19 de noviembre de 2014

Beatos ELISEO GARCÍA GARCÍA y ALEJANDRO PLANAS SAURÍ. M. 1936.


Martirologio Romano: En el pueblo de Garraf en el territorio de Valencia en España, beatos mártires Eliseo Garcia, religioso de la Sociedad Salesiana, y Alejandro Planas Saurí, que, durante la persecución contra la fe, fueron considerados dignos de estar asociados al sacrificio salvífico de Cristo


Eliseo nació en El Manzano, Salamanca en 1907, en el seno de una familia de agricultores. A los 22 años entra en la Congregación Salesiana en Campello como aspirante y trabajador en la granja. Expulsado de allí por el asalto de 1931, llega a Gerona, donde profesa en 1932. Pasa poco después a San Viçens dels Horts, siempre fiel al trabajo encomendado. 

En 1936, los salesianos de San Viçens supieron lo sucedido en la casa de Barcelona, que había sido incendiada, pero no fue hasta el día 21 de julio cuando el Ayuntamiento mandó poner un aviso en la puerta del colegio diciendo que aquel edificio quedaba intervenido por el gobierno de la Generalitat. El día 25 los milicianos mandaron desmontar la capilla y eliminar cualquier signo religioso. Los salesianos y los niños que quedaron en el seminario fueron pasando el tiempo sin grandes sobresaltos hasta que el día 12 de noviembre llegó la orden de expulsión. Como don Alejandro Planas, que era seglar, se quedó en el seminario como si fuera el colono de la finca, don Elíseo iba a visitarlo con cierta frecuencia y le llevaba alguna ayuda. Y en una de estas visitas fue arrestado y posteriormente fusilado.

Alejandro nació en Mataró, Barcelona. Era un laico célibe. Conocido como “El Sord”, por lo que no pudo profesar como salesiano, aunque lo fue por voluntad y dedicación. Aunque no oía absolutamente nada, podía leer en los labios y hablaba muy bajito. Pertenecía a la comunidad de Sant Viçens dels Horts, como empleado desde hacía 31 años. Fue un hombre de gran vida interior, a quien entusiasmaba el trabajo formativo y apostólico que se llevaba en la casa y colaboró en el Oratorio Festivo, animando los juegos y excursiones. Hizo privadamente la profesión de los consejos evangélicos. Era un hombre de oración profunda.
 Cuando estalló la guerra civil, el convento fue expropiado por la Generalitat, y convertido en una escuela pública. Todos los salesianos se marcharon al ser expulsados, pero Alejandro que no tenía donde ir, decidió quedarse en su trabajo de hortelano, hasta que fue apresado junto con el salesiano Eliseo García, fueron ejecutados, durante la guerra civil, en las cuestas de Garraf, Barcelona, y sus cuerpos no se han hallado nunca.