13 de noviembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Santos Antonino, Nicéforo, Zebina, Germán y Manata. M. 297. 
Martirologio Romano: En Cesarea de Palestina, pasión de los santos mártires Antonino, Nicéforo, Zebina, Germán y Manata, virgen que, después de ser flagelada, fue quemada viva bajo el emperador Galerio Maximino; los otros, encambio, fueron decapitados por acusar de impiedad al prefecto Firmiliano, porque inmolaba a los dioses
Mártires en Cesarea de Palestina, durante el gobierno de Galerio Maximino. Antonino era el más viejo del grupo y se opusieron a sacrificar a los ídolos ante el prefecto Firmiliano, por ser un acto de impiedad y por esto fueron decapitados. Manata, era una doncella que fue expuesta y paseada desnuda por toda Cesarea, mientras la azotaban, hasta que fue condenada a ser quemada viva. 

San Mitrio. M. 314. 
Martirologio Romano: En Aix-en-Provence, de la Galia Narbonense, san Mitrio, a quien, aunque siervo de condición, la santidad le hizo libre.
Era un esclavo griego de Aix en Provenza; pertenecía a un patrón tiránico; fue salvajemente maltratado por su amo y los otros esclavos, terminó decapitado. Puede ser una duplicación de san Demetrio de Tesalónica.

Santos Arcadio, Pascasio, Probo, Eutiquiano y Paulillo. M. 437. 
Relicario de san Arcadio
Martirologio Romano: En África, conmemoración de los santos mártires españoles Arcadio, Pascasio, Probo y Eutiquiano, que, por no querer adherirse a la herejía arriana, les fueron quitados sus bienes, por el rey vándalo Genserico, y después enviados al exilio y sometidos a torturas atroces y, al final, ejecutados con distintos modos de martirio. Resplandeció en esta circunstancia la firmeza del pequeño Paulillo, hermano de Pascasio y Eutiquiano, que por su tenaz determinación por mantenerse en la fe católica fue largamente golpeado por bastones y después condenado a la más vil esclavitud.  
Eran naturales de Salamanca, y militares de profesión en el ejército de Genserico, rey de los vándalos. Con el ejército marcharon al norte de África, en su lucha contra las tropas del Imperio romano de Valentiniano. Al enterarse Genserico, que era arriano, que estos soldados eran cristianos, pensó que si los hacía abjurar de su fe, otros muchos renegarían, primero intentó atraerlos con halagos y promesas, luego vinieron las injurias y las torturas; los privó de sus bienes y privilegios y los enfrentó a sus familiares, que procuraron por todos los medios que abjurasen, luego ordenó su exilio, con el fin de doblegar su espíritu, al no conseguirlo, ordenó torturarles, y por fin decapitarlos. Paulillo era sólo un niño, hermano menor de Pascasio y Eutiquiano. "Porque nada podía hacerle renunciar a la fe católica, fue abatido con vergas y condenado a la esclavitud". Se les venera como protomártires de la persecución vándala. Son patronos de la villa de Medinaceli. (Martirologio Romano anterior a 1970). 

San Eulogio de Ivrea. s. V. 
Tradicionalmente es recordado como el primer obispo de la antigua Eporedia, la actual Ivrea, capital de la región piamontesa del Canavese. Su nombre de bautismo, Eulogio, nos hace suponer que era de origen oriental. Posiblemente conoció a san Eusebio de Vercelli entonces exiliado y decidió seguirlo a Vercelli para ingresar con él en el célebre cenobio fundado por Eusebio.
Recibió una adecuada formación y, considerado digno del episcopado, pudo recibir la consagración hacia el año 430. Participó en el sínodo milanés del 451. No se conocen detalles sobre su obra en Ivrea y en la actual catedral no hay ni un altar dedicado a él. Sólo con la reciente publicación del “Propio del Misal Romano” para la Región Pastoral Piamontesa, la diócesis eporediese ha instituido en el calendario litúrgico la memoria de “San Eulogio y Beato Varmondo, obispos, y todos los santos Pastores de la Iglesia Eporediese”.
Sarcófago de san Leoniano

San Leoniano de Vienne. M. 518. 
Martirologio Romano: En Vienne, de la Galia Lugdunense, san Leoniano, abad, que llevado a esta ciudad cautivo desde Panonia por gente enemiga, rigió muy santamente a monjes y monjas durante más de cuarenta años, primero en Autún y después en Vienne.
Parce que era original de Panonia, y que fue apresado y enviado primero a Autun y luego a Vienne. Obispo y abad de Vienne del Delfinado. Dirigió santamente a monjes y monjas durante 40 años. Fundó la basílica de San Pedro. 

