8 de mayo de 2015

NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN. Patrona de Argentina, Paraguay y Uruguay.



La Virgen de Luján o Nuestra Señora de Luján, es una de las advocaciones con la que se venera la figura de la Virgen María. Se la considera patrona de Argentina, Paraguay y Uruguay.

La imagen original es pequeña y sencilla, de solo 38 cm de altura, realizada en arcilla cocida y representativa de la Inmaculada Concepción. 


HISTORIA:

El origen de la advocación se remonta a 1630. Antonio Farías Sáa, un hacendado portugués radicado en Sumampa (actual provincia de Santiago del Estero, Argentina), quiso erigir en su estancia una capilla en honor de la Virgen. Solicitó a un compatriota suyo, residente en Brasil, el envío de una imagen de la Inmaculada Concepción de María. Para una mejor elección, su amigo le envió dos imágenes. En el mes de mayo de 1630, las imágenes de la Virgen llegaron al puerto de Buenos Aires procedentes de San Pablo y, acondicionadas en sendos cajones, fueron colocadas en una carreta.
Luego de tres días de viaje, la caravana a la cual se incorporó la carreta hizo un alto a 5 leguas de la actual ciudad de Luján, en el paraje de Zelaya, para pernoctar en la estancia de Rosendo de Trigueros.
Al día siguiente, ya dispuestos a continuar la marcha, los bueyes no consiguieron mover la carreta. Después de intentos fallidos, Se cambiaron los bueyes y se bajó la carga, pero sin resultado. Los bueyes rehusaban cruzar el río.
Conversando sobre tan extraña novedad, se supone que el negro Manuel, un pequeño esclavo que venía con la caravana, movido por la gracia de Dios dijo:
“Señor, saque del carretón uno de los cajones, y observemos si camina”.
Así se hizo, pero en vano.
“Cambien los cajones, veamos si hay en esto algún misterio”, replicó Manuel.
Los bueyes insinuaron moverse en cuanto se bajó esa caja del carro. Entonces, pensando que todo estaba resuelto, la volvieron a subir. El resultado: el carruaje volvió a quedarse como estacado al piso. Cuando volvieron a bajar la caja, los bueyes se movieron sin dificultad alguna.
Dijo entonces el negro Manuel:
“Esto indica que la imagen de la Virgen encerrada en este cajón debe quedarse aquí”. Abrieron el cajón y encontraron una imagen pequeña (38 cm de altura) de arcilla cocida que representaba la Inmaculada Concepción. Los creyentes interpretaron el hecho como providencial, y entregaron la imagen para su custodia a don Rosendo de Oramas, el dueño de la casa ubicada en la actual localidad de Zelaya, del partido del Pilar, a algo más de 20 km del actual emplazamiento del santuario. La segunda imagen, que representaba a María con el niño en sus brazos, llegó a destino, y en 1670 se le contruyó un santuario donde se la veneró bajo la advocación de Nuestra Señora de la Consolación.
Enterados del hecho en Buenos Aires, muchos vecinos acudieron a venerar la imagen y, al crecer la concurrencia, don Rosendo le hizo construir una ermita donde permaneció desde 1630 hasta 1674.
De hecho hoy existe en aquel emplazamiento, conocido como “Lugar del milagro”, un convento y una pequeña capilla de adobe y piso de tierra -que puede visitarse- que recuerda a aquella ermita que se erigiera como primer santuario. Se la llamó la “Virgen Estanciera” y la “Patroncita Morena”
El negro Manuel, que trabajaba en esa estancia fue testigo de toda esa maravilla. Viendo sus patrones el intenso amor que demostraba a la Virgen, lo destinaron al exclusivo cuidado de la imagen, lo que hizo hasta su muerte.

Manuel:
El negro Manuel nació en 1604 en Cabo Verde (ciudad hoy llamada Dakar), en África, y en ese tiempo colonia portuguesa. A los 25 años, cuando Manuel gozaba de su plena libertad, fue apresado en un reclutamiento de negros llevado a cabo a finales del año 1629 por mercaderes para ser vendido como esclavo en el Brasil. Llegó al puerto de Pernambuco después de una travesía de 30 días. Al atracar la nave los negros fueron llevados a la plaza pública, y allí puestos a la venta. Un capitán de navío llamado Andrea Juan lo compró para su servicio. Dotado de una clara inteligencia y de un corazón humilde, aprendió muy pronto las verdades de la Fe y fue bautizado quizás entre los días de Navidad y Año Nuevo, y a los pocos días recibió la comunión. Como era de corazón ingenuo y de alma pura e inocente, todas las cosas de la religión le producían una gran impresión.
El negro Manuel deja Brasil en enero de 1630 rumbo al Puerto de Santa María de los Buenos Aires, en el barco del capitán Andrea Juan. El llevaba en su barco dos imágenes de la Virgen María para su amigo Antonio Farías de Sáa.
Presenció el milagro en la estancia de don Rosendo, viendo su patrón el intenso amor que demostraba a la Virgen lo dejó a las órdenes de la Inmaculada. Se lo destinó al exclusivo cuidado de la imagen, lo que hizo hasta su muerte. Se encargaba del orden en la ermita y de los vestidos de la Virgen, dirigiendo los rezos de los peregrinos. 
 La tradición nos dice que Manuel, recibió el don de curación con el sebo de las velas de la capilla y relataba a los peregrinos los viajes de la Santa Virgen, que salía de noche para dar consuelo a los afligidos. Con los años, don Rosendo falleció y el lugar quedó casi abandonado, pero éste hombre fue siempre fiel y continuó al servicio de la Virgen.

