1 de diciembre de 2014

Beata MARÍA ROSA DE JESÚS PELLESI. (1917-1972).


Martirologio Romano: En Ferrara, Italia, beata María Rosa de Jesús (Bruna) Pellesi, virgen, religiosa de las Hermanas Franciscanas Misioneras de Cristo.

Nació en Prignano sulla Secchia (Italia), en el seno de una familia acomodada. Después de hacer en Rímini el postulantado y el noviciado, en 1941 tomó el hábito de las Hermanas Terciarias Franciscanas de San Onofre, llamadas después de una propuesta suya, Franciscanas Misioneras de Cristo. 
Estuvo impartiendo clases y atendiendo enfermos en varios centros. Siempre buscó la voluntad de Dios y ser santa en todas las circunstancias. En la escuela de Cristo crucificado aprendio a sufrir y sobre todo a entregarse como ofrenda por amor. En el Hospital se comportó como un buen samaritano, ayudando a los demás enfermos con su palabra, con su sonrisa y con su sola presencia. Describiendo su experiencia hablaba siempre de alegría, amor e incluso de felicidad.
En 1946 se consagró a María. En 1947 tuvieron que operarla para eliminar las adherencias de un neumotórax y se vio afectada por una pleuritis con exudación. Desde entonce tuvieron que extraerle periódicamente líquido de la pleura, que se convirtió en una "fuente inagotable". Sufrió muchísimas operaciones, y en una de ellas, se le quedó clavada una aguja, que no se pudo extraer, y desde entonces la llevó clavada en el pecho como una "lanza" hasta su muerte.
En uno de sus escritos afirma: "Me abandono totalmente a Jesús. Me fío de él. Lo amo. Es un abandono vivido en una oración contínua y silenciosa".
A lo largo de 13 años llevó insertado un tubo de drenaje. Murió en la hora de las Vísperas. Fue beatificada el 29 de abril de 2007 por Benedicto XVI.