2 de noviembre de 2014

Santos ABADES DE AGAUNO. s. VI.


Abadía de Saint-Maurice de Agauno

En Agauno, el lugar donde, según la tradición, fueron ejecutados y sepultados los principales mártires de la Legión Tebana, hacia la mitad del siglo IV el obispo de Octodurum (Martigny) Teodoro edificó una iglesia junto a la cual surgió contemporáneamente un cenobio, que al final del siglo V estaba gobernado por san Severino.
Este cenobio, depués de un breve periodo de decadencia, por impulso del obispo de Ginebra, Máximo, fue restaurado por Segismundo, hijo del rey de los burgundios, que se lo confió a Innemundo, que llegó del monasterio de Grigny, junto a Vienne. A Innemundo le sucedió Ambrosio, monje en Insula Barbara junto a Lyón. Su mérito principal fue la restauración de la iglesia de San Mauricio y la introducción en el monasterio de Agauno de la “laus perennis” o “psalmodia perpetua”, mediante la cual los religiosos (hacia el 900) se alternaban en el coro sin interrupción día y noche. Ambrosio murió en el 520 o 521 y fue sepultado en la iglesia de su monasterio. 
Esta es la lista de los primeros doce abades de Agauno después de la reforma de san Segismundo: Innemundo; Ambrosio de Agauno; Akivo; Tranquilo; Venerando; Pablo; Placidiano; Eutropio; Pablo; Martín; Ambrosio y Leoncio