1 de diciembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:



San Nahúm. s. V a. C.  (Antiguo Testamento)
Martirologio Romano: Conmemoración de san Nahúm, profeta, que predicó a Dios como el que gobierna el devenir de los tiempos y juzga con justicia a los pueblos.
Se supone que nació en Elcas, que según san Jerónimo, se identifica con El Kauze o Cafarnaú, para otros nació en tierras de Judá, en el Negueb. Una tercera tradición lo sitúa al norte de Mosul, sobre el Tigris, donde se dice que se conserva su tumba. Su breve profecía está dirigida contra Nínive y parece que fue escrita entre el 668 a. C y el 612 a. C. Fue un gran profeta, defensor del pueblo, amante de la equidad y pregonero de la santidad y de la justicia de Dios, entendida como venganza por los males hechos por Nínive a los pueblos sometidos, especialmente al pueblo hebreo. Vivió, como había predicho, para ver la destrucción de Nínive en el 612 a. C. 

San Castriciano de Milán. M. 137. 
Martirologio Romano: En Milán, ciudad de la Transpadania, san Castriciano, obispo.
IIIº Obispo de Milán durante 41 años. En momentos difíciles para la Iglesia resplandeció en méritos y obras religiosas. Se le atribuye la construcción de la primera iglesia de Milán en el huerto Philippus, situado en el lugar que hoy ocupa la basílica de San Ambrosio, y de la construcción de la basílica Porziana en el lugar que hoy ocupa la basílica de San Vittore al Corpo, y de la basílica Fausta, que hoy es la capilla de San Vittore in Ciel d’Oro. Fue el preceptor de san Calimero, su sucesor. 

San Ansano de Siena. M. 303. 
Hijo de un noble patricio llamado Tranquilino, nació en Roma, fue conducido al bautismo por una noble cristiana llamada santa Máxima. Cuando la persecución de Diocleciano, tanto Máxima como Ansano fueron arrestados denunciado por su padre. La madrina murió bajo las vergas de los lictores, pero Ansano consiguió escapar, consiguiendo huir hacia Siena. Aquí empezó a predicar y bautizar a la gente, pero fue capturado, y después de varios tormentos de los que salió ileso, fue decapitado. La catedral de Siena se construyó sobre su tumba. Patrón de Siena.   

Santa Natalia. M. c. 311. 
Era una mujer de Nicomedia que asistió valerosamente a los prisioneros cristianos durante la persecución de Diocleciano. Su nombre aparece en las Actas de san Adrián de Nicomedia, como su esposa. Guardó la mano de su marido en señal de fidelidad. Después de la muerte de su esposo, Natalia se dedicó a visitar y consolar a los mártires condenados a muerte. Sobrevivió a la persecución y murió en paz en Constantinopla. 

San Evasio. M. 362. 
Parece que fue el primer obispo de Asti (Piamonte), consagrado hacia el año 330. Dedicó el principal templo de la ciudad, dedicado a la diosa Minerva, al único y verdadero Dios, e introdujo en la ciudad algunos monjes confiándoles la iglesia de los Santos Apóstoles. Consiguió extirpar casi completamente el paganismo todavía vigente, pero no consiguió convertir a los jefes de secta arriana local, entonces muy potente. Estos obligaron a Evasio a refugiarse con sus compañeros Proyecto y Maliano en Casale de Monferrato. Pero hacia el 362 el prefecto de la ciudad, Atubalo, soliviantado por los arrianos, lo hizo arrestar y decapitar junto con 145 fieles. Los mártires recibieron sepultura en la antigua iglesia de San Lorenzo por el sacerdote de San Natale de Casale. Todo lo que sabemos sobre él no es muy fiable.
Una passio fabulosa compuesta en el siglo IX, consideraba a Evasio obispo de Casale ejecutado en tiempos del rey Liutprando, en el siglo VIII. La ciudad en época medieval se llamó Casale Sant’Evasio. Es patrono de la ciudad y de la diócesis.

