 años entre el trabajo monástico y la oración, Bronislawa murió. Sus restos fueron enterrados en la iglesia del monasterio, donde permanecieron olvidados por mucho tiempo; en 1612 se encontraron de nuevo, y colocados en el altar de Santa Ana, llamado más tarde de San Jacinto.
Por instancia de la Orden Premostratense, Gregorio XVI concedió, con decreto del 31 de agosto de 1839, que Bronislava fuese públicamente venerada en la diócesis de Cracovia. Pío IX, con decreto del 7 de diciembre de 1859. extendió la conseción a la diócesis de Wroclaw (Breslavia), y León XIII a toda la Orden de los Premostratenses.

Beata BEATRIZ DE NAZARET. (c.1200 - 1268).


Nació en Tienen, Brabante. Hija menor de los seis hijos del beato Bartolomé de Tirlemont y Gertrudis. Su madre fue quién la enseñó a leer y a escribir. Fue educada en las Begüinas de Léau, y poco después ingresó como oblata en el monasterio benedictino de Florival, del que su padre era procurador; este monasterio en 1218 pasó a la reforma del Cister. En 1216, profesó como religiosa cisterciense. Sus primeros años se entregó a las penitencias de forma incontrolada, de las que más tarde se lamentaría. Al año de profesar fue enviada al convento de La Ramée con objeto de que se perfeccionase en la caligrafía e iluminación de pergaminos; allí se encontró con santa Ida de Lovaina, la cual le serviría de maestra y madre espiritual. 
Su padre, que se hizo oblato cisterciense, fundó tres monasterios de religiosas cistercienses, entre ellos el de Nazaret en la que nuestra beata transcurriría la mayor parte de su vida en calidad de priora desde 1236 hasta su muerte; aquí es donde tuvo sus grandes experiencias místicas, que quedaron reflejadas en sus libros, del que sólo se ha conservado “De divina caritate et septem eiud gradibus”. Casi siempre estaba enferma, porque las experiencias místicas que recibió le afectaron en su organismo. Era de carácter dulce, tímida, con propensión a angustiarse si creía que no había hecho todo lo necesario que se proponía, pero superó esta flaqueza de ánimo.  

Beato EDMUNDO IGNACIO RICE. (1762-1844).


Martirologio Romano: En Watherford, en Irlanda, beato Edmundo Ignacio Rice, que con todo entusiasmo y perseverancia se entregó a la formación de los niños y de los jóvenes, en difíciles condiciones. Para el auge de esta obra fundó la Congregación de los Hermanos Cristianos y la de los Hermanos de la Presentación.

Nació en Watercourt, Callan, Irlanda, en el seno de una familia de agricultores. A causa de las "Penal Laws", leyes restrictivas contra los católicos de Irlanda, sus sacerdotes perseguidos que no podían tener escuelas, Edmundo fue educado en las escuelas clandestinas organizadas por los irlandeses en los campos, muy ligadas a la fe católica y sus profesores se trasladaban siempre de un lugar a otro. Edmundo también estudió en una escuela clásica de Kilkenny City; ya que a los católicos les estaba prohibido el acceso a la carrera militar, a los puestos estatales y jurídicos, a este joven de 17 años se fue a trabajar como aprendiz junto a un tío paterno que era exportador de mercancías en Waterford.
Con los años llegó a ser un mercader de éxito; en el 1787, con 25 años, se casó, pero dos años después se quedó viudo con una niña deficiente llamada Mary. Intensificó la unión con Dios en la meditación de las Escrituras, frecuentó los sacramentos y la misa, dedicándose a las obras de caridad y ayudando a los pobres con sus propios bienes. 
En aquel período de gran fermento para la sociedad irlandesa, con el aumento de la población, en el doble, en sesenta años, la independencia de Estados Unidos en el 1776, los católicos de Irlanda pidieron la paridad de derechos con los protestantes, pero era necesario hacer algo por la educación, por esto Edmundo se propuso trabajar en este campo esencial para sociedad del futuro. Había conocido a la Sierva de Dios "Nano" Nagle, que en el 1778 había fundado las Hermanas de la Presentación para la instrucción y el cuidado de las niñas, y la había ayudado a abrir una casa en Waterford. 
Con este ejemplo, en 1793 comenzó su obra para la educación. Obtuvo los fondos necesarios, le pidió al papa Pío VI para abrir un nuevo Instituto y con el apoyo del obispo de Hussey, fundó en un establo abandonado, una escuela provisional, después de vender su hacienda y colocar adecuadamente a su familia. Después de las iniciales dificualtades, nació en 1806, la Congregación de los Hermanos de la Presentación, con la misión de la educación cristiana y de llevar a los pobres al conocimiento de su dignidad y filiación divina. El nuevo Instituto fue el primero que surgió en Irlanda, Edmundo tomó el nombre de Ignacio, fundó un monasterio llamado Mont Sion en Waterford, que será la Casa madre. El número de religiosos creció y se extendió por Irlanda y seguían la Regla de las Hermanas de la Presentación, pero sujetos a la jurisdicción de los obispos. En 1817 conoció a los hermanos de las Escuelas Cristianas, fundadas por san Juan Bautista de La Salle y pidió a la Santa Sede la aprobación de una Regla semejante para su Instituto. Fue aprobado por Pío VII en 1820. En 1822, la mayor parte de los Hermanos de la Presentación aceptaron la nueva Regla y cambiaron su nombre por el de Hermanos Cristianos y eligieron a Edmundo como su Superior General. 
No todos se adhirieron, comandados por el hermano Miguel Agustín Riordan, permanecieron con la denominación inicial y bajo jurisdicción diocesana hasta que en 1889, tuvieron la aprobación pontificia. Las dos Instituciones se expandieron por Inglaterra, Gibraltar y Australia. En 1838, Edmundo dimitió como Superior General a causa de la edad y murió con fama de santidad en Mont Sion (Waterford). Las dos Congregaciones, hoy están presentes en los cinco Continentes, en las regiones de misión de la Iglesia y entre los marginados de las grandes ciudades.

