17 de diciembre de 2014

San JOSÉ MANYANET Y VIVES. (1833-1901).


Martirologio Romano: En Barcelona, en España, San José Manyanet y Vives (Pare Manyanet), presbítero, que fundó las Congregaciones de Hijos e Hijas de la Sagrada Familia, para que, a ejemplo de la santa Familia de Nazaret, Jesús, María y José, todas las familias se orientaran hacia la perfección.

Nació en Tremp (Lérida), en un hogar modesto. Tuvo que trabajar para poder estudiar. Estudió en su ciudad natal y en Barbastro, Lérida y Séo de Urgel, donde fue ordenado sacerdote (1859). Trabajó como colaborador del obispo de Urgel, José Caixal. Su trabajo fue con la curia diocesana, será un trabajo burocrático, donde empezó su santificación y la práctica de las virtudes. 
Fue consciente de la necesidad de la educación y de la formación de familias cristianas. En 1864 fundó los Hijos de la Sagrada Familia, Jesús, María y José, y en 1874, la Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret para la formación y educación de la juventud y la niñez. El doctor Caixal, su obispo y director espiritual, le pidió con insistencia que asumiera en su fundación femenina la que él mismo dirigía: el Instituto de las Hermanas de la Caridad de María Inmaculada y de San José. Consciente de las dificultades que suponía aunar dos congregaciones, el padre Manyanet obedeció. será destituido de la dirección de la rama femenina, y fue ordenado cargo de la nueva congregación María Encarnación Colomina, que vivirá su espíritu y dará a la congregación un fecundo crecimiento. En 1950, la congregación se llamará definitivamente: Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret. 
Fundó la revista “La Sagrada Familia” y promovió la erección, en Barcelona, del templo expiatorio de la Sagrada Familia, destinado a perpetuar las virtudes de Nazaret y ser el hogar de las familias. Los institutos y las obras que había realizado crecieron con grandes dificultades, internas y externas, ni le faltaron varias enfermedades corporales que le atormentaron durante toda su vida. Pero su indómita constancia y fortaleza, nutridas por una profunda adhesión y obediencia a la voluntad de Dios, superaron toda clase de impedimentos. Murió en Barcelona, en el colegio de Jesús, María y José, donde está enterrado. Fue canonizado por SS Juan Pablo II el 16 de mayo de 2004.