SANTUARIO:

Muy preocupada con la «soledad de la Virgen» en ese paraje que hoy es Zelaya, la señora Ana de Matos, viuda del capitán español Marcos de Sequeira y propietaria de una estancia muy bien defendida ubicada sobre la margen derecha del río Luján, no viendo ningún interés por parte de las autoridades civiles y eclesiásticas, le solicitó al administrador de la estancia del fallecido don Rosendo la cesión de la imagen de la Virgen de Luján. Ella le aseguró el cuidado y la construcción de una capilla «digna y cómoda», facilitando la estadía de los peregrinos. Juan de Oramas, el apoderado, aceptó la oferta y doña Ana de Matos le pagó por la cesión de la imagen.
Feliz de haber logrado su propósito, la instaló en su oratorio, pero a la mañana siguiente, cuando se dirigió ahí para rezar, descubrió con asombro y angustia que la Virgen no estaba en su altar. Al buscarla se la encontró en el «Lugar del Milagro».
Se creyó en un principio que era el propio Manuel - a quien no habían permitido en un principio acompañar a la Virgen - quien llevaba a la «Patroncita Morena» a su antigua morada. Hasta se lo llegó a estaquear en el piso para que no hurtara la imagen. Sin embargo la imagen seguía «volviendo» a su primer lugar.
Ello ocurrió varias veces hasta que enterado del hecho, considerado milagroso por los católicos, el obispo de Buenos Aires fray Cristóbal de Mancha y Velazco, y el gobernador del Río de la Plata, don José Martínez de Salazar, organizaron el traslado de la imagen, acompañada por doña Ana y Manuel.
El Santuario de Luján es de estilo gótico ojival del siglo XIX. Está construido en piedra labrada y cuenta con dos torres de más de 100 m de altura. El 8 de diciembre de 1930, el Papa Pío XI, le otorgó oficialmente el título de Basílica.
Su festividad se celebra el 8 de mayo. Ya que se trata de una imagen de la Inmaculada Concepción, también se celebra el 8 de diciembre.

RECONOCIMIENTO:

En 1886, el padre Salvaire presentó al papa León XIII la petición del episcopado y de los fieles del Río de la Plata para la coronación de la Virgen. León XIII bendijo la corona y le otorgó Oficio y Misa propios para su festividad, que quedó establecida en el sábado anterior al IV domingo después de Pascua. La coronación se realizó en mayo de 1887.

Patronazgos:
En 1930 se cumplieron 300 años de la llegada de la imagen a la Argentina. A principios de ese año, el obispo diocesano de La Plata y de Luján, monseñor Francisco Alberti, solicitó en nombre conjunto de los episcopados argentino, uruguayo y paraguayo al papa Pío XI, la declaración oficial de la Virgen de Luján como patrona de las tres Repúblicas.
El 15 de octubre de 1934, el cardenal Eugenio Pacelli (futuro papa Pío XII) declaró a «Nuestra Señora de Luján» patrona oficial del XXXII Congreso Eucarístico Internacional.
Juan Pablo II bendijo la imagen de Nuestra Señora de Luján el 11 de noviembre de 1995, con ocasión de la visita «ad límina» de los obispos argentinos.
El 13 de noviembre de 1998 el Papa visitó la iglesia nacional de Argentina en Roma, el primer templo de una república americana situado en la diócesis del Papa, y entronizó la imagen de la Virgen de Luján, patrona de Argentina.

La divisa argentina:
El 27 de Junio de 1806, los ingleses invadieron Buenos Aires; el domingo 1º de Julio se prohíbe la celebración de los cultos a Nuestra Señora del Rosario con la solemnidad acostumbrada y el Capitán de Navío de la Real Armada D. Santiago de Liniers y Bremont hace voto solemne a Nuestra Señora ofreciendo las banderas que se tomasen al invasor de reconquistar la ciudad, firmemente persuadido de que lo lograría bajo tan alta protección.
Don Juan Martín de Pueyrredon también comienza a organizar la reacción. Munido de un exorto del gobernador Ruiz Huidobro recluta voluntarios de la campaña por los establecimientos rurales de Pilar, Baradero, Morón, Salto, Arrecifes y Luján.
El 28 de Julio los paisanos se reunieron en Luján, sitio alejado de la ciudad de Buenos Aires, en el que contaban con el apoyo del alcalde Gamboa y del párroco Vicente Montes Carballo. Después del oficio de la Misa, recibieron del Cabildo local el Real Estandarte de la Villa, que en una de sus caras tenía la imagen de la Virgen y en la otra las armas de la Corona, para usarlo frente a las tropas.
A falta de escapularios, que esos gauchos respetuosos de la Fé necesitaban como un escudo protector, el cura les entregó dos cintas que seguramente habrá comprado de prisa en una tienda del pueblo, de colores celeste y blanco, las cuales, no habiendo uniformes, también servían de identificación entre los heroicos voluntarios. Así nació la divisa patria Argentina

San ARSENIO "el Grande". (354 - 450).

(Arsenio “el Romano”, Arsenio “el Diácono”)
Varón enérgico

Martirologio RomanoCerca del monte Scete, en Egipto, san Arsenio, que, según la tradición, fue diácono de la Iglesia de Roma, y en tiempo del emperador Teodosio se retiró a la vida de soledad, donde, lleno de todas las virtudes, rindió su espíritu a Dios.

Nació en Roma en el seno de una familia senatorial. Recibió el diaconado de manos del papa san Dámaso. Tenía una gran preparación intelectual, por la cual el emperador Teodosio, en el 383, le nombró preceptor de sus hijos: Arcadio y Honorio. Llegó a Constantinopla en 383, y continuó como tutor de la familia real por once años. Durante los últimos tres, también tuvo a su cargo al hermano Honorio. Un día, llegando a ver como estaban los niños con sus estudios, Teodosio los encontró sentados, mientras Arsenio les hablaba de pié. Esto no lo llegó a tolerar, e hizo que los estudiantes se levantaran y que el maestro tomara asiento.
Una profunda crisis espiritual le hizo abandonarlo todo. A su arribo a la Corte, Arsenio había dado un espléndido recibimiento, y probablemente porque el emperador lo deseaba, vivió con gran pompa, pero todo el tiempo el sentía un creciente sentimiento sobre renunciar al mundo. El saqueo de Roma, por parte de Alarico, le hizo reflexionar sobre la caducidad del mundo. Se dice que una voz le dijo: "Huye de los hombres y te salvarás". 
A partir de esto se embarcó secretamente para Alejandría, y rápidamente fue al desierto de Scete, pidiendo ser admitido entre los solitarios que vivían allí. San Juan "el Enano", a cuya celda fue conducido, aunque previamente se le advirtió de la calidad del visitante, no se dio por enterado de la llegada, y le dejó de pié mientras invitaba a los otros a tomar asiento a la mesa. Estando la comida a medio avanzar, lanzó un pedazo de pan ante Arsenio, indicándoles con aire de indiferencia de que lo tomara si quería. Arsenio tomó el pan, y lo comió sentado en el suelo. Satisfecho con esta prueba de humildad, san Juan lo mantuvo bajo su dirección. El nuevo solitario fue un ejemplo, aún cuando no retuvo ciertos viejos hábitos, tal como sentarse con una pierna cruzada o bien de colocar al estar acostado, un pié sobre el otro. Notando esto, el abad requirió que se imitara la postura de Arsenio en la siguiente junta, haciendo esto de manera pública. Arsenio tomó el mensaje de lo acontecido y se corrigió. Durante los cincuenta y cinco años de su vida solitaria, fue el más estricto de todos, castigándose a si mismo, por su anterior vanidad en el mundo. Entre ello se encontraba el haber usado perfumes en la Corte, para castigo, no cambiaba el agua en que humedecía las palmas con las cuales trabajaba en pequeños manteles, sino que la lanzaba hasta que finalmente estaba agotada. Era estricto en extremo.
Aún cuando participaba en labores manuales, no dejaba su aplicación en la oración. Todo el tiempo copiosas lágrimas de devoción brotaban de sus ojos y  se dice que perdió hasta las pestañas de tanto llorar por el mundo. Pero lo que más le distinguió, fue su inclinación a que nada lo interrumpiera de su unión con Dios. Cuando, luego de gran búsqueda, su lugar de retiro fue encontrado, no sólo rechazó el regresar a la Corte, y ser el consejero de su ex alumno, el emperador Arcadio, sino tampoco aceptó ser alguien que podía relacionarse con los pobres y los monasterios de las vecindades. Invariablemente se negó a los visitantes, no importando el rango y condición de estos, y dejó a sus discípulos el cuidado de atenderlos. Sus contemporáneos lo admiraron tanto que le llegaron a nombrar como "El Grande". 
En el 434, marchó a Tróade, donde estuvo diez años. Hacia el 444 se fue a la isla de Canopo, cercana a Alejandría, y desde allí, tres años después, volvió a Tróade donde murió. Es uno de los fundadores del monacato y de los llamados "padres del desierto". 