Santa JUANA JUGAN (María de la Cruz). (1792-1879).


Martirologio Romano: En Renes, en Francia, beata María de la Cruz (Juana) Jugan, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanitas de los Pobres, para pedir limosna por Dios para los pobres, y expulsada injustamente de la dirección del Instituto, pasó el resto de su vida en la oración y en la humildad.

Nació en Petit Croix, Cancale (Bretaña francesa). La casa de Juana era muy pobre, el padre era pescador de bacalao, y lo perdió muy pronto. A los 16 años se colocó de ayudante de cocinera en una familia de los alrededores. Ingresó como miembro de la Orden Tercera del Admirable Corazón de María de san Juan Eudes, donde fue adquiriendo experiencia religiosa. A los 25 años, fue a Saint-Servan, y durante seis años sirvió a 300 niños pobres; aquí cambió su verdadero apellido Joucan, por Jugan. Trabajó como enfermera en el hospital del Rosais. En 1823 pasó al servicio de la señorita Lecoq, con quien vivió doce años como amiga y colaboradora, dedicándose a visitar a los pobres y educar a los niños. Muerta su amiga, Juana alquiló una casa en Saint-Servan con su amiga Francisca Aubert. Aquí en el invierno de 1839, la anciana Anne Chauvin, ciega y paralítica, pidió y obtuvo asistencia. Desde aquel momento Juana tuvo clara la misión que Dios le confiaba; dedicarse a los ancianos pobres.
A la edad de 32 años, se juntó con algunas mujeres en comunidad y empezó a recibir en su casa algunos ancianos abandonados. Desde entonces tuvo que salir a pedir para los pobres que estaban recogidos en su casa. La obra fue aumentando; su oficio era ser buscadora de pan. Juana empezó a tener fama por su heroica entrega a los más pobres. En la Academia Francesa se habló de ella; en 1845 le concedieron el premio Montyon, destinado a un francés pobre, autor de la acción más virtuosa. Los periodistas la sacaban en sus reportajes. Empezaron las nuevas fundaciones en Rennes y Tours. Los parlamentarios hablaban en las Cortes de ella: "Juana Jugan es un personaje que sabe de socialismo más que todos ustedes juntos". Luego fundó en París, Besançon, Nantes y Angers. En Nantes se las empezó a llamar "las Hermanitas de los Pobres", que Juana elaboró una regla basada en la de los Hermanos de San Juan de Dios. A los tres consejos evangélicos añadieron el voto de hospitalidad. más tarde se abrió la primera casa en Inglaterra, en las afueras de Londres. 
Sus compañeras la eligieron como superiora. Pero pronto Juana será destituida de una manera arbitraria. A la injusticia Juana respondió con el silencio, la bondad, el abandono. En el transcurso de los años la sombra que envolvió a Juana fue ordenado cada vez más densa, se dedicó al oficio de simple limosnera. Se dio una falsa interpretación de los comienzos de su obra. Cuando murió en Tour Saint Joseph, había 2.400 hermanitas que repartían pan y amor entre los ancianos más pobres y abandonados, pero pocas sabían que ella era la fundadora, pero su influencia junto a las jóvenes con quiénes había compartido la vida durante 27 años fue decisiva. Este contacto prolongado hará que el carisma inicial, y el espíritu de los orígenes fuera transmitido. A partir de 1900 comenzó a descubrirse la verdad: Juana Jugan -sor María de la Cruz- muerta en el olvido fue la primera Hermanita, era la fundadora. Fue beatificada `pr SS Juan Pablo II el 3 de octubre de 1982 y canonizada por SS Benedicto XVI el 11 de octubre de 2009.

Beato CONSTANTINO FERNÁNDEZ ÁLVAREZ. (1907-1936).


