30 de junio de 2015

San MARCIAL DE LIMOGES. M. c. 250.

(fr.: Martial de Limoges).
Referente a Marte, belicoso.

Martirologio Romano: En Limoges, de Aquitania, en Francia, san Marcial, obispo.


En la “Historia Francorum” de san Martín de Tours se lee como Marcial fue uno de los siete obispos enviados a evangelizar las Galias en el 250. El fundó la diócesis de Limoges y fue su primer obispo. Luego la leyenda le hace ser el niño que Jesús en el Evangelio puso de ejemplo para entrar en el reino de los cielos. También se dice que es uno de sus 72 discípulos y que asistió a muchos episodios de la vida de Jesús. 
En antiguas versiones del Martirologio Romano decía: “En Limoges en Aquitania, en Francia, san Marcial, obispo, con dos presbíteros, llamados Alpiniano y Austricliniano; cuya vida fue muy ilustre por sus milagros”. Alpiniano y Austricliniano fueron dos sacerdotes orientales que colaboraron con él y que le sucedieron sucesivamente en la diócesis.
En otras leyendas se dice que mientras viajaban a Limoges, san Austricliniano murió, pero Marcial lo resucitó con su bastón. Al llegar a Limoges fueron encarcelados y, una vez liberados milagrosamente, fundó la catedral dedicada a San Esteban. Se convirtió todo el pueblo de Limoges entre ellas la matrona santa Susana y su hija santa Valeria, que hizo voto de virginidad rechazando un ventajoso matrimonio con el duque de Aquitania, que en venganza mandó decapitarla, pero luego arrepentido ayudó a Marcial en la cristianización de Aquitania. También se dice que fue primo de san Pedro, que lo envió a las Galias. Sobre su vida se han entretejido muchas leyendas, para hacer de Limoges, diócesis apostólica, frente a otras diócesis de las Galias.
Se ha declarado que el papa Juan XIX autorizó que se diera el título de «apóstol» a san Marcial, pero en 1854, la Congregación de Ritos se negó a ratificar esa denominación y decidió que, en la misa, en las letanías y los oficios se venerase a san Marcial como obispo y confesor. Sin embargo, en el mismo año, el obispo de Limoges reiteró la solicitud del título al Papa Pío IX y obtuvo una respuesta favorable, para que, en la diócesis, san Marcial fuese honrado con los usos y precedencias de un apóstol.