29 de agosto de 2015

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Santa Sabina de Roma. M. 119/25. 
Martirologio Romano: En Roma, conmemoración de santa Sabina, cuya iglesia titular construida en el monte Aventino lleva su nombre, digno de veneración.
Matrona de Avezzano. Mártir en Roma, durante la persecución de Adriano. La decapitaron. No sabemos nada más de ella, sólo que conserva una iglesia en Roma en el Aventino. 
La leyenda dice que era una rica patricia romana, viuda de Valentín, que se retiró al campo, y allí tuvo como esclava a santa Serapia, a quién maltrató, pero al descubrir que era cristiana, ella se interesó por la nueva doctrina; la salvó de que fuera violada, y presenció su martirio; poco después moriría ella. 
El Martirologio actual no conmemora a Serapia, ni convalida la leyenda, sino que se limita a evocar el carácter venerable de la titular de un templo romano tan tradicional. La fecha que da el santoral no corresponde a la supuesta pasión (que de ser histórica habría ocurrido en el siglo II) sino a la erección de la titularidad de la basílica como «Santa Sabina». Desde 1969 su culto se ha limitado a los calendarios locales. 

Santa Basila. s. III - IV. 
Martirologio Romano: En Sirmio, de Panonia, santa Basila.
Según el antiguo Martirologio Romano, era una santa mujer que murió mártir en Esmirna; otros martirologios la hacen mártir en Sirmio de Panonia (hoy Mitrovic). 

San Adelfo de Metz. s. V. 
Tumba y Relicario de s. Adelfo
Martirologio Romano: En Metz en la Galia bélgica, hoy en Francia, san Adelfo, obispo. 
Santo de Lorena y alsaciano, cuya leyenda fue escrita en 1506 por el humanista alsaciano Wimpheling. Instruido por san Arnulfo (no pudieron ser contemporáneos), se convirtió en obispo de Metz (Francia) durante el gobierno de Ludovico Pío. Muy venerado como representante del primer impulso evangelizador. El Martirologio Romano decía: "En Metz, en Francia, conmemoración de san Adelfo, obispo y confesor" no se sabe nada más de él. Es patrón de Metz y de Neuviller les Saverne donde están sus reliquias. 

San Maximiano de Vercelli. M. 478. 
IXº Obispo de Vercelli. Su nombre jamás ha estado inserto en el Martirologio Romano, pero como en la última edición de éste último indica como legítimo el culto de los santos y beatos que son reconocidos en los calendarios y catálogos diocesanos, como es este caso.

San Víctor de Nantes. s. VII. 
Martirologio Romano: En la región de Nantes, en la Bretaña Menor, san Víctor, solitario, que vivió recluido en un pequeño oratorio, construido por él mismo junto a Bonchamp.
En la región de Nantes, en la Bretaña Menor, san Víctor, solitario, que vivió recluido en un pequeño oratorio, construido por él mismo junto a Bonchamp.   

San Alberico de Ocri. M. c. 1050. 
Según la tradición, nació en Rávena y pertenecía a una noble y rica familia de esta ciudad. Cuando era joven se hizo ermitaño para vivir en rigurosa penitencia, oración y contemplación en el valle de Sant’Anastasio junto a San Marino; se cuenta que en este lugar, hizo surgir una fuente de agua salutífera, y que hoy todavía existe. Después habitó, durante algun tiempo, en eremitorio de Ocri en la diócesis de Sarcina (Forlí), erigido por san Pedro Damián; de aquí pasó, siempre viviendo como ermitaño, en una localidad llamada Balze, situada en una profunda garganta a 1147 m. en el monte Fumaiolo, que dependía del monasterio camaldulense de San Juan Bautista, en la diócesis de Sarcina. 
Aquí vivió en perfecta soledad durante muchos años hasta su muerte. Se dice que era camaldulense del monasterio de Camaldoli, cerca de Bagno de Romaña, donde nuestro santo se retiró, haciendo vida eremítica, dedicándose a la oración y a la penitencia.  

Felipa Guidoni. Beata. M. 1335. 
Pertenecía a la familia de los Guidoni de Arezzo. Fue monja conversa, distinguiéndose por una vida santa, llena de humildad, pureza y gran voluntad de mortificación. Pertenecía a una Congregación religiosa conocida como las "Santuchas" por el nombre de la fundadora beata Santucia Terebotti, que había sido guiada e inspirada por beata Esperanza, ambos ciudadanos de Gubbio, entre otros, en el siglo XIII fueron fundados algunos monasterio en Arezzo y su entorno puestos bajo la regla de san Benito.
 Las "Santuchas" tomaron el nombre de "Siervas de María" y uno de estos conventos en Arezzo se llamó Santa María de Valverde, del que Felipa fue su primera abadesa hasta su muerte. Su cuerpo reposa hoy en el convento de Arezzo. No existe una confirmación oficial de su culto, pero éste es antiquísimo, desde el siglo XIV.