Martirologio Romano: En Valencia, en España, beato Constantino Fernández Álvarez, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, en el tiempo de la persecución, llevó a cabo su prueba por la fe.

Nació en La Vecilla de Curueño (León). En 1917 ingresó en la Escuela Apostólica de Solsona (Lérida). En 1924 fue trasladado al Convento de Predicadores de Valencia para continuar la carrera eclesiástica en el Estudio General de la Provincia con clara inteligencia e inclinación al estudio. Fue ordenado presbítero en 1929, y acabada la carrera eclesiástica es destinado al Pontificio Ateneo "Angelicum" de Roma donde obtuvo el Doctorado en Teología y allí ejerció la docencia. Regresó a Valencia dedicado a la enseñanza de la teología Moral y al apostolado de la pluma.
Unos días antes de estallar la revolución estaba en su pueblo natal y se empeñó en regresar a Valencia donde llegó el día 16 de julio. El 19 por la tarde abandonó el Convento y se refugió en un piso de una familia amiga. Pero fue detenido y llevado a la cárcel Modelo. Allí, el 29 de agosto hacia las once de la noche lo mataron.
Sus restos fueron depositados en la cripta lateral del altar de Santo Domingo en la Basílica San Vicente Ferrer de Valencia. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.

Beato FRANCISCO MONZÓN ROMEO. (1912-1936).


Martirologio Romano: En la localidad de Híjar, cerca de Teruel, en España, beato Francisco Monzón Romeo, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, durante la misma persecución, confirmó con la propia sangre su fidelidad para con el Señor.

Nació en Hijar, Teruel. Llegado a la adolescencia, 1925, ingresa en la Escuela Apostólica de Calanda. Toma el hábito en Valencia en 1928. Estudia teología en Valencia y en Salamanca donde es ordenado sacerdote en 1936.
Estando de vacaciones en compañía de sus padres y hermanos le sorprende la persecución antirreligiosa. Vaga por los campos de su pueblo y un hermano suyo de 13 años, Miguel le lleva leche caliente todos los días. Un grupo de milicianos se presenta en casa de sus padres y apuntando uno de ellos con el fusil a su madre, decía: "diga usted dónde está su hijo, o le disparo". La madre no dijo nada. Horas después vuelven a la carga ante sus padres asegurándoles que a su hijo, si se entregaba, no le pasaría nada. Su padre les acompaña a buscarlo y... le apresan.
Hacia las seis y media de la tarde del 29 de agosto le invitan a dar un paseo en coche y llegados a la altura del campo de fútbol se paran y mientras desciende le disparan varias veces en la sien. Cuando lo sacaron en el coche dijo: «Dios mío, Jesucristo derramó su sangre por mí, y ahora yo la derramaré por él».
Los familiares del Padre quieren recuperar el cadáver pero no se lo permitieron. Lo entierran en una fosa común. Actualmente sus restos están en Zaragoza. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.

Beata SANCHA SZYMKOWIAK. (1910-1942).


Martirologio Romano: En Poznan, ciudad de Polonia, beata Sancha (Joanina) Szymkowiak, virgen, de la Congregación de la Hijas de la Bienaventurada Virgen María de los Dolores, que, en medio de las dificultades de la guerra, se ocupó con gran entrega de los detenidos en las cárceles.

Nació en Mozdzanow (Ostrow Wielkopolski, Polonia), en el seno de una familia acomodada. El día de su bautismo recibió el nombre de Juanita. Recibió una esmerada educación religiosa e intelectual. Estudió lenguas y literaturas estranjera en la universidad de Poznán. En su juventud ya empezó a ayudar a los pobres, primero como miembro de la Asociación mariana y de la Asociación de San Vicente. La Eucaristía fue el centro de su devoción y celo apostolico. 
En 1934 viajó a Francia, y durante una peregrinación a Lourdes, decidió hacerse religiosa, confiándose a María Inmaculada. En 1936, superando varias dificultades, ingresó en las Hijas de la Bienaventurada Virgen María de los Dolores o Religiosas Seráficas en Poznan, cambiando su nombre por el de María Sancja; se destacó por su humildad y por su unión con Dios. 
Durante la ocupación alemana, quiso permanecer en el convento con otras hermanas, en vez de volver con su familia. Los soldados alemanes la hicieron trabajar como traductora con los prisioneros franceses e ingleses, a los que les animó y confortó de tal manera que la llamaron “ángel de bondad” y “santa Sanja”. Las enormes fatigas y difíciles condiciones del convento de Poznan, supusieron una dura prueba para su salud ya que enfermó de una grave forma de tuberculosis de laringe. Se abandonó en manos de la Providencia y sufrió su enfermedad con una gran serenidad. Murió el mismo día que cumplía 32 años. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 18 de junio de 2002 en el curso de su viaje apostólico a Polonia.

Beata EUFRASIA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS ELUVATHINGAL. (1877-1952).


Martirologio Romano: En Trichur, India, beata Eufrasia del Sagrado Corazón de Jesús (Rosa) Eluvathingal, virgen.

