24 de septiembre de 2014

NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED.



La Virgen de la Merced o Nuestra Señora de las Mercedes es una de las advocaciones marianas de la Virgen María. Es equivalente también el nombre de Virgen de la Misericordia.

El significado del título "Merced" es ante todo "misericordia". La Virgen es misericordiosa y también lo deben ser sus hijos. Esto significa que recurrimos a ella ante todo con el deseo de asemejarnos a Jesús misericordioso. 


HISTORIA:

Eran tiempos en que los musulmanes saqueaban las costas y llevaban a los cristianos como esclavos a África. La horrenda condición de estas víctimas era indescriptible. Muchos perdían la fe pensando que Dios les había abandonado. Pedro Nolasco era comerciante. Decidió dedicar su fortuna a la liberación del mayor número posible de esclavos. 
Año 1203. El laico, Pedro Nolasco inicia en Valencia la redención de cautivos, redimiendo con su propio patrimonio a 300 cautivos. Forma un grupo dispuesto a poner en común sus bienes y organiza expediciones para negociar redenciones. Su condición de comerciantes les facilita la obra. Comerciaban para rescatar esclavos. Cuando se les acabó el dinero forman cofradías-para recaudar la "limosna para los cautivos". Pero llega un momento en que la ayuda se agota y Pedro Nolasco se plantea entrar en alguna orden religiosa o retirarse al desierto. Entra en una etapa de reflexión y oración profunda. 
Nolasco pide a Dios ayuda y, como signo de la misericordia divina, le responde la Virgen que funde una congregación liberadora. Según la leyenda la noche del 1 al 2 de agosto de 1218, la Virgen se les apareció a Pedro Nolasco, a Raimundo de Peñafort, y al rey Jaime I de Aragón, y les comunicó a cada uno su deseo de fundar una congregación para redimir cautivos. La Virgen María movió el corazón de Pedro Nolasco para formalizar el trabajo que el y sus compañeros estaban ya haciendo. La Virgen llama a Pedro Nolasco y le revela su deseo de ser liberadora a través de una orden dedicada a la liberación de los cautivos de los musulmanes, expuestos a perder la fe. Nolasco le dice a María: 
-”¿Quién eres tú, que a mí, un indigno siervo, pides que realice obra tan difícil, de tan gran caridad, que es grata Dios y meritoria para mi?”:
-“Yo soy María, la que le dio la carne al Hijo de Dios, tomándola de mi sangre purísima, para reconciliación del género humano. Soy la que recibió la profecía de Simeón, cuando ofrecí a mi Hijo en el templo:”Mira que éste ha sido puesto para ruina y resurrección de muchos en Israel; ha sido puesto como signo de contradicción: y a ti misma una espada vendrá a atravesarte por el alma”:
-”¡Oh Virgen María, madre de gracia, madre de misericordia! ¿Quién podrá creer que tú me mandas?”: 
-“No dudes en nada, porque es voluntad de Dios que se funde esta congregaciónn en honor mío; será una familia cuyos hermanos, a imitación de mi hijo Jesucristo, estarán puestos para ruina y redención de muchos en Israel y serán signo de contradicción para muchos."
Pedro Nolasco, funda la congregación, apoyado por el Rey Jaime I de Aragón, el Conquistador y aconsejado por san Raimundo de Peñafort. Su espiritualidad se fundamenta en Jesús, el liberador de la humanidad y en la Virgen, la Madre liberadora e ideal de la persona libre. Los mercedarios querían ser caballeros de la Virgen María al servicio de su obra redentora. Por eso la honran como Madre de la Merced o Virgen Redentora. En el capítulo general de 1272, los frailes toman el nombre de La Orden de Santa María de la Merced, de la redención de los cautivos, mercedarios. Pedro y sus compañeros vistieron el hábito y recibieron el escudo con las cuatro barras rojas sobre un fondo amarillo de la corona de Aragón y la cruz blanca sobre fondo rojo, titular de la catedral de Barcelona. Pedro Nolasco reconoció siempre a María Santísima como la auténtica fundadora de la congregación mercedaria. 
En las primeras Constituciones de la Orden, en 1272, la Orden recibe ya el título de "Orden de la Virgen de la Merced de la Redención de los cristianos cautivos de Santa Eulalia de Barcelona".
En el año 1265 aparecieron las primeras monjas (comendadoras) de la Merced.
Se calcula que fueron alrededor de trescientos mil los redimidos por los frailes mercedarios del cautiverio de los musulmanes.

DEVOCIÓN:

La devoción a la Virgen de la Merced se difundió muy pronto por Cataluña y por toda España, por Francia y por Italia, a partir del siglo XIII con la labor de redención de estos religiosos y sus cofrades. Con la Evangelización de América, en la que la Orden de la Merced participó desde sus mismos inicios, la devoción se extendió y arraigó profundamente en todo el territorio americano.
La llegada de la Orden religiosa de los mercedarios a América, un poco relacionada con el antiguo espíritu de los caballeros que fueron a las Cruzadas a Tierra Santa y juntamente con el culto de la Virgen Compasiva, coincide con el poblamiento de las principales ciudades andinas cercanas a la línea ecuatorial como son: Cuzco, Lima, Quito y la Villaviciosa de la Concepción o San Juan de Pasto en Argentina. 
El año 1696, el papa Inocencio XII extendió la fiesta de la Virgen de la Merced a toda la Iglesia el 24 de septiembre. Pero a raíz de la reforma litúrgica del concilio Vaticano II, en el año 1969 la fiesta se suprimió del calendario universal.

