7 de enero de 2015

Beato FRANCISCO BAE GWAN-GYEOM. M. 1800.


(Francisco Baleun).

Se le conoce también como Francisco Baleun. Nació en Jinmok (Corea del Sur), en la parte de la región del Naepo donde comenzó a introducirse el catolicismo. Fue uno de los primeros de esta zona en abrazar la nueva fe. 
En el 1791, comenzó la persecución Sinhae contra los cristianos, que tuvo su momento álgido el mismo año de su conversión, por ello fue arrestado, pero al poco tiempo fue liberado porque apostató. Una vez en su hogar se arrepintió y puso todo su empeño en vivir la fe con intenso fervor. Luego se trasladó a Seosan, pero pronto se marchó a Yangje (actualmente Yangyu-ri), cerca de su ciudad natal. Allí formó, con otros fieles, una comunidad cristiana. 
Hacia el final de 1794, había entrado clandestinamente en Corea, el misionero chino el beato padre Jacobo Zhou Wen-mo. Cuando se supo, que este sacerdote iba a visitar la comunidad de Francisco, entre todos buscaron un lugar que pudiera ser utilizado como sala de lectura y meditación, esperando invitar al misionero al final del 1798.
La persecución anticristiana se introducía paulatinamente por la rivera del Chungcheong. El 3 de octubre, cuando los católicos del lugar habían terminado la casa de oración, la policia irrumpió en el pueblo gracias a un agente secreto. Francisco fue arrestado inmediatamente y llevado preso a Hongju. El juez local mandó torturarle para que confesara dónde se encontraba el lugar de reunión de los católicos y para que entregara los libros católicos, pero no tuvo éxito. Terríblemente enfadado, el juez, le refirió al gobernador de Gongju todo lo sucedido. Éste último ordenó que Francisco fuera trasladado al cuartel general del ejército en Cheongju, para ser interrogado. 
En Cheongju, nuestro beato se encontró con otros católicos arrestados, entre los cuales se encontraba el beato Jacobo Won Si-bo, con el que compartió sufrimientos. Su fue en Dios era inmensa, fuerte y firme, aunque su cuerpo estaba completamente lacerado y rotas sus piernas, además que tenía cerca de 60 años. Las continuas palizas que le daban los guardias de la cárcel terminaron con su vida el 7 de enero de 1800 (el 13 de diciembre de 1799 por el calendario lunar). 
Franciscó forma parte del grupo de 124 mártires coreanos capitaneados por Pablo Yun Ji-chung, y que fueron beatificados por el papa Francisco el 15 de agosto de 2014, durante su primer viaje apostólico a Corea del Sur.