12 de noviembre de 2014

San NILO "el Sinaita". M. c. 340 o s. V.


Martirologio Romano: En Ancira, de Galacia, san Nilo abad, que, tenido por discípulo de san Juan Crisóstomo, estuvo al frente de su monasterio mucho tiempo y difundió en sus escritos la doctrina ascética.

Según la tradición era un cortesano de Bizancio que buscó el ascetismo y la soledad en el monte Sinaí, junto a su hijo Teódulo. Ambos fueron capturados por unos bandidos beduinos y vendidos como esclavos, pero el padre se salvó y, después de reencontrarse con el hijo, regresaron al monte Sinaí, despues de rechazar el sacerdocio. Los investigadores actuales han demostrado que Nilo fue un monje de Ancira, amigo de san Juan Crisóstomo al que escribió varias cartas sobre la vida monástica; fundó un monasterio en esta ciudad, del que fue abad y fue un prolífico escritor ascético del siglo V. 
Son especialmente dignos de mención los pensamientos de san Nilo el Sinaíta: “Se debe rezar, a imitación de la existencia angélica, no sólo por la purificación propia, sino también por la purificación de todos los hombres”. “Dichoso el monje que considera a todo hombre como Dios junto a Dios. Dichoso el monje que estima la salvación de los otros y los progresos de todos como los suyos propios. El monje es aquel que, separándose de todos, se une a todos. Es aquel que sabe que está con todos y aprecia a cada uno como a sí mismo”. “No prefieras nada al amor al prójimo, salvo en el caso de que te lleve a desdeñar el amor a Dios”.