8 de mayo de 2015

San DESIDERATO DE BOURGES. M. 550.

(Desiderio, Deseado. fr.: Désiré de Bourges).
Deseado, solicitado.

Martirologio Romano: En Bourges, en Aquitania, san Desiderato, obispo, que habiendo desempeñado con anterioridad el cargo de canciller en la corte, como obispo dotó a su Iglesia con reliquias de mártires.

Nació en Soissons. Ministro de Gracia y Justicia durante los reinados de los reyes merovingios Clotario y Childeberto. Era un cargo nada fácil por las intrigas del poder que reinaban a sus anchas en la corte. Con su diplomacia intentó complacer a todo el mundo, excepto a los que se proclamaban herejes. Soñaba con abandonar la corte, una jaula verdadera de sospechas, intrigas y crueldades. Deseaba retirarse pero no se lo permitían porque no podían pasar sin él. Sin embargo, su anhelo se centraba en la construcción de monasterios e iglesias. Y cuando pudo, dejó la política para entregarse de lleno a los asuntos religiosos.
Obispo de Bourges (544), sucedió a san Arcadio. Fue el gran obispo de la época merovingia. Con su trabajo, su ejemplo y su predicación contribuyeron enormemente a que Francia saliera del pozo caótico en el que había caído cuando el imperio romano se vino abajo y la civilización cristiana daba sus pasos de gigante en el siglo VI. Fue un atento guardián de la fe y de la moral desde su sede de Bourges. Hermano de san Deodato. Participó en el concilio de Orleans del 549. Acabó con las herejías que habían importado los Bárbaros; creció mucho el número de sacerdotes buenos y lo mismo el número de cristianos. Pero en los momentos difíciles recurrían a él para solucionar los problemas. Por ejemplo, gracias a sus cualidades innatas de diplomático, logró que hicieran las paces Anjou y Poitou. Murió cuando regresaba del concilio de Clermont. La localidad de la región de Berry donde falleció, luego se llamó Saint Désiré, y se convirtió en lugar de peregrinación. Tiene culto local.