ICONOGRAFÍA:

La iconografía usada para representar a la Virgen de la Merced queda definida a partir del siglo XVI, consistiendo fundamentalmente en el hábito mercedario: túnica, escapulario y capa, todo en color blanco, con en el escudo mercedario en el pecho. Otros elementos recurrentes son las cadenas y el grillete, símbolos también del cautiverio. Normalmente, además del escapulario del hábito, lleva otro pequeño en la mano que ofrece a los fieles.
Suele aparecer tocada con corona de reina, y también con el cetro en la mano derecha. En muchas ocasiones sostiene en la izquierda al Niño Jesús, que también puede llevar un escapulario en las manos. Otro modelo iconográfico es el de la Virgen Comendadora, sedente en el coro, sin niño ni cetro, con las constituciones de la Orden en una mano.

Virgen de la Misericordia:
El modelo más extendido en la historia del arte (desarrollado desde el Duecento y el Trecento (pintura gótica italiana de los siglos XIII y XIV) es el de la Virgen que cobija bajo su manto a un grupo, que puede ser de presos cautivos (rescatarlos es la función de la orden mercedaria); pero que muy habitualmente es el de los donantes o comitentes que se hacen retratar de esa manera, que pueden ser tanto nobles como clérigos o gremios de cualquier actividad. Si se trata de santos, es entonces una modalidad concreta del género “acra conversazione”.

PATRONAZGOS

Nuestra Señora de la Merced obstenta el patronazgo de muchas ciudades y localidades españolas e hispanoamericanas, así como de muchas entidades. Estos son algunos de ellos:

 En Argentina: Patrona y Generala del Ejército Argentino. Patrona de la Arquidiócesis de Bahía Blanca (provincia de Buenos Aires). Gobernadora perpetua de la ciudad de San Juan de Pasto.
  En Bolivia: Patrona de todos los recintos penitenciales (La Paz)
  En Chile: Patrona de los Campesinos (Zona Costa;Diócesis de Talca(Región del Maule)). Patrona de los más Pobres
 En Colombia: Patrona del Sistema Penitenciario y de los internos de Colombia. Patrona principal de la ciudad de Santiago de Cali, capital del Departamento del Valle del Cauca.
 En Ecuador: Patrona de Quito (provincia de Pichincha). Patrona y Reina de la ciudad de Guayaquil. Patrona del Litoral Ecuatoriano. Patrona de las Fuerzas Armadas del Ecuador.
 En España: Patrona de la Diócesis de Barcelona, y por extensión popular de la ciudad de Barcelona. Patrona de la Diputación Provincial de Huelva. Patrona de Instituciones Penitenciarias.
 En Estados Unidos: Patrona del estado de Delaware.
 En Nicaragua: Patrona de la ciudad de Santiago de los Caballeros de León. Patrona de la ciudad de San Pedro de Matagalpa (La Perla del Septentrión) y de la Diócesis de Matagalpa.
 En el Perú: Patrona y Gran Mariscala de las fuerzas armadas del Perú. Estrella de la Fe y la Evangelización (4 de febrero de 1985 por Juan Pablo II). Patrona de las Fuerzas Armadas y Policiales ( 22 de Setiembre de 1823). Patrona de la Ingeniería, la Ciencia y la Arquitectura (2007). Patrona de la Provincia de Candarave en Tacna. La devoción a la Santísima Virgen se encuentra extendida a lo largo y ancho del territorio nacional
  En Venezuela: Patrona de la región de Barlovento, estado de Miranda.

Patrona de la República Dominicana:
La Virgen de las Mercedes (Nuestra Señora de la Merced) es la Patrona de la República Dominicana. Su devoción por parte de la población católica del país se inicia casi desde el descubrimiento de la isla. El título mariano de la Merced se remonta a la fundación de la Orden religiosa de los mercedarios el 10 de agosto de 1218, en Barcelona, España. 
Siendo Gobernador de La Española Don Diego Gómez de Sandoval, el 8 de septiembre de 1615 ocurrió un fuerte terremoto (de grado IX en la escala de Mercalli) en la isla, con numerosas réplicas durante por lo menos 40 días. La ciudad de Santo Domingo fue severamente afectada, muriendo alrededor de 24 personas. Entonces el Cabildo de Santo Domingo declaró a la Virgen de las Mercedes "Patrona de La Española".
Su culto se celebraba en los aniversarios del mencionado terremoto, 8 de septiembre. En 1740. Por Real Cédula, su festividad fue cambiada para el 24 de septiembre. 

San ANATOLIO DE MILÁN. s. III.