San DESIDERATO DE BOURGES. M. 550.

(Desiderio, Deseado. fr.: Désiré de Bourges).
Deseado, solicitado.

Martirologio Romano: En Bourges, en Aquitania, san Desiderato, obispo, que habiendo desempeñado con anterioridad el cargo de canciller en la corte, como obispo dotó a su Iglesia con reliquias de mártires.

Nació en Soissons. Ministro de Gracia y Justicia durante los reinados de los reyes merovingios Clotario y Childeberto. Era un cargo nada fácil por las intrigas del poder que reinaban a sus anchas en la corte. Con su diplomacia intentó complacer a todo el mundo, excepto a los que se proclamaban herejes. Soñaba con abandonar la corte, una jaula verdadera de sospechas, intrigas y crueldades. Deseaba retirarse pero no se lo permitían porque no podían pasar sin él. Sin embargo, su anhelo se centraba en la construcción de monasterios e iglesias. Y cuando pudo, dejó la política para entregarse de lleno a los asuntos religiosos.
Obispo de Bourges (544), sucedió a san Arcadio. Fue el gran obispo de la época merovingia. Con su trabajo, su ejemplo y su predicación contribuyeron enormemente a que Francia saliera del pozo caótico en el que había caído cuando el imperio romano se vino abajo y la civilización cristiana daba sus pasos de gigante en el siglo VI. Fue un atento guardián de la fe y de la moral desde su sede de Bourges. Hermano de san Deodato. Participó en el concilio de Orleans del 549. Acabó con las herejías que habían importado los Bárbaros; creció mucho el número de sacerdotes buenos y lo mismo el número de cristianos. Pero en los momentos difíciles recurrían a él para solucionar los problemas. Por ejemplo, gracias a sus cualidades innatas de diplomático, logró que hicieran las paces Anjou y Poitou. Murió cuando regresaba del concilio de Clermont. La localidad de la región de Berry donde falleció, luego se llamó Saint Désiré, y se convirtió en lugar de peregrinación. Tiene culto local.

San BONIFACIO IV. Papa (608-615).

Bienhechor. Que aporta buena palabra. Quien tiene un destino feliz.

Martirologio Romano: En Roma, junto a la basílica de San Pedro, san Bonifacio IV, papa, que obtuvo del emperador Focas el templo del Panteón, el cual transformó en iglesia dedicada a la Santísima Virgen y a todos los mártires, y fomentó mucho la disciplina monástica.

Nació en Valeria (Abruzos); según una tradición no aceptada, fue benedictino en el convento de San Sebastián de Roma. San Gregorio Magno le confió asuntos de importancia y le nombró dispensario de la Iglesia Romana, el cargo de mayor responsabilidad de la administración de las finanzas pontificias. 
Durante su pontificado dedicó el Panteón a María y los Santos Mártires (609), templo pagano que consiguió que el emperador se lo cediese a la Iglesia. Se dice que fue el primer templo pagano transformado en iglesia. Se instituyó entonces la fiesta de Todos los Santos, que se comenzó a celebrar los días 13 de mayo en recuerdo de la consagración de esta basílica (aunque un par de siglos más tarde se trasladó a su fecha actual, el 1 de noviembre).
Consiguió del emperador Focas el reconocimiento de la sede de Roma como primada de las otras sedes episcopales; procuró que la tolerancia religiosa, hacia otro tipo de liturgia (especialmente la fecha de la Pascua) y la forma de entender la ascesis, rigiese en los monasterios, especialmente en aquellos de inspiración anglosajonas, que eran bastantes intolerantes, sobre todo los de san Columbano al que tuvo que enviar una carta de exhortación, después de un sínodo celebrado en Roma en el 610. También consiguió recomponer la controversia doctrinal de los “Tres capítulos” y persiguió una política de conciliación con los longobardos, que durante su pontificado renovaron varias veces el armisticio con los bizantinos. Su pontificado se vio azotado por el hambre, la peste e inundaciones que él afrontó prodigando limosnas y socorros a las poblaciones más afectadas. 
En aquellos momentos pesaba sobre el emperador Heraclio la amenaza simultánea de ávaros, eslavos y persas. Necesitaba más que nunca un imperio unido y su preocupación principal consistía en que las numerosas comunidades monofísitas de Siria y Egipto no le traicionaran. Se entiende, pues, que en esa coyuntura presionara al papa para que mostrara a los monofisitas la mayor comprensión posible. Y Bonifacio se comportó con tal benevolencia y espíritu conciliador que fue acusado de herejía por san Columbano. Es evidente que este prelado estuvo mal informado, puesto que el papa no se comprometió hasta ese extremo. Murió en Roma y sus restos se encuentran en la basílica de San Pedro.

San BENEDICTO II. Papa (684-685).

