11 de enero de 2015

San LEUCIO DE BRINDISI. M. c. 180.


Blanco, puro

Martirologio Romano: En Brindisi, en la Apulia (hoy Italia), san Leucio, que es considerado como el primer obispo de la ciudad.

Primer obispo de Brindisi. No se sabe cuál es su origen, se piensa que llegó desde Alejandría a la Puglia, donde fue ordenado sacerdote y allí fundó la primera comunidad cristiana, nombrado por ello obispo de la ciudad. 
El “Breviario de Capua”, nos relata, con fuentes no muy fiables, que ingresó en la ciudad de Bríndisi en una comunidad religiosa, siguiendo los pasos de su padre. 
Brindisi era en ese momento un activo puerto romano en amplio contacto con la civilización griega, por lo que la llegada de cristianos del oriente era de lo más habitual. Allí se dirigió Leucio, y en las afueras de la ciudad, en el anfiteatro, comenzó a predicar y bautizar. Sin embargo su fama se consolidó con milagros, y en especial uno en el que, en una de las típicas sequías de la región, la invocación por el santo de la Virgen María, hizo descender abundante agua, de tal modo que a partir de allí todos tuvieron testimonio de que Dios estaba con él.
Sabemos a ciencia cierta que innumerables fueron las conversiones de los paganos. Fue un infatigable constructor de iglesias. Su culto está perfectamente atestiguado en la región, con ruinas que se remontan al siglo VI, así como con la inscripción en diversos martirologios, entre ellos el llamado Jeronimiano, de los más importantes. Lamentablemente, las "vidas" que se conservan no aportan más datos que los mencionados del leccionario local. Aunque en su imaginería aparece a veces como mártir, no hay ninguna tradición que abone este extremo.
San Gregorio Magno, nombra otro san Leucio, obispo de Brindisi, que floreció al inicio del siglo V.