7 de noviembre de 2014

San ERNESTO. M. 1148.


Nació en Steisslingen, Alemania. Barón de Steisslingen, que renunció al mundo y abrazó la vida religiosa. Abad benedictino de la  abadía de Zwiefalten, que da al lago de Constanza, en la región de Wurttemberg. Lo eligieron abad durante cinco años (1141-1146) para dirigir humana y espiritualmente a 70 religiosos, 130 hermanos conversos y 72 monjas. Cuenta la leyenda que ya era abad dimisionario (parece ser que dimitió por las dificultades que encontró para regir el monasterio a causa de las luchas internas entre los monjes), cuando acompañó, con el oficio de limosnero, a la II Cruzada para liberar Jerusalén, comandada por el emperador Conrado III. Predica en Persia y Arabia; pero cayó prisionero y fue martirizado. Cuando se despidió de sus hermanos religiosos, les dijo: “Creo que no volveré a veros en esta tierra, pues Dios me concederá que vierta mi sangre por él. Poco importa la muerte que me reserva, si me permite sufrir por el amor de Cristo”.
Sus predicciones se cumplieron; fue torturado y muere en La Meca. De su martirio no sabemos prácticamente nada, y posiblemente haya desaparecido en una de las expediciones en 1148. A menudo se le confunde con su homónimo preboste de Neresheim, que formó parte en la I Cruzada.