26 de marzo de 2015

San LIUDGERO DE MÜNSTER . (c.743 - 809).

(Leodegario de UtrechtLudgeroLudgerio).
Lanza famosa

Martirologio Romano: En el monasterio de Werden, en Sajonia, tránsito de san Liudgero, obispo, que fue discípulo de Alcuino. Predicó el Evangelio en Frisia, Dinamarca y Sajonia, estableció la sede de Münster y fundó varios monasterios, que se convirtieron en centros para la propagación de la fe
.


Nació en Frisia. Desde pequeño su padre lo puso al cuidado del obispo de Utrecht, san Gregorio, en el monasterio benedictino. Con 14 años san Gregorio le otorgó la tonsura clerical en Utrecht. Ludgero, deseoso de avanzar más en sus estudios, marchó a Inglaterra y estudió bajo la dirección de Alcuino de York. En el 773, regresó a su casa, y san Alberico le animó a ordenarse sacerdote. A los 34 años, fue ordenado sacerdote y trabajó como misionero en Frisia, donde convirtió a un gran número, fundando muchos monasterios y construyendo muchas iglesias.
Cuando los paganos sajones saquearon el país, viajó a Roma para consultar con el papa Adriano II. Se retiró durante tres años y medio a Montecasino, donde vivió como benedictino pero sin profesar. Cuando Carlomagno venció a los sajones, regresó a su patria y estuvo misionando en Westfalia; su amabilidad atrajo a los sajones al cristianismo más que todos los ejércitos de Carlomagno. Fundó muchas iglesias y el monasterio de Werden en Colonia.
En el año 802, el arzobispo de Colonia, le ordenó primer obispo de Mimigardeford, que luego se llamaría Münster, por el gran monasterio de canónigos regulares que Ludgero construyó allí para que sirviera de catedral. Añadió a su diócesis cinco cantones de Frisia, que él había convertido y fundó además el monasterio de Helmstad, después llamado Ludger-Clooster. 
Fue un hombre versado en las Sagradas Escrituras. Vivió ascéticamente y empleó las riquezas de su diócesis como su patrimonio personal en la asistencia de los más necesitados. Murió a causa de una enfermedad y fue enterrado en el monasterio de Werden. Patrón de Münster. 

San EUTIQUIO DE ALEJANDRÍA. M. 356.

De buena suerte. Feliz.

Martirologio Romano: Conmemoración de la pasión de san Eutiquio, subdiácono alejandrino, que en tiempo del emperador Constancio, y bajo el obispo arriano Jorge, murió por la fe católica.

Recreación del faro de Alejandría
Eutiquio fue un subdiácono de la iglesia de Alejandría que por su oposición al arrianismo de su obispo Jorge y del emperador Constancio, fue condenado a la esclavitud en la minas, pero murió extenuado en el camino. 
Conocemos este episodio gracias, precisamente, a la obra "Historia de los Arrianos", de san Atanasio. En el capítulo 60 nos cuenta:
«Imitando las salvajes prácticas de los Escitas, se apoderaron del subdiácono Eutiquio, un hombre que había servido honorablemente a la Iglesia, y habiéndole causado heridas en la espalda con un látigo de cuero, casi al punto de muerte, lo obligaron a marchar hacia las minas; y no a cualquier mina, sino a las de Phano, que incluso para los asesinos condenados a muerte son tan duras, que no resisten muchos días. Y cuánto sería de irracional su conducta, que no permitieron ni siquiera que pasaran unas horas antes de que pudiera vestirse, sino que lo enviaron inmediatamente, diciendo: "si lo conseguimos, todos los demás hombres nos temerán, y se pasarán a nuestro partido". Después de un breve intervalo, sin embargo, le fue imposible continuar el viaje hacia la mina a causa de sus heridas, y murió en el camino. Pereció alegre de haber merecido la gloria del martirio.»
Sus compañeros eran otros católicos importantes de Alejandría, cuatro de los cuales fueron flagelados (pero no ajusticiados) por haberle demostrado sus simpatías. 

San PEDRO DE SEBASTE. (c.340-c.391).

Piedra firme. Roca.