Martirologio Romano: En Milán, en la Galia Transpadana (margen izquierda del Po), san Anatolio, considerado primer obispo de esta ciudad

Los santorales mas antiguos dicen que fue el primer obispo de Milán, enviado por san Bernabé de quién era discípulo; evangelizó las regiones circundantes, incluida Brescia, donde murió. 
Hay que decir que san Bernabé nunca estuvo en Milán y que esto es una leyenda del siglo XI, que decía que Anatolio fue obispo de Brescia y Milán del 53 al 63, pero esta cronología fue ideada para que Milán, que entonces estaba en lucha con Roma, fuera una sede episcopal más antigua que la de Roma. Se dice que Anatolio construyó una iglesia dedicada al Salvador sobre un templo dedicado al dios Mercurio o Apolo, en el lugar que hoy está la iglesia de San Giorgio al Palazzo en Milán.
A Anatolio le sucedió en el 61, san Cayo de Milán, que algunos le tienen como el primer obispo. También se dice que Bernabé y san Cayo predicaron el Evangelio en Génova y en la ribera del Poniente, designando a Anatolio a dirigir las sedes episcopales de Albenga y de Milán. San Pedro entonces le envió como ayudante a Cayo, que le sucedió en el año 65.
Desde el punto de vista histórico, Anatolio fue obispo entre el 256 y el 259. Sus reliquias están dispersas entre Milán y Brescia.

San GERARDO SAGREDO. (c. 980 - 1046).


Martirologio Romano: En Panonia (hoy Hungría), san Gerardo Sagredo, obispo de la sede de Morisena (hoy Csanad) y mártir, que fue preceptor de san Emerico, príncipe adolescente hijo del rey san Esteban, y en una sedición de húngaros paganos murió apedreado cerca del río Danubio.

Natural de Venecia; en el bautismo recibió el nombre de Jorge y pertenecía a una familia oriunda de Dalmacia, que descendía de la estirpe de los Sagredo. Con 5 años tuvo una grave fiebre que sus padres imploraron la gracia de san Jorge para que sanase. Una vez curado y llegado a la edad requerida, ingresó en el monasterio benedictino de San Giorgio Maggiore en la isla Maggiore de Venecia, y en recuerdo de su padre, recién fallecido, tomó el nombre de Gerardo. Después de algunos años fue elegido prior del monasterio y después abad, pero poco después renunció al cargo, porque quería ir en peregrinación a Belén en Palestina.
Partió en una nave, llegó hasta Zara, desde donde en vez de proseguir para Tierra Santa, se marchó a Hungría donde se estableció. Fue persuadido por san Esteban de Hungría para que trabajase en la evangelización de los magiares. Sin embargo no quiso permanecer en la Corte y durante siete años vivió como ermitaño en el Beel. 
Más tarde fue preceptor del príncipe san Emerico, y en el 1035, fue elegido primer obispo de Csnád; trabajó con el máximo celo sobre todo en la observancia litúrgica y en la evangelización del pueblo; la llamaron el apóstol de Hungría. Durante la reacción pagana a la muerte del rey san Esteban, fue martirizado en Buda, donde fue lapidado y atravesado por lanzas, encerrado en un tonel, fue arrojado al Danubio desde lo alto de una colina que hoy se llama “Gellerthegy” (monte de San Gerardo); Gerardo se había negado a coronar a los reyes idólatras. Escribió varias obras entre la que destaca el “Comentario a Daniel”. Es considerado como el apóstol y protomártir de Hungría. Patrón de Budapest. 

Beato HERMANNO "Contract". (1013-1054).


