21 de mayo de 2015

San CRISTÓBAL MAGALLANES JARA y 24 compañeros. M. 1915 a 1937.


Martirologio RomanoSantos Cristóbal Magallanes, presbítero, y compañeros, mártires, que, perseguidos en diversas regiones de México en odio al nombre cristiano y a la Iglesia católica, por haber confesado fielmente a Cristo Rey alcanzaron la corona del martirio


La persecución religiosa de Méjico se extendió, en diferentes oleadas a lo largo de casi tres decenios del siglo XX. En 1911, apenas vencieron las fuerzas revolucionarias de Madero, sobre las de Porfirio Díaz, comenzó para los católicos un periodo de dos años en los que gozaron de igualdades jurídicas y políticas. En 1913, fue asesinado el presidente Madero, y fueron acusados los católicos y su jerarquía de se causantes o apoyar el asesinato, con lo cual fueron víctimas de una cruel persecución por las fuerzas revolucionarias. Venció el ejército de Carranza en 1914, que redactó la Constitucion anticlerical de 1917, donde se exiliaron a los obispos y la mayoría de los religiosos y el clero; se destruyeron iglesias y se prohibió el culto. En 1920, con la llegada del general Obregón se pusieron las bases para la paz religiosa, ablandando la censura, permitiendo el regreso de los obispos y el clero. En 1925, el presidente Calles, originó el cisma y volvió a la persecución religiosa, que originó un levantamiento del pueblo mejicano, llamados "cristeros" que reivindicaba la catolicidad del pueblo de Méjico, una parte del clero rural tuvo que ver en este levantamiento, y todo ello originó una fuerte persecución. Los obispos, la mayoría en el exilio, estuvieron divididos, y una parte no fue partidaria de la lucha armada. La Santa Sede a pesar de condenar la "Constitución de 1917", no apoyó a los "cristeros". El 1929, la Santa Sede consiguió y firmó con el gobierno mejicano "un modus vivendi" que comprometió al gobierno a firmar una amnistía a los clérigos y fieles y a deponer las armas a los cristeros. Hasta 1992, hubo en Méjico un estado laico, anticlerical, pero se "toleraba" a la Iglesia, hasta que se establecieron las relaciones diplomáticas con el Vaticano.
Víctimas de la persecución religiosa, de 1915 a 1937, dieron su vida por Cristo 22 presbíteros y 3 laicos, cuyas memorias y biografías se encuentran a lo largo del año. Los encabeza Cristóbal Magallanes. Fueron beatificados por Juan Pablo II el 22 de noviembre de 1992, y canonizados, por el mismo Pontífice, el 21 de mayo de 2000. 
Los martires fueron: David Galván Bermúdez (1915). Luis Batís Sáinz, Manuel Morales, Salvador Lara Puente, David Roldán Lara (1926). Cristóbal Magallanes Jara, Agustín Caloca Cortés, José María Robles Hurtado, Román Adame Rosales, Julio Álvarez Mendoza, Pedro Esqueda Ramírez, Rodrigo Aguilar Alemán, Jenaro Sánchez Delgadillo, José Isabel Flores Valera, Sabás Reyes Salazar, Mateo Correa Magallanes, David Uribe Velasco, Margarito Flores García, Miguel de la Mora y el beato Miguel Agustín Pro Juárez (1927). Justino Arona Madrigal, Atiliano Cruz Alvarado, Tranquilino Ubiarco Robles, Toribio Romo González, Jesús Méndez Montoya (1928). Pedro Maldonado Lucero (1937). MEMORIA FACULTATIVA.

San PATERNO DE VANNES. (c.460 - 490).

(Pern. fr.: Patern de Vannes).
Perteneciente al padre. Divino

Martirologio RomanoEn Dariorige (hoy Vannes), en la Bretaña Menor, conmemoración de san Paterno, obispo, de quien se cuenta que en este día fue ordenado para la sede episcopal, en el concilio provincial reunido por san Perpetuo de Tours en este mismo lugar.