Nació en la aldea de Kattoor, en la diócesis de Irinjalakuda (India), en el seno de una familia sirio-malabar muy religiosa. Desde pequeña, por influencia de su madre, mujer muy piadosa, comenzó a ejercitarse en las virtudes. A la edad de nueve años consagró a Dios su virginidad. Contra la voluntad de su padre, a la edad de doce años ingresó en el internado de las religiosas de la Congregación de la Madre del Carmen de Koonammavu. 
En 1898 tomó el hábito en la Congregación de la Madre del Carmen, el primer instituto religioso femenino surgido en la Iglesia sirio-malabar, fundado por el beato Ciriaco Elías Chávara y el padre Leopoldo Beccaro, carmelitas descalzos.
En 1900 fue traslada al convento de Santa María en Ollur, donde vivió 48 años. Fue maestra de novicias y superiora en 1913. Por su profundo espíritu de oración la gente le llamaga “madre orante”. Alcanzó una union muy profunda con el Señor, especialmente en la Eucaristía. Sus hermanas carmelitas la llamaban “sagrario móvil”. Pasaba muchas horas ante el sagrario en la capilla del convento, olvidada de sí misma y de todo lo que la rodeaba. En una carta a su director espiritual expresa la sed que sentía de adorar, amar y consolar a Cristo en la Eucaristía: "Dado que aquí la mayor riqueza, la santa misa, no se celebra a menudo, experimento un gran dolor interior y siento un gran deseo de suplir esa ausencia. Tengo una gran hambre y una gran sed de hacer algo al respecto". 
Se esforzó para que todos adorasen al Santísimo Sacramento. El sufrimiento, la pasión y el dolor de Cristo provocaban un gran dolor en su corazón. Sentía una especial veneración por María y por el Rosario. Llevó una vida sencilla y austera, realizando numerosos actos de penitencia y de mortificacion. Conjugaba perfectamente en su vida la acción y la contemplación. Su amor a Dios se manifestaba en la compasión y el amor a las personas que se dirigían a ella para que las ayudara en sus dificultades económicas o problemas familiares, o para pedirle oraciones a fin de curar de una enfermedad, obtener un empleo o superar un examen. Sabían que ella intercedería ante la Madre de Dios y que sus plegarias siempre eran escuchadas. Era un modelo ejemplar de caridad. La madre Eufrasia, que había ofrecido su vida como sacrificio de amor a Dios. 
Fue beatificada el 3 de diciembre de 2006 en la iglesia de San Antonio Forane, en Ollur, archidiócesis de Trichur, por el cardenal Varkey Vithayathil, arzobispo mayor de Ernakulam-Angamaly de los siro-malabares por decreto del papa Benedicto XVI.

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Santa Sabina de Roma. M. 119/25. 
Martirologio Romano: En Roma, conmemoración de santa Sabina, cuya iglesia titular construida en el monte Aventino lleva su nombre, digno de veneración.
Matrona de Avezzano. Mártir en Roma, durante la persecución de Adriano. La decapitaron. No sabemos nada más de ella, sólo que conserva una iglesia en Roma en el Aventino. 
La leyenda dice que era una rica patricia romana, viuda de Valentín, que se retiró al campo, y allí tuvo como esclava a santa Serapia, a quién maltrató, pero al descubrir que era cristiana, ella se interesó por la nueva doctrina; la salvó de que fuera violada, y presenció su martirio; poco después moriría ella. 
El Martirologio actual no conmemora a Serapia, ni convalida la leyenda, sino que se limita a evocar el carácter venerable de la titular de un templo romano tan tradicional. La fecha que da el santoral no corresponde a la supuesta pasión (que de ser histórica habría ocurrido en el siglo II) sino a la erección de la titularidad de la basílica como «Santa Sabina». Desde 1969 su culto se ha limitado a los calendarios locales. 

Santa Basila. s. III - IV. 
Martirologio Romano: En Sirmio, de Panonia, santa Basila.
Según el antiguo Martirologio Romano, era una santa mujer que murió mártir en Esmirna; otros martirologios la hacen mártir en Sirmio de Panonia (hoy Mitrovic). 

San Adelfo de Metz. s. V. 
Tumba y Relicario de s. Adelfo
Martirologio Romano: En Metz en la Galia bélgica, hoy en Francia, san Adelfo, obispo. 
Santo de Lorena y alsaciano, cuya leyenda fue escrita en 1506 por el humanista alsaciano Wimpheling. Instruido por san Arnulfo (no pudieron ser contemporáneos), se convirtió en obispo de Metz (Francia) durante el gobierno de Ludovico Pío. Muy venerado como representante del primer impulso evangelizador. El Martirologio Romano decía: "En Metz, en Francia, conmemoración de san Adelfo, obispo y confesor" no se sabe nada más de él. Es patrón de Metz y de Neuviller les Saverne donde están sus reliquias. 