Se llamaba "Contract" porque era paralítico en todo el cuerpo. Nació en la ciudad de Saulgau (Suiza) y era hijo de los condes de Altshausen. Eran tan decrépito y contrahecho que, ni siquiera podía tenerse en pie y, mucho menos, caminar. A duras penas podía sentarse en la silla fabricada especialmente para él; sus dedos eran demasiado débiles y deformes para escribir; sus labios y paladar eran tan informes que pronunciaba con dificultad y resultaba complicado comprenderle. No se sabe si esta discapacidad le vino de nacimiento o fue una parálisis infantil. A los siete años fue enviado a la escuela de la abadía de Saint-Gall donde tuvo grandes maestros. 
Finalizados sus estudios fue enviado a la abadía benedictina de Reichenau (en el lago Constanza) a los 30 años, donde ingresó como monje benedictino y fue ordenado sacerdote y fue profesor de la escuela de la abadía. No creía que su parálisis le dispensara de trabajar y sus biógrafos nos lo describen: "agradable, amable, afable, siempre sonriente, tolerante, jovial, siempre esforzándose... honrado con todo el mundo". Fruto de estas cualidades fue el amor que todos le profesaron. Y mientras tanto, este joven valiente, que nunca conoció la comodidad, aprendió matemáticas, griego, latín, árabe, astronomía y música. Además escribió un tratado completo sobre los astrolabios. En su prólogo podemos leer las siguientes palabras: "Hermann, el último de los pobres de Cristo y de los filósofos aficionados, discípulo más torpe que un asno o que una babosa... decidió, movido por el ruego de muchos amigos, escribir este tratado científico". 
Fue uno de los mayores maestros medievales de matemáticas y astrología, geógrafo y geómetra. Sus contemporáneos le juzgaron como "la maravilla del siglo". Fue capaz de escribir, después de un largo entrenamiento para domar sus manos y que fueran en consonancia con su mente privilegiada. Lo que se suponía que era una carga muy pronto se convirtió en el orgullo del monasterio y su fama llegó hasta el emperador Enrique III y el Papa León IX, quienes visitaron Reichenau, respectivamente, en 1048 y en 1049. 
Escribió una “Crónica Universal” que abarcaba desde el nacimiento de Cristo hasta su propia época y en la que, con una lúcida visión de lo esencial, recopilaba todas las fuentes halladas en manuscritos y libros disponibles en el monasterio; también compuso varios himnos a la Virgen María, entre otros la “Salve Regina”  y “Alma redemptoris mater”, y otros himnos y canciones a san Jorge, santa Afra y al obispo Wolfgang; introdujo nueva división en el sistema de las notas musicales, e inventó nueva escritura de las notas mismas. Se dice que sufrió los desposorios místicos con María. Fue conocido entre los benedictinos como “Doctor Marianus”. 
Entre sus mejores amigos está el monje Bertoldo, encargado de ayudarle con las tareas diarias y que fue el testigo de los momentos cruciales de su vida. Fue a él a quien nuestro beato confió sus pensamientos en los días de la pleuresía que lo llevó a la muerte. Bertoldo escribió sobre él: “Hermanno está lleno de vida.. no porque podía escribir teoría de la música y de las matemáticas, o porque sabía compilar crónicas históricas detalladas y leer en tantas lenguas diferentes, sino por su valor, la belleza de su alma, su serenidad en el dolor, que estaba siempre dispuesto a bromear y hacer réplicas, la dulzura de su carácter que lo hizo "querido por todos". (...) Ermanno nos da la evidencia de que el dolor no significa tristeza, el placer o la felicidad ". 
Fue enterrado en Altshausen, en la iglesia del solar paterno, pero la mayoría de sus restos se han perdido, así como la ubicación de su tumba. Solamente se conservan algunas reliquias en Alshausen y Zurich. Es festejado como “beato” en el Calendario benedictino.

Beato DALMACIO MONER. (1289-1341).


Martirologio Romano: En Girona, de Cataluña, en España, beato Dalmacio Moner, presbítero de la Orden de Predicadores, conocido por su amor a la soledad y al silencio.

Dalmau nació en Santa Coloma de Farnés en Gerona, en el seno de una familia acomodada. Estudió con los benedictinos en el convento de Sant Pere de Cercades y después fue enviado a Gerona a estudiar artes liberales. Mientras permaneció en Gerona se costeó la estancia dando clases a hijos de gerundeses de clases acomodadas, consta como alumno Pere Serra, que luego sería un reconocido jurisconsulto e incondicional devoto suyo.
En 1308 nos lo encontramos estudiando Lógica en Montpellier y en 1310 profesó en el convento dominico de Santo Domingo de Gerona, donde siguió estudiando, en Valencia, otra vez en Montpellier, Barcelona. Fue lector en los conventos de Castelló d’Ampuries, Tarragona, La Seu de Urgell y Cervera. Se doctoró en Teología. 
Como dominico fue maestro de novicios. Aunque vivió siempre en el convento de Gerona, por orden de sus superiores sembró de conventos toda Cataluña: Castelló d’Ampuries, Manresa, Cervera y Balaguer. Su vida dentro de la Orden fue una constante fidelidad a la regla y un rechazo continuo a todo tipo de cargo o título. 
En vida tuvo fama de santidad y muchas personas acudían a su convento a pedirle consejo como: don Pedro conde de Ampurias e hijo del rey Jaime II de Aragón, don Bernardo, vizconde de Cabrera y don Pedro, obispo de Gerona. La inocencia de vida y su humildad, más su espíritu de oración, son los rasgos principales de su vida espiritual. Tuvo fenómenos místicos, y vivió con tanta austeridad que fue más admirable que imitable. Cuatro años antes de morir pidió permiso para retirarse en una cueva cercana al convento. Su culto fue confirmado en 1721 por el papa Inocencio XIII. Copatrono de Gerona. 

San ANTONIO GONZÁLEZ. (1593-1637).


Martirologio Romano: En Nagasaki, ciudad del Japón, pasión de san Antonio González, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, enviado a la nación nipona con otros cinco compañeros, fue encarcelado poco después y martirizado con el tormento del agua, hasta que, enfebrecido, precedió en la muerte a los demás, imperando Tokugawa Yemitsu.