Bendito.

Martirologio Romano: También en Roma, junto a San Pedro, san Benedicto II, papa, el cual, de espíritu humilde, manso y paciente, se distinguió por su amor a la pobreza y fue insigne también por sus limosnas.

Romano de nacimiento. Ingresó muy joven en la Schola Cantorum y se hizo experto en la práctica del canto litúrgico y en la interpretación de las Escrituras. Perteneció al clero de Roma y fue presbítero. Sucedió a san León II, en el 683, como pontífice, pero su consagración se retrasó un año mientras esperaba la confirmación del emperador Constantino IV. Su pontificado fue importante para la evolución de la autoridad de la sede romana, gracias a que mejoró las relaciones con Constantinopla; el emperador delegó en el exarca de Rávena su derecho a ratificar la elección del Pontífice, contribuyendo de este modo a agilizar los procedimientos para las elecciones pontificias. Reparó las principales iglesias de Roma, especialmente realizó la restauración de la basílica de San Pedro. Se esforzó en que se aceptasen las condenas contra el monotelismo, aunque sólo gobernó la Iglesia durante once meses. Procuró la adhesión del episcopado visigótico. Se destacó por su humildad y pobreza y por su generosidad con los pobres y el clero y se citan por primera vez los “monasteria diaconiae”, primeras formas de actividad caritativa y de asistencia, para los que les dotó de grandes donaciones. 
El emperador profesaba tal estima al Pontífice, que le envió mechones de cabellos de sus dos hijos, Justiniano y Heraclio, para manifestarle, según el simbolismo de la época, que los consideraba como hijos espirituales del Papa. El santo Pontífice hizo cuanto pudo para que Macario, el patriarca de Antioquía, que había sido depuesto por herejía, volviese a la verdadera fe. En su corto pontificado, que no duró más que once meses, restauró varias iglesias de Roma. Igualmente manifestó su interés por la Iglesia de Inglaterra, apoyando la causa de san Wilfrido de York. Benedicto II murió el 8 de mayo de 685 y fue sepultado en San Pedro.

San WIRO DE ROERMOND. M. 710/39.

(Wiron)
Verdadero.

Martirologio RomanoEn Roermond, junto al río Mosa, en el territorio de Brabante, en Austrasia, san Wiro, que, según la tradición, se dedicó a evangelizar dicho territorio junto con sus compañeros Plechelmo y Odgero.

Se dice que nació en el condado irlandés de Clare en el seno de una familia de la nobleza. Otros historiadores creen que era inglés y que nació en Northumbría. Una vez que fue ordenado sacerdote, marchó en peregrinación a Roma para pedirle al papa que lo consagrara obispo misionero de un lugar que no fuera irlandés; marchó con su compañero el presbítero Plequelmo y el diácono Odgero. Quizás en este momento decidieron permanecer siempre juntos. En Roma el papa Sergio I consagró a los dos sacerdotes obispos misioneros y les envió como apóstoles a la región de los frisones (actual Holanda) para ayudar en su evangelización a san Willibrordo. 
Pipino II de Heristal, mayordomo de Austrasia, le hizo donación de una tierra, llamada «Petersberg» ("Mons Sancti Petri"), en la provincia de Overijssel, donde fundaron un monasterio, llamado posteriormente San Odilienberg, en Roermond, junto con una iglesia. La fundación ocurrió hacia los años 695-700, y fue confirmada por la peregrinación ritual de Pipino a Odilienberg. Los tres misioneros, llevaron allí una vida ejemplar y apostólica entre una población que no era aun cristiana. Allí predicaron el evangelio en la zona comprendida entre Odiliënberg y Overijssel. Según la leyenda Willibrordo y san Bonifacio le visitaron varias veces para pedirle consejo. 
urna con las reliquias de stos. Wiro,
Plechelmo y Odgero
Wiro murió un 8 de mayo aunque el año no está claro, unos dicen que en el 710 y otros que en 739 (aunque en este último caso la confusión puede estar vinculada a la muerte de san Willibrordo). Tres años más tarde murieron sus compañeros Plequelmo y Odgero.
Según los escritos de Alcuino de York, san Bonifacio nombró obispo de Utrecht a Wira, y se piensa que es nuestro santo. Hasta bien entrada la Edad Media, fue el patrón de la diócesis de Utrecht y allí se conservaba su cabeza y se dice que liberó a la ciudad del azote de los normandos. El resto de su cuerpo descansaba en Roermond. La tumba de san Wiro fue descubierta en Roermond en 1881. Había recibido culto inmediatamente después de su muerte, y desde 1599 fue patrono de todas las diócesis holandesas, y en al actualidad es patrono de varias iglesias y de la diócesis de Roermond. La iglesia del pueblo de Oosterwirum está dedicada a él.

San AMATO RONCONI. (c. 1238 - 1304).

(Amado)
Amado. Laudable

Martirologio Romano: En Saludecio, del Piceno, en Italia, san Amato Ronconi, que se distinguió por su dedicación a la hospitalidad y a la atención espiritual de los peregrinos

Nació en Saludecio en la diócesis de Rímini (Italia). Hijo de buena familia. Al quedarse huérfano, su hermano mayor, Girolamo, lo cuidó, pero cuando llegó a la juventud, su cuñada le cogió un profundo odio porque había rechazado el matrimonio que le habían preparado. Entonces decidió abandonar la familia y llegó al monte Orciale donde construyó una casa de acogida para los pobres y peregrinos que dedicó a la Natividad de María Virgen. Para mantener esta obra, donó a escondidas lo que había ganado con sus tierras y lo que recibía con su trabajo como peón de otros agricultores. 
La religión y su amor por Dios le hizo cometer muchas extravagancias y milagros, por ello lo tomaron por loco, especialmente por su cuñada, que lo calumnió con saña porque veía como adelgazaban sus propiedades; no dudó de acusarlo de querer abusar de ella ante las autoridades; el Señor demostró la inocencia y la santidad de Amado con varios milagros. Hizo cuatro peregrinaciones a Compostela, después de lo cual donó a los benedictinos de San Julián y de San Gregorio de Conca di Rimini, todas sus propiedades y del hospital que había fundado. Fue Terciario franciscano. 
Otros detalles de su vida se obtienen de su testamento, donde se lee que «el honesto y religioso hombre, hermano Amato de la Tercera Orden del beato Francisco, propietario y fundador del hospicio de Santa Maria del Monte Orciale, junto al castillo de Saludecio, hace solemne cesión de ese hospicio y de todas sus propiedades a los Benedictinos de San Julián y de San Gregorio de Conca de Rimini, pidiendo al mismo tiempo ser enterrado en la capilla del mismo hospicio.» El testamento lleva la fecha de 10 de enero de 1292, y es el único documento que atestigua el siglo en el que vivió el beato.
Murió en Rímini. Está enterrado en Pieve di San Biagio. Su culto fue confirmado por el papa Pío VI con el título de beato el 17 de abril de 1776 y, el 23 de noviembre de 2014, fue canonizado por el papa Francisco. En Saludecio hay un templo dedicado a su memoria, y su fiesta religiosa ha sido establecida en el 8 de mayo.