Martirologio Romano: En Sebaste, en Armenia, san Pedro, obispo, hermano menor de san Basilio Magno, fue un eximio defensor de la fe ortodoxa ante los arrianos.

foto de familia
Hijo de santos Basilio “el Viejo” y Emelia; hermano de santos Basilio “el Grande”, Gregorio de Nisa y Macrina “la Joven”. Nació en Capadocia. Fue el más joven de la numerosa familia, y Macrina su hermana mayor, fue quien ejerció una gran influencia en la capacitación religiosa del santo; ella actuó como una institutriz en la vía de la perfección cristiana, por medio de una vida espiritual y ascética.
Renunciando al estudio de las ciencias profanas, se dedicó a la meditación sobre las Sagradas Escrituras y al cultivo de la vida religiosa. Luego de la elevación de su hermano a la sede episcopal de Caesarea, Pedro recibió la ordenación sacerdotal, pero renunció a las actividades comunes y se dedicó a llevar una vida solitaria y ascética. 
 Ayudó a su hermana en los aspectos devocionales de su vida, y también ayudó con su madre en las condiciones monásticas, a la muerte de su padre. Sucedió a su hermano san Basilio en el cargo de abad. Aproximadamente en el año 380-381 fue elevado a la sede episcopal de Sebaste en Armenia y sin desplegar actividad literaria, tomó posición a la par de sus hermanos Basilio y Gregorio en su lucha contra la herejía ariana
 En su vida y administración episcopal, demostró las mismas espléndidas características de Basilio. Estando relacionado de estrecha manera con sus hermanos, siguió los escritos de estos con gran interés. Llevado por su consejo, Gregorio de Nisa escribió su gran trabajo “Contra Eunomius”, en defensa del libro de Basilio en el que se respondía a un trabajo de Eunomius.
 Fue también producto de su deseo, que Gregorio escribió el “Tratado sobre el Trabajo de los Seis Días”, a fin de defender un trabajo similar de Basilio contra falsas interpretaciones, llegando a completar los argumentos. Otro trabajo de Gregorio, “Sobre la Dotación del Hombre”, también fue escrito como producto de una sugerencia de Pedro, y enviado a éste con un prefacio apropiado como regalo de Pascua en 397.
 No tenemos información detallada en lo concerniente a su actividad como obispo, excepto que estuvo presente en el Concilio Ecuménico de Constantinopla en 381. Luego de su muerte fue venerado como un santo. 

San BERCARIO. M. 685.

(fr.: Bercaire, Berchaire, Bercharius). 
Ejército del príncipe


Martirologio Romano: En Montier-en-Der, en la región de la Champaña, san Bercario, primero abad de Hautvillers y después de Der, que, violentamente apuñalado el día de Jueves Santo por un monje al que había reprendido, pasó al cielo el día de la Resurrección.

Oriundo de Aquitania. Fue monje y presbítero benedictino en Luxeuil y primer abad de Hautvilliers en Champaña (una casa fundada por san Nirvado -su maestro-, obispo de Reims, otros autores dicen que esta abadía la habría fundado él). Fundó dos nuevos monasterios uno masculino en Moutier-en-Der y otro femenino de Puelle-Moutier; según se dice, las primeras seis religiosas de ese convento eran unas esclavas que el santo había rescatado. 
Fue peregrino en Roma y Palestina y a su regreso se estableció en Moutier-en-Der, donde había un joven monje llamado Daguino, cuya conducta era poco satisfactoria. En cierta ocasión, san Bercario le impuso una grave penitencia. Entonces Daguino, furioso al ver que su abad le reprendía constantemente, penetró en la celda de san Bercario por la noche y le apuñaló. En cuanto cometió el crimen, el miedo y los remordimientos le hicieron precipitarse a tocar a rebato la campana de la iglesia, por lo que todos los monjes acudieron inmediatamente a la celda del abad y le encontraron agonizante. Bercario murió perdonando a su asesino y fue venerado como mártir. El Martirologio Romano actual no lo cataloga como mártir.
Algunas veces se le representa junto a un barril de vino, con lo que se alude a la siguiente leyenda: cuando Bercario era monje en Luxeuil, su abad le mandó llamar en el momento en que transvasaba el vino y acudió inmediatamente, sin preocuparse siquiera por tapar el tonel. Cuando volvió a la bodega, se encontró con que se había obrado el milagro de que el vino, en vez de seguir fluyendo, se había detenido en el aire, como si el chorro estuviese congelado.

Beata MAGDALENA CATALINA MORANO. (1847-1908).

De Magdala. Torre de Dios.

Martirologio Romano: En Catania, de Sicilia, en Italia, beata Magdalena Catalina Morano, virgen del Instituto de Hijas de María Auxiliadora, que se dedicó a impartir catequesis y recorrió sin cesar toda esta región.