San Quinciano de Auvernia. M. c. 527. 
Martirologio Romano: En Auvernia, de Aquitania, san Quinciano, obispo, que primero ocupó la sede de Rodez, pero después, exiliado por los godos, fue nombrado obispo de los auvernios.
De origen africano huyó a la Galia para salvarse de las persecuciones de los vándalos arrianos; allí fue nombrado obispo de Rhodez, pero fue expulsado por los visigodos arrianos, y se marchó a Alvernia donde san Eufrasio le nombró su sucesor en la diócesis de Clermont. Y allí rigió su diócesis santamente educando en las buenas costumbres y en la disciplina eclesiástica. 

San Dalmacio de Rodez. M. c. 580. 
Martirologio Romano: En Rodez, de Aquitania, san Dalmacio, obispo, de cuya caridad para con los pobres se hace lenguas san Gregorio de Tours.
Obispo de Rodez (524 - c. 580). Intervino en muchos concilios de la iglesia francesa, y sus biógrafos le atribuyen muchos milagros; además sufrió mucho por obra del rey visigodo arriano Amalrico. San Gregorio de Tours alabó mucho su virtud. 
El milagro más importante que se le atribuye es aquel de un condenado a muerte, por cuya liberación hizo, entre los jueces, todo lo posible Dalmacio. Cuando fue ahorcado, el cuerpo del desgraciado levitó en el aire, sin tocar el suelo. Cuando se le quiso enterrar, fue hallado vivo, y por esta razón se salvó de la muerte.

San Himerio. M. c. 610. 
Martirologio Romano: En el valle de Susingen, entre los helvecios (hoy Suiza), san Himerio, eremita, que predicó el Evangelio en aquella región.
Monje ermitaño que trabajó como misionero en el Jura suizo, hoy llamado Immertal o Val-Saint-Imier. Según la leyenda, después de una peregrinación a Palestina, donde habría arrancado la zarpa a un grifo peligroso y gigantesco, se retiró en un puerto de montaña de la región de Jura.  

Santa Maxelendis. M. c. 670. 
Martirologio Romano: En la región de Cambrai, en la Galia, santa Maxelendis, virgen y mártir, que, según la tradición, al elegir a Cristo como su esposo y rechazar al individuo a quien sus padres la habían prometido, éste la mató con su espada.
Fue apuñalada en Cambrai por Arduino de Solesmes, porque ella quería hacerse religiosa y no quería casarse con él, tal y como había convenido con sus padress. Inmediatamente Arduino quedo misteriosamente ciego.
Maxellendis fue enterrada en una iglesia cercana, pero teniendo en cuenta los muchos milagros que se produjeron en su tumba, en el 673 Avenger, obispo de Cambrai, trasladó sus reliquias a la iglesia de Saint-Vaast de Caudry. Arduino, que había solicitado participar en la procesión, cayó de rodillas al paso del ataúd, y así, arrepentido de su delito y pidiendo perdón de Dios, recuperó instantáneamente la vista.

Juan Gonga Martínez. Beato. (1911/2 - 1936). 
Martirologio Romano: En Simat de Valldigna, de la región de Valencia, en España, beato Juan Gonga Martínez, mártir, que dio su vida por Cristo en la cruel persecución contra la fe.
Nació en Carcagente y desde pequeño se adhirió a la Congregación Mariana y a la Legión Católica. Quiso ser sacerdote, pero una grave enfermedad cuando tenía 18 años, le desistió del empeño. Soltero. Era oficinista y utilizaba su trabajo para hacer apostolado, logrando varios frutos. Fue miembro de la Acción Católica y fundó en su pueblo la rama femenina en 1932. Era catequista y trabajó en los Círculos Católicos. Era un joven asiduo a los sacramentos y conocido por su caridad con los pobres. Tenía novia.
Al estallar la guerra civil, por prudencia, José se marchó a Játiva, pero unos meses más tarde volvió a su pueblo para ver a su familia y fue arrestado y aquella misma noche, fue fusilado en Tavernes de Valldigna, no sin antes sacar un crucifijo y decirle a sus verdugos, que como Cristo él también los perdonaba. Por este hecho fue conocido como “el muchacho de la cruz”. Fue beatificado el 11 de marzo de 2001 por el papa Juan Pablo II.

María Patrocinio de San Juan Giner Gomis. Beata. (1874-1936). 
Martirologio Romano: En el pueblo de Portichol de Tavernes cercano a Carcajente en el mismo territorio de España, beata María Patrocinio de San Juan Giner Gomis, virgen del Instituto de las Hermanas Misioneras Claretianas de María Inmaculada y mártir, que en la misma persecución, combatiendo por la fe, obtuvo la vida eterna
Nació en Tortosa, Tarragona. Religiosa del Instituto de las Hermanas de María Inmaculada Misioneras Claretianas. Durante muchos años fue formadora de las jóvenes generaciones claretianas y educadora en Carcagente. Fundadora de la comunidad y colegio en Puerto de Sagunto. Sufrió la primera persecución en 1931. Mártir en Portichol de Tavernes de Valldigna, Valencia. Entregó su vida ofreciéndola por la paz y la reconciliación.