Nació en León, en el seno de una modesta familia. A los 12 años ingresó en el seminario de León, donde realizó los primeros estudios, para al poco tiempo ingresar en el convento de Santo Domingo de su ciudad natal donde, después de culminar su carrera con el título de Lector en Teología, se le ordenó sacerdote; fue profesor en los conventos de Pidrahita y Ávila; alternaba la tarea docente con la predicación. En 1631 se ofreció para las misiones del Extremo Oriente. En 1632 llega a Manila y fue profesor en el Colegio Universitario, futura universidad de Santo Tomás de Manila, de donde fue rector. 
En 1636 partió, como Vicario Provincial, para el Japón en compañía de tres religiosos dominicos y tres laicos, y, apenas llegado, cayó en manos de los perseguidores de los cristianos. Estuvo un año en la cárcel de Okinawa; se convirtió allí en un gran maestro y servidor de sus hermanos, y recibió la profesión religiosa de san Vicente de la Cruz Schiwozuka. 
Le llevaron a Nagasaki y lo sometieron al tormento del agua ingurgitada para ver si doblegaban su espíritu y resistencia; declaró que su único propósito al ir al Japón era predicar el Evangelio. Manifestó claramente que prefería morir a renunciar a la fe, cuando se le dijo que pisase una pintura de María se inclinó hacia ella con gesto reverente y la cubrió de besos. Salió tan quebrantado de esta prueba, ya que el tormento del agua le había destrozado los pulmones que murió en la cárcel. Su cuerpo fue incinerado y esparcidas sus cenizas en el mar. 
Fue beatificado el 18 de febrero de 1981 por el papa Juan Pablo II en Manila y canonizado por el mismo papa el 18 de octubre de 1987 en el grupo de quince mártires de Japón cuya memoria litúrgica se celebra el 28 de septiembre (San Lorenzo Ruiz y compañeros mártires). (Ver) 28 de septiembre.

San PACÍFICO DE SAN SEVERINO. (1653-1721).


Martirologio Romano: En Sanseverino Marche, del Piceno, en Italia, san Pacífico de San Severino, presbítero de la Orden de Hermanos Menores, preclaro por sus penitencias, amor a la soledad y oración ante el Santísimo Sacramento.

Nació en San Severino de la Marca. Huérfano a los cuatro años, pobre, maltratado por un tío sacerdote que le acogió, y que le hizo trabajar como su siervo. A los 17 años solicitó a los franciscanos reformados de Forano, cerca de Ósimo, ingresar en la Orden. Allí se formó en la piedad y el estudio. Después de ocho años de noviciado terminó su curso de Teología y pronunció sus votos solemnes. Marcha de Ancona, y se ordenó el 4 junio de 1678, haciéndose seguidamente Lector o Profesor de Filosofía (1680-83) para los miembros más jóvenes de la Orden. Su camino parecía claro, ser profesor de Filosofía, pero según él mismo manifestaba: "no se necesitan doctores, sino apóstoles", y pidió una ocupación más activa. 
 Predicó por toda la región de forma elevada y persuasiva durante cinco o seis años. Tuvo que dejar la predicación porque al poco tiempo sus pies se llenaron de llagas; tenía 35 años; no podía confesar porque le aqueja una sordera, y no podía decir misa porque se había quedado ciego. Imposibilitado para hacer misiones, cultivó, más, la vida contemplativa. Soportó sus enfermedades con paciencia angélica, provocó varios milagros y fue favorecido por Dios con el éxtasis. Aún víctima de enfermedades permanentes, retuvo el puesto de guardián en el monasterio de Maria delle Grazie, en San Severino (1692-3), donde murió.
 En este desamparo le faltó incluso el consuelo de sus hermanos en religión, y el sacristán y el enfermero que le cuidaban le maltrataron de palabra y de obra, acosándole en su último refugio, así durante años hasta su muerte; de este modo se santificó, murió, después de haber pasado por una durísima calumnia. El hermano Pacífico fue canonizado en 1839 por el papa Gregorio XVI.  

Beato ANTÓN MARTÍN SLOMSEK. (1800-1862).


Martirologio Romano: En Maribor, de Eslovenia, beato Antón Martín Slomsek, obispo, que tuvo gran dedicación al cultivo de la vida cristiana de las familias y de la institución del clero y a la defensa de la unidad de la Iglesia.

Nació en Ponikva, Eslovenia. Fue párroco de Celje y su virtud le llevó a ser consagrado obispo de Lavant, en Maribor, Styria (Austria). Durante alque tiempo, Eslovenía estaba bajo la dominación austríaca, que quería erradicar la lengua del país, y para ello envió maestros germanos para dar clases en la escuela, hasta que en 1848, el Imperio Austro-Húngaro, concedió las libertades de identidad nacional. 
Antón como obispo se dedicó a la inmesa labor de reformar las escuelas, escribió muchos libros de lectura católica que dieran respuesta a los problemas de entonces y además abrió el seminario. Desafortunadamente el movimiento fue acusado de “paneslavismo” y fue prohibido. Pero 10 años después la organización fue efectuada y  “Druzba sv. Mohora” comenzó a enviar libros a los hogares católicos. 
Aunque nuestro obispo fue siempre un ardiente y fervoroso defensor de su raza, siempre procuró el bien de todos y fue admirado por gentes de toda condición, creencia y raza. Fue un hombre humilde. Murió en Maribor con fama de santidad y había dicho: “cuando nací, mi madre me puso en una cama de paja, y no deseo ninguna plataforma mejor cuando muera, pido sólo ser tolerante y digno de salvación”. Es el primer esloveno beatificado. 