Beato LUIS RABATÁ. (c.1443 - 1490).

(it.: Luigi Rabatà). 
Famoso en la guerra. Sabio.
  
Martirologio Romano: En Randazzo, en Sicilia, beato Luis Rabatá, presbítero de la Orden Carmelitana, fidelísimo en su observancia de la Regla y resplandeciente en su amor a los enemigos.

Nació en Erice (Trápani-Italia) en el seno de una familia humilde. Su madre influyó en su devoción a Jesús Sacramentado y a María; fueron siempre estas dos devociones las que mayormente vivió y desplegó en su celo sacerdotal. Todavía era un adolescente cuando ingresó en el convento carmelitano de la Anunciación de Trápani. Terminados sus estudios recibió la ordenación sacerdotal; en su primera misa -dicen los testigos- duró más de lo ordinario y su rostro resplandeció de alegría.
Sus superiores le encomendaron la misión de predicar. Recorrió la mayor parte de los pueblos de Sicilia dejando en todos destellos de santidad. Convirtió a muchos por medio de su palabra. Su celo apostólico se desarrolló sobre todo cuando ingresó en el convento de Randazzo, como superior, que era uno de los llamados "reformados", en los que se vivía con rigor la observancia regular: mortificación, silencio, oración... Luis fue un modelo para todos y así vivió hasta que murió asesinado de un flechazo en la cabeza, por negarse entregar un hombre a la justicia injusta de un poderoso, o por reprender al hermano de un tal Antonio Catalucci, que fue quien lo mató, pero no se sabe verdaderamente cual fue la causa de su asesinato. 
Al respecto la creencia más extendida es la que se narra que volvía al convento cuando por lo que parece un tal Juan Antonio Catalucci, hermano de un religioso al que el santo hubo de reprender duramente por algunas cosas mal hechas, lo hirió gravemente con un flechazo en la frente. La herida se le infectó y luego gangrenó y de resultas de ella murió el 8 de mayo de 1490, habiendo dado un gran ejemplo de paciencia y habiendo perdonado a su agresor, cuyo nombre conocía pero que jamás quiso dar. 
Aunque empezó a venerársele como mártir, en la confirmación de su culto por Gregorio XVI el 10 de diciembre de 1841 se le dio título de confesor.

Beata MARÍA CATALINA DE SAN AGUSTÍN. (1632 - 1668).

(Catalina Simón de Longprey. fr.: Marie-Catherine de Saint Agustin).

Martirologio Romano: En Quebec, del dominio de Canadá, beata María Catalina de san Agustín (Catalina Symon de Longprey), virgen, religiosa de las Hermanas Hospitalarias de la Misericordia de la Orden de San Agustín, que vivió hasta su muerte dedicada al cuidado de los enfermos, señalándose por el consuelo que les proporcionaba y la esperanza que les infundía.

Se llamaba Catherine Simón de Longprey. Nació en Saint-Sauveur-le-Vicomte, Normandía (Francia). Descendía de una familia noble. A los 11 años, en compromiso escrito y sellado con su propia sangre, hizo tres votos: tomar a la Virgen como Madre, no cometer nunca un pecado mortal y vivir en castidad perpetua.
Animada por san Juan Eudes, muy amigo de la familia, ingresó en la Orden de San Agustín de los Hospitalarios de la Misericordia. La rutina pasó por su vida sin rozarla siquiera. No había cumplido los 16 años, cuando se presentó voluntaria para ir al Canadá, pero tuvo la férrea oposición de su familia. En 1648, a los 16 años, hizo sus primeros votos. Al profesar tomó el nombre de María Catalina de San Agustín. En mayo de ese mismo año se cumplió su deseo de partir a Canadá.
Llegó a Québec el 19 de Agosto de 1648. En el trayecto contrajo la peste y sanó con la intercesión de la Virgen María. Aprendió las lenguas de los nativos de las tribus indias a los que asistían, y fue un modelo de sencillez y donación. Viendo sus muchos talentos, los superiores la nombraron administradora del monasterio y del hospital. Fue administradora del monasterio y del hospital, directora del centro sanitario, consejera de la superiora y maestra de novicias; casi siempre estaba enferma, pero no se quejaba; era tan acogedora, amable y de tan gran dulzura, que todos quedaban encantados. Afrontó los sufrimientos con plena fidelidad a la voluntad de Dios. Fue agraciada con dones místicos y favores del cielo que han sido subrayados por sus biógrafos. Y todo ello en medio de violentas tentaciones a las que fue sometida por el diablo. Murió de tuberculosis. Había consumado su vida siendo estrictamente fiel a este anhelo: «Que se haga tu voluntad» en un ejercicio permanente de caridad. Juan Pablo II la beatificó el 23 de abril de 1989.

Beata ULRICA NISCH. (1882 - 1913).

(Francisca Nisch, Udalrica, Uldarica, Ulrika).

Martirologio RomanoEn el lugar llamado Hegne, en la región de Baden, en Alemania, beata Ulrica (Francisca) Nisch, virgen, religiosa de la Congregación de Hermanas de la Caridad de la Santa Cruz, quien, como infatigable sierva del Señor, vivió siempre entregada a los trabajos más humildes, principalmente en la labor de ayudante de cocina.


