8 de mayo de 2015

San BENEDICTO II. Papa (684-685).

Bendito.

Martirologio Romano: También en Roma, junto a San Pedro, san Benedicto II, papa, el cual, de espíritu humilde, manso y paciente, se distinguió por su amor a la pobreza y fue insigne también por sus limosnas.

Romano de nacimiento. Ingresó muy joven en la Schola Cantorum y se hizo experto en la práctica del canto litúrgico y en la interpretación de las Escrituras. Perteneció al clero de Roma y fue presbítero. Sucedió a san León II, en el 683, como pontífice, pero su consagración se retrasó un año mientras esperaba la confirmación del emperador Constantino IV. Su pontificado fue importante para la evolución de la autoridad de la sede romana, gracias a que mejoró las relaciones con Constantinopla; el emperador delegó en el exarca de Rávena su derecho a ratificar la elección del Pontífice, contribuyendo de este modo a agilizar los procedimientos para las elecciones pontificias. Reparó las principales iglesias de Roma, especialmente realizó la restauración de la basílica de San Pedro. Se esforzó en que se aceptasen las condenas contra el monotelismo, aunque sólo gobernó la Iglesia durante once meses. Procuró la adhesión del episcopado visigótico. Se destacó por su humildad y pobreza y por su generosidad con los pobres y el clero y se citan por primera vez los “monasteria diaconiae”, primeras formas de actividad caritativa y de asistencia, para los que les dotó de grandes donaciones. 
El emperador profesaba tal estima al Pontífice, que le envió mechones de cabellos de sus dos hijos, Justiniano y Heraclio, para manifestarle, según el simbolismo de la época, que los consideraba como hijos espirituales del Papa. El santo Pontífice hizo cuanto pudo para que Macario, el patriarca de Antioquía, que había sido depuesto por herejía, volviese a la verdadera fe. En su corto pontificado, que no duró más que once meses, restauró varias iglesias de Roma. Igualmente manifestó su interés por la Iglesia de Inglaterra, apoyando la causa de san Wilfrido de York. Benedicto II murió el 8 de mayo de 685 y fue sepultado en San Pedro.