San Maximiano de Vercelli. M. 478. 
IXº Obispo de Vercelli. Su nombre jamás ha estado inserto en el Martirologio Romano, pero como en la última edición de éste último indica como legítimo el culto de los santos y beatos que son reconocidos en los calendarios y catálogos diocesanos, como es este caso.

San Víctor de Nantes. s. VII. 
Martirologio Romano: En la región de Nantes, en la Bretaña Menor, san Víctor, solitario, que vivió recluido en un pequeño oratorio, construido por él mismo junto a Bonchamp.
En la región de Nantes, en la Bretaña Menor, san Víctor, solitario, que vivió recluido en un pequeño oratorio, construido por él mismo junto a Bonchamp.   

San Alberico de Ocri. M. c. 1050. 
Según la tradición, nació en Rávena y pertenecía a una noble y rica familia de esta ciudad. Cuando era joven se hizo ermitaño para vivir en rigurosa penitencia, oración y contemplación en el valle de Sant’Anastasio junto a San Marino; se cuenta que en este lugar, hizo surgir una fuente de agua salutífera, y que hoy todavía existe. Después habitó, durante algun tiempo, en eremitorio de Ocri en la diócesis de Sarcina (Forlí), erigido por san Pedro Damián; de aquí pasó, siempre viviendo como ermitaño, en una localidad llamada Balze, situada en una profunda garganta a 1147 m. en el monte Fumaiolo, que dependía del monasterio camaldulense de San Juan Bautista, en la diócesis de Sarcina. 
Aquí vivió en perfecta soledad durante muchos años hasta su muerte. Se dice que era camaldulense del monasterio de Camaldoli, cerca de Bagno de Romaña, donde nuestro santo se retiró, haciendo vida eremítica, dedicándose a la oración y a la penitencia.  

Felipa Guidoni. Beata. M. 1335. 
Pertenecía a la familia de los Guidoni de Arezzo. Fue monja conversa, distinguiéndose por una vida santa, llena de humildad, pureza y gran voluntad de mortificación. Pertenecía a una Congregación religiosa conocida como las "Santuchas" por el nombre de la fundadora beata Santucia Terebotti, que había sido guiada e inspirada por beata Esperanza, ambos ciudadanos de Gubbio, entre otros, en el siglo XIII fueron fundados algunos monasterio en Arezzo y su entorno puestos bajo la regla de san Benito.
 Las "Santuchas" tomaron el nombre de "Siervas de María" y uno de estos conventos en Arezzo se llamó Santa María de Valverde, del que Felipa fue su primera abadesa hasta su muerte. Su cuerpo reposa hoy en el convento de Arezzo. No existe una confirmación oficial de su culto, pero éste es antiquísimo, desde el siglo XIV.

Ricardo Herst. Beato. M. 1628. 
Placa conmemorativa
de los mártires de
Lancaster
Martirologio Romano: En Lancaster, en Inglaterra, beato Ricardo Herst, mártir, padre de familia y labrador, que, acusado falsamente de un crimen de homicidio, por su fe en Cristo fue condenado a morir en la horca en tiempo del rey Jacobo I.
Nació en Preston (Lancashire), donde trabajó como agricultor. Su no asistencia a los servicios anglicanos levantó sospechas. El obispo de Chester mandó a tres criados para que arrestasen, pero los obreros de Ricardo consiguieron avisarlo y pusieron en fuga a los criados, pero uno de ellos, al correr se partió una pierna, que se le gangrenó muriendo al cabo de un mes. Entonces se presentó contra Ricardo una demanda de asesinato pero la realidad fue porque era un católico tenaz, como se demostró en el juicio. Se le ofreció la vida si asistía a un servicio religioso anglicano, a lo que se negó a pesar de que fue llevado a la fuerza. 
Casado y con hijos le preocupaba mucho la suerte de su familia, pero estaba sereno y confiado, pidiendo oraciones para perseverar en la fe hasta el final. Llegado al cadalso llevó un crucifijo, hizo en voz alta sus oraciones; ayudó al verdugo a ponerle la soga; viendo que el verdugo vacilaba en echarle la cuerda al cuello, le dijo: »Tomás, me parece que voy a tener que ayudarte». El beato tenía, al morir, seis hijos, y su mujer esperaba el séptimo. Fue ahorcado y descuartizado en Lancaster. Fue beatificado por Pío XI en 1929.

