7 de enero de 2015

Beata MARÍA TERESA HAZE. (1782-1876).


(María Teresa del Sagrado Corzón de Jesús. fr.: Marie-Thérèse Haze).

Martirologio Romano: En la ciudad de Lieja, en Bélgica, beata María Teresa (Juana) Haze, virgen, fundadora de la Congregación de la Hijas de la Cruz, para atender a personas débiles y pobres.

Nació en Lieja (Bélgica), en una familia profundamente religiosa. Se llamaba Jeanne Haze. En 1789, a causa de la revolución, su padre se ve obligado a huir y vivir clandestinamente. La familia, objeto de represión, tuvo que abandonar Bélgica. El padre murió en el destierro, y una vez pasada la revolución, regresaron a Lieja, y se encontraron los bienes confiscados. Junto a su madre, se ganó la vida trabajando haciendo bordados.
Lieja cayó bajo el dominio holandés, y la ciudad estaba asolada, la pobreza reinaba por sus calles. En unión con su hermana Ferdinande, abrió una escuela gratuita para jóvenes desfavorecidas, donde no sólo se aprendía sino que también se hacía oración y catequesis, esta escuela estaba encardinada en la parroquia de San Bartolomé. Se dedicó al apostolado en el campo de la enseñanza y de asistencia a los más pobres y enfermos.
En 1883, fundó las Hijas de la Cruz de Lieja, para el servicio de los pobres y humildes junto el padre Habets, que será su director espiritual y mayor valedor. El obispo Van Bommel, concedió a Juana y colaboradoras ser consideradas como religiosas, permaneciendo como maestras entregadas al servicio de los pobres, lo cual fue una novedad para la época. El obispo le confió la dirección de la nueva Congregación y tomó el nombre de María Teresa del Sagrado Corazón de Jesús. El nombre de la Congregación le vino después de un arrebato místico. Las constituciones fueron aprobadas por el papa beato Pío IX en 1851.
La nueva fundación se expandió y estuvieron presentes en los campos de batalla de Alemania y Francia en 1866 y 1870, y durante las epidemias de cólera y viruela de 1849 y 1866. Fundó en Pakistán, la India e Inglaterra. Se dedicaron a todos los campos, las prostitutas, los enfermos, los pobres, los presos. Tenía una fe inquebrantable y decía: "Dios lo quiere, por lo tanto se hará". Falleció en Lieja de una dolorosa enfermedad. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 21 de abril de 1991.