Ricardo Herst. Beato. M. 1628. 
Placa conmemorativa
de los mártires de
Lancaster
Martirologio Romano: En Lancaster, en Inglaterra, beato Ricardo Herst, mártir, padre de familia y labrador, que, acusado falsamente de un crimen de homicidio, por su fe en Cristo fue condenado a morir en la horca en tiempo del rey Jacobo I.
Nació en Preston (Lancashire), donde trabajó como agricultor. Su no asistencia a los servicios anglicanos levantó sospechas. El obispo de Chester mandó a tres criados para que arrestasen, pero los obreros de Ricardo consiguieron avisarlo y pusieron en fuga a los criados, pero uno de ellos, al correr se partió una pierna, que se le gangrenó muriendo al cabo de un mes. Entonces se presentó contra Ricardo una demanda de asesinato pero la realidad fue porque era un católico tenaz, como se demostró en el juicio. Se le ofreció la vida si asistía a un servicio religioso anglicano, a lo que se negó a pesar de que fue llevado a la fuerza. 
Casado y con hijos le preocupaba mucho la suerte de su familia, pero estaba sereno y confiado, pidiendo oraciones para perseverar en la fe hasta el final. Llegado al cadalso llevó un crucifijo, hizo en voz alta sus oraciones; ayudó al verdugo a ponerle la soga; viendo que el verdugo vacilaba en echarle la cuerda al cuello, le dijo: »Tomás, me parece que voy a tener que ayudarte». El beato tenía, al morir, seis hijos, y su mujer esperaba el séptimo. Fue ahorcado y descuartizado en Lancaster. Fue beatificado por Pío XI en 1929.

Luis Vulfilocio Huppy. Beato. (1747-1794). 
Martirologio Romano: En el litoral frente a Rochefort, en Francia, beato Luis Vulfilocio Huppy, presbítero y mártir, que, retenido de una manera inhumana, por ser sacerdote, en una vieja nave durante la Revolución Francesa, murió víctima de enfermedad.
Nació  en Rué, La Somme. Recibió las órdenes sagradas hasta el diaconado en la diócesis de Amiens y luego por razones desconocidas pasó a la de Limoges, donde se ordenó sacerdote y se quedó como sacerdote autorizado a vivir en Limoges. Como se negó a prestar el juramento constitucional fue arrestado el año 1793 y llevado a la prisión de La Regle. Él alegó que al no ocupar ningún cargo ni beneficio no tenía por qué prestar dicho juramento y pidió que se tuviera por ilegal su arresto. Pero se le conminó entonces a prestar el juramento de “Libertad-Igualdad”, a lo que se negó. Y por ello fue enviado a Rochefort (29 de marzo de 1794), embarcado en “Les Deux Associés” y contagiado de la enfermedad que circulaba entre los detenidos, a la que no pudo presentar defensa su organismo pese a ser un joven de 28 años. Se dice de él que era un sacerdote piadoso, dulce y amable y que murió como un santo el 29 de agosto de 1794, siendo enterrado en la isla Madame. Fue beatificado el 1 de octubre de 1995 por el papa Juan Pablo II.

Domingo Jedrzejewski. Beato. (1886-1942). 
Martirologio Romano: En el campo de concentración de Dachau, cerca de Munich, en Baviera, de Alemania, beato Domingo Jedrzejewski, presbítero y mártir, que en el furor de la guerra, expulsado de Polonia y detenido en una prisión extranjera, por Cristo murió torturado.
Nació en Kowal. Su primera vocación fue la de maestro, pero a los tres años de estudiar magisterio optó por el sacerdocio e ingresó en el seminario de la diócesis de Wloclawek, donde fue ordenado en 1911. Fue vicario de las parroquias de Zadzim, Poezesna y Kalisz, y luego fue director del instituto de Turek. Tenía gran empeño en trabajos de tipo social y educacional. En 1925 tuvo que dejar la enseñanza por su mala salud y pasó a la parroquia rural de Kokanin, cuando mejoró su salud se le nombró párroco de Goslawice. 
En 1940 la Gestapo lo arrestó y lo condujo al campo de concentración de Sachsenhausen y después al de Dachau, Alemania. Dos años después murió extenuado por los trabajos forzados. Jamás se quejó ni maldijo a nadie. Sufrió con humildad y paciencia. Fue beatificado el 13 de junio de 1999 por el papa Juan Pablo II.

Teresa Bracco. Beata. (1924-1944). 
Martirologio Romano: En la aldea de Santa Giulia, en el Piamonte, de Italia, beata Teresa Bracco, virgen y mártir, que en tiempo de guerra, estando trabajando en el campo, murió a causa de las heridas que le causaron los golpes de unos soldados, al defender valientemente su castidad.
Nació en Santa Giulia de Dego, Savona, Italia, en el seno de una familia campesina y sencilla.  Teresa pudo completar solamente el cuarto grado de primaria. Ayudaba en su casa y trabajaba como pastora. 
Llevaba siempre consigo la corona del rosario y, mientras pastoreaba, no dejaba de rezar. Ginin -como la llamaban- sacrificaba con gusto preciosas horas de sueño con tal de poder hacer la comunión. La iglesia, en efecto, no estaba muy cerca de la casa, la misa se celebraba muy temprano y ella no quería pederla por nada al mundo. La Eucaristía, la devoción a la Virgen y la espiritualidad del deber: aquí está el secreto de su santidad. Hizo suyo el lema de santo Domingo Savio, “antes morir que pecar”. 
Era modesta, alegre y sencilla. Cuando los alemanes invadieron su aldea fue estrangulada y después rematada por dos tiros por un soldado nazi que quiso violarla en un bosque cerca de Santa Giulia. “Te aseguro que antes prefiero morir que pecar”, había dicho a una amiga un día antes de su muerte. Fue beatificada en Turín por san Juan Pablo II el 24 de mayo de 1998.