Nació en Chieri, Turín, en el seno de una familia de clase alta venida a menos. Durante las guerras de la unificación italiana, la familia se trasladó a Buttigliera de Asti. En 1855, murió su padre como consecuencia de la guerra; y a los 9 años, Magdalena ayudó a su madre como tejedora.
En 1864, consiguió el título de maestra y trabajó como tal; en 1866, fue nombrada profesora de la escuela municipal de Montaldo Torinese, donde se distinguió por su trabajo y por su comportamiento apostólico. Se convirtió pronto en punto de referencia, y consiguió que el pueblo se preocupara por los pobres ancianos, enfermos. En 1874 fundó la Unión Pía de las Hijas de la Inmaculada, dedicada a la educación espiritual de las jóvenes más entregadas. Fue una educadora ejemplar de la mujer pobre en tiempos de opresión y marginación social para convertirla a través de la cultura y la formación religiosa.
En 1878, por consejo de san Juan Bosco, ingresó en el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora y fue recibida por santa María Dominica Mazzarello. Hizo el siguiente propósito: "Nunca pondré obstáculos a la gracia cediendo al egoismo personal". Al año siguiente fue enviada a Trecastagni, Catania, Sicilia, para hacerse cargo del orfanato femenino en malas condiciones. En la isla fundó numerosas escuelas durante 26 años; fue nombrada superiora de la comunidad, siendo siempre una madre para todas las religiosas. Fue nombrada superiora de la provincia de Sicilia y el cardenal de Catania, san José Benedicto Dusmet dijo que "no había conocido a una religiosa tan activa, tan piadosa y afable como madre Morano". Se le confió la acción catequética de la diócesis de Catania. Murió en Catania de un tumor y su lema fue "instruir, pero formando el corazón". Fue beatificada por SS. Juan Pablo II el 5 de noviembre de 1994.

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Cástulo. M. 286/8. 
Gentilicio, casto
Martirologio Romano: En Roma, en la vía Labicana, san Cástulo, mártir.
Intendente romano que por albergar a cristianos, entre ellos al papa san Cayo, y mientras predicaba el evangelio, fue denunciado y enterrado vivo y rematado a mazazos durante la persecución de Diocleciano, en la vía Labicana de Roma. 
El Martirologio le da el título de “Anfitrión de los santos”. Parte de sus reliquias fueron trasladadas al monasterio benedictino de Moosburg del Isar, Baviera, en el 826, que se convirtió en lugar de peregrinación; luego fueron trasladadas a Landshut en 1604.  

Santos Manuel, Sabino, Codrato y Teodosio. M. c. 304. 
Martirologio Romano: En Anatolia, santos Manuel, Sabino, Codrato y Teodosio, mártires
Codrato era obispo de Anatolia. Fue alejado de su diócesis, y obligado a no seguir su obra. Pero él no hizo caso sino que continuó en ella. Fue martirizado en Anatolia junto con 40 de sus seguidores, durante la persecución de Diocleciano. 
Uno de los sinaxarios orientales narra, que animados por el ejemplo y el coraje de los cristianos, a cuyo martirio habían asistido, se presentaron expontáneamente al gobernador de su provincia, declarándose cristianos. Fueron arrestados, torturados y decapitados. 

Santos Montano y  Máxima. M. c. 304. 
Montano: Montañés.
Martirologio Romano: En la región de Sirmia, en Panonia, santos mártires Montano, presbítero, y Máxima, su esposa, que por confesar ambos su fe en Cristo Señor, fueron precipitados al mar por unos infieles.
El presbítero Montano y Máxima, quizás su esposa, fueron ahogados en el río Sava; no se sabe si el martirio fue en Sirmio de Dalmacia o en Singidunum en Panonia.

Santos Baroncio y  Desiderio. M. 720. 
(fr.: Baronze et Dizier).
(Baronto, Barón). Estúpido. Desiderio: Anhelo, deseable, deseoso
Martirologio Romano: En el Monte Albano, en la Toscana, santos Baroncio y Desiderio, ermitaños.
Baroncio nació en Francia, quizás en Berry, donde se piensa que estaba casado y con hijos; se cree que era un cortesano de la corte del rey Thierry II. Al llegar a la madurez se alejó de la Corte para hacerse benedictino buscando una vida de mayor perfección. Ingresó en el convento pero tuvo unas visiones en las que Satanás le presentó todos los pecados de su vida diciéndole que jamás podría alcanzar el Cielo; pero en la misma visión, san Pedro vino en su ayuda animándole para que continuase en el camino emprendido, pues aquel era el único medio que tenía para alcanzar la gloria eterna. 
Como quisiera una mayor santidad, siguiendo el ejemplo de la época: Baroncio, pidió permiso para alejarse a la soledad y vivir como ermitaño. Obtenida la autorización (aunque antes quiso hacer una peregrinación a Roma) se puso en camino y, en las montañas de Pistoya, en el monte Albano, decidió vivir en total soledad, como ermitaño. En estos parajes vivió la penitencia, junto con otro monje de nombre Desiderio, que se le unió atraído por su virtud. 

San Braulio de Zaragoza(c. 585 - 651). Obispo de Zaragoza. (Ver) 18 de marzo.