Nació probablemente en Poitiers, Francia, y llegó a ser obispo de Vannes, en ese mismo país. A diferencia de los demás obispos fundadores de diócesis en Bretaña, san Paterno no era de origen bretón. Por su nombre, su origen quizás haya sido galo romano. Sin embargo se desconocen muchos detalles acerca de su vida.
Al parecer, un concilio provincial, presidido por san Perpetuo, obispo de Tours y celebrado por seis obispos resolvió la necesidad o la contingencia de nombrar un obispo para Dariorige (hoy Vannes), y el cargo recayó en san Paterno. Luego de fijar los límites del nuevo obispado, san Paterno enfrentó difíciles conflictos, tanto con los partidarios de un cristianismo local de tradición celta, como los de un cristianismo de corte más bien galo-romano.
Una inmigración de bretones que regresaba de la Gran Bretaña vino a complicarle la situación, pues tenía que conciliar a gente con ideas y experiencias distintas. Dentro de este contexto, san Paterno fue un artífice de la unidad, y durante un tiempo supo mantener el equilibrio con las distintas facciones en pugna. Sin embargo, las intrigas y la incomprensión lo forzaron a dimitir y a exilarse, por lo que se retiró a la soledad de una ermita, donde murió en penitencia y en el olvido total. Tiene culto local. Patrono principal de la diócesis de Vannes. 

San HEMMING DE ABO. (c. 1200 - 1366).


Martirologio RomanoEn Abo (hoy Turku), en Finlandia, san Hemming, obispo, que, inflamado por el celo pastoral, restauró la disciplina en esta Iglesia con el inicio de un sínodo, favoreció los estudios de los clérigos, dio mayor decoro al culto divino y promovió la paz entre los pueblos.

Nació en Bälinge, al norte de Uppsala, Suecia. Visto sus actitudes a la vida sacerdotal, fue enviado a estudiar Teología en Uppsala, en la escuela depediente de la catedral; después de ser ordenado presbítero, prosiguió sus estudios en la Universidad de París donde conoció, entro otros insignes maestros a Pietro Ruggero de Rosière, que será después el papa Clemente VI. 
En 1329 fue nombrado canónigo de la catedral de Abo (hoy Turku), en aquella parte del reino sueco de nombre Osterland (hoy Filandia). Echó las bases de la primera biblioteca pública de la ciudad de Abo; fue la admiración del clero local, y parecía natural que a la muerte del obispo Bengt, en el 1338, fuese elegido, por unanimidad, por los canónigos reunidos y que contrariamente al reglamento no votasen y escribieran palabras de elogio y aprecio por su persona, en la carta que comunicaba su decisión al obispo de Uppsala, de la que dependía la diócesis de Abo. 
Inflamado por el celo pastoral, embelleció el culto divino, dio gran importancia e incremento a las escuelas para sacerdotes anejas a la catedral (precursoras de los seminarios diocesanos), incrementó el tesoro de la catedral y regaló a la diócesis su rica biblioteca de libros de Teología y Derecho canónico; dispuso que los alumnos más aptos entre los aspirantes al sacerdocio pudieran ir a París a estudiar.
La organización de la diócesis desde la más pequeña parroquia, la liturgia, las festividades, la administración de los bienes, el descanso festivo, etc. fueron discutidos y reglamentados en los sínodos convocados por él.  Si se lee los artículos y los argumentos que se propusieron, parece que se hable de una diócesis de nuestros días y no del lejano 1352. 
Viajó mucho en una época que esto no era fácil; hacía el 1347, marchó a Francia, por encargo de santa Brígida de Suecia a quien le unía una gran amistad, donde visitó al papa Clemente VI, que estaba en Aviñón para persuadirlo a retornar a Roma, además animado de un deseo de paz, quiso apaciguar, sin conseguirlo, al rey de Francia con el de Inglaterra que estaban en guerra. 
Murió después de 29 años de episcopado, y enseguida fue considerado santo. No está reconocido oficialmente como santo, porque se ha perdido las Actas que sobre su vida se recopilaron, aunque tiene culto litúrgico. En 1514 el papa León X confirmó su culto.

Beato JUAN MOPINOT. (1724 - 1794).

(Hno. León. fr.: Jean Mopinot).
Dios es misericordioso. El que está en gracia de Dios. Admirable. 

Martirologio RomanoFrente a Rochefort, en la costa de Francia, beato Juan Mopinot, de la Orden de Hermanos de las Escuelas Cristianas y mártir, que durante la Revolución Francesa, por ser religioso, fue detenido y encerrado en una sórdida embarcación, donde murió enfermo de peste.