Luis Vulfilocio Huppy. Beato. (1747-1794). 
Martirologio Romano: En el litoral frente a Rochefort, en Francia, beato Luis Vulfilocio Huppy, presbítero y mártir, que, retenido de una manera inhumana, por ser sacerdote, en una vieja nave durante la Revolución Francesa, murió víctima de enfermedad.
Nació  en Rué, La Somme. Recibió las órdenes sagradas hasta el diaconado en la diócesis de Amiens y luego por razones desconocidas pasó a la de Limoges, donde se ordenó sacerdote y se quedó como sacerdote autorizado a vivir en Limoges. Como se negó a prestar el juramento constitucional fue arrestado el año 1793 y llevado a la prisión de La Regle. Él alegó que al no ocupar ningún cargo ni beneficio no tenía por qué prestar dicho juramento y pidió que se tuviera por ilegal su arresto. Pero se le conminó entonces a prestar el juramento de “Libertad-Igualdad”, a lo que se negó. Y por ello fue enviado a Rochefort (29 de marzo de 1794), embarcado en “Les Deux Associés” y contagiado de la enfermedad que circulaba entre los detenidos, a la que no pudo presentar defensa su organismo pese a ser un joven de 28 años. Se dice de él que era un sacerdote piadoso, dulce y amable y que murió como un santo el 29 de agosto de 1794, siendo enterrado en la isla Madame. Fue beatificado el 1 de octubre de 1995 por el papa Juan Pablo II.

Domingo Jedrzejewski. Beato. (1886-1942). 
Martirologio Romano: En el campo de concentración de Dachau, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Domingo Jedrzejewski, presbítero y mártir, que en el furor de la guerra, expulsado de Polonia y detenido en una prisión extranjera, por Cristo murió torturado.
Nació en Kowal. Su primera vocación fue la de maestro, pero a los tres años de estudiar magisterio optó por el sacerdocio e ingresó en el seminario de la diócesis de Wloclawek, donde fue ordenado en 1911. Fue vicario de las parroquias de Zadzim, Poezesna y Kalisz, y luego fue director del instituto de Turek. Tenía gran empeño en trabajos de tipo social y educacional. En 1925 tuvo que dejar la enseñanza por su mala salud y pasó a la parroquia rural de Kokanin, cuando mejoró su salud se le nombró párroco de Goslawice. 
En 1940 la Gestapo lo arrestó y lo condujo al campo de concentración de Sachsenhausen y después al de Dachau, Alemania. Dos años después murió extenuado por los trabajos forzados. Jamás se quejó ni maldijo a nadie. Sufrió con humildad y paciencia. Fue beatificado el 13 de junio de 1999 por el papa Juan Pablo II.

Teresa Bracco. Beata. (1924-1944). 
Martirologio Romano: En la aldea de Santa Giulia, en el Piamonte, de Italia, beata Teresa Bracco, virgen y mártir, que en tiempo de guerra, estando trabajando en el campo, murió a causa de las heridas que le causaron los golpes de unos soldados, al defender valientemente su castidad.
Nació en Santa Giulia de Dego, Savona, Italia, en el seno de una familia campesina y sencilla.  Teresa pudo completar solamente el cuarto grado de primaria. Ayudaba en su casa y trabajaba como pastora. 
Llevaba siempre consigo la corona del rosario y, mientras pastoreaba, no dejaba de rezar. Ginin -como la llamaban- sacrificaba con gusto preciosas horas de sueño con tal de poder hacer la comunión. La iglesia, en efecto, no estaba muy cerca de la casa, la misa se celebraba muy temprano y ella no quería pederla por nada al mundo. La Eucaristía, la devoción a la Virgen y la espiritualidad del deber: aquí está el secreto de su santidad. Hizo suyo el lema de santo Domingo Savio, “antes morir que pecar”. 
Era modesta, alegre y sencilla. Cuando los alemanes invadieron su aldea fue estrangulada y después rematada por dos tiros por un soldado nazi que quiso violarla en un bosque cerca de Santa Giulia. “Te aseguro que antes prefiero morir que pecar”, había dicho a una amiga un día antes de su muerte. Fue beatificada en Turín por san Juan Pablo II el 24 de mayo de 1998.

NUESTRA SEÑORA DE LAS LÁGRIMAS.


Esta advocación no alude a una aparición de la Virgen, sino a un fenómeno prodigioso que tuvo lugar el 29 de agosto de 1953 en la casa de un obrero en Siracusa (Sicilia). Durante cuatro días un cuadro de yeso con la imagen del Corazón Inmaculado de María derramó lágrimas humanas tal y como pudo constatar una comisión de médicos. 


HISTORIA:

