25 de noviembre de 2014

Santa CATALINA DE ALEJANDRÍA. M. c. 307.


Martirologio Romano: Santa Catalina, mártir, que, según la tradición, fue una virgen de Alejandría dotada tanto de agudo ingenio y sabiduría como de fortaleza de ánimo. Su cuerpo se venera piadosamente en el célebre monasterio del monte Sinaí.



Mártir en Alejandría, durante el gobierno de Majencio. Patrona de los Filósofos. De todas las santas Catalinas, es la que más devoción despertó en el Medioevo. Los dominicos la tuvieron, junto con santa María Magdalena, como una de sus patronas, asimismo la universidad de París. Realmente no se sabe nada de su vida; su nombre no figura en texto alguno de la antigüedad cristiana, ni litúrgico, ni literario. La “Leyenda Áurea” – que popularizó su culto - dice que un ermitaño la convirtió proponiéndole a Jesús, cuya imagen le mostró, como único novio digno de su cuna, belleza y precoz sabiduría. De ahí nació la tardía leyenda de sus “desposorios místicos”. 
Un día el emperador Majencio (otros autores dicen que Maximino II), en transito por Alejandría, exigió al pueblo que le ofrecieran sacrificios, Catalina, princesa egipcia, bellísima, se negó a adorar a falsos dioses. El emperador, ante tanta gallardía y belleza se quedó prendado, pero al mismo tiempo irritado, para refutar su opinión llamó a 50 filósofos, los cuales no pudieron con sus tesis demostrar que se debía adorar a los dioses. Al mismo tiempo se convirtieron la emperatriz y un oficial llamado Porfirio con doscientos soldados, que serían martirizados. El emperador enfadado la condenó a muerte, pero al mismo tiempo le confesó su amor, que ella rechazó; entonces la sometió a diversos tormentos de las que salió airosa; el más famoso, fue aquel que la encerraron en una caja con cuatro ruedas llenas de cuchillos para que se le clavasen en todo el cuerpo, mientras giraban, pero los cuchillos se despuntaron al tocar su carne; por fin, el emperador decidió llevarla fuera de la ciudad, pero unos ángeles cogieron su cuerpo y se lo llevaron al monte Sinaí, donde hoy existe un famosísimo monasterio copto. Al final parece que murió decapitada. 
Hasta aquí la leyenda, pero se piensa que fue una cristiana preocupada por encontrar la verdad. Consta que habló a santa Juana de Arco, porque la peregrinación a Santa Catalina de Fierbois, en Turena, era muy frecuentada por Juana de Arco. Pertenece a los Catorce Mártires Auxiliadores. Patrona de Jaén. MEMORIA FACULTATIVA.