Beata COLUMBA GABRIEL (Juana Matilde Gabriel). (1858-1926).


Martirologio Romano: En Roma, beata Columba (Juana) Gabriel, abadesa del monasterio de Lviv, en Ucrania, que, injustamente calumniada, viajó a Roma, donde, viviendo pobre y alegre, fundó la Congregación de Hermanas Benedictinas de la Caridad, además de la obra social llamada Casa de la Familia, para jóvenes operarias pobres o alejadas de su familia.

Nació en Stanislawow (Polonia), en el seno de una familia acomodada de noble linaje. Tuvo, por tanto, una formación cultural sólida, primero en la familia, después en las escuelas de su ciudad natal y en Lviv. Llegada a maestra, enseñó en escuelas públicas, y después en las escuelas de la Orden Benedictina, y en esta antigua Orden decidió realizar su aspiración a la vida religiosa, ingresando en las Hermanas Benedictinas de Lviv, donde en 1882 pronunció su profesión solemne. Tomó el nombre de Columba, y más tarde llegó a ser abadesa.
Pero la Providencia había dispuesto otra cosa. Como resultado de conflictos internos, tuvo que dejar el cargo, y en 1900 también el monasterio. Fue a Roma, luego ingresó en el monasterio benedictino de Subiaco, donde permaneció hasta 1902, y después regresó a Roma, dedicándose al cuidado de los niños de la parroquia de Testaccio y Prati; continuó el trabajo social con los necesitados, organizó una «casa-familia» a fin de proteger a las jóvenes trabajadoras pobres, con la ayuda de un grupo de damas romanas presidido por la princesa Barberini.
Aconsejada por sus superiores, reunió en torno a sí mujeres jóvenes que deseaban colaborar con la obra, uniéndose en la vida religiosa. Así nació el Instituto llamado de las «Benedictinas de la Caridad», con el objeto de dedicarse a las jovenes abandonadas, que más tarde se extenderá a los jóvenes en general, y a la parroquia.
Sor Columba recibió la ayuda de la cofundadora Plácida Oldoini, quien la sucedió después de la muerte de la beata, ocurrida en el suburbio romano de Centocelle. Fue beatificada por el papa Juan Pablo II el 16 de mayo de 1993.

Beato JOSÉ MARÍA FERRÁNDIZ HERNÁNDEZ. (1879-1936).


Martirologio Romano: En Rotglà y Corbera, también de Valencia, beato José María Ferrándiz Hernández, presbítero y mártir, que coronó el combate de la fe en la persecución religiosa.

Nació en El Camp de Mirra, Alicante. Estudió en el Seminario de Valencia y fue colegial del Patriarca. Se doctoró en Teología y fue ordenado en 1904. Estuvo en Xaló, Camp de Mirra, Benissivá; en 1912 fue nombrado Cura Arcipreste de Alberique, al frente de cuya Parroquia desarrolló una gran labor social, destacando la fundación de «El comedor de caridad». Luego fue nombrado Cura Arcipreste de Denia, donde era muy querido por sus feligreses, ya que siempre se distinguió por su gran amor a los pobres y clases obreras, que cristalizaba en obras de caridad. En 1931 pasó a regentar la Arciprestal de Santa María de Alcoy. Trabajó mucho en el campo del apostolado seglar en avanzadilla de lo que después promovió el Concilio. 
Al estallar la guerra, expulsado de la casa abadía, se refugió en el Hotel Continental de la ciudad. La labor desplegada en Alcoy, sus virtudes, especialmente su caridad, laboriosidad y prudencia, toda su vida de apóstol, le habían granjeado tanto cariño que nadie creía que pudieran hacerle daño alguno. Pero el día 28 de agosto fue detenido e incomunicado en Alcoy para hacerle firmar unas escrituras de los bienes que creían pertenecían a la iglesia Arciprestal. A los tres días le pusieron en libertad.
En todo momento fue tratado con mucho respeto y consideración, siendo objeto de toda clase de atenciones durante el tiempo que estuvo detenido. El día 24 de septiembre, a las cuatro de la tarde, un miliciano fue a buscarle para que acudiera al comité. En la plaza ya estaba esperándole un coche con otros milicianos. «Suba que se va a Valencia», le dicen. Accede, y al llegar al pueblo de Rotglá le hacen bajar. «¿Quién de vosotros me va a matar?», pregunta el mártir. «Yo», responde uno de ellos. «Pues bien, yo, como soy sacerdote, te bendigo y te perdono.» Siguen unos momentos de silencio; los milicianos suben al coche. «Si no lo matas, te matan a ti», dice otro. Tras unos segundos de vacilación, enfocan los faros, disparan y cae mortalmente herido por un tiro en la nuca. Sus restos, trasladados desde Rotglá, descansan en su pueblo natal.