Juan Mopinot, como se llamaba civilmente, había nacido en Reims, en la parroquia de Santiago, de tantos recuerdos en los orígenes del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Estudió con los Hermanos en la escuela de Thillois. Ingresó en el noviciado de San Yon el 14 de enero de 1744, con 19 años. Con el Hábito recibió el nombre de Hno. León. El 1º de noviembre de 1749 emitió los votos perpetuos. De su estancia en Moulins hay un testimonio que dice: "Casi todas las personas distinguidas de la ciudad habían recibido la primera instrucción con el Hno. León".
Fue también detenido, como el Hno. Roger, el 11 de junio de 1793. En el acta de confiscación de la escuela, en 1792, se dice que en el cuarto del Hno. León había: "un somier, un jergón, un colchón, una manta, un armario pequeño con dos puertas y un cajón abajo, y una candela de cobre". El Hno. León tenía 68 años cuando fue encarcelado. Como otros presos, había esperado que a causa de la edad avanzada no sería deportado. Pero las autoridades no tuvieron ninguna conmiseración.
En la "Positio", citando al abate Labiche, se dice: "Figura en la lista de los que iban a ser deportados el 31 de marzo de 1794. Luego lo encontramos en Rochefort. Embarcado en "Les Deux-Associés", su estancia fue corta en el navío, pues murió el 21 de mayo. Lo enterraron en la isla de Aix". Y el abate Labiche añade: "No puedo elogiar mejor al Hno. León que diciendo que era un santo. Tenía entre todos nosotros esa fama, y la merecía. La muerte, por lo demás, no hizo sino confirmar esta opinión favorable. Este santo hombre había conservado, en una edad muy avanzada, la jovialidad de la la juventud". Fue beatificado por el papa Juan Pablo II el 1 de octubre de 1995.

San EUGENIO DE MAZENOD. (1782 - 1861).

(Carlos Eugenio de Mazenod. fr.: Eugène de Mazenod).
Bien nacido. Casta noble.

Martirologio RomanoEn Marsella, ciudad de Provenza, también en Francia, san Carlos Eugenio de Mazenod, obispo, que fundó los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, para evangelizar a los pobres, y durante cerca de veinticinco años ilustró infatigablemente a la Iglesia con sus virtudes, su labor, sus sermones y sus escritos.

Nació en Aix-en-Provence y se llamaba Carlos José Eugenio; su familia era creyente, noble y burguesa de juristas. Su padre era el presidente del Tribunal de Cuentas de Aix. Fue testigo de los estragos que causó la Revolución francesa en la religión y en su familia, pues tuvo que abandonar su patria y marchar a Niza, todavía en poder de los Saboya, después marchó a estudiar al Real Colegio de los Nobles. En 1794, la familia se trasladó a Venecia, donde Eugenio pasó tres años y medio de la penuria y además tuvo que ver el divorcio de sus padres. En 1797 partió con su padre y dos tíos hacia Nápoles donde pasó un año, y después se trasladó a Palermo, Sicilia, donde vivió hasta bien entrado en 1802. La situación de la familia mejoró gracias a la pensión otorgada por la reina María Carolina. Eugenio frecuentó los ambientes de la alta sociedad siciliana, pero permaneció fiel a sus prácticas religiosas. Su madre le llamó a Aix, para que se casara con una joven, que pronto murió de tisis. De regreso a Francia, con 20 años, tomó conciencia de la desolación de la Iglesia: “La Iglesia, Esposa de Cristo, por la cual derramó su sangre, se encuentra atrozmente abandonada”. Esta preocupación fue tan intensa que en 1807 decidió dedicarse por entero al apostolado. Contra los deseos de su madre, ingresó en el seminario de San Sulpicio de París y fue ordenado sacerdote en Amiens en 1811. 
De regreso a su ciudad natal trabajó en los sectores de marginación: analfabetos, mendigos y jóvenes, pero entendió que esto no podía hacerlo sólo y por ello reunió en torno así a un grupo de personas con los mismos ideales, así nació primero la Congregación de Jóvenes Cristianos de Aix, bajo la advocación de María y se entregó a las misiones populares en las aldeas vecinas. En 1814, fue nombrado capellán de los presos y contrajo el tifus, enfermedad de la que estuvo a punto de morir. En 1816, junto con un grupo de sacerdotes empezó la Sociedad de los Misioneros de Provenza y de aquí nació la futura Congregación de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (1826), que sería aprobada en 1836. De 1927 a 1836 se sucedieron pruebas: divisiones, defecciones, muertes, pérdida temporal de la ciudadanía francesa e incluso recelos de la Santa Sede. Los efectos inmediatos, además de una enfermedad personal seria, momentos de desaliento y depresión. Experimentó el precio de entregarse al Señor y de servir a la Iglesia. Se sintió profundamente herido, pero salió de ahí más humilde, más comprensivo frente a los demás, más fortalecido en su amor y en su fe.
Fue nombrado obispo de Marsella, que sirvió con gran celo pastoral durante 25 años hasta su muerte en esta ciudad, con 80 años de edad. Su nombramiento se debió a que su tío, Carlos Fortunato de Mazenod, era obispo de Marsella, y como tenía muchos años, pidió ayuda a su sobrino, nombrándolo vicario general, después será ordenado obispo en 1832 y sucederá a su tío en 1837, y después de vencer la resistencia del gobierno francés, pudo tomar posesión de su sede, aunque en el intervalo fue expulsado de Marsella, durante algunos años. Como obispo, multiplicó las parroquias, las asociaciones, los movimientos, animó a la fundación de institutos religiosos. Construyó la nueva catedral de Marsella. A sus oblatos, antes de morir les dijo: “Practicad entre vosotros la caridad, la caridad, la caridad; y fuera, el celo por la salvación de las almas”. Fue canonizado por san Juan Pablo II el 3 de diciembre de 1995. 

