22 de noviembre de 2014

OTROS SANTOS DEL DÍA:



Santos Filemón y Apia. M. c. 70. 
Martirologio Romano: Conmemoración de san Filemón, en Colosas, de cuyo amor a Cristo Jesús se goza el apóstol san Pablo, y que recibe culto al lado de santa Apia, su esposa.
A él dedica san Pablo una epístola, para que acepte a su esclavo san Onésimo. Según la leyenda, Filemón llegó a ser obispo de Colosas, o tal vez de Gaza; en el ministerio fue ayudado estrechamente por Onésimo, y murió mártir, posiblemente en Éfeso, junto con Apfia; los dos esposos enterrados hasta la altura del pecho y apedreados, en tiempos de Nerón, el día de la fiesta de Diana. Esta forma de la leyenda era la que traía el Martirologio Romano anterior, pero hay muchas otras variantes. El Martirologio actual no los inscribe como mártires, ni como obispo a Filemón.

San Ananías. s. IV. 
Martirologio Romano: En Arbela, en Persia, san Ananías, mártir: fue arrestado durante la persecución del rey Shapor II, por orden del archimago Ardisag, fue azotado tres veces con tanta crueldad, que los verdugos, pensando que ya estaba muerto, lo dejaron abandonado en la plaza, pero la noche siguiente fue llevado a su casa por los fieles, donde rindió su espíritu a Dios
Laico martirizado en una ciudad de nombre Arbela, no se sabe si en la persa o en la asiria (Erbel), que, en tiempos de la persecución del rey Shapor II, por mandato del archimago Ardisag, fue arrestado y azotado con látigos con tal saña que los verdugos, convencidos de que ya había muerto, lo abandonaron yacente en la plaza; pero los cristianos por la noche lo llevaron a su casa, donde expiró. 

San Benigno de Milán. M. 477. 
Martirologio Romano: En Milán, de la provincia de Liguria, san Benigno, obispo, que en la perturbación ocasionada por las invasiones, administró la Iglesia a él encomendada con sumo tesón y religiosidad.
Educado en Roma, en el 470 fue elegido Arzobispo de Milán. Durante su episcopado restauró muchas iglesias destruidas por el rey de los hérulos Odocacro. El historiador cistercience, Ughelli, lo presenta como sucesor de san Geroncio, y miembro de la familia Bossi, una de las poderosas de la región. 
La referencia más antigua a san Benigno la tenemos en unos versos de san Enodio, obispo de Pavia del siglo VI, que dicen: «San Benigno puso a disposición del Señor su corazón,/ vigilando la llegada del Día,/ y agradeció al Altísimo el haberlo creado./ Por eso el Señor quiso llenarlo de inteligencia./ Puso de su parte el lenguaje de la Sabiduría,/ y ella no acabará nunca. No morirá su memoria,/ y será recordado de generación en generación»
catedral de Autun

San Pragmacio de Autun. M. c. 520. 
Martirologio Romano: En Autun en la Galia lugdunense, hoy en Francia, san Pragmacio, obispo
Obispo de Autun, su diócesis sufrió mucho con la guerra entre los hijos de Clodoveo.  

Juana de Montefalco. Beata. M. 1291. 
Nació en Montefalco. Deseando consagrarse totalmente e Dios, se puso al frente de un grupo de amigas que iniciaron, en 1271, la construcción de un reclusorio en las puertas de la ciudad de Montefalco. En 1290, pidió al obispo de Spoleto que el reclusorio se transformara en un monasterio: el 10 de Junio de 1290 el obispo Gerardo reconoció a la nueva familia religiosa dándoles la Regla de San Agustín y autorizó la aceptación de novicias. El monasterio fue conocido como “de la Cruz”, por la propuesta de Juana, que fue elegida abadesa. Cuando murió, le sucedió en el cargo de abadesa su hermana la beata Clara de la Cruz de Montefalco.

Fernando María Llovera Puigsech. Beato. (1902-1936). 
Martirologio Romano: En Montjuïc, Barcelona, España, beato Ferrán María (Ferrán Llovera Puigsech), religioso presbítero de la Orden de Ntra. Sra. del Monte Carmelo de la antigua observancia, mártir.
Nació en Orfans (Gerona) en el seno de una familia acomodada. Profesó como religioso carmelita de la antigua observancia en Onda en 1918. Su hermano de sangre fue Superior General de los Carmelitas. Fue ordenado sacerdote en 1924. Estuvo en las misiones de Puerto Rico de 1927 a 1932.
Nombrado prior de Olot en 1933 y confirmado en 1935, a él le tocó entregar las llaves del convento en julio de 1936 a la comisión encargada de cerrarlo y la comunidad fue dispersada. Se fue a vivir a Barcelona donde estuvo en varias casas, luego marchó a su pueblo de Orfans, y luego quiso embarcarse para el extranjero pero fue detenido y enviado al Palacio de Justicia, donde fue juzgado por un tribunal popular que lo condenó a muerte. Murió fusilado en los fosos de Montjuic. Fue beatificado por SS Benedicto XVI el 28 de octubre de 2007