Beato JOSÉ RAIMUNDO PASCUAL FERRER BOTELLA. (1894-1936).


Martirologio Romano: En Abalat de la Ribera, de la provincia de Valencia, en España, beato Jose Raimundo Pascual Ferrer Botella, presbítero y mártir de la fe en días de persecución religiosa durante la contienda 
española. 

José Ramón (o Raimundo) Pascual nació en Algemesí, provincia de Valencia, el 9 de noviembre de 1894, en el seno de una familia cristiana, que se trasladó a la ciudad de Valencia cuando Pascual tenía 8 años. El niño entró como alumno en las Escuelas Pías, y más tarde pasó al colegio de vocaciones eclesiásticas. Hechos los estudios, se ordenó sacerdote en 1913. Tras estar cinco meses de vicario en La Sarga (Alicante) pasó a Algemesí como capellán de la Iglesia de San Vicente Ferrer y agregado a la parroquia. Este templo era el de un antiguo convento de dominicos y se hallaba en situación lamentable. Su primera tarea fue adecentarlo, llenarlo de altares, restaurar la fachada, construir su sacristía, adquirir campanas y proveer de objetos litúrgicos y ornamentos al depauperado templo, al que seguidamente hizo centro de un culto muy cuidado, que atrajo a muchos fieles, con los que fundó diferentes asociaciones, todas ellas llenas de vitalidad religiosa.
Tenía una escuela nocturna en el Patronato, en el que él mismo daba clases, y se ocupó mucho del apostolado con los jóvenes. Promovía con gran celo la comunión pascual. Promovía también las obras de caridad, como la de dar pan cada día a los ancianos pobres, costearles el alquiler de las casas y adquirir ropa para ellos. Hacía también labor social y apostólica con los ex presidiarios, y se ocupaba mucho de los jóvenes pobres. Atrajo al matrimonio a numerosas parejas amancebadas y en todo procuraba atraer a todo el mundo a la fe y la vida cristiana.
Llegada la revolución, fue arrestado la noche del 9 de agosto de 1936, y llevado al Monasterio de Fons Salutis, convertido en prisión. Aquí recibió amenazas y se le hizo trabajar en diversas tareas manuales. Mostró una gran serenidad de alma, invitó a todos los presos a acogerse a la voluntad de Dios y a rezar juntos, y llegaron a asegurarle que el pueblo lo quería pero que recibiría castigo por ser sacerdote. Informado de que todos iban a ser fusilados en la noche del 23 al 24 de septiembre, invitó a confesar a todos los presos y les infundió ánimos ante la muerte. Al subir aquella noche al coche, perdonó a todos. En la carretera de Albalat de la Ribera, en el sitio llamado Canets de Sueca, fue fusilado. Cayó herido y mientras se desangraba decía: Señor, abridme las puertas del cielo. Y también: Perdónalos, Señor, que no saben lo que hacen. Lo remataron dándole el tiro de gracia. Enterrado primero en una fosa común, su cuerpo fue luego trasladado a la iglesia de San Vicente Ferrer. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Santos Andoquio, Tirso y Félix. s. II.  
Martirologio Romano: En Seaulieu en el territorio de Autun en Francia, santos Andoquio, Tirso y Félix, mártires
Andoquio era presbítero y Tirso era diácono en Esmirna; fueron enviados a las Galias por san Policarpo; se establecieron en Autun donde convirtieron a su huésped, un rico mercader llamado Félix. Fueron martirizados juntos en Seaulieu, Autun (Borgoña) de donde son patronos. 
Su culto estuvo muy extendido en las Galias. Su vida es una leyenda sin fundamento conectada con la de san Andéolo. 

San Terencio. M. 251. 
Era natural de la Panonia (hoy Hungría). Para huir de las persecuciones llegó a las costas del mar Adriático en Italia. Fue ejecutado a causa de su fe cristiana en una localidad conocida como “agua mala”, junto a Pésaro, en las cercanías a Badía de San Tomaso en Foglia, en los límites entre Pésaro y Urbino. En este lugar hay un manantial de agua perenne sulfurosa, que nunca ha dejado de manar y que se conoce como “agua de san Terencio”, porque se piensa que aquí fue ejecutado el santo patrono, y su cuerpo arrojado en el cercano pozo de “agua mala”, que hoy no existe. Su cuerpo fue trasladado a la cripta de la catedral de Pésaro. Patrón de Pésaro.

San Rústico de Auvernia. M. 446. 
Martirologio Romano: En Auvernia, de Aquitania, san Rústico, obispo, que, siendo presbítero en la misma ciudad, asumió el obispado con gran aplauso del pueblo.
Sacerdote de Clermont, aceptó, con alegría del pueblo, el honor de ser nombrado obispo de Auvernia (hoy de Clermont) (426-446).  

San Lupo de Lyon. M. 528/42.
Martirologio Romano: En Lyon, en la Galia, san Lupo, obispo, que antes había vivido como anacoreta.
Obispo de Lyon. Sufrió mucho a causa de los desórdenes políticos que siguieron a la muerte del rey Segismundo de Burgundia. Se hizo anacoreta antes de ser obispo.  

