19 de agosto de 2015

Beatos PEDRO BUITRAGO MORALES, FÉLIX GONZÁLEZ BUSTOS, JUSTO ARÉVALO MORA y 5 hermanos de La Salle. M. 1936.


Pedro Buitrago nació en 1883, en La Solana (Ciudad Real). Del padre, como antiguo y entendido sacristán, hereda el gusto por la música y  el canto. Con esas enseñanzas, prácticas religiosas y ambiente cristiano  surge y se desarrolla  su vocación sacerdotal. Empieza su etapa estudiantil, ya fuera del pueblo, en el seminario en Murcia, y finalizó los estudios eclesiásticos en Ciudad Real.
Ordenado de Sacerdote, cantó su primera Misa en 1908 en La Solana, de cuyo convento de Dominicas es nombrado Capellán. Ocho años después, en 1916, fue enviado como Coadjutor a Pedro Muñoz, en marzo de ese mismo año, y antes de terminarlo, en septiembre, es trasladado a ejercer el mismo cargo a Santa Cruz de Mudela y permanece  durante veinte años. 
Como Sacerdote, sirvió a Dios y a la Iglesia con todos sus talentos y aptitudes, entre los cuales se destacaba su buena voz de tenor, que puso siempre al servicio de Dios para realzar las funciones religiosas, como antes en el Seminario, las veladas que en él se organizaban. Durante los veinte años de su Coadjutoría pudieron admirar los feligreses de Santa Cruz de Mudela la contribución de don Pedro para dar realce y mayor solemnidad a las celebraciones litúrgicas, tanto en la Parroquia, como en el Santuario de Nuestra Señora de las Virtudes y parroquias de la comarca.
La caridad cristiana y fraternal que reinaba entre don Pedro y el beato don Justo Arévalo Mora, coadjutores de la parroquia y de éstos con su Párroco don Antonio Pardo, y después con el beato don Félix González Bustos, constituye una prueba inequívoca de la sólida virtud de los tres sacerdotes, que antes y durante el año 1936 ejercían su misión sacerdotal en Santa Cruz de Mudela. Cuando doña Rosario Laguna dejó terminada su segunda fundación, el colegio para niños, don Pedro sustituyó a don Justo en el cargo de Capellán de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, que desde el principio venían regentando la Escuela de San José.  
 El mismo día que el párroco don Félix González, es decir, el 3 de agosto, fue detenido don Pedro y por los mismos motivos que lo fue aquél y que lo serán don Justo y los Hermanos de la Escuela de San José: porque eran sacerdotes, religiosos o católicos fervientes. Sin sentencia alguna, los sacaron por la noche de prisión y los mataron en el cementerio de Valdepeñas. Era tres sacerdotes diocesanos, 5 hermanos de las Escuelas Cristianas y 20 seglares muy relevantes por sus convicciones religiosas (estos últimos no entraron en el proceso de beatificación). Una fosa común acogió sus cuerpos. Fueron beatificados en Roma el 28 de octubre de 2007.
Sus compañeros de martirio fueron: el párroco D. Félix González Bustos, D. Justo Arévalo Mora, coadjutor, Hno. Agapito León Olalla Aldea, Hno. Dámaso Luis Martínez Martínez, Hno. Josafat Roque Corral González, Hno. Julio Alfonso Ruiz Peral y Hno. Ladislao Luis Muñoz Antolín, Hermanos de las Escuelas Cristianas.

Félix González Bustos nació en Alcubillas (Ciudad Real) nació en 1903. Ingresó en el seminario y fue ordenado sacerdote en 1927. Durante un tiempo estuvo encargado de la parroquia de Carrizosa y a finales de 1934 fue trasladado a Santa Cruz de Mudela. Fue detenido el día 20 de julio de 1936 y llevado a la cárcel del pueblo. Allí junto a otros presos, otros sacerdotes y Hermanos de La Salle, pasó los días entre amenazas y castigos. 

Justo Arévalo Mora, nació en Miguelturra (Ciudad Real) en 1869. En 1895 fue ordenado sacerdote y regentó diversas parroquias, como Guadalmez y Torralta de Calatrava, pasando más tarde como coadjutor a Santa Cruz de Mudela. Dejó este cargo para ser capellán del Colegio de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, en el que gozaba de gran simpatía por su celo. Desde el 22 de julio al 18 de agosto de 1936 sufrió el mismo calvario que los presos encerrados en la cárcel del pueblo, entre amenazas de muerte, humillaciones y castigos.  

Agapito León Olalla Aldea, nació en Hacinas (Burgos) en 1903. Ingresó en el Noviciado Menor de las Escuelas Cristianas de Bujedo en 1916, cuando contaba 13 años. Hizo sus primeros votos en 1921 y los votos perpetuos en 1928. Después del Escolasticado inició su apostolado como profesor del Noviciado Menor de Griñón. En 1935 fue a Lembecqlez-Hal para seguir el Segundo Noviciado. Al regresar, fue nombrado provisionalmente director de la comunidad de Santa Cruz de Mudela, porque el director estaba enfermo. Allí se encontraba cuando comenzó la persecución religiosa en julio de 1936.  

Dámaso Luis Martínez Martínez, nació en Armellada (León) en 1915. Ingresó en el Noviciado Menor de los Hermanos de La Salle de Bujedo en 1928. Tomó el Hábito en 1931. Después del Escolasticado fue destinado en 1934, a Santa Cruz de Mudela. Fue su único campo de apostolado, ya que allí le sorprendió la persecución religiosa de 1936.

Josafat Roque Corral González, nació en Navaojos de Losa (Burgos) en 1899. Ingresó en el Noviciado Menor de los Hermanos de La Salle de Bujedo en 1913. Tomó el Hábito religioso en 1916. Después del Escolasticado en Bujedo, ejerció su apostolado en el colegio Maravillas, de Madrid, en 1919. Después fue nombrado catequista  del Noviciado, y de nuevo pasó a Maravillas, donde se encontraba cuando el colegio fue incendiado en 1931. Pasó luego al Colegio de San Fernando, en Andalucía, y en 1933 fue destinado a Santa Cruz de Mudela, donde le sorprendió la persecución religiosa.

Julio Alfonso Ruiz Peral, nació en Arconada (Palencia) en 1911. Ingresó en el Noviciado Menor de los Hermanos de las Escuelas Cristianas de Bujedo en 1926. Al año siguiente, comenzaba su noviciado. Terminado su Escolasticado, en 1931, inició su apostolado en la Escuela de San Martín, en Madrid. En 1933 llegó a su nueva comunidad de Santa Cruz de Mudela, donde le sorprendió la persecución religiosa de 1936.

Ladislao Luis Muñoz Antolín, nació en Arconada (Palencia) en 1916. Ingresó en el Noviciado Menor de las Escuelas Cristianas de Bujedo en 1929. Recibió el hábito religioso en 1932. Después del Escolasticado, comenzó su apostolado en Santa Cruz de Mudela, donde llegó en 1935. Fue su único campo de apostolado, ya que allí le sorprendió la persecución religiosa de 1936.