Beatos MANUEL GÓMEZ GONZÁLEZ y ADILIO DARONCH. M. 1924.

Manuel: Dios con nosotros.

Martirologio Romano: En Três Passos, Brasil, beatos Manuel Gómez González, presbítero, y Adílio Daronch, joven acólito suyo, mártires.

Don Manuel Gómez nació en As Neves (cerca de Tuy, Pontevedra) en 1877. En el seno de una familia campesina. Fue ordenado sacerdote en 1902. Ejerció su ministerio sacerdotal durante un breve período de tiempo en su diócesis, para luego pasar a la de Braga (Portugal) hasta que la persecución religiosa le obligó a trasladarse a Brasil.
En este nuevo destino pasó por varias parroquias, hasta que fue nombrado párroco de Nonoai, donde promovió y organizó la catequesis; impulsó la participación sacramental. Con tenacidad y gran celo apostólico logró vencer la indiferencia de mucha gente; así mismo, contribuyó a mejorar la calidad de vida de los fieles.
Allí llevó a cabo una labor pastoral tan intensa que en ocho años cambió el rostro de la parroquia, cuidando también de los indios. Recorrió a los largo y a lo ancho el territorio de su vasta parroquia, fundando pequeñas comunidades. Dado que no había escuelas en aquellos lugares, abrió una en su propia casa; en ella enseñaba gratuitamente a niños y adolescentes. Además, como había gran carestía de todo, construyó un horno para la fabricación de ladrillos; así pudo edificar la casa parroquial y viviendas para la población, que destinó a los más pobres, los cuales no necesitaban pagar el alquiler. Restauró la iglesia y se esforzó por fomentar el cultivo de arroz y patatas. Como atestiguan los que le conocieron, era un sacerdote alegre y caritativo.

Adilio Daronch nació en 1908 en Dona Francisca, Brasil, en el seno de una familia de emigrantes italianos y farmaceúticos. Adilio era un niño sencillo y religioso. Le gustaba mucho orar y acompañar a su párroco Don Manuel Gómez González. Sobre todo le ayudaba a Misa como monaguillo.
El obispo le pidió a Don Manuel que fuera a visitar a un grupo de colonos brasileños de origen alemán instalados en la floresta de Três Passos. Los fieles indígenas avisaron al sacerdote del peligro que correría si penetraba en la floresta. Al llegar al emporio, en busca de información sobre cómo llegar a los colonos, se encontraron con algunos militares que, amablemente, se ofrecieron para acompañarlos. En verdad, se trataba de una emboscada organizada premeditadamente. El padre Manuel y su acólito Adílio Daronch, fueron llevados a una zona remota de la floresta, donde los esperaban los jefes militares para asesinarlos. Fueron maltratados, y luego atados a dos árboles y fusilados, por odio a la fe cristiana. Fueron beatificados el 21 de octubre de 2007, en Frederico Westphalen, Brasil, durante el pontificado de Benedicto XVI. 

