19 de junio de 2015

Santos REMIGIO ISORÉ y MODESTO ANDLAUER. M. 1900.

(fr.: Remi Isoré). Remedio. Alimentar la tierra. Pastor guerrero. Remero.
(fr.: Modeste Andlauer). Comedido, reservado

Martirologio RomanoEn la aldea de Wuyi, cerca de la ciudad de Xianxian, en la provincia china de Hebei, santos Remigio Isoré y Modesto Andlauer, presbíteros de la Orden de la Compañía de Jesús y mártires, que durante la persecución desencadenada por los seguidores del movimiento Yihetuan, fueron asesinados mientras oraban ante el altar.

Remigio Isoré (1852 - 1900). Nació en Bambecque, Cambrai (Francia). Ingresó a la Compañía de Jesús en la provinia de Champagne, Francia en 1875. Se ofreció para la Misión de Zambeze, pero fue enviado a la China en 1882. Fue ordenado como presbítero en 1888, junto con san León Ignacio Mangín.
Fue un misionero energico y celoso. Estaba en la estación misionera de Weishien, Tientsin, cuando empezó la revuelta de los boxers, pero fue enviado a Changktachwang para una temporada de descanso. Cuando le llegó la noticia de la revolución, quiso volver enseguida a su puesto misional y se puso en camino, pero se paro en la estación misionera del P. Andlauer. 


Modesto Andlauer (1847 - 1900). Nació en Rosheim, Alsacia (Francia), en 1847. Estudió en el Seminario de Estrasburgo y en 1872 entró al Noviciado de la Compañía de Jesús en Saint-Acheml, Champagne. Fue ordenado presbítero en 1876. Enseñó en los Colegios de Amiens, Lille y Brest. Fue enviado a China en 1882 junto con santos Remigio Isoré y León Mangín. Estudió con san Remigio Isoré durante cuatro años chino y teología. Fue estimado por su humildad y alto espíritu de oración.
Estos dos misioneros jesuitas que se hallaban en el poblado chino de Wuyi, también denominado pueblo de Chou-Chia-Ho, en la mañana del día 19 de junio de 1900, al comprobar la cercanía de los boxers, se dirigieron a la capilla donde se postraron ante el altar y se entregaron a la oración poniendo sus vidas en las manos de Dios. Llegaron los boxers, rompieron las puertas y se dirigieron hacia ellos, matándolos a golpes con sus lanzas y salpicando su sangre el altar en el que tantas veces se había celebrado la santa misa. Fueron canonizados por san Juan Pablo II el 1 de octubre de 2000, dentro del grupo de 120 mártires de la evangelización en China encabezado por san Agustín Zhao Rong.