San Proyecto. M. 362 o 741. 
Diácono y compañero de martirio del obispo de Asti, san Evasio, en Sedula (nombre atribuido al territorio de Casale) por orden del príncipe arriano Attubolo. 
Parece improbable un martirio en el siglo VIII y que éste fue en el siglo IV. Sus restos se encuentran en la catedral de Casale. Venerado en Casale Monferrato (Italia). Tiene culto local.

Santa Florencia. M. 367. 
Martirologio Romano: En Poitiers, de Aquitania, santa Florencia virgen, que convertida al Dios verdadero por el obispo san Hilario durante su destierro en Asia, luego le siguió al regresar a su tierra.
Nació en Francia y era hija de un colono romano que se estableció con su familia en Asia Menor, a lo largo de la vía que desde Frigia conducía a Seleucia. Se narra que san Hilario de Poitiers la encontró en su viaje a Seleucia donde se iba a celebrar el Sínodo de los Orientales del 359, ella le pidió el bautismo y después fue discípula de santo obispo exiliado, y regresó con él, al año siguiente, a Poitou en Francia.
 Se cree que Florencia vivió como ermitaña en Comblé (Vienne). Se dice que murió con 29 años. Sus reliquias se trasladaron a la catedral de Poitiers. En Francia hay dos localidades llamadas Saint-Florence, en Gironda y en Vandeé. 

San Domnolo de Le Mans. M. 581. 
Martirologio Romano: En Cenómano (hoy Le Mans), de Neustria, san Domnolo, obispo, que antes había sido abad del monasterio de San Lorenzo de París y que resplandeció por la fuerza de sus milagros.
Abad del monasterio de San Lorenzo en París; en el 543 fue elegido obispo de Le Mans. (559-581). Fundó muchos monasterios, entre ellos el de Saint Julien du Pré, hospitales e iglesias, así como una posada para peregrinos pobres en las riberas del Sarthe. Junto a la posada había un monasterio y una iglesia, a cuya dedicación convidó san Dómnolo a su amigo san Germán de París. El santo obispo tomó parte en el Concilio de Tours, en el año 566. San Gregorio de Tours cuenta que san Dómnolo alcanzó un alto grado de santidad y obró muchos milagros. Se conservandos reglas escritas por el santo, que parecen auténticas. En Chaumes en Brie se hace una peregrinación en su memoria.  

San Agerico de Verdún. (521-591). 
Martirologio Romano: En Verdún, de Austrasia, san Agerico, obispo, que edificó iglesias y bautisterios, y, habiendo convertido su iglesia en asilo de prófugos, tuvo que padecer mucho por parte del rey Teodorico
Sucesor de Desiderio en la diócesis de Verdún (554). Muy admirado de sus contemporáneos, san Gregorio de Tours y san Venancio Fortunato. Edificó iglesias y bautisterios, y, habiendo convertido su iglesia en asilo de prófugos, tuvo que padecer mucho por parte del rey Teodorico. 
Hízose recomendable este santo prelado por su caridad con los pobres, por el conocimiento profundo de las Santas Escrituras, por su asidua constancia en instruir al pueblo. Siendo pariente del rey Childeberto, gozó con él de gran privanza, la cual empleó siempre para favorecer a la Iglesia y a los desgraciados. Murió en la paz del Señor. Fue sepultado en su casa, que luego fue transformada en iglesia, y entorno a la cual en 1037, se construyó la abadía benedictina de Saint-Airy. Es patrón de Verdún. 

Juan Gueruli de Verucchio. Beato. (1270-1320). 
Parece que nació en Verucchio (Rímini, Italia). Fue canónico de la catedral de Rímini y en el 1292, vicario del obispo Guido. Llevó una vida “ejemplar por la caridad”. Parece probable que siguió la regla de san Agustín. Tuvo dones taumatúrgicos y parece que tuvo la visión del rostro de Cristo.
Su cuerpo se conserva incorrupto y está enterrado en la catedral de Santa Colomba de Rímini. El título de beato fue confirmado por el papa Pío VII en 1808.