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Timoteo. s. III. 
Que honra a Dios; coraje divino. 
Martirologio Romano: En Mauritania, en el territorio de la actual Argelia, san Timoteo, diácono y mártir
Mártir junto con Polio y Eutiquio. Eran tres diáconos de la provincia africana de Mauritania Caesarensis (actual Argelia); fueron martirizados durante la persecución de Diocleciano. 

San Polieucto. s. III - IV. 
(Polieneto, Polieuto). 
Deseado
Martirologio Romano: En Cesarea en Capadocia, en la actual Turquía, san Polieucto, mártir
Mártir junto con Victorio y Donato, en Cesarea de Capadocia; de ellos no conocemos nada más que sus nombres. 

Santos Mártires de Alejandría en Pentecostés. M. 357/8. 
Martirologio Romano: Conmemoración de los santos y santas mártires que en Alejandría de Egipto, en tiempo del emperador Constancio, el obispo arriano Jorge ordenó, con gran crueldad, matar o desterrar durante los sagrados días de Pentecostés.

San Mancio. s. V. 
(Mans). 
Manco.
Martirologio Romano: En Évora, en Lusitania, san Mancio, mártir.
Romano de origen, parece que fue vendido como esclavo a unos mercaderes judíos que lo llevaron a Évora en Portugal donde fue martirizado. Parece que llegó a ser obispo de Évora. Sus restos, serían trasladados a Villanueva de San Mancio en Valladolid.

San Hospicio de Niza. M. c. 580. 
(Sospis. fr.: Hospice).
Expósito, huésped.
Martirologio RomanoEn la ciudad de Niza, en Provenza, san Hospicio, ermitaño, varón de admirable espíritu de penitencia, que predijo la llegada de los longobardos. 
Natural de Egipto. Eremita junto a Villefrance, Niza. Según un hagiógrafo: "Era un eremita vestido de áspero cilicio, rodeado de cadenas de hierro y atado a una de ellas dentro de una torre, comiendo sólo un poco de pan con dátiles y algunas raíces de hierbas, y bebiendo sólo agua". Predijo la invasión de los lombardos pues tenían a Dios muy enojado con su “infidelidad, poca reverencia a los templos, poco amor a los pobres y otros infinitos vicios”. Convirtió a muchos. Estuvo siempre atado a unas cadenas en el interior de una torre en Niza. 
Se cuenta que cuando llegaron los lombardos, lo encontraron viejo y atado a su cadena, creyeron que era un criminal, y él no lo negó, entonces allí mismo quisieron matarlo, y al levantar la espada, el brazo de su ejecutor quedó paralizado, comprendiendo los lombardos que en aquel hombre había algo sobrenatural, su verdugo, se convirtió permaneciendo el resto de su vida junto a él. San Gregorio de Tours resaltó de él su austeridad de vida, el espíritu profético y el don de milagros. Su sepulcro se convirtió en meta de peregrinaciones. Es muy venerado en la diócesis de Niza. La Catedral posee como reliquia un pequeño hueso de su mano; otras reliquias están en Viilefranche, La Turbie y Cap-Ferrat.

Santa Isberga. M. 806. 
(Itisberga, Gisela). 
Protección de acero.
Hija del rey Pipino el Breve. Presunta hermana de Carlomagno (confundida con Gisela), fundadora de un monasterio benedictino en Soissons donde vivió religiosamente hasta su muerte. Esta enterrada en Ghislaberg. Esta santa no ha existido y más bien es una leyenda; ya que se dice que su hermano cometió incesto con ella, y de esta unión nació Rolando. Patrona de Isbergues (Pas de Calais). 