Nació en Oberdorf-Mittelbiberach, diócesis de Rottenburg-Stuttgart, (Alemania). Se llamaba Franciszka. Un año después de su nacimiento se casaron sus padres, y cuando tenía seis años, se la llevaron a vivir con ellos (mientras tanto ella había vivido con su abuela y una tía que la dieron una profunda formación religiosa, unido a sentimientos de bondad y cordialidad). La pobreza y su nacimiento ilegítimo marcaron su vida. Era la mayor de 11 hermanos y tuvo que ayudar en las tareas domésticas. 
Después de la escuela sirvió en varias casas, sea en Alemania como en Suiza. En 1903 cayó enferma de una forma de erisipela y fue hospitalizada en Rorschach donde conoció a las Hermanas de la Caridad de la Santa Cruz de Ingenbohl, descubriendo así su vocación religiosa. En 1904, ingresó en la casa provincial en Hegne, cerca de Constanza, y tomó el nombre de Ulrika. En 1907, emitió su profesión religiosa. Fue enviada como ayudante de cocina al hospital de Bühl en Mittelbaden,  y luego como segunda cocinera a la casa de San Vicente de Baden-Baden donde estará cuatro años hasta 1912. Su trabajo escondido en la cocina estaba acompañado de un amor extraordinario al Crucifijo, al Sagrario y a sus hermanas de comunidad; se dedicó a los servicios más escondidos y desagradables. Cristo le concedió gracias particulares místicas. Además su trabajo duro le mermaron las fuerzas y enfermó de tuberculosis en 1912 que fue hospitalizada en el hospital del Santa Isabel cerca de la casa de Hegne, a la edad de 31 años, donde murió.
Su gran abnegación hacia los otros hizo que muriera sola, porque en aquellos últimos momentos de lucidez había renunciado a la asistencia de una hermana, a favor de otra religiosa. Se calcula que unas 100.000 personas se acercan anualmente a rezar sobre su tumba. Fue beatificada por san Juan Pablo II el 1 de noviembre de 1987.

Beato ANTONIO BAJEWSKI. (1915 - 1941).

(pol.: Jan Antonin Bajewski).  
Floreciente. El defensor, el enemigo de los burros.

Martirologio Romano: En el campo de concentración de Auschwitz, cerca de Cracovia, en Polonia, beato Antonio Bajewski, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, que alcanzó la gloria del Señor en tiempo de guerra, terriblemente quebrantado por los tormentos sufridos en dicha cárcel a causa de su fe.


Juan Eugenio nació en Vilna, Lituania, en el seno de una familia burguesa. Hablaba correctamente varios idiomas. Ingresó en el seminario mayor de Vilna, pero un año después dejó el seminario y, en 1934, entró en los franciscanos de la provincia polaca. Tomó el nombre de Antonio y en 1939 fue ordenado sacerdote. Su primer destino fue Niepokalanów. El guardián del convento san Maximiliano Kolbe, lo eligió como segundo vicario del convento. Fue recordado por sus cohermanos como sacerdote premuroso, de fe profunda, de espíritu de oración y siempre delicado en su relación con el prójimo. A causa de su mala salud, transcurrió su primer periodo en Niepokalanów en el sanatorio de “Lasek”, inmerso en el bosque. 
Aquí le sorprendió el inicio de la II Guerra Mundial, por eso no fue arrestado ni deportado como los frailes de Niepokalanów. En 1941, la Gestapo lo deportó a Varsovia, junto con el padre Kolbe, aquí Antonio animaba con extrema paciencia a sus compañeros de prisión, invitándoles a un comportamiento correcto y cediendoles su ración de comida. Persistió en llevar el hábito franciscano y esto le llevó maltratos por parte de las SS. En 1941 fue trasladado con el beato padre Pío Bartosik a Oswincim-Auschwitz, y le fue asignado el número 12764. Allí enfermó de tifus abdominal, pero a pesar de su enfermedad, se dedicó al servicio de los enfermos, ayudándoles fisicamente y espiritualmente, principalmente con la confesión sacramentral, poniendo en grave riesgo su propia vida. Soportó pacientemente los sufrimientos del campo de concentración, y solía repetir: “estoy clavado a la cruz junto a Cristo”. Exausto del trabajo forzado murió, encargando a su confesor: “Di a mis cohermanos de Niepokalanów que he muerto aquí fiel a Cristo y a María”. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 13 de junio de 1999.

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Víctor "el Moro". M. 303. 
Vencedor. 
Martirologio RomanoEn Milán, en la región de Liguria, conmemoración de san Víctor, mártir, el cual, originario de Mauritania, era soldado del ejército imperial, y al imponer el emperador Maximiano la obligación de sacrificar a los ídolos, depuso sus armas, por lo que le llevaron a la ciudad de Lodi, donde fue decapitado.
Militar romano. Natural de Mauritania y por ello se le conoce con el apelativo de “el Moro” (color de piel oscura) para distinguirlo de otros mártires del mismo nombre. Mártir en Lodi, durante el gobierno de Maximiano, por que rechazó el servicio militar a causa de su fe. Fue decapitado. 
Se le ha puesto en relación con san Ambrosio y los mártires santos Nabor y Félix, ya que san Ambrosio decía que era uno de los patrones de Milán. Su cuerpo y el de sus compañeros mártires, que no aparecen en el Martirologio Romano, fueron enterrados en Milán y sobre su tumba se produjeron muchos milagros. 

San Acacio de Bizancio. M. c. 305. 
(Acato, Agario, Agacio, Acadio, Agathius, Agatio, Acatio). 
Sin malicia. Agudo.
Martirologio Romano: En Bizancio, san Acacio, soldado y mártir.
Centurión capadocio del ejército romano establecido en Tracia. Cuando aparecieron los edictos de persecución de Diocleciano, renunció al servicio del Cesar y se proclamó cristiano. Fue sometido a terribles torturas y llevado a la cárcel de Heraclea, y de allí pasó a Constantinopla, donde ante el tribunal confesó su fe y fue decapitado, mientras pronunciaban contra él la fórmula injuriosa de la degradación militar. 
En Constantinopla había dos o tres iglesias dedicadas a san Acacio. Una de ellas fue construida por Constantino el Grande. El pueblo la conocía con el nombre de «el nogal», porque en su estructura había un trozo del nogal en el que, según la leyenda, el santo había sido colgado durante la flagelación. Puede ser el desdoblamiento de san Acacio y los mártires del monte Ararat. 

San Heladio de Auxerre. M. 388. 
(Eladio. fr.: Hellade de Auxerre).
Sublimado de la fe. Nacido en Hélade.
Martirologio Romano: En Auxerre en la Galia lugdonense, san Heladio, obispo
Obispo de Auxerre (365 al 388); convirtió a su sucesor san Amador de Auxerre y lo ordenó sacerdote. 
pesaje del alma de san Martín
de Saujon

San Martín de Saujon. M. c. 400. 
Guerrero, marcial, belicoso. 
Martirologio Romano: En Sanjon, en la región de Saintes, en Aquitania, san Martín, presbítero y abad de este monasterio.
Natural de Saintés (Francia). Discípulo de san Martín de Tours en la abadía de Marmoutier. Cuando murió su padre espiritual regresó a su lugar de origen y allí fundó el monasterio de Saujon (Saintes), del que sería su primer abad. En su tumba se realizan muchos milagros.

