17 de diciembre de 2014

Beata MATILDE DEL SAGRADO CORAZÓN TÉLLEZ ROBLES. (1841-1902).


Martirologio Romano: En el pueblo de Don Benito cercano a Badajoz en España, beata Matilde del Sagrado Corazón Téllez Robles, virgen, que, viendo en el prójimo la imagen del mismo Cristo, se dedicó con solicitud a la ayuda no sólo material, sino también espiritual, de los necesitados y fundó con este fin la Congregación de las Hijas de María Madre de la Iglesia

Nació en Robledillo de la Vera (Cáceres), en el seno de una familia de clase media. Su padre que era notario, se traladó a Béjar (Salamanca) y en esta ciudad pasó su infancia y juventud. Desde niña tuvo una profunda inclinación hacia la vida consagrada y por la vida apostólica, para que todos amasen a Cristo. Tuvo el apoyo de su madre, pero no de su padre, que queria para ella un matrimonio ventajoso en razón de su posición social. Le obligó a alternar en la vida de sociedad y le limitó su asistencia a la Iglesia. Con su obediencia y su determinación convenció a su padre que la dejó libre.
A los 23 años fue elegida presidenta de la asociación de Hijas de María, y después la nombraron enfermera investigadora de las Conferencias de San Vicente de Paúl. En 1875, tras una juventud de vida interior profunda y desbordante actividad apostólica con niños y enfermos en Béjar, fundó el Instituto de las Hijas de María Madre de la Iglesia, dedicadas a la adoración eucarística y a la acogida de niños y jóvenes desvalidos. La fundación sólo contó, en aquel momento, con dos miembros: María Briz y ella misma. Su actividad y oración atrajo a otras jóvenes y la fundación se fue extendiendo, a pesar de las que consideraban la fundación como una locura. En 1878, tomó el hábito religioso en Plasencia y cambia su nombre por el de Matilde del Sagrado Corazón.
En 1879 se trasladó a Don Benito, Badajoz, donde estableció el noviciado y la casa central, en la que profesó en 1884. Llevó a cabo nuevas fundaciones en Extremadura, Castilla y Andalucía. De espíritu profundamente eucarístico y mariano se distinguió por una caridad extraordinaria hacia los enfermos, huérfanos y pobres. Atendieron a los apestados de Don Benito, con una dedicación heróica. Murió contagiada su amiga María Briz, y Matilde abrió en su nombre un hospital para los pobres. Su lema fue: "Con Jesús ¡siempre adelante!... oración, acción y sacrificio". Murió en Don Benito (Badajoz) a causa de una apoplejía. Fue beatificada por SS Juan Pablo II el 21 de marzo de 2004.