16 de agosto de 2015

Beato JUAN DE SANTA MARTA. (1578-1618).


Martirologio Romano: En Kioto, de Japón, beato Juan de Santa Marta, presbítero de la orden de los Hermanos Menores y mártir, que, mientras era conducido al lugar del suplicio, iba predicando al pueblo y cantando el salmo Alabad al Señor, todas las gentes.

Natural de Prades (Tarragona). Formó parte de la Schola Cantorum de la catedral de Zamora. Luego ingresó en la Orden Franciscana. Fue ordenado sacerdote franciscano en el 1606. Partió para Filipinas con Fray Sebastián de San José y otros 30 misioneros Franciscanos, muchos de los cuales darían luego la vida por Cristo. De las Filipinas pasó al Japón, donde abrió una escuela de música. En el Japón ejerció durante 10 años un intenso apostolado, evangelizando varias provincias. Fue puesto a la cabeza de la misión de Fuscimi, en donde se mostró un auténtico apóstol de Cristo, infatigable en la obra evangelizadora y aprendió la lengua local. Su virtud le mereció la veneración de los cristianos y de los mismos paganos.  
Al tiempo de la promulgación del edicto de persecución, en 1614, fue desterrado, pero poco después reingresó en el Japón y disfrazado de japonés recorrió las provincias de Arima y de Omura, donde la persecución era más violenta. Visitaba a los cristianos en sus casas, fortalecía a los vacilantes, reconducía a los apóstatas a la iglesia, administraba los Sacramentos. Por la noche se retiraba a algún monte, donde reposaba.
Fue arrestado y puesto en prisión en Meaco, donde permaneció por tres años con indecibles sufrimientos.  Mientras era llevado al suplicio, predicó al pueblo y cantaba “Laudate Dominum omnes gentes”. Al llegar al lugar del martirio oró por sus perseguidores, elevó luego los ojos al cielo y ofreció la cabeza al hacha del verdugo; tenía 40 años. Algunas partes de su cuerpo fueron recogidas por cristianos y rodeadas de veneración, realizaron prodigios. Fue beatificado por Pío IX el 7 de julio de 1867.