Antonia Giusto y su marido Angelo Iannuso se casaron y fueron a vivir a Siracusa provisoriamente con su madre y su hermano. Ellos eran muy pobres. Uno de los regalos de boda fue un cuadro de yeso con la imagen del Corazón Inmaculado de María. Para cuando Antonina descubrió que estaba embarazada, parte de sus cambios físicos incluyeron toxemia que de vez en cuando le producía ceguera momentánea. Los doctores afirmaban que esto se debía al embarazo dificultoso y la aconsejaban de meterse en cama y no salir de allí. Antonia encontró un refugio en la plegaria, y su marido se le burlaba al respecto. 
El 29 de agosto de 1953 ella empezó con retortijones espantosos que duraron mucho más de lo esperable. La gente que estaba con ella la urgía a que buscara a su marido y al doctor. De pronto la paciente se calmó. Antonia sufrió un ataque que la dejó ciega. Alrededor de las 8:30 su vista estaba normal nuevamente. En ese momento del día 29 de agosto y hasta el 1º de septiembre de 1953, el cuadro de yeso, que representaba el Corazón Inmaculado de María, a la cabecera de la cama en la casa de Angelo y Antonia, lloró lágrimas humanas. 
Antonia cuenta que: “Abrí mis ojos y miré a la imagen de la Santísima Virgen por arriba del cabezal de la cama. Para mi gran sorpresa la imagen estaba llorando. Llamé a mi cuñada Grazia y a mi tía Antonina Sgarlata que vino a mi lado señalando las lágrimas. Al principio creyeron que se trataba de una alucinación debida a mi enfermedad pero cuando yo insistí y ellas se acercaron a esa placa pudieron ver claramente que había lágrimas reales cayendo de los ojos de la Madonna, y que algunas lágrimas caían primero por sus mejillas y luego directamente a la cama. Aterrorizadas llamaron a los vecinos, y ellos confirmaron el fenómeno..." 
Todos los miembros de la familia fueron llamados y todos pudieron constatar el milagro. Antonia se quedó mirando a nuestra Madre Celestial por varias horas atestiguando el milagro, mientras que limpiaba las lágrimas que iban cayendo sin cesar. Primero fueron contenidas las lágrimas con un pañuelo y luego con algodón. La “Madonna“ lloró durante 4 días, desde el 29 de agosto al 1º de septiembre y atrajo a miles de peregrinos a Siracusa. 

LA INVESTIGACIÓN:

El domingo 30 de agosto, el 2º día de las lágrimas. Nicola Guarino, un cameraman de Siracusa, con su cámara documentó en 300 cuadros o fotogramas la Lacrimación. En esas imágenes se puede ver la forma y el fluir de las lágrimas. El ojo humano se podría dejar sugestionar, pero el objetivo de la cámara retrata lo que ocurre con objetividad. Siracusa es uno de los pocos eventos en que las lágrimas están documentadas. 
El 1º de septiembre se reunía un grupo de distinguidos clérigos, cuatro hombres de ciencia y tres testigos de gran reputación, para así formar una comisión investigadora en nombre del Arzobispado. La comisión se reunió en la casa de los Iannuso a la mañana con el fin de estudiar el fenómeno y sacar una muestra de las lágrimas para ser analizadas. Después de haber tomado el líquido que surgía de los ojos de la imagen, se hizo un análisis microscópico. La respuesta de la ciencia fue: "las lágrimas son humanas". Ell cura párroco dio fe que los doctores juraron por la Biblia en cuanto a la veracidad de lo analizado. Tras el estudio científico de la imagen dejó de llorar. Fue el cuarto día. 

LOS MILAGROS Y RECONOCIMIENTOS:

Los pedazos de algodón que habían enjugado las lágrimas de la Madonna que llora fueron enviados a varios lugares alrededor del mundo, y en muchos se produjeron varios milagros. Uno de ellos fue en España. La primera persona en experimentar un milagro fue la propia Antonina Iannuso, se recuperó totalmente de una severa toxemia y más adelante en el tiempo dió a luz a un muy saludable hijo, el 25 de diciembre de 1953. 
El fenómeno fue declarado auténtico el 12 de diciembre del mismo año, por los obispos de Sicilia reunidos en conferencia episcopal. La Virgen de las Lágrimas fue aprobada por el Papa Pío XII el 17 de octubre de 1954. 
1994: El Papa Juan Pablo II consagró el santuario. Recordó el “milagro de las lágrimas" ocurrido hace 40 años (1953). El Papa Juan Pablo II la invocó para pedirle protección para “quienes tienen más necesidad de perdón y reconciliación” y para que lleve “concordia a las familias y paz entre los pueblos”.  El Papa añadió: “A ti, dulce Virgen de las Lágrimas, presentamos a la Iglesia y al mundo entero. Enjuga las lágrimas que el odio y la violencia provocan en muchas regiones de la Tierra, especialmente en el Medio Oriente y en el Continente africano” 
En el año 2003, Un enviado especial de Juan Pablo II concluyó las celebraciones del Año Mariano de Siracusa en el Santuario de la Virgen de las Lágrimas, 50 años después del milagro.
El santuario fue consagrado con motivo de su visita a Siracusa (noviembre de 1994), por el Santo Padre: Juan Pablo II. 

NUESTRA SEÑORA DE LA GUARDIA.



Advocación mariana que se celebra el 29 de Agosto y que ostenta el patronazgo sobre la ciudad de Génova.



