22 de noviembre de 2014

Beatos ELÍAS TORRIJO SÁNCHEZ y BERTRÁN LAHOZ MOLINER. M. 1936.


Martirologio Romano: En la ciudad de Paterna en el territorio de Valencia en España, beatos Elías (Julián) Torrijo Sánchez y Bertrán (Francisco) Lahoz Moliner, religiosos del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas y mártires, que, teniendo a Cristo como modelo, merecieron conseguir durante la persecución religiosa el premio eterno prometido a aquellos que han perseverado en la fe

Julián Torrijo Sánchez, nació en Torrijo del Campo, Teruel. Ingresó en el Noviciado Menor de Cambrils, de los Hermanos de las Escuelas Cristianas en 1916. Comenzó su apostolado con los párvulos de Sta. Coloma de Farnés en 1920. En 1925 le encomendaron los trabajos de carpintería en la construcción del Noviciado de Cambrils, pues antes de entrar con los Hermanos ayudaba a su padre en este oficio. En 1928 fue nombrado Administrador del Internado de Manlleu. En 1929 volvió a la clase en San Hipólito de Voltregá y luego estuvo dos años en Condal. En 1934 pasó a la Escuela Nuestra Señora del Carmen, en Barcelona. Debido a una enfermedad, tuvo que pasar una temporada en la enfermería de Cambrils. Allí se hallaba cuando estalló la persecución religiosa.  Era una persona sencilla, servicial y de gran capacidad de trabajo. 
Junto con el Hno. Bertrán Francisco, se le encomendó acompañar a un grupo de Novicios y Escolásticos aragoneses a sus casas, pero antes de llegar, en Sagunto, los interceptaron los milicianos. Llegados a Valencia y no pudiendo continuar a Aragón, distribuyeron a los chicos en las casas de familias amigas. En una de las visitas a los chicos, fueron interceptados, identificados como religiosos y detenidos. De los calabozos del Gobierno Civil, fueron trasladados a la Cárcel Modelo de Valencia. Mártir en Benimamet. 

Francisco Lahoz Moliner, nació en Campos, Teruel. En 1925 ingresó al Noviciado Menor de Cambrils de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, procedente del Aspirantado de Monreal del Campo. Terminada su formación en el Escolasticado, fue asignado como profesor al Noviciado Menor, en donde se ocupó de los alumnos con mayores dificultades de aprendizaje y después fue asignado a la catequesis de los novicios. 
De carácter firme y austero, era paciente para soportar bromas y su actitud con los demás era complaciente y fina. Hombre modesto y de gran capacidad de trabajo. Con motivo de la persecución religiosa de 1936, se le encomendó, junto con el Hno. Elías Julián, acompañar a los novicios de la región de Valencia y Aragón. Después de haber permanecido aislados en forma casi total, fueron sumariamente juzgados y fusilados en el campo militar de Benimamet. El Hno. Bertrán Francisco tenía 24 años de edad. Fueron sepultados en una fosa común del cementerio de Valencia.