San Teobaldo de Vienne. M. 1001. 
(fr.: Thibaud de Vienne, Théobald, Ubald).
Príncipe del pueblo; pueblo valiente.
Martirologio Romano: En Vienne, de Borgoña, san Teobaldo, obispo, quien ilustró con su magisterio aquella sede durante cuarenta y cuatro años, destacando por la caridad y la piedad.
Nació en Toulon, Isère, Francia, en una familia emparentada con la Casa de Borgoña. Era tío suyo Sobono, que fue su antecesor en la sede de Vienne. Cuando murieron sus padres, repartió los bienes entre los pobres ya que su vocación era el sacerdocio desprendido de todo bien temporal. Su vida santa y espiritual llevó al clero y al pueblo que no eligieran arzobispo de Vienne (957-1001), en Borgoña. 
Esta elección consensuada ponía fin a ocho años de sede vacante en los que no había sido posible elegir un sucesor por la oposición entre la anstocracia y el clero. La Corona designó a Teobaldo como candidato de posible consenso, y consiguió el objetivo. Teobaldo participó en los sínodos de Anse de 990 y 994, en el últImo de los cuales se avisó a los clérigos de la necesidad de llevar una vida adecuada a su estado, cumplir con los ministerios sagrados y guardar continencia. Ilustró con su magisterio aquella sede durante cuarenta y cuatro años, destacando por la caridad y la piedad.
Parece claro que Teobaldo pertenecía al sector reformista de su tiempo, que quería extender el espíritu de Cluny a todos los estamentos de la Iglesia. Tuvo particular amistad con san Odilón de Cluny. Al morir se le veneró como santo, confirmando la Santa Sede su culto el 9 de diciembre de 1903 durante el pontificado de san Pío X.
milagro de san Silao

San Silao. M. c. 1100. 
(Silave, Silanus, Silas).
Nació en Irlanda y parece que era de estirpe real. Primero fue sacerdote secular y después fue benedictino. Probablemente fue consagrado obispo de una importante y desconocida sede irlandesa, y por la prepotencia de un señor local fue obligado a marchar a Roma para pedir la ayuda del papa san Gregorio VII.
Durante el viaje hizo un alto en Lucca para visitar a su hermana Ermengarda, a la que asistió en sus últimos momentos. Prosiguió hacia Roma pero durante el regreso enfermó, con lo que se vio obligado a pararse en Lucca, donde murió santamente. Es el protagonista de varias leyendas. La Orden benedictina lo celebra como santo. Su culto todavía está vigente en Lucca, que posee sus reliquias.

San Goderico. (1069 - 1170). 
(Godric de Finchale, Godrico). 
El que posee el poder de Dios
Nació en Walpole en Norfolk, después de dos viajes por mar llenos de aventuras dedicados al comercio, visitó Lindisfarne y los lugares en los que había estado san Cutberto. Un anhelo de espiritualidad se apoderó de él. Peregrinó a Jerusalén, Santiago de Compostela, Saint Gilles, en la Provenza, y varias veces a Roma. En 1105 se fue a vivir como anacoreta. Distribuyó sus bienes entre los pobres y se retiró a la región despoblada de Carlisle. 
Emprendió una segunda peregrinación a Palestina, donde vivió en el desierto con otros eremitas. Regresó a su tierra y prestó servicios como acólito en la iglesia de Durham, junto al sepulcro de san Cutberto y por último se hizo ermitaño en Finkale en el condado de Durham, bajo la obediencia del prior benedictino de Durham; allí vivió 60 años con gran austeridad, y conocido por sus dotes sobrenaturales y su familiaridad con los animales salvajes. Su extraordinaria vida fue narrada por Reginaldo de Durham; todavía se conservan algunas de sus poesías dedicadas a María a las que les puso música. Papas y obispos le pidieron consejo y mantuvieron correspondencia con él. Murió centenario, bajo el cuidado de los monjes de Durham. 

San Pedro Parenzi. M. 1199.
(it.: Pietro Parenzi).
Piedra firme. Roca
Nació en Roma, en el seno de una noble familia, los Parenzo. Estaba casado y era una persona digna de respeto y muy considerada. En el 1198, para restablecer la armonía entre la ciudad de Orvieto y el Papa, el Ayuntamiento recurrió al pueblo romano, para pedir un hombre de confianza del Pontífice. El joven Pedro Parenzi, parecía el hombre ideal para esta difícil empresa, y fue enviado como gobernador papal (Inocencio III) durante un año, a Orvieto para reprimir los excesos de los cátaros; adoptó medidas muy severas, con el resultado que los gibelinos le capturaron y lo mataron cruelmente. Los autores del complot fueron perseguidos y se refugiaron en Viterbo. Fue enterrado en la iglesia de Santa María, aunque actualmente reposa en la catedral de Orvieto, en la Cappella del Corporale. 
Tiene culto popular. Por la veneración popular que se mantiene viva, el 16 de marzo de 1879, a petición del obispo de Orvieto, la Santa Sede aprobó su culto, estableciendo la celebración litúrgica el 21 de mayo, fecha en la que siempre fue venerado desde el 1200.