HISTORIA:

El 29 de agosto de 1490, Benedicto Pareto era un humilde campesino de Livellato, un pequeño pueblo del valle de Polcevera, próximo a Génova, donde vivía con su esposa y sus dos hijos.
Una mañana, como acostumbraba hacerlo, cuidaba sus ovejas en espera del almuerzo cuando, súbitamente, se le apareció una señora de bello aspecto, resplandeciente como el sol, quien le habló dulcemente: “No temas, oh Benedetto. Yo soy María, la Madre de Jesucristo” e, indicándole con la mano al sitio, le dijo: “Yo quiero que tú me hagas fabricar una Capilla”.
“Señora, -replicó Paretto-, yo estoy listo a hacer todo aquello que me encomendares, pero soy tan pobre, y fabricar sobre este monte tan alto y tan desierto, llevará tanta fatiga y tanto gasto que yo espero poder hacerlo”. “Benedetto, -replicó María- no temas; con mi ayuda te será fácil cada cosa”. “Y bien, -concluyó Paretto- en Vos confío, oh, mi Señora, pondré manos a la obra encomendada”.

Milagrosa curación:
De regreso en su casa, el pastor, presa de viva excitación, narró lo ocurrido a su familia, recibiendo como respuesta que se estaba volviendo loco y que el pueblo entero de mofaría de él. En vista de ello, Benedicto decidió olvidar lo acontecido y seguir su vida normalmente.
Unos días después, se hallaba en lo alto de una higuera cuando la rama sobre la que se hallaba de pie se quebró. Benedicto cayó pesadamente al suelo, fracturándose ambas piernas por lo que debió guardar cama varios días. Mientras convalecía, se le apareció nuevamente a la Virgen que, con tono suave y delicado, le reiteró su pedido.
Pareto comprobó emocionado que sus heridas habían sanado y que ya no padecía dolores, novedad que corrió por todo el, pueblo, despertando el asombro y curiosidad de sus habitantes y la sorpresa de su familia.

La construcción del santuario:
Con la ayuda de sus hijos y el vecindario, Benedicto comenzó a construir la capilla, tarea a la que se sumó la familia Ghersi, aportando una importante suma de dinero y una bella imagen de mármol para el altar, que representaba a Nuestra Señora con el Niño en brazos.
Cuando el templo estuvo terminado, comenzaron a acudir los fieles en gran número. Sin embargo, poco después se pudo comprobar que no era suficiente para tantos, razón por la cual, se decidió levantar una iglesia mayor, capaz de recibir a las grandes multitudes que llegaban permanentemente del norte de Italia y de la misma Francia.
En 1530 comenzó a edificarse un nuevo santuario que sería reemplazado en 1890 por la grandiosa basílica actual.

DEVOCIÓN y RECONOCIMIENTOS:

La devoción a Nuestra Señora de la Guardia se difundió por el valle de Polcevera primero, por la Liguria después y finalmente por toda Italia, convirtiéndose en la advocación preferida de los antiguos navegantes genoveses.
En 1915 el Papa Benedicto XV elevó el santuario a basílica menor mandando además, colocar una imagen de la Virgen de la Guardia en los jardines del Vaticano.
Desde el monte Figogna, la devoción se expandió por el mundo siendo de destacar los santuarios del Piamonte, América y África pertenecientes a la Pequeña Obra de la Divina Providencia, fundada en Tortona.
En la Argentina, san Luis Orione en persona atribuyó a un milagro el que Monseñor Francisco Alberti, Obispo de La Plata, le concediese la abandonada iglesia de Victoria, en el partido de San Fernando, para iniciar desde allí su apostolado. “Vine a la Argentina a levantarle una iglesia –exclamó al ver la imagen de la Virgen genovesa sobre una caja de madera, a un costado del altar - pero ella fue mucho más diligente y me la entrega hecha”. En 1990 Monseñor Giovanni Canestri, Arzobispo emérito de Génova, puso bajo su auspicio la misión diocesana que dos años después se puso en marcha en el barrio de Guaricano, Santo Domingo, República Dominicana.
Todos los 29 de agosto la Iglesia celebra la fiesta de Nuestra Señora de la Guardia, patrona de Génova, fecha en la que, según la tradición, se produjo su aparición en los alrededores de Livellato.

 ¿POR QUÉ EL NOMBRE DE “LA GUARDIA”?:

Es preciso saber que era uso antiguo cerca de los griegos y los romanos y otros pueblos colocar sobre los montes, especialmente a lo largo del litoral, puestos de guardia o semáforos, los cuales deberían señalar el avecinarse de los enemigos en tiempo de guerra, o también de naves infectadas en tiempos de epidemia. De estas guardias derivó el nombre de “Guardia” al lugar mismo donde éstos se colocaban, y por lo tanto se designaban aquellos lugares “Cabo de la Guardia”, “Monte de la Guardia”, etc.. El cual puede haber sido también el nombre dado al monte Figogna, dada su posición eminentemente estratégica y consiguientemente al Santuario en él eregido.
En el curso de los siglos Nuestra Señora de La guardia fue defensa, la guardia, el refugio de los genoveses en todos los peligros, en todas las necesidades, como atestiguan los votos y péndulos del Santuario, y la voz unánime de sus devotos.