San Gibriano. M. c. 515. 
(Abrán, Gibrián. fr.: Gibrien).
Martirologio Romano: En la región de Chalons, en la Galia, san Gibriano, presbítero, el cual, originario de Irlanda, recorrió la Galia como peregrino por amor a Cristo.
Ermitaño irlandés, el mayor de ocho hermanos; parece que todos se trasladaron a Bretaña, en Coolus donde fueron santos. Sus nombres eran: san Tressano, san Helano, san Germán, Petrán, Franca, Promptia y Possena.  Sobre su tumba construyeron un oratorio que se hizo célebre por sus milagros. Algunas parróquias de la diócesis de Reims llevan su nombre. Tiene culto local.

Beata Ida de Nivelles. M. 652. 
(Idaberga, Ideberga, Idisberga, Ita, Iduberga. fr. Itte de Nivelles). 
Protección de las valquirias
Madre de la beata Gertrudis de Nivelles, esposa del beato Pipino de Landen. Cuando su marido murió, en el 640, san Amando de Elnone les aconsejó hacerse religiosas en la abadía de Nivelles en Bravante, y para ello fundaron este monasterio. Gertrudis fue la primera en entrar, para después seguirla su madre, una vez ésta quedó viuda. En el monasterio vivió la perfecta humildad obedeciendo a su hija. 

San Metrón. s. VIII. 
Martirologio Romano: En Verona, en la región de Venecia, san Metrón, ermitaño, de quien se dice que llevó una vida áspera y penitente.
Ermitaño de origen germano venerado en Verona. Abandonó las vanidades terrenas y se entregó a una vida de penitencia. Se dice que se ató con una cadena de hierro a una piedra ante la basílica de San Vital de Verona, y así pasó siete años. Fue ordenado presbítero pero continuó con su vida ascética como ermitaño. Su culto fue continuo en la ciudad de Verona. Tiene culto local.

Beato Pedro Petroni. (1311 - 1361). 
Piedra firme. Roca.
Nació en Siena y era de noble familia. En su juventud había hecho trabajos de enfermero y de asistente entre leprosos y enfermos incurables. Ingresó con 17 años en los cartujos en Maggiano, cerca de Siena. Tenía fama de taumaturgo y las gentes le pedían milagros, pero distrajo tanto la paz del monasterio que el abad le pidió que no hiciera milagros, y obedeció sin resistencia. Sufría de obesidad y por ello tiene el sobrenombre de "petrone" o "petronio" (Pedro Gordo). Pero no se preocupaba de estas cosas pues sólo buscaba el agrado de Dios. Su extraordinaria caridad contribuyó a la conversión de Boccaccio. 

Beato Juan Vici de Stroncone. M. 1418. 
Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable
Nació en Stroncone (Terni, Italia). En 1373 ingresó en la Orden franciscana, y fue acogido en el eremo de Stroncone por el beato Paoluccio Trinci, padre del movimiento franciscano de la Observancia, que, propugnaban el regreso a la simplicidad de la regla franciscana y eran descalzos. 
Juan era un hombre docto y fecundo orador, por su pureza de vida y eficaz elocuencia; fue amado y respetado por todos los que le conocieron. En 1390 fue elegido Comisario General, y desde 1415, vicario de los Hermanos Menores Observantes. Su vida estuvo ligada a la de su sobrino el beato Antonio Vici. 
En sus largos recorridos erigió algunos conventos entre los que sobresale el de San Salvador de Lucera, fundado en 1406. Preclaro por la virtud, dones taumatúrgicos y espíritu de profecía, murió en el convento de Lucera, donde fue sepultado bajo el altar mayor. En 1710, en un reconocimiento que se hizo en su tumba se encontraron íntegros el corazón y los huesos, y en aquella ocasión, muchos testificaron sobre las curaciones recibidas. En 1970, sus restos fueron colocados en una pilastra de la nave lateral de la iglesia conventual. Se le conmemora como beato en el Martirologio Franciscano.

Beato Ángel de Massaccio. M. c. 1458. 
Enviado de Dios. Mensajero. Menguante.
Martirologio Romano: En el monasterio de Santa María della Serra, en el Piceno, beato Ángel de Massaccio, presbítero de la Orden Camaldulense y mártir, quien fue un incansable defensor de la observancia del precepto dominical.
Nació en la región de Ancona. Monje camaldulense de Santa María de la Marca de Ancona. Fue prior del monasterio camaldulense de Santa María de la Serra. Fue asesinado por los herejes "fraticelli" o "Berlotani" a causa de su encendida predicación en defensa de la fe católica que guardaba el descanso dominical, ya que estos asesinos estaban trabajando en domingo. Tiene culto local.

Beato Bernardino de Bustis. (c.1450 - 1513). 
Atrevido como un oso. Corazón de oro.
Nació en Milán en el seno de la noble familia de Bustis. Se licenció en Derecho en Pavía. En 1475/76 ingresó en los Hermanos Menores Observantes de la provincia lombarda, vistiendo el hábito en el convento de Legnano. Siendo laico ya había demostrado sus optimas cualidades morales, que crecieron en el estado religioso, con la gran devoción que sentía hacía la Virgen Inmaculada. Insigne teólogo y predicador franciscano, ferviente defensor de la doctrina y del culto del Santísimo Nombre de Jesús, de la Inmaculada y de san José, fue también un fecundo escritor de numerosas obras dogmáticas, morales y ascético-místicas.
Entre las obras teológicas sobresale particularmente “Mariale” en la cual presenta y defiende con energía, el privilegio de la Inmaculada Concepción de María. Fue el autor de “Defensorium” donde se revela el moralista y el defensor de los Montes de Piedad, una de las más importantes obras sociales de aquel tiempo. El Señor lo colmó de dones carismáticos especiales. Murió en Santa María de Melegnano en Milán. El Martirologio franciscano lo retiene como beato. 

