18 de diciembre de 2014

San FLANANIO DE KILLALOE. M. c. 642.


Martirologio Romano: En Killaloe, de Irlanda, san Flananio, obispo.

Era descendiente de los reyes celtas irlandeses, de la familia de los O’Brien; era hijo de Turlough, rey de Thomond, hombre devoto que comenzó su reinado en el 625 y que, en su vejez, se retiró a Lismore para ingresar como monje. Según cuenta la leyenda, Flannán, temiendo que lo eligieran rey, pidió una enfermedad que lo deformase, su oración fue escuchada y su cara se convirtió de escaras, sarpullidos y granos. 
En su juventud fue confiado a la dirección e instrucción de san Florencio, que fue muy docto en la Sagrada Escritura. San Florencio fue conocido como un gran maestro y los hijos de los nobles le fueron confiados para su instrucción. Luego ingresó en el monasterio de Killaloe, fundado por san Molua, que era el abad. La leyenda cuenta que se le encargó el oficio de panadero, y que un día había estado horneando durante 36 horas, y apareció una luz celestial en su mano izquierda. Se iluminó la oscuridad para que pudiera continuar con su tarea. San Molua, al enterarse, quedó tan impresionado que lo retiró de este oficio y lo nombró su sucesor como abad.
Durante su mandato como abad del monasterio de Killaloe, este período está descrito como un tiempo de abundancia material y espiritual, los clanes se mantuvieron en paz y los pobres experimentaron la mano abierta de la hospitalidad. El pueblo de Killaloe lo eligió como su obispo, pero su nombramiento necesitaba la confirmación del Papa, y por ello, Flannán, viajó a Roma donde fue ordenado obispo por el papa Juan IV; fue el primer obispo de Killaloe y trabajó en las islas Hébridas y en otros sitios. A pesar de toda esta actividad fue capaz de recitar cada día el salterio. Fue un reputado predicador. Se dice que realizó muchos milagros. Cuando tuvo el presentimiento de su muerte, reunió a algunas personas y les habló de la importancia de la observancia, de la justicia humana y les pidió fomentar la paz entre los pueblos de la provincia. Bendijo a sus familiares y murió. Patrón de la diócesis de Killaloe.