San Isarno. M. 1043/8/9. 
Martirologio Romano: En Marsella, en la Provenza (hoy Francia), san Isarno, abad, renovador de la vida regular en el monasterio de San Víctor, siendo austero consigo y comprensivo y pacífico con los demás.
Nació en Toulouse. Ingresó en los benedictinos de la abadía de San Víctor de Marsella de donde fue abad; bajo su gobierno la abadía fue el centro de una congregación benedictina que tenía monasterios en el sur de Francia y en el noreste de España y renovó la disciplina regular en el monasterio. Fue famoso por su caridad especialmente con los criminales. Consiguió la liberación de los monjes de la abadía de Lérins apresados por los sarracenos. 

Guillermo Spenser y  Roberto Hardesty. Beatos. M. 1589. 
Martirologio Romano: En York en Inglaterra, beatos mártires Guillermo Spenser, sacerdote, y Roberto Hardesty, que, condenados a muerte bajo la reina Isabel I, el primero porque era sacerdote, el otro por que lo había hospedado, fueron colgados en el patíbulo
William Spenser nació en Ghisburn, Yorkshire, en el seno de una familia anglicana hacia el 1555. Estudió en el Trinity College de Oxford, de donde salió en 1580. Allí, convencido de la verdad del catolicismo, influyó en sus alumnos en que siguieran esa dirección, sin embargo, retrasó su reconciliación con la Iglesia hasta 1582, cuando, con otros cuatro hombres del Trinity se embarcó desde la Isla de Wight, pasó cerca de Cherburgo, hasta llegar a Reims, el 2 de noviembre. Recibido en la Iglesia cinco días después, fue ordenado subdiácono y diácono en Laon en 1583, y sacerdote en Reims el 24 de septiembre. 
Fue enviado a la misión inglesa el 29 de agosto de 1584. Consigue la reconciliación con la Iglesia, de sus padres y su tío (este último fue sacerdote católico en 1593), y luego voluntariamente aceptó el encierro en el castillo de York para ayudar a los prisioneros. Fue condenado por Isabel I, por ser sacerdote. Con él sufrió un laico, Robert Hardesty, que le había dado cobijo. Fueron beatificados por SS Juan Pablo II el 22 de noviembre de 1987.

Encarnación Gil Valls. Beata. (1888-1936).  
Martirologio Romano: En Ollería, en Valencia, beata Encarnación Gil Valls, virgen y mártir, que, portando la lámpara encendida, caminó vencedora hacia Cristo Esposo.
Nació en Onteniente. Renunció a la vida religiosa, para dedicarse al cuidado de un hermano sacerdote. Estudió Magisterio en Valencia y fue destinada a los pueblos de Albuixech y Beniarrés, donde realizó una gran labor como docente y cristiana comprometida. En Valencia tuvo contactos con las teresianas y con las reparadoras, a cuya congregación de Hijas de María perteneció. Ya en Onteniente, colaboró mucho con su hermano en las obras de apostolado, su hermano era coadjutor de la parroquia de San Carlos; perteneció a la Acción Católica y a otras organizaciones católicas; colaboró en la fundación del Patronato de la Niñez y dirigió la Escuela Nocturna Femenina de la Orden Tercera Franciscana, a la que ella pertenecía, y en la que realizó una gran obra de promoción social y religiosa de las jóvenes. Hizo cuanto bien pudo con una gran dedicación y entrega. Fue muy devota de la Eucaristía y de María. 
Llegada la revolución, permaneció al lado de su hermano; fueron apresados y murieron juntos fusilados en la noche del 24 de septiembre de 1936 en el Puerto de la Ollería, pero ella sola ha sido beatificada. Fue beatificada el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.

José Ramón Ferragud Girbés. Beato. (1887-1936). 
Martirologio Romano: En Alcira, en Valencia, beato José Ramón Ferragud Girbés, padre de familia y mártir, víctima por Cristo en la persecución contra la fe cristiana.
Nació en Algemesí. Casado con Josefa Borrás y padre de seis hijos. Labrador. Su fe católica le llevó a estar presente en toda la lucha de la Iglesia por orientar a la clase obrera hacia el camino del progreso sin odio y sin revoluciones violentas. Fue excelente su acción en el Sindicato de Obreros Católicos y desde 1932 fue asesor de la Confederación de Obreros Católicos de Levante, y como tal dio multitud de charlas y conferencias por toda la región valenciana. Luchó contra las huelgas salvajes que manipulaban a la clase obrera. Era catequista de su parroquía y un gran propagandista de la prensa católica y llevó campañas para que se respetase el descanso dominical. Pertenecía a la Acción Católica.
Iniciada la revolución de 1936, hizo todo lo que pudo para evitar que fueran profanados los templos católicos. Fue detenido varias veces, hasta que por último fue encarcelado en el monasterio Fons Salutis. Con otros 19 compañeros fue fusilado en Alzira por ser católico. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.