30 de diciembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:


San Hermetes de BononiaM. c. 270.  
Martirologio Romano: En Bononia (hoy Widdin), de Mesia, san Hermetes, exorcista y mártir.
Clérigo exorcista de la iglesia de Ratiaria (hoy la aldea búlgara de Arcer); parece que fue decapitado durante la persecución de Aureliano en Bononia (la actual Vidin en Bulgaria). Podría ser el mismo mártir del 4 de Enero. 

San Félix I. Papa (269-274). M. 274.
Martirologio Romano: En Roma, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia, sepultura de san Félix I, papa, el cual rigió la Iglesia romana en tiempo del emperador Aureliano.
Romano de nacimiento; sucesor de san Dionisio I. Fue el primero en condenar la herejía de Pablo de Samosata. Se dice que murió mártir bajo Aureliano, pero se le confunde con otro mártir, que fue obispo. De él se conserva un fragmento de un tratado sobre “La Encarnación”. Se decía que había un escrito suyo en defensa del dogma de la unidad de persona en Cristo, enviada al obispo de Alejandría, san Máximo, con motivo del concilio de Éfeso (431), pero ya se sabe que no es suya.
Lo que sí es seguro es que Félix tuvo que intervenir en la controversia provocada por Pablo de Samosata, que había sido depuesto de la sede antioquena y destituido por Domno. El sínodo de Antioquía mandó una carta a Roma, y Félix la contestó, seguramente en los mismos términos que su citada carta al obispo de Alejandría. Parece ser que mejoró la normativa sobre que el sacrificio de la misa se celebrase sobre la tumba de los mártires.  

Santa Anisia. M. 304. 
Se consagró al cuidado de los enfermos en Tesalónica (Grecia). Un soldado la quiso hacer apostatar y ella le escupió en el rostro, esto le valió el martirio. 

San Jocundo de Aosta. s. VI. 
Martirologio Romano: En Aosta, en los Alpes Graios, san Jocundo, obispo.
Obispo de Aosta. Fue dos veces a Roma en ocasión de los Concilios del 501 y 502, y a su regreso fue acusado de traición política, pero Teodorico lo consideró inocente y por ello pudo morir en paz. 

San Geremaro de Beauvais. M. c. 658. 
Martirologio Romano: En Flay, en la región de Beauvais, san Geremaro, abad del monasterio que él mismo fundó en este lugar.
Natural de Gournay en Vexin, Beauvais; tenía un cargo en la corte de Dagoberto I. Había abandonado a su mujer y a sus hijos para hacerse monje. Fue ordendo sacerdote por su amigo san Audoeno, obispo de Rouen. Entró en el monasterio de Pentale (Brionne), y cuando  fue elegido abad, tuvo que abandonar su cargo, porque los monjes le echaron, ya que era demasiado severo. Se retiró a vivir como ermitaño en una gruta cercana a la abadía. En el 655 fundó un nuevo monasterio en Flay, llamado hoy Saint-Germer (Beauvais). 

San Eugenio de Milán. s. IX. 
Landolfo Seniore, en su “Historia Mediolanensis” lo presenta como un obispo tramontano, sin indicar la sede, y le atribuye el mérito de haber defendido, en un concilio celebrado en Roma poco tiempo después del fin del reino lombardo, el rito ambrosiano contra Carlomagno y el papa Adriano I, que querían abolirlo en nombre de la unidad en el mundo cristiano. Parece que se decidió colocar bajo el altar mayor de San Pedro del Vaticano un libro litúrgico ambrosiano y uno romano, cerrar la basílica, ayunar y orar durante tres días y de elegir como libro litúrgico normativo para toda la Iglesia, que, entre los dos, que se encontrara abierto. Después de los tres días, se encontraron los dos libros cerrados, pero, ante los ojos atónitos de todos, inesperadamente los dos se abrieron. Parecía claro que el Señor quería que se mantuvieran los dos ritos. 
Eugenio al pasar por Milán, antes de entrar en su sede, por la solicitud del clero y de los potentados de la ciudad aceptó quedarse durante un tiempo. Pero murió y su memoria se perdió hasta que sucedió un milagro en una mujer enferma. Sus reliquias se encuentran en la iglesia milanesa de San Eustorgio. 

San Rainerio de Furcone. M. 1077. 
Martirologio Romano: En la región de los Vestinos, en Italia, san Rainerio, obispo de Furcone (hoy L’Aquila), cuya habilidad en administrar los bienes alabó el papa Alejandro II.
Obispo de Furcone (hoy L'Aquila) en los Abruzzos en Italia, cuya habilidad en administrar los bienes alabó el papa Alejandro II. No conocemos otros particulares de su vida.

San Rogerio de Canne. M. 1128. 
Martirologio Romano: En Canne, de la Apulia, san Rogerio, obispo.
Obispo de Canne, al sur de Italia. Era de origen normando. Cuando era un joven clérigo, huyó de la ciudad cuando supo que le habían elegido obispo de Canne, pero fue descubierto y conducido a la fuerza. Aceptada la consagración, fue un obispo que hizo de su diócesis un hospital para los enfermos. Pero en 1083, el normando Roberto Giscardo, destruyó la ciudad y se vio en la obligación de reconstruir su diócesis, con paciencia e infinita caridad.