19 de diciembre de 2014

San ANASTASIO I. Papa (399-401).


Martirologio Romano: En Roma, en el cementerio Ponciano, de la vía Portuense, sepultura de san Anastasio I, papa, varón de gran pobreza y de apostólica solicitud, que se opuso firmemente a las doctrinas heréticas.

Nació en Roma y fue consagrado obispo en el 399. Sucedió al papa san Siricio. En su breve pontificado (duró tres años), vivió la polémica entre san Jerónimo y el origenista Rufino. San Jerónimo hubiera querido que el Papa lo condenase, pero como Rufino, hizo una profesión de fe, el Papa consideró que era suficiente, y solamente declaró que el origenismo era una doctrina no aconsejable, y para ello convocó un sínodo en el 400. Tomó medidas para evitar la presencia de los maniqueos en Roma y mandó edificar la basílica Crescenciana, hoy San Sixto el Viejo.
San Jerónimo en sus escritos le alabó diciendo "que Roma no merecía tenerlo por mucho tiempo" y “que era un hombre distinguido, de vida sin mácula y apostólica solicitud”; del mismo modo se expresaron san Agustín de Hipona y san Paulino de Nola, queriendo decir con ello que Roma no se lo mereció más tiempo para que no se viera truncada la cabeza de la Iglesia, ya que poco tiempo después fue tomada y saqueada por los godos. Era un hombre de extrema pobreza. Participó en la lucha contra los donatistas enviando una carta al episcopado de África, que fue leída en el tercer concilio africano.