12 de abril de 2015

Beatos PEDRO ROCA TOSCAS y PEDRO RUIZ ORTEGA. M. 1937.

Piedra firme. Roca.

Pedro Roca Toscas (1916 - 1937). Nació en Mura (Barcelona). Religioso escolar de la Congregación de Hijos de la Sagrada Familia, teólogo de primer año. Tenía otro hermano religioso en el Instituto. Era de carácter jovial y muy alegre con todos. Con una gran afición por la literatura, especialmente catalana, por las obras de juventud que se conservan, puede colegirse que habría sido un poeta de primera categoría. 
El 19 de julio de 1936, fue forzado a abandonar el seminario de Barcelona, se refugió en una casa particular, pasando luego a su pueblo natal, Mura en casa de su familia y después se marchó a Manresa, siempre dando ejemplo de paz, paciencia y fortaleza. 
El día 4 de abril de 1937, con el deseo de terminar la teología, después de haber oído Misa, se puso en camino hacia los Pirineos, con la intención de llegar hasta Roma, junto con el beato Pedro Ruiz y su hermano Pablo Roca, José y Francisco. Detenidos en La Pobla de Lillet, fueron devueltos y encarcelados en Manresa, donde se les interrogó y torturó, hasta el día 12 del mismo mes en que fueron asesinados el mismo día en la carretera de Moià, en el municipio de Sant Fruitós de Bages (Barcelona). Sus restos mortales no han podido ser localizados. 

Pedro Ruiz Ortega (1912-1937).  Nació en Vilviestre de Muñó (Burgos). Religioso escolar de la Congregación de Hijos de la Sagrada Familia, teólogo de tercer año y minorista. Satisfecho de su vocación religiosa, soñaba ya con la ordenación sacerdotal. En la casa de verano de Mosqueroles era el viceprefecto de los religiosos jóvenes de filosofía. 
Allí les sorprendió la revolución, sufriendo hambre y frío en aquellos parajes. Acompañó al beato José Vila hasta Vic. Estando lejos de su familia, aceptó el ofrecimiento de Casimiro Roca y se refugió primero en Mura y después en Manresa. Aquí trabajó con entusiasmo en las “Escoles del Poble”,  con el beato Magín Morera, formando una verdadera comunidad religiosa.
El día 4 de abril de 1937, con el deseo de terminar la teología, después de haber oído Misa, se puso en camino hacia los Pirineos, con la intención de llegar hasta Roma, junto con el beato Pedro Roca y otros tres jóvenes. Detenidos en La Pobla de Lillet, fueron devueltos y encarcelados en Manresa hasta el día 12 del mismo mes en que fueron asesinados el mismo día en la carretera de Moià, en el municipio de Sant Fruitós de Bages (Barcelona). Sus restos mortales no han podido ser localizados. Fueron beatificados por el papa Francisco el 13 de octubre de 2013.