7 de noviembre de 2014

San HERCULANO DE PERUGIA. M. c. 549.


Martirologio Romano: En Perugia, de la Umbría, san Herculano, obispo y mártir, que, por orden de Totila, rey de los godos, fue decapitado.

Obispo de Perugia. Parece ser que Totila rey de los godos, que sitiaba la ciudad, le hizo prisionero y le dijo a su lugarteniente que desollase vivo a Herculano, cortándole una tira desde la cabeza hasta el talón, al negarse el subalterno;  decapitó al obispo y una vez muerto, le fue arrancada la piel. El cuerpo del mártir fue arrojado en las afueras de la ciudad. Los cristianos se apresuraron a sepultar el cadáver junto con la cabeza.
San Gregorio Magno afirma que, cuando lo desenterraron para trasladarlo a la iglesia de San Pedro, cuarenta días después, la cabeza estaba unida al tronco como si nunca hubiese sido cortada.
Sobre el santo que nos ocupa, se tiene el dato cierto de que un joven que buscó refugio en Perugia, cuando todos tomaron Tifernum (Cita di Castello), recibió allí la ordenación sacerdotal de manos de Herculano. Posteriormente, aquel sacerdote fue el obispo de Tifernum y fue canonizado como san Florencio.
Los habitantes de Perugia veneran también a otro san Herculano obispo de dicha ciudad. Según se dice, era un sirio que había ido a Roma, de donde fue enviado a evangelizar Perugia. Ahí murió martirizado. Probablemente los dos Herculanos se identifican. Patrón de Perugia.