18 de diciembre de 2014

Santos PABLO NGUYEN VAN MY, PEDRO TRUONG VAN DUONG y PEDRO VU VAN TRUAT. M. 1838.


Martirologio Romano: En la colina de Gò-Voi en Tonkín, hoy Vietnam, santos Pablo Nguyen Van My, Pedro Truong Van Duong y Pedro Vu Van Truat, mártires, que, catequistas, plenos en la fe, murieron estrangulados bajo el emperador Minh Mang

Pablo Nguyen Van My nació en Ke-Non, Vietnam, en 1798. Trabajaba como catequista para la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, concretamente para el padre Marette en el pueblo de Ké-Vinh. Trabajó a su lado apostólicamente entre 1817 y 1836, en el que el vicario apostólico monseñor Havard le envió a san Juan Carlos Cornay. Con él siguió hasta su detención.

Pedro Truong Van Duong nació en Ke-So en 1808 en el seno de una familia cristiana. A los 9 años es acogido en la misión de Yentap, y pasa luego como ayudante de varios sacerdotes hasta que en 1824 obtiene el diploma de catequista, siendo enviado a Bau-No con el P. Marette. Arrestado y bárbaramente azotado, se mantuvo firme y desde la cárcel escribió una carta en la que manifestó su alegría de padecer por Cristo.

Pedro Vu Van Truat había nacido en Ké-Thiec en 1816 y se preparaba para ser catequista cuando fue arrestado con sus dos compañeros de martirio. Como perseveraba firme en la fe pese a los azotes y malos tratos, san Juan Carlos Cornay le mandó a la cárcel el diploma de catequista. Lo sacaban para el suplicio cuando un mandarín le dijo que por qué se dejaba matar siendo tan joven, que era una cosa estúpida, a lo que el mártir respondió que no era estúpido dar esta vida terrena a cambio de la eterna.

Fueron arrestados por la denuncia de una mujer pagana que quería que soltasen a su marido preso por delicuente, y haciendose pasar por cristiana, pensaba que si les entregaba a Juan Carlos Cornay y algún cristiano, lo soltarían. Fueron arrestados sus tres catequistas: Pablo Nguyen Van My, Pedro Truong Van Duong y Pedro Vu Van Truat, que a pesar de las torturas, ni denunciaron al misionero, ni apostataron; fueron estrangulados en la colina de Co-Voi durante la persecución del emperador Minh Mang. Fueron canonizados el 19 de junio de 1988 por el papa Juan Pablo II.