Beata Miriam Teresa Demjanovich. (1901 - 1927). 
(eslovco.: Miriam Terézia Demjanovicova).  
Martirologio Romano: En Convent Station, New Jersey, beata Miriam Teresa Demjanovich, religiosa profesa de las Hermanas de la Caridad de Santa Isabel.
La hermana Miriam Teresa nació en Bayonne, Nueva Jersey el 26 de marzo de 1901, la más joven de los siete hijos de una familia de inmigrantes provenientes del este de Eslovaquia. Tuvo una vida breve pues murió a los 26 años, (tras sufrir muchas enfermedades). 
Desde joven estuvo vinculada a la congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Isabel, al principio a través del colegio de Santa Isabel y luego ingresó a la familia religiosa en 1925. Murió dos años después tras haberse destacado por la búsqueda de la perfección en la vida religiosa, por sus escritos espirituales, y su relación mística con el Señor. Es autora del libro “Mayor perfección”, publicado a título póstumo. Fue beatificada por el papa Francisco el 4 de octubre de 2014.

NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE POMPEYA.



En el año 79 la Ciudad de Pompeya cerca de Nápoles, Italia, quedó sepultada bajo lava proveniente del Vesubio. Sobre sus ruinas se edificó una nueva ciudad. En el año 1876, el abogado beato Bartolo Longo encontró un cuadro que representaba a la Virgen del Rosario. Dicho cuadro tiene a ambos lados a santa Catalina de Siena y a santo Domingo Guzmán. 
Bartolo Longo, devoto ferviente de María, comenzó a difundir su culto, bajo el nombre de Virgen del Rosario de Pompeya. La devoción popular la llevó a buscar un lugar apropiado. Así surgió el templo hoy existente en dicho lugar. 


HISTORIA:

Cuenta la historia que durante el año 79, una erupción del Vesubio, volcán cercano a Nápoles sepultó bajo su lava la fastuosa ciudad de Pompeya, donde la aristocracia romana tenía sus fincas de recreo. 
A comienzos del siglo XIX, ya descubiertas las ruinas de la ciudad, instalaronse en el valle cercano varias familias de campesinos, que levantaron humildes viviendas y una pobre capilla. 
En 1872 llegó al lugar Bartolo Longo, abogado de la condesa Fusco, dueña de éstas tierras. Longo se enteró al dialogar con los campesinos que las cosas no iban mal, aunque fue alertado por la presencia de individuos de malas costumbres, los que hacían que las cosas no fueran del todo agradables. Le comentaron que no había policías y que mientras hubo un cura, éste ejercía cierta autoridad, pero tras su muerte, eran pocos los que seguían firmes en la fe, por lo cual la capilla había quedado abandonada al no oficiarse misas. Allí la gente rezaba en sus casas. 
Una noche Longo vio en sueño a un amigo muerto años atrás que le dijo "Salva a esta gente, Bartolo. Propaga el Rosario. Haz que lo recen. María prometió la salvación para quienes lo hagan". 
A la mañana siguiente se levantó con la firme decisión de hacer lo que su amigo le había pedido. Longo trajo de Nápoles muchos Rosarios para repartir. A partir de entonces, recorrió las casas de los campesinos recomendando el rezo del Rosario y repartiendo imágenes religiosas. Al mismo tiempo, ayudado por algunos vecinos, se dio a la tarea de reparar la Capilla y en 1873 organizó la primera fiesta en la pequeña iglesia, aunque sin mucho éxito. Sus intentos por interesar a sus habitantes no eran exitosos. 
Tuvo entonces la idea de llevar hasta dicha área una imagen de Nuestra Señora del Rosario. En 1878, Longo obtuvo de un convento de Nápoles un cuadro de Nuestra Señora entregando el Santo Rosario a santo Domingo y santa Rosa de Lima que estaba por ser arrojado al fuego. La imagen que pudo conseguir era muy mala y no le ayudó mucho que la única forma que tuvo de hacérsela enviar fuera en un vagón de estiércol. La condesa Mariana de Fusco, amiga (y posteriormente esposa) del beato Bartolo, creyó que el cuadro era tan horrible que dijo: «Debe haber sido pintado a propósito para destruir la devoción a Nuestra Señora». Sin embargo, una vez restaurado, se convirtió en el foco de numerosas peregrinaciones y el centro de un importante santuario de Nuestra Señora del Rosario. La restauración la realizó un pintor que cambió la figura de la santa Rosa -no se sabe por qué- por la de santa Catalina de Siena. 
Puesta sobre el altar del templo, aún inconclusa, la Sagrada imagen comenzó a obrar milagros. 

RECONOCIMIENTOS:

El 8 de mayo de 1887, el cardenal Mónaco de la Valleta colocó a la venerada imagen una diadema de brillantes bendecida por el Papa León XIII y el 8 de mayo de 1891, se llevó a cabo la Solemne Consagración del nuevo Santuario de Pompeya, que existe actualmente. 
Después de la Misión Arquidiocesana de 1960, el Padre Strita, que era encargado de celebrar el oficio de la Misa en Oro Verde, eligió como Patrona del mismo a Nuestra Señora del Rosario de Pompeya. 
El día 8 de mayo se celebra la festividad mayor de Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, llamada popularmente la "Madonna di Pompei" (la Virgen de Pompeya).

SANTUARIO:

El actual santuario fue construido con las ofrendas espontáneas de los fieles de todo el mundo. Su construcción se inició el 8 de mayo de 1876. El 8 de mayo de 1891, se llevó a cabo la Solemne Consagración del nuevo Santuario de Pompeya. El santuario fue elevado a la dignidad de Basílica Pontificia por el Papa León XIII el 4 de mayo de 1901.
En los años siguientes el santuario sobrevivió a grandes altercados, como la erupción del Vesubio en 1944 y la llegada de las tropas nazis que llegaron a amenazar con la destrucción del santuario.
El santuario fue visitado por el papa san Juan Pablo II el 21 de octubre de 1979 y el 7 de octubre de 2003, el papa Benedicto XVI también lo visitó el 19 de octubre de 2008.

El santuario es el principal santuario mariano de la región de la Campania y uno de los más importantes de Italia.
El santuario es actualmente un destino de grandes peregrinaciones religiosas, también acoge a muchos turistas fascinados por la majestuosidad de la basílica. Cada año, más de cuatro millones de personas visitan el santuario, que es por lo tanto, uno de los santuarios más visitados de Italia. En particular, el día 8 de mayo y el primer domingo de octubre, decenas de miles de peregrinos acuden a la ciudad de Pompeya, para celebrar la fiesta en honor de la Santísima Virgen del Rosario de Pompeya.